lunes, 12 de octubre de 2026

Atención obras - Cine - Héctor de Miguel ,. Viernes - 16 , 23 - Octubre ,./ Detrás del instante - Londres redime a Renoir, un pintor tan amado como odiado (y robado) ,. / TARDE DE CINE CON - La nueva 'Carrie' o cómo el rey del terror resucita otro clásico sin repetirlo ,. / Historia de nuestro cine - Cine - Remando al viento , Viernes - 16 , 23 - Octubre ,.

 

TITULO: Atención obras - Cine -  Héctor de Miguel  ,. Viernes -  16 , 23 - Octubre ,.

 Viernes -  16 , 23 - Octubre  a las 20:00 horas en La 2, foto,. 

 Héctor de Miguel ,.

Héctor de Miguel.

Héctor de Miguel: «Hay una parte del Estado que está en contra de la libertad de expresión»,.

El nuevo proyecto del salmantino, 'La comedia nacional', combinará la sátira política con la participación de otros humoristas en la programación de fin de semana de La Séptima,.

Héctor de Miguel afronta una nueva etapa profesional después de uno de los años más complicados de su carrera. El humorista salmantino abandonó a inicios de año la Cadena SER tras las amenazas recibidas desde la extrema derecha por el equipo de 'Hora Veintipico', lo cual le llevó a suspender sus planes de gira por teatros y el propio espacio radiofónico. A las presiones se sumaron sus problemas judiciales: el presentador llegó a pasar una noche en el calabozo este pasado mes de julio por desobediencia.

Lejos de apartarse de la sátira, De Miguel prepara ahora su regreso con 'La comedia nacional', el programa que previsiblemente se estrenará el sábado 7 de noviembre en La Séptima, que arrancará sus emisiones el lunes de esa misma semana. El espacio, que se emitirá los sábados y domingos durante entre tres y cuatro horas, recuperará el espíritu de 'Hora Veintipico' y contará con varios colaboradores e invitados.

Con 25 años de trayectoria a sus espaldas, el salmantino ha sido testigo de la transformación de la comedia española, desde el humor costumbrista de sus comienzos hasta propuestas más salvajes y transgresoras. En su nueva aventura televisiva contará previsiblemente con Marina Lobo y otros integrantes de su anterior equipo, 'Hora Veintipico', además de abrir espacio a otros cómicos como Ignatius Farray, con el que compartió 'La vida moderna', y Mariang Maturana.

¿Cómo afronta el estreno de 'La comedia nacional' en La Séptima?

- Abrir un canal de televisión es casi como abrir un videoclub. La tarta publicitaria es cada vez más pequeña y me parece una apuesta kamikaze. Así que, ¿cómo no iba a estar yo en este proyecto?

¿Qué puede adelantar del programa? ¿Se parecerá a 'Hora Veintipico'?

- Cuando haya sátira política, sí. Pero este proyecto es diferente: es un programa de fin de semana, los sábados y domingos, de entre tres y cuatro horas. Daremos espacio a otros cómicos, habrá colaboradores fijos y vendrán algunos invitados a ser entrevistados. Marina Lobo y el resto del equipo anterior estarán, casi con total seguridad, en el nuevo programa.

El showman abortó una gira con su anterior proyecto por amenazas de la extrema derecha

¿Habrá también música, como ocurría en 'La lengua moderna'?

- La música y la comedia maridan muy bien. De hecho, a muchos músicos les encanta la comedia y es posible que también haya algo de música.

En sus 25 años de carrera, ¿ha cambiado mucho el tipo de humor que se hace en España?

- Cuando empecé estaba la ola de 'El club de la comedia', con humor costumbrista y de Paramount Comedy. Hemos pasado de hablar de la guerra de sexos, que está superadísima, o de cómo se desvía el carrito de la compra, a Ignatius Farray o Valeria Ros, con un humor salvaje y propuestas diferentes, como las de Luis Álvaro, Marina Lobo o David Suárez, que también ha tenido sus problemas con la Justicia. La Justicia española no está preparada para esto.

¿Son malos tiempos para la comedia?

- Llevo escuchando eso desde que empecé. Pese a los avances tecnológicos, la Inteligencia Artificial no puede sustituir a una persona haciendo en directo algo encima de un escenario. Sobre la comedia, cuanto peor esté la cosa, mejor para el humor, aunque es triste, porque ojalá pudiéramos reírnos de cosas blancas, mundanas y cotidianas. La comedia tiene que ser un dique de contención frente a ciertas cosas que estamos viviendo.

