viernes, 28 de agosto de 2026

El paisano - Viernes - 28 - Agosto - Albuñol ,. / HOSPITAL - Salud - El rey Harald de Noruega, en estado «muy grave»: la familia real se reúne en el hospital ,. / VACACIONES - EUROPA DE PELICULA - Huelva ,. / VUELTA AL COLE - Vuelta al cole sin estrés: la clave de conciliar con mSoluciona León ,. / EN PRIMER PLANO - A FONDO - REVISTA XL SEMANAL PORTADA ENTREVISTA - En la tuya o en la mía - Miercoles - 26 - Agosto - Meg Lowman: «Hay más agua en las copas de los árboles que en los ríos» ,. / EL BLOC DEL CARTERO - LA CARTA DE LA SEMANA - MI CASA ES LA TUYA - viernes - 28 - Agosto - Juan Manuel De Prada - Crisis de valores ,.

 

TITULO: El paisano - Viernes -  28 - Agosto -  Albuñol  ,.

Viernes -  28 - Agosto a las 22:10 horas en La 1 , foto,.

 Albuñol ,.

 

 Mercedes (54 años) cambió el volante por la tierra, pero no el espíritu pionero que ha marcado su vida. Natural de Granada, fue una de las primeras mujeres conductoras de autobuses en la ciudad, abriéndose paso en un sector tradicionalmente masculino. Tras años intentándolo en el ámbito de la biblioteconomía, decidió reinventarse sin miedo. El amor la llevó a Albuñol, donde junto a su marido, transportista, inició una nueva etapa vinculada al campo. Sin experiencia previa, se adentró en la agricultura y desde 2007 cultiva tomate negro gourmet en invernaderos ecológicos, convirtiéndose en referente local. Hoy, 18 años después, Mercedes representa el espíritu de “Los Repobladores”: valentía, adaptación y arraigo rural. Aunque ahora se centra en la gestión de su explotación, no duda en volver a la carretera si hace falta. 

TITULO: HOSPITAL - Salud - El rey Harald de Noruega, en estado «muy grave»: la familia real se reúne en el hospital ,.

El rey Harald de Noruega, en estado «muy grave»: la familia real se reúne en el hospital,.

El príncipe heredero, Haakon, que ejerce actualmente como regente debido a la baja médica del Rey, y la reina Sonja han cancelado todos sus compromisos oficiales,.

El rey Harald de Noruega, en estado «muy grave»: la familia real se reúne en el hospital
 

La Casa Real noruega ha lanzado este jueves una nueva y preocupante actualización sobre la salud del rey Harald V. Después de varios días de hospitalización y tras el empeoramiento registrado durante el pasado fin de semana, el Palacio informa ahora de que el estado de salud del monarca es «muy grave».

El escueto comunicado, difundido este 27 de agosto, lleva por título «La salud de Su Majestad el Rey ha empeorado» y contiene una frase especialmente contundente: «El estado de salud de Su Majestad el Rey es muy grave». En esta ocasión, el Palacio no ofrece más detalles sobre su evolución ni sobre su pronóstico.

La noticia supone un importante cambio respecto a la última comunicación oficial. El pasado 24 de agosto, la Casa Real aseguraba que no se habían producido cambios sustanciales y que la situación permanecía estable. Tres días después, el lenguaje empleado por el Palacio es radicalmente distinto y confirma un nuevo deterioro en la salud del soberano. La gravedad del comunicado ha llevado además a algunos medios a hablar de una posible fase terminal, aunque esta información no ha sido confirmada por la Casa Real noruega.

La magnitud de la situación también se refleja en la reacción inmediata de la familia. El príncipe heredero Haakon, que ejerce actualmente como regente debido a la baja médica de su padre, y la reina Sonja han cancelado todos sus compromisos oficiales. Poco después de hacerse público el comunicado, Haakon y la princesa Mette-Marit acudieron al Rikshospitalet de Oslo, donde permanece ingresado el monarca. La reina Sonja también se desplazó hasta el centro hospitalario. Posteriormente llegaron el príncipe Sverre Magnus, la princesa Astrid y la princesa Ingrid Alexandra. Según ha informado ¡HOLA!, Marius Borg, hijo de Mette-Marit, también se ha desplazado hasta el hospital para acompañar a la familia en estos momentos.

