martes, 6 de octubre de 2026

España a ras de cielo - José Manuel Galán ,. - PLANETA CALLEJA - Domingo - 4 , 11 - Octubre ,. / Centenarios - Timothy Garton - Historiador británico ,. / Aquí la tierra - El Barrantes Cervantes vuelve a la actividad con una nueva muestra ,. / Tramoyista - Eduardo Guerrero ya no quiere impresionar,.

 

TITULO: España a ras de cielo - José Manuel Galán ,. - PLANETA CALLEJA -Domingo  -  4 , 11 - Octubre ,.

 

España a ras de cielo  ,.

 

España a ras de cielo es un programa de televisión emitido por TVE y se estrenó el 17 de septiembre de 2013. Desde el primer programa, está presentado por Francis Lorenzo.  Martes a las 22h30,.
 El programa permite conocer lugar de España desconocidos y ya conocidos desde otro punto de vista., etc,.


PLANETA CALLEJA - DOMINGO -  4 , 11 - Octubre ,.
 

   Planeta Calleja es un programa de televisión de España que se emite cada domingo a las 21:30, en Cuatro de Mediaset España,. Jesús Calleja enfrentará a rostros conocidos a vivir experiencias únicas e irrepetibles fuera de su contexto habitual y en los lugares más remotos y fascinantes ., etc,.

 

José Manuel Galán ,.

 

José Manuel Galán, en el interior de la tumba de Djehuty.

fotos - José Manuel Galán, en el interior de la tumba de Djehuty egiptólogo español en Luxor: «Buscamos dos pirámides que faltan por descubrir»,.

El veterano arqueólogo narra de forma personal en un nuevo libro las excavaciones arqueológicas del Proyecto Djehuty, que encaran nuevos desafíos,.

«Ah, ya habéis conocido a Tutu». José Manuel Galán salió a recibirnos en Dra Abu el-Naga con una sonrisa mientras sacudía la tierra de sus manos para estrechárnoslas. Los arqueólogos del Proyecto Djehuty se hallaban esa mañana en plena faena y el primero en acudir a nuestro encuentro, moviendo contento el rabo, había sido la fiel perra del egiptólogo, que nació en esa misma orilla oeste de Luxor donde excava la misión española. «Los perros están mal vistos y peor tratados en Egipto y por eso acabé llevándolo conmigo», explica el profesor del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en su nuevo libro, 'Al otro lado del Nilo' (Espasa), que comienza con una visita inesperada al yacimiento, como la nuestra, al final de la campaña.

Galán acostumbra a quedarse solo con Tutu una semana más, revisando los dibujos que hace Carmen, la epigrafista del equipo, durante la excavación, y enseña las tumbas de Djehuty y de Hery a los visitantes que se dejan caer por esa antigua necrópolis, como la pareja de Hellín (Albacete) de su nuevo relato. «No he querido que fuera como unas memorias del proyecto, pero está basado en algo que ocurre de verdad cuando viene la gente y te pregunta quién era Djehuty y su relación con Hatshepsut», comenta en conversación telefónica.

Por un guiño de Amón-Ra, Osiris o quién sabe qué deidad, este arqueólogo, que llegó a la egiptología por las letras –«lo que me atrajo fueron los textos, me atrapó sobre todo el cuento de Sinuhé»–, acabó descubriendo la tumba «del supuestamente maestro de la escritura de la época». Djehuty fue supervisor del tesoro de la reina Hatshepsut, «algo así como su ministro de Hacienda», suele aclarar Galán, y quien se ocupó de registrar por escrito todos los productos que llegaron a la antigua Tebas (hoy Luxor) tras la famosa expedición al Punt, en el actual Cuerno de África.

El director del Proyecto Djehuty recuerda vívidamente el momento en el que descubrieron la cámara sepulcral de este alto funcionario al servicio de la reina Hatshepsut, tan distinta a otras de la misma época. «Fue muy emocionante y muy importante desde el punto de vista de la egiptología porque está enteramente escrita con pasajes del Libro de los Muertos, tanto las paredes como el techo», destaca el investigador, que siente una especial afinidad con este egipcio de la antigüedad. «Tengo más en común con Djehuty, que se planteaba la vida después de la muerte, el juicio final o los deberes de un hijo para con sus padres –sostiene–, que con un neandertal de la meseta castellana que le abría la cabeza a su vecino para robarle el ganado».

