sábado, 28 de diciembre de 2013

EL DESAYUNO DEL SABADO, LOS MUSEOS SE CONVIERTEN EN LA PRIMERA ATRACCION MUNDIAL,./ LA CENA DEL SABADO,.Adiós a la maestra de 'Míster Marshall',./ SERIES DE INVIERNO, REX UN POLICIA DIFERENTE,.

TÍTULO: EL DESAYUNO DEL SABADO,LOS MUSEOS SE CONVIERTEN EN LA PRIMERA ATRACCION MUNDIAL,.

Los museos se convierten en la primera atracción mundialLos museos se convierten en la primera atracción mundial

 Se acabaron los tiempos de las salas silenciosas, del ambiente sagrado de contemplación de las obras maestras. Los museos son hoy otra ...

 EL DESAYUNO DEL SABADO,LOS MUSEOS SE CONVIERTEN EN LA PRIMERA ATRACCION MUNDIAL,.fotos,.

SOCIEDAD


Los museos se convierten en la primera atracción mundial


EE UU registró 850 millones de visitantes en 2012, más que la suma de grandes eventos deportivos y parques temáticos


Se acabaron los tiempos de las salas silenciosas, del ambiente sagrado de contemplación de las obras maestras. Los museos son hoy otra cosa. En sus espacios conviven ahora niños, mayores y turistas en pantalón corto y sandalias. Países emergentes como China tienen prevista la construcción de cientos de ellos en los próximos años, y los países ricos de Oriente Medio, como Abu Dabi, quieren reinventarse acogiendo en sus desiertos a las grandes marcas museísticas como el Louvre o el Guggenheim.
La explosión mundial de los museos es imparable, incluso en un contexto económico reacio a las aventuras. Y los números de asistencia a ellos son, asimismo, explosivos: en Estados Unidos, en 2012, se registraron 850 millones de visitantes en sus 16.000 centros museísticos, una cifra de asistencia que supera a la suma de todos los que acudieron a los espectáculos de las ligas deportivas más populares -fútbol americano, béisbol, baloncesto y hockey- y los parques temáticos como los que tiene Disney en Orlando y cerca de Los Ángeles.
Antaño un lugar de estudio, conservación y presentación de obras gobernado por eruditos para aficionados exigentes, el modelo actual de museo ha pasado a ser un negocio básico para las ciudades que aspiren a ser algo en el mundo. La demanda crece imparable. En Reino Unido, más de la mitad de la población acudió al menos una vez a un museo en 2012, y en Suecia lo hicieron tres de cada cuatro. El viejo Louvre de París recibió ese año a diez millones de visitantes, que le hicieron líder una vez más, según recoge el semanario británico 'The Economist' en un informe titulado 'Templos del placer'.
De acuerdo a un estudio de la consultoría McKinsey, las ciudades que quieran ser algo en el mapa mundial necesitan de unas infraestructuras culturales sólidas y deslumbrantes, espacios verdes y barrios multiculturales seguros, con negocios abiertos para los de casa y para los que vienen de fuera.
Son estos últimos, los turistas, los que han revolucionado el panorama museístico. Si antes se conformaban con ver monumentos e iglesias, ahora exigen una oferta más refinada y se mueven con mayor facilidad entre países. El ascenso en el nivel educativo del turista medio explica esta decantación por los centros culturales. Pero 'The Economist' va más allá y asegura que los jóvenes ven los museos como algo «auténtico» y acuden a ellos cuando se aburren de sus habituales entretenimientos electrónicos.
El problema llega cuando se piensa en la financiación de estos 'templos' en una época de contados recursos públicos. Las entradas no cubren ni de lejos los presupuestos. Así que a los museos no les queda más remedio que buscar financiación privada o vender sus servicios. El museo Gemäldegalerie de Berlín ha prestado sus dos cuadros de Vermeer a instituciones japonesas por un montante de un millón de euros. El Picasso de París obtuvo 30 de los 50 millones que necesitaban para renovar su sede moviendo sus fondos. El Van Gogh de Amsterdam tiene una lista inasumible de peticiones, todas muy bien remuneradas. Y el British Museum de Londres cobrará unos doce millones al año por asesorar al futuro museo nacional de Abu Dabi.
Desde el éxito del Guggenheim Bilbao, decenas de ciudades y países enteros aspiran a ser alguien en el negocio del arte. Antes, en los años ochenta, la brasileña Belo Horizonte ya se convirtió en una referencia para la creación contemporánea cuando el magnate de las minas Bernardo Paz pagó de su bolsillo un museo de esculturas al aire libre de dos mil hectáreas con cientos de obras, algunas creadas para ese sitio. Ahora la ciudad está preparando un segundo centro artístico.
El próximo año se abrirá en Kiev, capital de Ucrania, el museo más grande de Europa, con 50.000 metros cuadrados para exposiciones. Se sabe que la muestra inaugural estará dedicada a Kazimir Malevich, el padre del constructivismo, pero se desconocen los planes futuros para llenar semejante espacio. Este déficit de obra ya lo sufre el nuevo museo de la ciudad de Ordos, en Mongolia. Construido en un área rica gracias a los descubrimientos de petróleo y de gas, sus monumentales salas permanecen casi vacías, de piezas artísticas y de visitantes.
Pero en la vecina China, el 'boom' continúa a un ritmo endiablado. Según el plan ideado por las autoridades comunistas, las mismas que mantienen bajo arresto domiciliario a Ai Weiwei, el país debería llegar a los 3.500 museos en 2015. Se han quedado cortos. Sólo el año pasado se abrieron 451 y la cifra asciende ya a los 3.866. Las obras de arte pueden abordar cualquier tema, excepto el Dalai Lama, la revuelta de Tiananmen, las alusiones a los líderes nacionales y la exposición de las partes pudendas. 
  1. Adiós a la maestra de 'Míster Marshall'
    Pocos recordarán su nombre a la primera, pero el rostro de Elvira Quintillá está en la memoria colectiva de varias generaciones de españoles.