La reunión de varios miembros de la familia en el hospital se produce en unas horas especialmente delicadas para la monarquía noruega. La decisión de suspender además los compromisos oficiales refuerza la preocupación que ha generado el último parte sobre la salud del Rey.

El príncipe heredero Haakon de Noruega y la princesa Mette-Marit, a su llegada este jueves al Rikshospitalet de Oslo
 
El príncipe heredero Haakon de Noruega y la princesa Mette-Marit, a su llegada este jueves al Rikshospitalet de Oslo.

La inquietud ha llegado también a las instituciones noruegas. El primer ministro, Jonas Gahr Støre, ha cancelado el viaje que tenía previsto realizar este jueves a Alemania y ha decidido regresar a Noruega tras conocer el empeoramiento del monarca. También el presidente del Parlamento noruego, Masud Gharahkhani, ha interrumpido su visita a Islandia para regresar al país. El político ha expresado que la noticia le ha causado una profunda impresión.

Mientras tanto, la preocupación se ha trasladado también a las calles de Oslo. Durante la mañana de este jueves, ciudadanos han comenzado a acudir a la Slottsplassen, la plaza situada frente al Palacio Real, para dejar flores y mensajes dirigidos a Harald. Algunos han encendido también velas en señal de apoyo al monarca y a su familia. La escena recuerda el profundo vínculo que Harald mantiene con buena parte de la sociedad noruega después de más de tres décadas en el trono. El Rey, que llegó a la Corona en 1991, es actualmente el monarca reinante de mayor edad de Europa.

Harald V, de 89 años, permanece ingresado en el Rikshospitalet de Oslo desde el pasado 17 de agosto. En los últimos días, su estado ya había sufrido un deterioro. El 23 de agosto, la Casa Real informó de que el monarca había empeorado durante el fin de semana y que estaba recibiendo tratamiento con antibióticos por una infección bacteriana en la sangre. El Palacio señaló entonces que había respondido al tratamiento y que su estado se había estabilizado. El día 24, se comunicó que no había cambios sustanciales y que la situación continuaba estable.

TITULO: VACACIONES - EUROPA DE PELICULA - Huelva ,.

 Huelva ,.

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foto /  Nuria aprovecha el soplo de viento fresco de Huelva para practicar windsurf y vela. Se contagia de la risa de ‘Las Comadres’, las amigas más picaronas de las redes sociales y, junto a la cantante Ana de Caro, va a regalarle un momento mágico a unos vecinos onubenses que celebran sus bodas de oro. 

TITULO:  VUELTA AL COLE - Vuelta al cole sin estrés: la clave de conciliar con mSoluciona León,.

Vuelta al cole sin estrés: la clave de conciliar con mSoluciona León,.

Con la llegada del curso escolar muchas familias demandan el servicio combinado de cuidado de niños y tareas domésticas,.

Servicios combinados de cuidado de niños y tareas domésticas en León

Con el fin del verano a la vista, las familias leonesas comienzan a preparar la logística del nuevo curso escolar. Septiembre suele traer consigo un encaje de bolillos complejo: horarios de colegio, actividades extraescolares, jornadas laborales y el mantenimiento diario de la casa. Ante esta vorágine, la posibilidad de contar con un apoyo profesional en el hogar no es solo una ayuda puntual, sino la mejor garantía para afrontar la rutina con calma y equilibrio.

En mSoluciona León, el servicio combinado de cuidado de niños y tareas domésticas se convierte en una de las soluciones más demandadas para aliviar la carga familiar. La meta no es solo cubrir tareas, sino devolver tiempo de calidad a los padres para que la llegada del nuevo curso no sea sinónimo de agotamiento.