«Tengo más en común con Djehuty que con un neandertal de la meseta castellana»

José Manuel Galán

Galán siempre anima a levantar la mirada más allá del pasado local o nacional porque «no somos animales territoriales, sino seres humanos, con una inteligencia y sensibilidad que compartimos con gentes muy lejanas en el tiempo y en el espacio», como los antiguos egipcios. «Muchas tradiciones o conceptos que creemos que son de la cultura occidental vienen de Egipto y Mesopotamia», continúa antes de poner como ejemplo la costumbre de llevar flores a los difuntos. «Viene de Egipto y de un juego de palabras porque el término 'anj' significa vida y flor, así que ofreciendo flores a alguien le deseas vida y si está muerto, que renazca». O la idea del Juicio Final en el que no solo se juzgan las acciones, sino también las intenciones. «Hasta en eso se parecen los egipcios al cristianismo, que habla de pecados de palabra, obra y omisión».

¿Y si fuera mujer?

La sepultura de Djehuty había sido saqueada y reutilizada en la antigüedad. Su cuerpo se perdió, «no así su espíritu, que queda plasmado en las escrituras de su tumba», como señala el investigador. Ni tampoco su memoria. «Los egipcios pensaban que uno vive en tanto en cuanto se le recuerda y nosotros si algo hemos hecho es ayudar a que el nombre de Djehuty perviva», comenta Galán con indisimulado orgullo. En la cámara sepulcral encontraron algunos restos humanos, pero dado el uso que tuvo después, sería muy arriesgado vincularlos a su propietario original. Por eso, a Galán le resultó difícil responder a la provocadora pregunta que Lola, una especialista en prospectiva, le lanzó al egiptólogo en una conversación que recoge en el último capítulo: ¿y si Djehuty fue una mujer?,.

«Yo no creo que fuera mujer, pero es verdad que tampoco tenemos pruebas absolutas de que fuera un hombre y ya solo plantear esa posibilidad genera ideas interesantes. El científico tiene que replantearse hasta lo básico y revisar los pilares porque a veces no son tan firmes», reconoce el investigador. Vivió en una época en la que reinó una mujer, Hatshepsut, que se hizo representar como hombre, y hay ejemplos de otras monarcas, como Isabel la Católica, que se rodearon de mujeres cultas. «¿Por qué Hatshepsut iba a ser una excepción? –se pregunta Galán–. Hay poca evidencia, pero había mujeres en el antiguo Egipto que sabían escribir».

Tesoros «donde menos te esperas»

Ante la sepultura de Djehuty, la misión española descubrió un jardín funerario único, que todavía conservaba semillas de hace 4.000 años y un arbolito todavía en pie. Fue uno de los hallazgos más destacados en los más de 25 años que llevan excavando en Luxor. También se adentraron en la vecina tumba de Hery, funcionario al servicio de otra mujer poderosa, Ahhotep, la madre del faraón Ahmose, y se sorprendieron al leer los antiguos mensajes que dejaron en sus paredes quienes la reutilizaron: «No dejes tu momia aquí». Y entre otros más enterramientos del lugar, descubrieron el de una anónima joven del año 1700 a.C. con un collar que contiene el testimonio de vidrio más antiguo de Egipto, tal como presentará Galán en el próximo congreso de egiptología que se celebrará en París el año que viene.

Galán y Tutu posan junto al templo de Debod, en Madrid.
 
Galán y Tutu posan junto al templo de Debod, en Madrid.  

«Los tesoros los encuentras donde menos te esperas», remarca el arqueólogo, que ahora busca financiación para su próxima campaña. «Sabemos que faltan dos pirámides por descubrir y las estamos buscando», subraya. La disposición anárquica de las tumbas inferiores de la necrópolis les lleva a pensar que pudieron orientarse en función de las pirámides de adobe que se hicieron construir en la cima de la colina los reyes tebanos hacia el 1600 a.C.. El papiro Abbott (ca 1000 a.C.) menciona tres. La base de una de ellas, la del faraón Nub-kheper-ra Intef (dinastía XVII), cuyo ataúd se conserva desde el siglo XIX en el Museo Británico, fue redescubierta por el Instituto Arqueológico Alemán hace 25 años a menos de cien metros del yacimiento español. Muy cerca, los arqueólogos alemanes encontraron la punta de la pirámide de su hermano, Wep-maat Intef, «lo que indica que su pirámide debe de estar cerca». La del padre de ambos, Sobek-em-saf, habría sido supuestamente localizada por los egiptólogos Spiegelberg y Newberry cuando excavaban en esta zona a finales del siglo XIX, aunque se desconoce su ubicación.

