domingo, 23 de febrero de 2014

EL BLOC DEL CARTERO, VOLVER A NACER,VOLVER A NACER,../ LA CARTA DE LA SEMANA,Sobre aventura y responsabilidad./ SILENCIO POR FAVOR,CUMPLE 33 AÑOS. Gareth Barry (Hastings, Inglaterra, 23 de febrero de 1981) es un futbolista inglés ,.

TÍTULO: EL BLOC DEL CARTERO,VOLVER A NACER,.

  1. En un pasaje del Evangelio de San Juan, se nos narra la hermosa ... ¿Acaso se puede entrar otra vez en el seno de la madre y volver a nacer?
     
    En un pasaje del Evangelio de San Juan, se nos narra la hermosa conversación nocturna que Nicodemo mantiene con Jesús: «¿Cómo puede uno nacer siendo ya viejo? pregunta Nicodemo. ¿Acaso se puede entrar otra vez en el seno de la madre y volver a nacer?». Y Jesús le responde que, en efecto, cualquier hombre, no importa cuán viejo sea, puede volver a nacer del Espíritu. Se trata de uno de los pasajes más inspiradores del Evangelio, porque nos habla de la posibilidad de renovarnos de forma profunda y radical, resucitando sobre las cenizas del hombre viejo. También es uno de los pasajes más definidores de la esperanza predicada por Jesús: convertirse es 'volver a nacer'; y, una vez abrazados a esa vida nueva, nadie va a pedirnos cuentas de la vida antigua que hemos decidido dejar atrás. No importa lo que hayamos sido, no importa lo que en el pasado hayamos hecho o dejado de hacer, sino lo que hacemos aquí y ahora, lo que somos a partir de este instante; porque la vida humana está constantemente abierta a un renacimiento. Esta es una idea de una gran belleza que al hombre moderno le cuesta mucho aceptar, tal vez porque previamente se ha endiosado: y quien es incapaz de reconocer sus yerros no puede concebir que tales yerros puedan llegar a borrarse, sin dejar hipotecas, una vez que hemos renegado de ellos. Resulta muy aleccionador comprobar cómo, en nuestra época, mucha gente que ha errado trata de ocultar desesperadamente su yerro; y, cuando ya no puede hacer nada por seguir ocultándolo, su vida se desbarata por completo: entre las personalidades públicas, tales yerros no reconocidos suelen acabar con carreras prometedoras o con la condena al ostracismo de quienes antaño habían disfrutado del aplauso del mundo; en la vida cotidiana, las consultas de psiquiatras están invadidas de personas incapaces de reconocer plenamente el mal que hicieron y de aceptar los efectos benéficos del perdón.
    Pero ¿en qué consiste ese volver a nacer del que se nos habla en este pasaje evangélico? A la conversión los griegos la llamaban (y así aparece designada con frecuencia en los textos neotestamentarios) metanoia, que significa 'cambio de mente', un cambio radical en nuestro modo de pensar y de actuar, un encuentro con la verdad no solo como conocimiento teórico, sino como transformación radical de la vida entera. Naturalmente, tal metanoia no puede lograrse sin arrepentimiento; y, en general, no hay posibilidad de nacer a una vida nueva sin renegar de nuestros antiguos errores. Pero renegar del error exige coraje, humildad y fortaleza: coraje para juzgar en conciencia nuestra propia vida; humildad para reconocer el mal que hemos causado; y fortaleza para no sucumbir a la tentación de volver a causarlo. Tanto humildad, coraje y fortaleza solo los puede brindar la contrición, que es como se llama ¡o se llamaba! al dolor espiritual que nace de reconocer el error y llegar a detestarlo, con el propósito de no repetirlo jamás. Por supuesto, aun detestando los errores que cometimos, podemos volver a incurrir en ellos (ya se sabe que el hombre es el único animal que tropieza en la misma piedra); pero sin ese dolor no puede haber auténtica metanoia. Para abrirse a una vida nueva, primeramente hay que tener valor para aborrecer la antigua; y renegar de los pasados hábitos, a veces inveterados, es tal vez el desafío máximo al que se puede enfrentar una persona.
    La necesidad de una metanoia radical es tal vez la más noble aspiración de toda persona que aún no haya extraviado por completo la noción de su humanidad; pero es también una obligación colectiva. En una época como la presente, en la que las sociedades se hunden por todas partes, es preciso cambiar las costumbres y la inteligencia de las clases rectoras, mejorando el fundamento de las cosas a la luz de principios nuevos. Pero a las sociedades de hogaño les ocurre lo mismo que al hombre contemporáneo: son incapaces de reconocer los yerros cometidos, y en consecuencia no pueden obtener los efectos benéficos del perdón. Esta incapacidad las mantiene prisioneras del mal, incapaces de renegar de él; esto se percibe muy claramente, por ejemplo, en los deseos que todos tenemos de superar la llamada 'crisis económica' que nos golpea... sin renegar de los errores que nos condujeron a ella; y queriendo, además, seguir viviendo como lo hacíamos antes de padecerla. Esta incapacidad para la verdadera metanoia, para un volver a nacer, es consecuencia del endiosamiento del hombre que se niega a reconocer su culpa, que disfraza el mal con la máscara del bien y que, al fin, se ahoga en el mal que ha convertido en su hábitat natural. 