Profesionales con vocación para cuidar de quienes más quieres

Confiar la atención de los hijos a una persona externa requiere de una certeza absoluta. En mSoluciona León son conscientes de ello y por eso su selección de personal pone un foco especial en la preparación y la calidez humana. Jorge Manzano, director de la oficina, destaca la importancia de esta labor: «Cuidar a un menor exige mucha sensibilidad, paciencia y vocación. Contamos con profesionales habituados a trabajar con niños, capaces de conectar con ellos, acompañarlos en sus rutinas diarias, prepararles el desayuno o llevarlos y recogerlos del colegio con total seguridad».

Servicios combinados de cuidado de niños y tareas domésticas en León
 
 Servicios combinados de cuidado de niños y tareas domésticas en León.  

Saber que los más pequeños están atendidos por una persona cualificada y con vocación, ofrece una tranquilidad incalculable a los padres durante su jornada laboral.

Un hogar siempre a punto

A la atención de los niños se suma, inevitablemente, el cuidado del domicilio. El servicio de limpieza de hogar por horas permite delegar las labores cotidianas —desde el mantenimiento diario hasta el orden general— para que el tiempo en familia al regresar a casa sea realmente de disfrute y descanso.

«El objetivo es que los padres no sientan que el día se resume en trabajar y hacer tareas domésticas. Al unificar el apoyo en el hogar y el cuidado de los niños, ayudamos a que la rutina familiar fluya sin tensiones», añade Manzano.

Desde su sede en la Av. Gran Vía de San Marcos, 34, mSoluciona León se pone a disposición de las familias para diseñar soluciones a la medida de cada casa. Para más información, se puede contactar en el teléfono 987 26 60 58. Porque afrontar un nuevo curso con serenidad es el primer paso para disfrutarlo juntos.

 

TITULO: EN PRIMER PLANO - A FONDO - REVISTA XL SEMANAL PORTADA ENTREVISTA - En la tuya o en la mía - Miercoles -   26 - Agosto - Meg Lowman: «Hay más agua en las copas de los árboles que en los ríos» ,.

En la tuya o en la mía  - Miercoles    - 26 - Agosto  ,.

 En la tuya o en la mía', presentado por Bertín Osborne, acerca a los espectadores el lado más desconocido de personajes relevantes de diversos ámbitos. Durante aproximadamente una hora, los telespectadores tienen la oportunidad de conocer mejor al invitado y también al propio Bertín Osborne, en La 1 a las 22:30, el miercoles - 26 - Agosto  , etc.

 EN PRIMER PLANO - A FONDO - REVISTA XL SEMANAL PORTADA ENTREVISTA - En la tuya o en la mía - Miercoles  - 26 - Agosto - Meg Lowman: «Hay más agua en las copas de los árboles que en los ríos»,.

Meg Lowman: «Hay más agua en las copas de los árboles que en los ríos»,.

 Meg Lowman: «Hay más agua en las copas de los árboles que en los ríos»

fotos - Meg Lowman,.

En el verano aciago de los incendios, esta bióloga pionera en la investigación del dosel arbóreo –el gran escudo que forma la capa superior de bosques y selvas– nos invita a valorar la naturaleza desde su lugar más alto. A sus 72 años, sigue trepando a los árboles con una misión: que entendamos la dimensión del problema y pasemos a la acción.

Un momento iniciático define la personalidad intrépida y pragmática de Meg Lowman. Tenía 25 años. Había pedido prestadas unas cuerdas de espeleología para trepar hasta la copa de un árbol en un bosque pluvial de Queensland, en el noreste de Australia. Nadie le dijo cómo hacerlo, pero ella inventó su propio sistema para subir. En el bajo bosque se le llenaron las piernas de sanguijuelas, pero eso no la detuvo. Dos amigos la esperaban abajo temblando, pero ella aún temblaba más. A los 30 metros (cuando todavía faltaban 15 para llegar a la copa) se encontró con el milagro: «Todo tipo de criaturas volando, reptando, polinizando, eclosionando, hurgando, tomando el sol, cantando, apareándose, acechando... Un nuevo mundo prácticamente invisible desde el suelo forestal». Lo cuenta en su libro La arbonauta, unas emocionantes memorias sobre una vida dedicada a la investigación y divulgación científica acerca del dosel arbóreo (el techo de los bosques), publicadas por Galaxia Gutenberg, que resuenan como el aviso de Casandra en el aciago verano de los incendios, pero también como una carta de amor al corazón verde de nuestro planeta.