«No queda apenas nada de ellas, pero si encontramos las bases nos ayudará a entender el paisaje funerario de la necrópolis, que a su vez refleja la estructura social de la época», explica Galán. Sería, a su juicio, «un éxito egiptológico». Saben que las tumbas fueron saqueadas, porque los ataúdes de ambos reyes se conservan desde el siglo XIX en el Museo del Louvre, y no esperan encontrar tesoros, aunque sus cámaras sepulcrales podrían albergar aún alguna sorpresa, como una rica decoración. Toda esa zona fue ocupada por el poblado moderno, que se derribó en 2006, pero precisamente por eso, el equipo de Djehuty está esperanzado: «Nuestra experiencia nos indica que las casas han tapado lo antiguo y lo han conservado».

«Daría luz verde en la tumba de Tutankamón»

«La investigación no se debe frenar, siempre y cuando no se deteriore el monumento», responde José Manuel Galán cuando se le pregunta por los nuevos indicios de huecos más allá de la tumba de Tutankamón y la petición de algunos egiptólogos para introducir microcámaras en una pared de la cámara funeraria. El director del Proyecto Djehuty considera que «no hay suficientes indicios» de que existan cámaras ocultas. «La base de la hipótesis es un poco débil, pero no quiere decir que vaya a ser incorrecta», opina el profesor del CSIC, que daría «luz verde» a los investigadores.

Quién sabe qué se oculta todavía en ese estrato antiguo que subyace bajo más de un metro de basura moderna, donde están empezando a encontrar cerámicas caídas sobre la roca madre, enteras. Quizá el Proyecto Djehuty, en el que tantos egiptólogos españoles han trabajado a lo largo de sus más de 25 años, sume allí nuevas victorias y amplíe de nuevo las fronteras del conocimiento. Esas fueron las dos palabras sobre las que versó la tesis doctoral de Galán, el significado de 'victoria' y 'frontera' para los antiguos egipcios. «Si me llegan a decir entonces que iba a dirigir un proyecto en Luxor me hubiera echado a reír», comenta divertido.

El suyo fue la tercera misión española, tras las emprendidas en Heracleópolis Magna y Oxirrinco. Hoy hay una quincena de proyectos españoles en Egipto. «La egiptología española se ha hecho un hueco en el panorama internacional, pero eso hay que mantenerlo y hay que resolver el problema de la financiación», resalta el veterano experto, que defiende que la arqueología se ha convertido, además, en una herramienta muy importante de cooperación internacional y de relaciones diplomáticas.

TITULO: Centenarios - Timothy Garton - Historiador británico ,.

 

 Timothy Garton - Historiador británico ,.

 

 

El historiador británico Timothy Garton Ash

fotos - Timothy Garton Ash: «Hay que hacer todo lo posible para controlar la inmigración irregular»,.

El historiador británico, premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales, advierte en su nuevo libro de que el futuro de Europa pende de un hilo,.

Timothy Garton Ash (Londres, 1955) levanta su teléfono y lo muestra a la pantalla: «Esta máquina mágica a mí me parece una maravilla: tengo toda la música del mundo, las películas, la información... todo en mi bolsillo. Pero para mucha gente no funciona así». En el continente de la Ilustración, del «piensa por ti mismo, mira los hechos y utiliza la razón crítica» –desarrolla el historiador en una entrevista por videoconferencia–, el torrente de desinformación, las redes sociales y la IA «han polarizado y fragmentado» el entorno informativo: «Las condiciones para esa Ilustración se han vuelto mucho más difíciles. ¿Tenemos unos hechos comunes que todo el mundo comparte? Seguramente no». Quién sabe. Quizá por eso su último libro, 'Europa en 7 capítulos y medio' (Taurus), se presente como una 'brevísima introducción al continente más antiguo y más joven del mundo'. Adaptarse o morir. En este «ristretto», el premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales –en tres semanas estará recibiendo el galardón en Oviedo– advierte de que el futuro de Europa pende de un hilo.