    TÍTULO:  LA CARTA DE LA SEMANA,.Sobre aventura y responsabilidad,.
     

    1. Hace unos días, un joven español que da la vuelta al mundo en bicicleta fue atacado en Pakistán, junto a la frontera afgana. Intento de ...-foto
       
      Hace unos días, un joven español que da la vuelta al mundo en bicicleta fue atacado en Pakistán, junto a la frontera afgana. Intento de secuestro. Él salvó el pellejo, pero siete guardias que lo escoltaban murieron en el ataque y nueve fueron heridos. La cosa ocurrió en la región de Baluchistán, calificada por el ministerio de Exteriores español como muy peligrosa, pues por allí campan narcotraficantes, yihadistas y talibanes, y las acciones de terrorismo son frecuentes. Seiscientas personas murieron con violencia durante el año pasado; y un día antes del ataque contra el español, una treintena de peregrinos chiíes había muerto al estallar una bomba en un autobús donde iban mujeres y niños. Aun así, desafiando el peligro con mucha entereza, nuestro compatriota quiso recorrer la zona, y las autoridades pakistaníes le proporcionaron escolta para hacerlo. Esa escolta hizo su trabajo de forma eficaz: combatió con dureza y llevó al joven a una zona segura, donde fue atendido por las autoridades diplomáticas españolas. Fin del episodio.
      Hasta ahí todo parece en regla: viajero ilusionado y valiente, autoridades locales abnegadas, diplomacia española al quite. El ciclista español es un ingeniero químico, supongo que en paro, embarcado en una aventura cuyo rastro puede seguirse en el diario de viaje y el blog que, etapa tras etapa, mantiene en las redes sociales. Sin embargo -y discúlpeme el valiente joven por ser aguafiestas-, hay otra posible lectura del asunto. El incidente ocurrió en una zona de extremo riesgo, de la que él estaba advertido, y por la que decidió transitar. Esa actitud suena a mala costumbre muy extendida entre turistas y viajeros occidentales: creer que, en zonas críticas, las autoridades locales tienen obligación de protegerlos a toda costa, y que cuando hay problemas, el ministerio de Exteriores correspondiente debe intervenir para rescatarlos y devolverlos a casa. Todo eso, claro, en zonas donde ni los mismos naturales de allí, militares incluidos, se encuentran a salvo.
      Hay demasiado aventurero así, me parece. Gente convencida de que la vida real es como en las películas donde suelen salvarse los buenos. O, como parecen opinar demasiados buenistas, incautos y bobos, que todos los seres humanos comparten el buen rollito respecto a lo sagrado de la vida humana y tal; cuando, en realidad, en la mayor parte del planeta la vida humana no vale una puñetera mierda. Que se lo digan a Pippa Vaca, aquella artista italiana que hacía autoestop vestida de novia para probar la bondad universal; y que, naturalmente -el mundo se rige por horrores e infamias naturales-, fue violada y estrangulada en Turquía, no por ser mujer sino por ser gilipollas. Como ella, que no pudo contarlo, hay demasiados turistas o tontiaventureros que sí pueden contarlo, y se quejan de que en la selva hay fieras, en el mar tiburones, en las playas paradisíacas tsunamis -por eso llevan siglos siendo paradisíacas, idiotas- y en las guerras balas que zumban y matan. Mucho turista, resumiendo, que sale indignado en el telediario porque quiso hacer turismo de riesgo en una prisión y le partieron el ojete al agacharse a coger el jabón en las duchas.