La comedia debe actuar como dique de contención ante determinadas situaciones sociales y políticas, defiende De Miguel

¿Cree que la comedia está perseguida?

- Hay una parte del Estado que está en contra de que haya libertad de expresión plena. Me he visto ante un juez por eso, pero esa experiencia también le dice a mucha gente que no se creía que la situación estuviera mal que hay un problema. Los problemas judiciales de los cómicos evidencian que sí. En mi caso, pasar un día ante un juez o una noche en el calabozo me parece hasta barato.

¿Cómo vivió las amenazas que recibió el equipo de 'Hora Veintipico' y que terminaron influyendo en su salida?

- No dábamos importancia a las amenazas, pero hubo que cortar. Yo no quería poner en peligro al equipo ni a la gente cuando teníamos por delante una gira de 50 bolos. Tampoco quería trabajar con escoltas. Cuando hago una gira quiero divertirme, comer, tomar una copa y que el bolo sea una excusa para viajar, estar juntos y pasarlo bien.

¿Qué balance hace del éxito que tuvo con 'La vida moderna' junto a David Broncano e Ignatius Farray?

- No nos pasó por encima. Nos pilló en un buen momento a los tres y fuimos conscientes de cómo evolucionaba cada cosa. La gente nos gritaba «fascismo del bueno» o me pedía que dejase de fumar. Me habría apetecido repetir aquello con 'Hora Veintipico', pero tuvimos que abortar la gira.

En 'La vida moderna' el crecimiento fue orgánico: empezó a venir un espectador al estudio de la Cadena SER, luego cinco y acabamos en La Alcarria ante miles de personas o llenando pabellones. Nos hizo gracia dejarlo en alto, con mil programas. En aquel momento Broncano estaba ocupado con 'La Resistencia' y teníamos el formato más desatendido, pero aun así lo dejamos cuando tenía mucha fuerza.

¿Le preocupa que un cambio de Gobierno afecte a programas como 'La Revuelta'?

- Puede ser que ganen las elecciones los que gobiernan ahora. Pero si hay cambio de Gobierno, me encantaría que no los echaran. Puedes ser de derechas, pero no ser un inútil empresarial. Si tienes una cosa que funciona, ¿cómo te vas a cargarla? Creo que la gente no es idiota: no ve a Broncano y se hace de izquierdas. La gente no es débil mental. Aun así, me encantaría trabajar con David Broncano como fuera y donde fuera. 

TITULO:  Detrás del instante  - Londres redime a Renoir, un pintor tan amado como odiado (y robado)  ,.

 Miércoles -   21 - Octubre a las 20:00 horas en La 2 / fotos,.

Londres redime a Renoir, un pintor tan amado como odiado (y robado),.

La National Gallery reúne 45 obras en torno al amor del pintor impresionista francés. La estrella, 'El baile en el Moulin de la Galette', del Orsay, visita por vez primera Gran Bretaña,.

Una mujer admira 'El baile en el Moulin de la Galette' (1876), de Renoir, préstamo del Museo d'Orsay, París.

Pocos nombres en la Historia del Arte han sido tan vilipendiados como Pierre-Auguste Renoir (1841-1919). Y pocas veces las críticas han sido tan feroces y despiadadas con un artista. «Ese chico no tiene ningún talento», decía Manet. Para su colega Mary Cassatt, «sus cuadros de mujeres pelirrojas con cabezas diminutas son lo más horrible que se puede imaginar». «Son Pomonas neumáticas», advertía María de Heredia sobre las mujeres de sus lienzos. Según sus críticos, pasó de pintar parisinas desvestidas a mujeres que nunca conocieron la ropa. Entre los 'haters' que inundan las redes sociales con sus manifestaciones de odio, el artista Max Geller, que en 2015 creó un grupo de protesta llamado 'Renoir Sucks at Painting' (Renoir apesta como pintor), instando a varios museos norteamericanos a que retiraran los cuadros del artista de sus salas. La campaña se hizo viral e incluso hubo una manifestación ante el Museo de Bellas Artes de Boston.