XLSemanal. ¿Es verdad que sabemos menos del dosel forestal que de las profundidades marinas o de la bóveda celeste?

Meg Lowman. Sí, y por eso lo llamo el Octavo Continente. Está justo por encima de nuestra cabeza, pero apenas se le ha prestado atención científica. Sabemos de qué están hechas las rocas lunares. Y, aunque todavía queda mucho por saber del fondo marino, el buceo es algo muy accesible. Pero el 90 por ciento de las especies que viven en el dosel forestal no están descritas, y la razón es que para subir a las copas hay que hacer un gran esfuerzo de escalada o bien invertir un millón de dólares para construir una pasarela en el dosel arbóreo.

Para llegar al dosel arbóreo, el equipo científico utiliza un dirigible con una balsa hinchable de 18 metros.
 
Para llegar al dosel arbóreo, el equipo científico utiliza un dirigible con una balsa hinchable de 18 metros.

XL. ¿Qué nos dan los bosques?

M.L. La lista simplificada sería: agua dulce, equilibrio climático, medicinas, materiales de construcción, almacenamiento de carbono, producción de energía, el almacenaje genético de millones de especies, comida, conservación del suelo y refugio espiritual. ¡Nos lo dan todo! Las copas son como enormes esponjas. Piensa que hay más agua en el dosel del bosque amazónico que en el río Amazonas. Sin esas perfectas máquinas verdes, con sus millones de fábricas de energía eficiente, es decir, sus hojas, la vida en la Tierra sería imposible.

XL. ¿Por qué ahora hay más incendios que nunca?

M.L. Debido al cambio climático. A lo largo de mi vida se han perdido alrededor del 50 por ciento de los bosques. Y eso es algo muy serio. Los pequeños núcleos boscosos, fragmentados, se vuelven secos y son mucho más inflamables que un gran bosque húmedo. Además, se plantan las especies equivocadas. En Estados Unidos, nos ha dado por poner eucaliptos australianos porque crecen muy rápido. Pero ¡están llenos de aceite! Desde 2020 ha habido incendios devastadores en Los Ángeles, en Rusia, en China, en Canadá, en España… Es una catástrofe. En Australia se calcula que en los últimos incendios mil millones de animales fueron consumidos por las llamas. Porque no se trata solo de la superficie o de la cantidad de los árboles que se queman, sino de la biodiversidad que desaparece con ellos.

XL. ¿Y qué se puede hacer al respecto?

M.L. Antes que nada, preguntarnos: ¿queremos quemar el Louvre para construir una carretera o preferimos conservarlo y construir la carretera alrededor? La respuesta es evidente, pero lamentablemente a veces los niños lo entienden mejor que los adultos.

Lowman en la pasarela del Centro Amazónico de Estudios Tropicales, en Perú, en 1994.
 
Lowman en la pasarela del Centro Amazónico de Estudios Tropicales, en Perú, en 1994.

XL. ¿Y los gobiernos?

M.L. Deberían proteger los árboles más grandes y valorarlos al máximo. Necesitamos darle más valor a la naturaleza, también económico, e introducir las medicinas naturales y el agua en esa ecuación porque tal vez así empiecen a hacernos más caso. Por ejemplo, el Servicio Forestal de Estados Unidos ha calculado que el valor de la cubierta arbórea de Austin (Texas) asciende a 34 millones de euros al año por los servicios que presta al ecosistema.