  • 'Europa en siete capítulos y medio'

    • Autor Timothy Garton Ash

—Cuando digo Europa, ¿qué le viene a la cabeza a Timothy Garton Ash?

—Lo he estado estudiando los últimos cincuenta años, así se me vienen a la mente bastantes cosas. Pero, si quiere la esencia de lo que creo que significa ser europeo en una sola frase, es estar en casa cuando estás fuera. Últimamente he estado en Oviedo, en Oxford, estaré en Berlín y también en Budapest. Para mí, esto es lo magnífico de ser europeo.

—Cuenta que Europa ha sido una historia de éxito, pero que ahora está en crisis.

—A mí siempre me ha preocupado un poco Europa, pero nunca como ahora. Creo que construimos la mejor Europa que tuvimos jamás, muy especialmente entre 1989 y 2005, pero desde 2008 hemos tenido una cascada de crisis: refugiados, migración, Ucrania, Brexit, Trump, Covid, la guerra de Ucrania... Ahora estamos en una situación sin precedentes, en la que esta Europa que hemos construido está bajo ataque políticamente por parte de Estados Unidos, militarmente por Rusia y económicamente por China. Además, nos enfrentamos a desafíos globales ingentes, sobre todo el cambio climático y la inteligencia artificial. Y nuestros países están muy divididos, con nacionalistas antiliberales, euroescépticos y radicales que están funcionando muy bien en las encuestas de opinión y, como acabamos de ver en Alemania, ganando elecciones. Nos encontramos ante un grupo de desafíos sin precedentes.

«Europa está bajo ataque políticamente por parte de Estados Unidos, militarmente por Rusia y económicamente por China»

—¿Tiene Europa capacidad para afrontar una guerra?

—Estamos tratando con una guerra, la de Ucrania, una guerra más larga que la Primera Guerra Mundial y con dos millones de muertos. Esto es una guerra europea. Y en Ucrania vemos la increíble función catalizadora de la guerra en la innovación, en la industria de los drones o en la tecnología. Así que, en ese sentido, creo que la respuesta es sí. Ahora bien, si la pregunta es si estamos haciendo lo que tenemos que hacer para defender Europa en su conjunto, a los países europeos de la OTAN y de la Unión Europea sin Estados Unidos, entonces la respuesta es: no lo suficiente y no suficientemente rápido. Nos hemos acostumbrado tanto a construir Europa bajo el paraguas de EE.UU. durante ochenta años que todavía no nos podemos creer que su apoyo no esté ahí.

—¿Está perdiendo Europa la batalla de la IA?

—Acabo de pasar dos meses en Silicon Valley y la superinteligencia –por una vez Donald Trump ha encontrado el término adecuado– está avanzando a una velocidad absolutamente de vértigo. Cuando hablas con la gente de Silicon Valley te das cuenta de que Europa no está en ninguna parte, está a cero. Todo tiene que ver con Estados Unidos y China. Creo que lo que deberíamos estar haciendo no es solo reglamentación normativa, sino también implementar la idea de Mario Draghi del 'régimen 28', para que pudiera haber una capacidad europea de IA utilizando la escala de toda Europa, incluido el Reino Unido.

—En un momento en que la inmigración está generando tensión, ¿qué puede hacer la UE para gestionarlo?

—La respuesta no es la 'remigración', por utilizar este término, que en su extremo sería una especie de limpieza étnica, es decir, expulsar a ciudadanos que llevan mucho tiempo viviendo en nuestros países. En cuanto a cómo manejamos todo esto, por un lado hay que reconocer que tenemos una población que está envejeciendo y unos Estados de bienestar que sostener. A menos que tengamos muchos más hijos, y ya sabemos cuál es la tasa de fertilidad en la mayoría de los países europeos, necesitamos la migración. Pero, por otro lado, hay que entender que muchísima gente corriente se siente angustiada y preocupada por los niveles de migración y por ciertos tipos de inmigración, como la ilegal. Es difícil, pero tenemos que gestionarla mucho mejor y también integrar mejor a las personas que ya están aquí y que son compatriotas europeos. Lo que hemos hecho durante demasiado tiempo ha sido dejar entrar a demasiadas personas sin que realmente se integraran plenamente.