Los principales dardos contra el artista apuntan, en realidad, a las obras de su última etapa, pintadas por el viejo voyeur hedonista, aquejado de artritis reumatoide. Unos lienzos protagonizados por mujeres desnudas, carnales, voluptuosas, rubensianas, de aspecto algodonoso, que juegan con sus largas melenas, pintadas para el mero placer de la mirada masculina. La Historia del Arte feminista ha presentado una visión descarnada del pintor francés como un misógino. ¿Hay que cancelar a Renoir? Tres señeros museos internacionales tienen claro que no.

Dos escenas de baile pintadas por Renoir. Museo d'Orsay de París y Museo de Bellas Artes de Boston.
 
Dos escenas de baile pintadas por Renoir. Museo d'Orsay de París y Museo de Bellas Artes de Boston.

«Nuestra colaboración con el Musée d'Orsay de París y el Museum of Fine Arts de Boston nos permite traer lo mejor de Renoir al Reino Unido en una de las exposiciones más importantes sobre su obra en décadas», afirma Gabriele Finaldi, director de la National Gallery de Londres, un día después de que la ministra de Cultura británica, Lisa Nandy, confirmara que los museos nacionales del Reino Unido seguirán siendo gratuitos, incluidos para los turistas extranjeros. Explica Finaldi que en esta muestra «está lo mejor de su obra, de una gran calidad pictórica. Aborda temas que no le interesaban a otros pintores de vanguardia: la sociabilidad, las escenas del nuevo París...» ¿A qué se debe, entonces, su mala fama? Reconoce que «cierta pintura de Renoir es empalagosa, casi una caricatura del impresionismo. Algunos pintan demasiado... Pero sus pinturas de esta primera etapa tienen mucha carga de originalidad, mucha fuerza. La segunda parte de su carrera es, para mí, menos atractiva». Finaldi no está de acuerdo en absoluto con que sea un mal pintor: «No lo es. Tiene mucha habilidad, mucha técnica, mucha ambición. Pinta la luz, el movimiento, el ruido de la ciudad...»

«Creemos conocerlo porque podemos encontrarlo en la sala de espera del dentista o en casa de nuestra abuela, y verlo reproducido por todas partes. Pero, en realidad, su calidad pictórica es absolutamente impresionante. Y por eso queríamos contar con los mejores préstamos posibles», explica una de las comisarias de la exposición. Algo similar le ocurrió a Murillo, cuya popularidad (sus San Juanitos estaban en los almanaques de todas las casas de España) jugó en su contra. Ambos cargaron con ese sambenito.

'Renoir y el amor' es la primera exposición de este museo centrada en el artista desde 2007. Ya se vio en París de marzo a julio de este año y, tras su paso por Londres, viajará a Boston. Con permiso del 'Tapiz de Bayeux', que luce en el British Museum, otra estrella del otoño en la capital británica es una de las pinturas más célebres de Renoir, 'El baile en el Moulin de la Galette' (1876), préstamo excepcional del Museo d'Orsay, que se exhibe en el Reino Unido por primera vez. De esta 'guinguette' (merendero y sala de baile al aire libre) de Montmartre pintó dos versiones hace 150 años, en las que domina una paleta de azules. Aparte de esta versión, que perteneció al pintor Gustave Caillebotte (legó el cuadro al Estado francés en 1894), hizo otra el mismo año, vendida en 2009 en Sotheby's de Nueva York por 78,1 millones de dólares. Sigue siendo hoy su cotización más alta en subasta.

'Un palco en el teatro', de Renoir, Clark Art Institute, Williamstown.
 
'Un palco en el teatro', de Renoir, Clark Art Institute, Williamstown.  

La inquina de Geller con Renoir contrasta con el fervor de sus fieles seguidores, que son legiones. La muestra de la National Gallery ha batido récord de taquilla en la preventa. Se han vendido ya 32.000 entradas previas a la inauguración, superando a la muestra 'Van Gogh: Poetas y amantes', que actualmente es la exposición más vista del museo londinense, con 334.589 visitantes. El impresionista francés, además de adorado por el público, lo es también por los coleccionistas (una de sus pinturas, 'Joven en la barca', saldrá a subasta en noviembre en Sotheby's de Nueva York con un precio estimado de entre 25 y 35 millones de dólares) y, desgraciadamente, también es adorado por los ladrones de arte. Es de suponer que sus obras tienen una buena salida en el mercado negro del arte. En marzo de este año fueron robadas varias obras en la villa de la Fundación Magnani Rocca de Parma. Entre ellas, 'Los peces', de Renoir, valorada en unos 3 millones de euros. La Policía italiana las recuperó en agosto. Y este mes sustrajeron dos cuadros del Museo Renoir, en Cagnes-sur-Mer, en la Costa Azul. Siguen en paradero desconocido.