    LA CENA DEL SABADO, Adiós a la maestra de 'Míster Marshall'-fotos,.


    Pocos recordarán su nombre a la primera, pero el rostro de Elvira Quintillá está en la memoria colectiva de varias generaciones de españoles. La actriz, secundaria de lujo en nuestro cine en la segunda mitad del siglo XX, pionera de la televisión, intérprete teatral tan segura y eficiente sobre las tablas como ante las cámaras, estuvo presente en los títulos más señeros de Berlanga, Bardem, Forqué o Camus. La encantadora señorita Eloísa, la maestra de '¡Bienvenido, Míster Marshall!', o la esposa del 'Plácido' que encarnó Cassen, falleció ayer en Madrid con 85 años cumplidos y tras casi dos décadas alejada de los escenarios, los focos y los platós.
    Qunitillá, viuda de otro grande del teatro, el actor José María Rodero con quien se casó en 1947, fue una de las pioneras de la televisión y trabajó a las órdenes de grandes cineastas como Luis García Berlanga, Juan Antonio Bardem o Mario Camus. El destino quiso que Elvira Quintillá Ramos, nacida en Barcelona el 19 de septiembre de 1928, falleciera diez días después que Lolita Sevilla, compañera de reparto en el papel de Carmen Vargas en 'Míster Marshall'.
    La censura impidió a Quintillá rodar una escena crucial para Berlanga, el sueño de la maestra, en la que deberían aparecer fornidos, rubios y atractivos jugadores de rugby haciendo una melé sobre la joven señorita Eloísa. Berlanga no se sacaría la espina hasta el año 2002, cuando, ya octogenario, rodó 'El sueño de la maestra' con Luisa Martín encarnando papel.
    Quintillá era una cría cuando subió a las tablas por vez primera par hacer teatro infantil. Con solo 12 años tenía carné profesional y sus primeros compromisos le llegarían en 1941, afrontando en la compañía de Mariquita Guerrero-Fernando Díaz de Mendoza papeles en obras como 'La venta de los gatos', 'Locura de amor' y 'La malquerida'.
    Tras pasar por la compañía de Conchita Montes, se estrenó en el cine en 1941 con 'Los millones de Polichinela' y rodó en 1943 'Fin de curso', a las órdenes de Ignacio F. Iquino. Su único papel protagonista en el cine le llegó pronto, junto a su marido, en 'Concierto Mágico' y dirigidos por Rafael J. Salvia. Aunque no tuvo gran repercusión, sirvió para que los directores constataran su capacidad dramática y la amplitud de su registro y la reclutaran para tragedias y comedias. La presencia de la eficiente Quintillá fue así crucial en las poco más de 40 películas en la que tomó parte.
    Muchas de ellas títulos legendarios de nuestro cine como 'Esa pareja feliz' (1951), de Berlanga y Juan Antonio Bardem; '¡Bienvenido, Míster Marshall!' (1952), de Luis García Berlanga; 'Un día perdido' (1954), de José María Forqué; 'Manicomio' (1954), de Fernando Fernán-Gómez; 'Plácido' (1961), también de Berlanga; 'El abuelo tiene un plan' (1972), de Pedro Lazaga o 'La Colmena' (1982), de Mario Camus. En 1998, aún rodó 'Junts' a las órdenes de la catalana Mireia Ros, su última aparición en el cine. Juan Carlos Duarte lograría que colaborara en el guión del documental 'Rodero, el actor', estrenado en septiembre de 2001, diez años después de la muerte del marido de la actriz y padre de sus dos hijos.
    Su máxima cota de popularidad llegaría en la década de los sesenta gracias a sus apariciones en series de mayor éxito en aquélla TVE única y en blanco y negro. Producciones como 'Tercero izquierda' (1963), de Noel Clarasó que protagonizó junto a José Luis López Vázquez, o 'Escuela de maridos' (1963-1965), de Francisco Prosper, y su continuación 'Escuela de matrimonios' (1967). También para la pequeña pantalla interpretó 'Una mujer de su casa' y 'Ecos de sociedad' en los setenta, junto a Jesús Puente y con realización de Gabriel Ibáñez. Ya en la era del color tomó parte en la serie 'El olivar de Atocha' (1988). Dejó huella igualmente en sus apariciones en el memorable 'Estudio uno', con obras como 'Leocadia', 'Tercero izquierda' o 'Calígula'.
    Muy activa en el teatro, giró por Argentina con la compañía de María Guerrero y junto a Rodero piezas como 'Plaza de Oriente', 'Los endemoniados', 'Dulcinea' y 'El caso de la mujer asesinadita'. De regreso a España participó en montajes como 'Cuando llegue el día' (1952) de Joaquín Calvo Sotelo, para abrir un largo paréntesis y ocuparse de sus hijos Cristina y José María. De vuela a la escena, protagonizo en 1981 'La gaviota' de Chéjov con dirección de Manolo Collado, junto a María Asquerino, y 'Los intereses creados' (1992), de Jacinto Benavente, dirigida por Gustavo Pérez Puig. Se subió por última vez a las tablas en marzo de 1988 para sumarse al reparto del 'Enrique IV', de Luigi Pirandello, con motivo del homenaje a la actriz Azucena Hernández.