«La superinteligencia está avanzando a una velocidad de vértigo. Cuando Europa no está en ninguna parte»

—¿Cómo se gestiona esa inmigración?

—Tenemos que hacer todo lo que esté en nuestras manos para controlar la inmigración irregular. Tengo muy presente lo que ha sucedido recientemente en Ceuta. De hecho, visité Ceuta para mi último libro. Estas imágenes, evidentemente, circulan por toda Europa y generan respuestas políticas muy cortoplacistas, pero muy populistas, que nos llevan un poco hacia esta idea de la limpieza étnica. La gente debería tener también la sensación de que tenemos cierto control. Y con eso me refiero a la inmigración ilegal. Nos corresponde a nosotros regular las cifras, las cantidades de personas que entran por nuestras fronteras. La ironía del Brexit en es que uno de los principales motivos por los que la gente lo apoyó fue la preocupación por la migración. ¿Y qué sucedió después del Brexit? Las cifras de inmigración ilegal se dispararon. Si queremos una receta de lo que no hay que hacer, el Reino Unido nos la ha servido en bandeja de plata.

—Ahora parece que empieza a cambiar esa corriente de opinión anti-UE.

—Fue un resultado muy ajustado. Hubo un sesgo hacia gente mayor, muchos de los cuales ya no están o son aún mayores. Simplemente, la gente ha visto que el Brexit no está funcionando. Tan sencillo como eso. Fue una locura votar por él y esa conciencia ha ido creciendo en los últimos tiempos entre la opinión pública. Andy Burnham, el primer ministro, ha marcado un punto de inflexión al verbalizarlo. Dijo: «Vamos a analizar todas las opciones». Si tenemos que defendernos de Rusia y tenemos esta situación con China y Estados Unidos, es mejor que estemos con Europa.

«La gente apoyó el Brexit por la migración. ¿Qué ha sucedido? Las cifras de inmigración ilegal se han disparado»

—Si algo se asocia a Europa es el Estado de bienestar, que parece estar desmoronándose. ¿Qué ha pasado con esa vieja aspiración de revertir la desigualdad?

—Con todos estos problemas, Europa sigue siendo uno de los territorios más atractivos para vivir. Lo dicen muchas encuestas y la migración también es un tributo al atractivo de Europa. No hay mucha gente que quiera ir a vivir a Rusia, a China o a Oriente. Pero ahora es difícil sostener el Estado de bienestar por diversos motivos. No tenemos los niveles de crecimiento económico necesarios para sostener el gasto, por ejemplo, de una atención sanitaria que cada vez es más cara. También está el envejecimiento de la población. Nuestros Estados de bienestar necesitan reformas.

—Yo añadiría el problema de la vivienda. Imagino que sabrá lo que está ocurriendo en España.

—He estado en los Países Bajos y todo el mundo hablaba exactamente de lo mismo. En diversas elecciones se observa que los hombres jóvenes tienden a votar a partidos antisistema de derecha y las mujeres jóvenes, a partidos radicales de izquierda. Esto ilustra, en realidad, lo que pasa con esas políticas liberales en el sentido más amplio, porque proporcionar vivienda asequible para la gente joven es una tarea clásica de una política de la Ilustración en el sentido liberal. Es uno de los grandes fracasos de lo que se ha hecho pasar por liberalismo en los últimos treinta o cuarenta años. La respuesta no es abandonar el liberalismo, sino reformarlo y renovarlo.

«A principios de la década de 2030 ya podremos ver si Europa se fortalece o o no. Podemos entrarr en una fase de desintegración»

—¿Qué país europeo le preocupa más?

—Lo que me preocupa es que cada vez más europeos ven Europa como un problema y no como una solución. Desde 1945 hasta mi generación, y hasta la generación más joven que creció después de 1989, veíamos Europa como la solución, como un camino hacia delante. Piense en España: la transición a la democracia y la transición a Europa iban de la mano. Y ahora hay una cantidad creciente de europeos que piensan que Europa es más el problema que la solución. Creo que uno de los motivos para escribir este libro: cuidado con lo que deseas.

—¿Cómo cree que va a ser Europa en 2050?