 
Tres obras de Renoir. Arriba, 'La señora Monet y su hijo' (1874). Sobre estas líneas, a la izquierda, 'En el Milliner's' (1878). Detalle. A la derecha, 'Las hijas de Paul Durand-Ruel, Marie-Thérèse y Jeanne' (1882). 

Figura clave del impresionismo, sigue la estela de las fiestas galantes de la pintura francesa del Rococó: Fragonard, Watteau, Boucher... Esta exposición se centra en dos décadas de su producción, de 1860 a 1880, años decisivos en su trayectoria. Aborda como tema central el amor romántico y el afecto, la familia, los amigos, el cortejo, los juegos de seducción... El joven Renoir evita las sombras y explora en sus pinturas los escenarios donde se socializaba en la época: los jardines, los cafés, restaurantes (como el Fournaise), teatros y bulevares de París, los bailes y verbenas, la vida callejera, las orillas del Sena...

Creía Renoir que la pintura debía ser agradable, alegre y bonita. Es el pintor de la felicidad. Era consciente de que esa alegría, esa celebración de la vida que destilaban sus obras, le perjudicaba ante la crítica, que la consideraba banal: «Sé muy bien que es difícil convencer a la gente de que una pintura puede ser verdaderamente grandiosa sin dejar de transmitir felicidad», decía el pintor. «Ya hay suficientes cosas desagradables en la vida como para crear más».

'Los paraguas', obra maestra de Renoir, procede de la colección de la National Gallery de Londres.
 
'Los paraguas', obra maestra de Renoir, procede de la colección de la National Gallery de Londres.

Se le echaba en cara no abordar en sus trabajos la cara más amarga de la sociedad de entonces (la miseria, el dolor, la prostitución, la explotación laboral, el sufrimiento humano...), sino mostrar una cara edulcorada de la misma. Tampoco aparecen en sus pinturas las pasiones tormentosas, el erotismo explícito, ni siquiera el activismo político. Se le menospreciaba por su conservadurismo social y su aparente falta de complejidad y profundidad. Sin recurrir a anécdotas, dramatismos ni sentimentalismos, Renoir presenta una visión jubilosa y desenfadada del amor moderno en el París del siglo XIX. Jean Renoir, hijo del pintor y director de cine, creía que era una máscara tras la que su padre se protegía por su carácter reservado.




Tres obras de Renoir. Arriba, 'Remeros en Chatou' (1879). Sobre estas líneas, a la izquierda, 'El columpio' (1876). Detalle. A la derecha, 'Baile en Bougival' (1883).. (National Gallery, Washington/Museo d'Orsay, París/Museum of Fine Arts, Boston)

La muestra, abierta del 3 de octubre al 31 de enero de 2027, reúne 45 de sus pinturas. Además de 'El baile en el Moulin de la Galette' (uno de los comisarios advierte cierta carga política tras la aparente escena bucólica), entre los préstamos destacan 'Las grandes bañistas', del Museo de Arte de Filadelfia;; 'Mujer con sombrilla en un jardín' del Museo Thyssen; 'La taberna de la madre Antony' (Museo Nacional de Estocolmo); 'El Paseo' (Museo Getty de los Ángeles, que acaba de adquirir su primer Velázquez); 'Los remeros de Chatou', de la National Gallery de Washington; 'Baile en Bougival', del Museo de Bellas Artes de Boston, o 'El almuerzo de los remeros', del Art Institute de Chicago (que cosechó un gran éxito). La National Gallery de Londres tiene en su colección 'Los paraguas', una de las obras emblemáticas del impresionismo. Un caso excepcional en el coleccionismo de Renoir es la Fundación Barnes de Filadelfia, que atesora 181 cuadros del artista. Hasta ahora no podía prestar obras. Ha empezado a hacerlo. En la muestra hay tres. También hay préstamos del Clark Art Institute, de Williamstown (Massachussets), que cuenta con una treintena de pinturas del artista.

