miércoles, 30 de octubre de 2013

REAL MADRID-7-SEVILLA-3-, FUTBOL, LIGA,./ LA BESTIA ACORAZADA,.

TÍTULO; REAL MADRID-7-SEVILLA-3-, FUTBOL, LIGA,.

Resultado final , Real Madrid-7- Sevilla-3-
 
El Real Madrid de Cristiano no puede tropezar

El día del Comandante,.

 Un Madrid envenenado por el Clásico y por las palabras de Blatter sobre Cristiano, al que entre otras cosas comparó con un comandante, recibe al Sevilla sin opción a fallar (22 h. en C+1, Radio MARCA y MARCA.com).

TÍTULO; LA BESTIA ACORAZADA,.

'La Bestia' acorazada

El de los coches que transportan a los hombres más poderosos del planeta es un terreno abonado a la fabulación. Que si resisten el impacto ..

SOCIEDAD

'La Bestia' acorazada

El coche presidencial de Obama cuesta diez veces más que el de Rajoy, pesa el doble y consume el cuádruple


El de los coches que transportan a los hombres más poderosos del planeta es un terreno abonado a la fabulación. Que si resisten el impacto de misiles, que si guardan reservas de sangre del mismo grupo que el de sus ocupantes, que si disponen de cañones camuflados. Espoleada por el cine y la literatura, la imaginación tiende a desbordarse cuando se trata de hacer un recuento de sus características. Que el más icónico de los magnicidios perpetrados en la era de la televisión -el del presidente Kennedy en 1963- fuese cometido en un coche explica en parte la curiosidad que suscitan.
El tiroteo de Kennedy acabó precisamente con una tradición que se remontaba a la época de las carrozas reales e incluso de los césares, la de los vehículos descapotables: desde entonces, en EE UU ningún presidente los ha vuelto a utilizar. Marcó también un antes y un después en las medidas de seguridad que rodean a la primera autoridad del país, terreno en el que el automóvil desempeña un papel destacado.
La psicosis que se adueñó de los estadounidenses después del 11-S de 2001 también tuvo su reflejo en el coche presidencial. Aquel mismo año, George W. Bush estrenó un Cadillac DeVille con un equipamiento muy superior al de anteriores vehículos oficiales. La evolución de ese Cadillac dio lugar a la aparición en 2005 del DTS (DeVille Touring Sedan), primera generación del coche que estrenó en 2009 Barack Obama en la ceremonia de su toma de posesión. En realidad no hay una sola unidad del Cadillac One, nombre que viene del Air Force One, el avión presidencial, sino doce. De esa forma siempre hay uno a punto si se tercia un desplazamiento a otro país o, por qué no, si es necesaria una estrategia de confusión deliberada sobre el coche en el que en realidad viaja el presidente.
Hasta hace poco cualquier detalle sobre el Cadillac One constituía materia reservada, pero ahora parece que las cosas han empezado a cambiar. Además de la cifra de unidades fabricadas, se ha sabido que cada una cuesta en torno a 1.090.000 euros y que están construidos a partir del chasis de un pequeño camión. También que el impresionante blindaje que equipan eleva su peso hasta casi siete toneladas, el equivalente a otros tantos utilitarios. La estructura de seguridad hace del interior del coche lo más parecido a una cámara blindada. El despliegue de capas de kevlar, cerámica, titanio, acero y aluminio que rodean el habitáculo convierten al Cadillac One en un acorazado rodante. Un ejemplo: las puertas pesan tanto como las de un Boeing y están motorizadas para que su apertura y cierre no pongan en evidencia al ocupante.
Mover semejante armatroste requiere un motor con vocación de percherón, un ocho cilindros en V que cubica 6,5 litros y da una potencia de unos 600 caballos. La velocidad está limitada a los cien kilómetros por hora por razones de seguridad, aunque es evidente que no le costaría mucho sobrepasarlos. El consumo está en consonancia con el peso, unos 63 litros a los cien kilómetros, que es casi lo que 'trasiega' un pequeño tanque de combate.
El Audi que salvó a Aznar
En comparación con 'La Bestia', nombre con el que el servicio secreto de EE UU conoce al Cadillac One, el coche oficial del presidente Mariano Rajoy se antoja una doncella comedida y algo mojigata. Se trata de un Audi A8 L Security, una evolución del modelo que salvó a Aznar del coche bomba que ETA hizo estallar a su paso en 1995. Además de pesar la mitad que el de Obama, cuesta unas diez veces menos (en torno a los 115.000 euros) y es también cuatro veces más austero en lo que se refiere al consumo de combustible (unos 13,5 litros a los cien). Eso sí, es mucho más ágil y también más rápido -alcanza los 210 por hora-, aunque su blindaje palidece en comparación con el Cadillac One.
El A8 L Security es también uno de los coches oficiales de Angela Merkel, a la que como buena alemana se le suele ver además en modelos Mercedes y BMW de gama alta. En Gran Bretaña, David Cameron también hace patria viajando en un Jaguar XJ acondicionado. Hollande, cómo no, se traslada indistintamente en un Citroën C6, un Renault Vel Satis y un Peugeot 607 descapotable que heredó de su antecesor Sarkozy. Al fin y al cabo, el coche nunca ha dejado de ser un símbolo incluso entre los más poderosos.

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