—Bueno, eso depende en gran medida de lo que nosotros, los europeos, hagamos en los próximos cinco años. En Inglaterra tenemos un dicho que viene a ser «o lo haces o se rompe». ¿Creo que Europa podría, si tuviera la voluntad y la imaginación necesarias, responder al triple desafío de China, EE.UU. y Rusia, además del cambio climático, la IA, la defensa? La respuesta, y lo digo con énfasis, es sí. A principios de la década de 2030 ya podremos ver si Europa se fortalece en los ámbitos en los que tiene que fortalecerse, o si, por el contrario, va repitiendo el antiguo patrón de cierto orden seguido de una desintegración. Si ocurre esto último, si entramos en una fase de desintegración, entonces el historiador que ocupe mi cátedra aquí, en Oxford, en 2050 dirá: «Esos europeos cometieron el mismo error de nuevo».

TITULO: Aquí la tierra -   El Barrantes Cervantes vuelve a la actividad con una nueva muestra ,.

 

El Barrantes Cervantes vuelve a la actividad con una nueva muestra,.

Un momento de la inauguración de la muestra puesta en marcha

El Palacio de los Barrantes Cervantes ha retomado su actividad cultural con la exposición 'Encuentro. Santiago Morato y Manuel Santiago Ruiz'. Se trata de una propuesta en la que «padre e hijo reúnen dos universos creativos vinculados por una misma sensibilidad artística, pero desarrollados desde lenguajes y perspectivas propias», según señalan fuentes de la organización en una nota de prensa.

Santiago Morato ha construido un lenguaje personal con sus obras. «Sus composiciones, caracterizadas por trazos espontáneos y fluidos, abordan la figura humana, los paisajes y los bodegones desde una mirada experimental y profundamente humanista», se detalla. Manuel Santiago Ruiz construye y reconstruye su propia visión del mundo a través de una obra que formula interrogantes sobre la existencia humana. Teniendo en cuenta estas características, con esta exposición, se propone un diálogo entre dos generaciones y dos formas de entender la creación artística.

La muestra fue inaugurada hace unos días con la presencia de la alcaldesa, Inés Rubio y el mandatario de Santos de Maimona, Manuel Lavado. Además, intervinieron José Luis Santiago, en representación de los artistas, así como el comisario de la exposición, Tomás Paredes, y el representante de la Fundación Obra Pía de los Pizarro, Adolfo Asmat.

La exposición está organizada por el Palacio de los Barrantes Cervantes, con la colaboración de la Fundación Obra Pía de los Pizarro, la Embajada del Perú en España y la Asociación Madrileña de Críticos de Arte. Estará abierta hasta el 25 de octubre y se puede visitar de jueves a sábado de 12.00 a 14.00 horas y de 18.00 a 20.00 horas. Los domingos sólo está abierta en horario de mañana..

Estas instalaciones también acogerán otras propuestas en las próximas semanas. Ejemplo de ello es el II Encuentro Poético de las Dos Orillas, previsto para el 14 de octubre. Al día siguiente, el párroco Juan Carlos Milla presentará el libro 'La Libertad desde la vedad, medio de configuración de la plenitud del hombre'. Este mes se cerrará con una nueva muestra, liderada por el artista Jesús Coyto.

TITULO: Tramoyista -  Eduardo Guerrero ya no quiere impresionar,.

 

Eduardo Guerrero ya no quiere impresionar,.

Tras su estreno en La Villette parisina, el bailaor llega a Madrid para presentar su nuevo trabajo, 'Códigos',.

Con mucho tacto ,. 

Eduardo Guerrero presenta en Madrid el estreno nacional de 'Códigos'
 
foto - Eduardo Guerrero presenta en Madrid el estreno nacional de 'Códigos',.

Hace ya dos meses que Eduardo Guerrero pisó La Villette parisina, pero hay cosas que son imposibles de sacar de la cabeza. Presentó allí sus propios 'Códigos', su nuevo espectáculo, y ahora, que desembarca en Madrid (de hoy al domingo, en el Teatro Fígaro), le viene la nostalgia de "cómo cuidan allí a los artistas", comenta resignado ante la grabadora de LA RAZÓN.