«Es con mi pincel con lo que amo», decía Renoir. La relación con sus modelos fue compleja. La fascinaban las costureras, sombrereras y floristas de Montmartre, donde Renoir reclutaba a sus musas durante sus años impresionistas. Posaron para él Nini, Jeanne, Henriette, Ellen, Angèle, Margot, Gabrielle... También, la pintora Suzanne Valadon, con quien mantuvo una relación sentimental. Lise Tréhot fue su modelo favorita y amante durante seis años. Tuvieron dos hijos no reconocidos. A los 49 años se casó con Aline Charigot, otra de sus modelos habituales, con quien tuvo tres hijos: Pierre, Jean y Claude. A Aline la retrata amamantando a su hijo Pierre en 'Maternidad', una preciosa obra cedida por el Orsay.

'Las grandes bañistas', de Renoir, del Museo de Arte de Filadelfia.
 
'Las grandes bañistas', de Renoir, del Museo de Arte de Filadelfia.

Las pinturas de juventud de Renoir constituyen una 'cartografía' de la sociedad de la época, sus gustos, costumbres y lugares de moda. Como La Grenouillère, en Croissy-sur-Seina, cerca de Bougival, mitad balneario, mitad club náutico, frecuentado por Renoir y por Monet, y también por las llamadas 'grenouilles' (ranas). No eran prostitutas, sino «chicas jóvenes sin compromiso que cambiaban de amante con facilidad», según Jean Renoir. Allí, la gente se bañaba, conversaba, almorzaba, bebía... También frecuentaban la taberna de la madre Antony en Marlotte, el restaurante Fournaise en Chatou, el Moulin de la Galette y el Cabaret d'Olivier, ambos en Montmartre... El primero era un histórico molino de viento del siglo XVII que la familia Debray convirtió a mediados del XIX en una concurrida 'guinguette'. En su casa de la rue Saint-Georges retrata a cinco amigos, entre ellos su colega Camille Pissarro. A su mecenas Paul Bérard, en el Castillo de Wargemont; a la familia de Monet, en Argenteuil...

Y entre 1884 y 1887 pinta a cinco grandes bañistas desnudas. Esta obra, en la que vuelve al clasicismo (transforma las calles y suburbios de París en una Arcadia femenina idealizada), pone fin a su etapa impresionista y a la exposición, a cuya presentación este miércoles acudió su bisnieta. Renoir no apesta como pintor. Así lo entendieron Picasso, que fue uno de sus mayores admiradores y coleccionistas, y Matisse, que decía de él: «No hay historia más noble y heroica, ni logro más magnífico que el de Renoir». Amén.

TITULO:TARDE DE CINE CON -  La nueva 'Carrie' o cómo el rey del terror resucita otro clásico sin repetirlo,.

La nueva 'Carrie' o cómo el rey del terror resucita otro clásico sin repetirlo,.

La novela que convirtió a Stephen King en un fenómeno vuelve a Prime Video en forma de serie, con Mike Flanagan (‘La maldición de Hill House’, ‘La caída de la casa Usher’) al frente y una nueva protagonista para la era de las redes sociales,.

Summer H. Howell, en 'Carrie'

Hay personajes que envejecen, otros que se jubilan y algunos que, por suerte o por desgracia, están condenados a repetir curso, como Carrie White. La adolescente más peligrosa de la historia del instituto vuelve ahora a clase, medio siglo después de que Stephen King la enviara por primera vez al baile de graduación con un vestido rosa y más problemas de los que debería tener cualquier chica de su edad. La novela, publicada en 1974, fue el primer gran éxito del escritor y, dos años después, Brian De Palma convirtió su adaptación en un clásico del cine de terror con Sissy Spacek como aquella niña retraída que descubría que tenía poderes telequinéticos justo cuando más motivos tenía para utilizarlos. Ahora Carrie vuelve a ponerse el uniforme, pero esta vez lo hace en forma de serie y con ocho episodios por delante en Prime Video.

La nueva versión vuelve a encontrarse con Carrie White antes de que todo se vaya definitivamente al infierno. Y en pleno siglo XXI. La muerte inesperada de su padre obliga a la adolescente a salir del aislamiento en el que ha vivido junto a su madre, Margaret, e incorporarse al ecosistema (si es que puede llamarse ecosistema a semejante jungla) de un instituto público. Allí están los compañeros, las jerarquías, las humillaciones y el 'bullying' de toda la vida, aunque ahora existe una pequeña diferencia: lo que antes quedaba en el pasillo puede terminar en internet en cuestión de segundos. Carrie tendrá que enfrentarse a un escándalo de acoso que se hace viral mientras descubre que, además de una adolescencia complicada, tiene unos poderes telequinéticos que empiezan a despertar al mismo tiempo que ella. La serie, protagonizada por Summer H. Howell y Samantha Sloyan, amplía la historia de King y utiliza sus ocho episodios para detenerse en personajes, relaciones y pequeñas decisiones que acabarán conduciendo hacia la noche que todos conocemos.