      Algunos amigos míos y yo mismo, en otro tiempo -permítanme el apunte personal-, llevamos escolta en territorios comanches. A veces sí, a veces no. Y en varias ocasiones murió gente por protegernos, en el Líbano, en El Salvador, en Los Balcanes y sitios por el estilo. Pregúntenle a Márquez, a Gerva, a Alfonso Rojo, a Fernando Múgica, a Ramón Lobo... A Miguel Gil, en Sierra Leona, o a Julio Fuentes, en Afganistán, los mataron cuando iban sin escolta, y quizás tampoco habría servido de nada. Pero se trataba de reporteros profesionales haciendo un trabajo duro. Que te escoltaran, que te mataran o no, era parte del oficio. Y aun así. Pocas veces iban diplomáticos al rescate, y nadie se enfadaba por ello. Nadie fue a sacarnos de Vukovar, por ejemplo, donde hubo que arreglárselas solos. Ni de Eritrea, cuando a uno que conozco le dieron un Kalashnikov y le dijeron: la frontera de Sudán está a ciento cincuenta kilómetros, así que búscate la vida. Ninguno protestaba, ni su familia se quejaba a Exteriores. Era un trabajo peligroso. Eran las reglas.
      Por eso me pregunto hasta qué punto, en el mundo idiota en que vivimos, una aventura personal tiene derecho a pedir protección. Cómo se justifican los gastos, las inquietudes, las desgracias que puede ocasionar una peripecia privada. Cruzar Baluchistán en bicicleta es una hazaña que terminó bien para el joven español. Final feliz, por tanto. Enhorabuena. Pero quisiera saber qué piensan de eso las familias de los siete policías paquistaníes muertos por unas miserables rupias.

      TÍTULO
      :  SILENCIO POR FAVOR,.,CUMPLE 33 AÑOS ,Gareth Barry (Hastings, Inglaterra, 23 de febrero de 1981) es un futbolista inglés

      Gareth Barry-foto

      Gareth Barry
      Gareth Barry Aston Villa-FH 067.jpg
      Nacimiento 23 de febrero de 1981 (33 años)
      Hastings, Inglaterra
      Nacionalidad Bandera de Inglaterra
      Club actual Everton FC
      Posición Centrocampista
      Estatura 1,83 metros
      Partidos internacionales 46
      Goles totales 2
      Año del debut 1997
      Club del debut Aston Villa
      Gareth Barry (Hastings, Inglaterra, 23 de febrero de 1981) es un futbolista inglés que actualmente juega en el Everton FC cedido por el Manchester City.
      Al comienzo de la temporada 2008-2009 fue apartado de la capitanía por su entrenador Martin O'Neill. Pasando al danés Martin Laursen a ser el nuevo capitán del Aston Villa.
      En junio de 2009 es traspasado al Manchester City por 15 millones de euros.
      El 2 de septiembre de 2013, Gareth Barry fue cedido al Everton FC.
       Ha sido internacional con la Selección de fútbol de Inglaterra, ha jugado 43 partidos internacionales y ha anotado 2 goles.,etc,.


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