"Como con todo", continúa, "con el arte hay que tener mucho tacto y mucho cariño; y la verdad es que aquí no encuentro ese mismo cuidado". El bailaor se refiere al flamenco. Alabado por muchos, pero prácticamente relegado por otros tantos: "Creo que hemos dejado de darle valor precisamente porque es nuestro y tenemos mucho".

La imposibilidad de lo evidente

Sin embargo, el artista gaditano no se detiene ahí. Llega al nuevo curso con energías renovadas y sus reivindicaciones apuntan todavía más alto: clama por un sindicato de bailarines. Algo que pudiera parecer tan sencillo "para poder reclamar nuestros derechos" suena a imposible. "Todo parece fácil hasta que te sientas en la mesa a pedirlo y nunca llega".

Pero no todo son lamentos en la vida de un Eduardo Guerrero que estrena en España los 'Códigos' con los que pretende reencontrarse con la tradición, "con todas esas reglas visibles e invisibles con las que aprendemos a vivir. El compás, la escucha, la relación con el cante y con la guitarra, qué tienes delante, qué recibe tu cuerpo...", enumera.

Guerrero, que estará acompañado de José del Calli al cante y Pino Losada al toque, atraviesa un momento vital en el que asegura que necesita conocer todos esos tics heredados y los códigos debe romper para "seguir creciendo". Aunque tampoco pretende romper el flamenco, "sino encontrar la libertad". "Cuando eres joven quieres demostrar, hacer y estar en la escena haciendo cosas. Y ahora siento menos esa necesidad. La madurez no consiste en tener respuestas, sino en saber qué preguntar y qué quieres hacer. Quiero arriesgar e investigar. Me interesa conocer qué ocurre cuando el cuerpo deja de querer impresionar. Simplemente dar con lugares que habían estado en un segundo plano. Quiero entender que soy así".

La memoria flamenca del ADN

Para el artista, saber de flamenco no es ver espectáculos al por mayor. "Lo importante es la memoria que está en tu ADN. Conocer este arte requiere de tiempo y escucha. Pararse, equivocarse, conocer los palos desde otros lugares. Se debe evitar que el conocimiento sea una frontera. El flamenco tiene que emocionar".

Él se ha permitido la licencia de apartar el ansia para disfrutar desde lo más alto de las tablas. "Disfrutar de lo que hago. Hacer un derroche, pero también mirar al guitarrista y sentirlo, que es algo que había perdido", explica quien se echa en cara haberse convertido en un simple danzador. "Solo danzar, danzar y danzar". Casi como un autómata que recorría el mundo (Europa, América, Oriente...) sin apenas sentir. Y de ahí esta parada obligatoria para volver a la esencia: "El flamenco nunca ha tenido tanta presencia internacional; y eso es extraordinario, pero debemos cuidar la raíz, la transmisión y los conocimientos. Hemos querido abarcar tanto que se nos ha olvidado dónde estamos. El futuro no está en conservar el flamenco en una vitrina; debe ser cultura viva, algo nuestro, de verdad", reflexiona.

Eduardo Guerrero se abre desde la calma y el deseo de encontrar qué hay en el futuro pero sin perder el contacto con la tradición. Y todo surge de una pregunta iniciática: ¿por qué siempre vivir en una vanguardia extrema que aborde las preocupaciones sociales a través de una gran escenografía? La cuestión llevó al andaluz a darse cuenta que, de joven, todo comenzó "desde un lugar sencillo". Fue de este modo como Guerrero se obligó a mirar hacia atrás para ver qué le deparaba la propuesta que ahora presenta en el Fígaro: "Ha sido como volver a sentir las raíces para florecer de nuevo desde otro lugar. Esto no va del primero que llegue a la meta. Hay que mantenerse hasta llegar a donde se quiere. Y estoy en esa etapa de la carrera. Tengo fondo para seguir caminando al mismo tiempo que me voy enriqueciendo de todos esos lugares que me hicieron ser Eduardo Guerrero".

De este modo, 'Códigos' supone una reconciliación con los primeros pasos de su carrera. Se convierte en un espejo en el que el bailaor se pregunta quién es, dónde está y por qué ha llegado hasta aquí. "Es muy sanador en este momento. He podido consumir la escena a niveles máximos, pero ahora quería encontrarme con esas pequeñas habitaciones en las que encontré la transformación para romperlas y encontrar otros lugares".