El primer reto al adentrarse en 'Carrie' es, precisamente, que no se trata de cualquier 'Carrie'. Es Stephen King. Y, en este caso, además, es la primera novela que publicó, el comienzo de una carrera que terminaría convirtiéndolo en uno de los grandes nombres de la literatura popular contemporánea. Mike Flanagan no llega precisamente virgen a la casa del escritor: ya ha llevado al audiovisual 'El juego de Gerald', 'Doctor Sueño' y 'La vida de Chuck', además de otros grandes del género como Shirley Jackson o Edgar Allan Poe. Pero con Carrie había una dificultad añadida porque no bastaba con adaptar un libro conocido, sino que había que tocar uno de los personajes más reconocibles de King sin que el experimento pareciera una profanación. La solución ha sido contar con el propio autor al otro lado de la pantalla. King participa como productor ejecutivo, mientras Flanagan asume las funciones de guionista, showrunner y productor ejecutivo, además de dirigir cuatro de los ocho episodios. El director ha contado que incluso tuvo que convencer inicialmente al escritor de que aquella nueva versión podía tener sentido.

El segundo objetivo es competir con una película que ya ganó hace tiempo. La 'Carrie' de 1976 no solo convirtió a Sissy Spacek en el rostro definitivo del personaje, sino que dejó algunas imágenes tan incrustadas en la cultura popular que cualquiera que pronuncie «Carrie» y «baile de graduación» probablemente vea aparecer una cubeta de sangre. Después llegaron otras versiones, incluida la película de 2013, pero ninguna consiguió borrar aquella primera imagen. Flanagan, consciente de que intentar copiarla sería una batalla perdida, ha querido buscar otra Carrie. La producción llegó a valorar a más de 1.400 candidatas hasta encontrar a Summer H. Howell, a quien el director vio capaz de aportar algo que no había encontrado en las anteriores: una Carrie más abierta, curiosa, bondadosa y deseosa de formar parte del mundo. De hecho, Flanagan pidió a Howell que no viera las adaptaciones anteriores para evitar que imitara, consciente o inconscientemente, a Spacek. El reto era conseguir que siguiera siendo Carrie sin tener que hacer de «la nueva Sissy Spacek».

Y Carrie llega, además, en un momento en el que las plataformas parecen haber descubierto que los clásicos tienen una ventaja competitiva bastante sencilla: ya tienen público. La televisión lleva tiempo volviendo a novelas, películas y franquicias que parecían instaladas en el imaginario colectivo. En el universo King, 'It: Bienvenidos a Derry' hizo algo parecido al expandir para HBO el mundo de las películas de Andy Muschietti y llevarlo a una serie de ocho episodios. Puede que sea nostalgia, comodidad, una historia con el trabajo medio hecho o un poco de todo. Pero también hay un comodín, y es que Carrie sigue funcionando. Han cambiado los teléfonos, las redes sociales y la manera de hacer 'bullying', pero no la sensación de estar fuera de lugar, ni la crueldad adolescente, ni ese deseo humano de que, por una vez, sea el otro quien pague la factura. 

 

TITULO:  Historia de nuestro cine - Cine -  Remando al viento  ., Viernes  - 16 , 23 - Octubre  ,.   

 

 Cine de siempre - Remando al viento

 

El Viernes   -  16 , 23 - Octubre a las 22:15 por La 2, foto,.

 

Reparto ,. Elizabeth Hurley, Hugh Grant, José Luis Gómez, Lizzy McInnerny, Valentine Pelka, Virginia Mataix ,.

 

 Dos poetas ingleses, Mary Shelley y Lord Byron, se ven obligados a huir de Inglaterra. Durante el viaje, Shelley recuerda cómo conoció en casa de su padre al joven y apasionado poeta Shelley, cómo lo amó y cómo se fugó con él. También evoca una cita con Byron en Suiza. Pero, sobre todo, rememora una noche de noviembre de 1816 durante la cual, mientras sus amigos contaban historias de terror, ella dio a luz al legendario monstruo de Frankenstein.