     TÍTULO: SERIES DE INVIERNO, REX UN POLICIA DIFERENTE,.

    Michael, el entrenador de Rex, muere perseguido por el autor de un atentado con bomba en un restaurante del centro de Viena. Rex, inconsolable, no quiere comer ni beber y los responsables de la policía canina piensan en sacrificarle. Richard Moser, comisario de la Brigada de Homicidios, al conocer su situación le va a visitar, pero el can se ha fugado y aparece en la tumba de su amo.
    Allí le encuentra Moser que, después de mucho esfuerzo, acaba convenciéndole para que se vaya a vivir con él.
    Richard está en una complicada situación: se acaba de divorciar y su ex-mujer se ha llevado casi todo del departamento. Esto, más la llegada de Rex, hace que decida cambiarse a una casa grande, con jardín, para que su nuevo compañero pueda correr.
    Rex y Moser se convierten en grandes amigos y luchan contra el crimen (para disgusto de Stockinger, que odia a los perros) y las risas de Höllerer, por las bromas que Rex le gasta a Stocki. Con el pasar del tiempo, Stockinger abandona su brigada de homicidios, cuando su mujer, de profesión dentista, hereda un consultorio en Salzburgo y deciden mudarse. Para suplirle llega desde Delitos Juveniles Christian Böck, quien, para su desgracia, pronto se vuelve un nuevo blanco para las bromas de Rex.
    Después de 3 años, la tragedia vuelve a golpear a Rex. Richard muere en acto de servicio a manos de un asesino en serie de mujeres, delante de su compañero y su novia, Patricia. Profundamente triste, Rex se niega nuevamente a alimentarse y a salir de la casa que compartía con Richard. Es entonces cuando llega el nuevo comisario, Alex Brandtner, que además es entrenador de perros policiales, quien consigue animarle y se queda con él, viviendo en la misma casa que Richard.
    Otro de los compañeros, Peter Höllerer, también deja el equipo cuando abandona la policía para ayudar a su madre en la administración de su restaurante. Para sustituirle, llega desde la Brigada de Robos Fritz Kunz, un hombre que odia el desorden, muy maniático. Obviamente, se convierte en la víctima favorita de las bromas de Rex, para las risas de Alex y el alivio de Christian. Con la llegada de la octava temporada, Gedeon Burkhard abandona la serie, pues no llegó a un acuerdo con la producción de la misma. Coincidentemente, también se marcha Heinz Weixelbraun, para evitar el encasillamiento como actor. Sus personajes no tuvieron un final cerrado y, tanto Alex como Christian, desaparecieron.
    Aparece así Marc Hoffman, el nuevo comisario, que vive en una vieja casa que está restaurando. La sustituta de Christian es Niki Herzog, una policía con la que Marc se había enrollado, sin saber que iba a ser su nueva compañera.
    Finalizado el rodaje de la décima temporada, en diciembre de 2003, Elke Wilkens (Niki Herzog) decide no continuar en Rex. En los primeros días de Febrero, Mungo Film, productora de la serie, anunció un nuevo cambio de equipo en la serie y el desarrollo de la undécima temporada en un formato diferente, sin dar mayores detalles al respecto.

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