XL. ¿Plantar más árboles podría ser una solución?

M.L. Siempre es preferible proteger los que ya hay. La esperanza de vida media de un árbol urbano es cada vez más corta: o se talan tras nueve años de vida o bien no logran sobrevivir. Los grandes árboles, con todos los seres vivos que habitan en él y las hojas que conforman su funcionamiento, son bibliotecas genéticas insustituibles.

«¿Queremos quemar el Louvre para construir una carretera o preferimos conservarlo y construirla alrededor? A veces los niños lo entienden mejor que los adultos»

XL. Y, además, tenemos a los negacionistas.

M.L. Sí, la ecología se ha politizado. Me da mucha pena. Pero no era así en los noventa. No era una cuestión de partidos políticos. Ahora, de repente, la naturaleza se ha convertido en una enemiga. Me avergüenza Donald Trump, que como quiere carbón está a favor de deforestar. Es aterrador.

Lowman cuando probaba sus propios arneses para subir a los árboles en el Departamento de Botánica de la Universidad de Sídney en 1979.
 
Lowman cuando probaba sus propios arneses para subir a los árboles en el Departamento de Botánica de la Universidad de Sídney en 1979.

XL. En 1978 llegó a Australia y su vida cambió radicalmente. ¿Cómo acabó allí?

M.L. En esa época, los australianos se sentían aislados del mundo y eran muy generosos con las becas. La mayoría de los estudiantes extranjeros iba a Sídney para investigar la Gran Barrera de Coral, pero a mí me dieron una beca de posgrado para estudiar los bosques pluviales, que era una temática extravagante porque nadie estaba interesado en ellos. Al llegar, me di cuenta de que ¡era una especialidad sin especialistas! Nadie me orientó, estaba sola y cuando les pregunté qué se esperaba de mí me dijeron: «Vete a la selva y vuelve en tres años para contarnos lo que has descubierto». Como no sabía por dónde empezar, me hice el mismo tipo de preguntas sobre las copas de los árboles que se hacían mis compañeros sobre los arrecifes: ¿cómo vivían tantas especies en un solo lugar? ¿Cómo encontraban el camino hasta allí? ¿Cuántos escarabajos comían hojas? ¿Y cómo eran capaces de encontrar un árbol en concreto en medio de diez mil especies? Así empecé, haciéndome preguntas.

XL. Y casándose con un granjero australiano.

M.L. En ese asunto la verdad es que me dejé llevar más por el reloj biológico que por las pasiones. Yo tenía 30 años, él era muy guapo y muy divertido, pero es que, además, tenía un bosque de árboles enfermos. A muchas mujeres su marido les regala un anillo de diamantes, pero yo heredé eucaliptos moribundos, y eso me fascinó.

«¡Claro que tengo vértigo! Evolutivamente no soy un ave, así que siempre estoy un poco mareada en las copas, pero subo para obtener respuestas. Así que me compensa»

XL. ¿Alguna vez ha estado en peligro?

M.L. Una vez me caí desde un pequeño eucalipto de solo cuatro metros y medio porque había truenos y relámpagos. Es muy peligroso estar ahí arriba durante una tormenta. En otra ocasión cometí un error muy estúpido: olvidé abrocharme el arnés. El otro peligro habitual de las copas son las hormigas. Tienes que asegurarte de no pasar la cuerda por la colonia de hormigas ni agarrarla por error pensando que es parte de la rama. Encontrarse con hormigas que pican sería como recibir cien picaduras de abeja al mismo tiempo: podría ser grave o llegar a ser mortal. En realidad, en un árbol, el mayor peligro eres tú misma cuando no prestas atención a la seguridad.

XL. En sus inicios nadie se subía a los árboles para hacer investigación, por lo que tuvo que idear su propio equipo de escalada. ¿Cómo se las arregló?

M.L. Con sentido práctico. Primero tuve que conseguir un tirachinas, y es increíble pero Australia es un país en el que puedes comprarte una escopeta, pero un tirachinas es ilegal para impedir que los niños se hagan daño [risas]. Así que tuve que lograr el permiso. Luego me hice con un trozo de goma de una llanta vieja pinchada. Cosí un arnés con la cinta de un cinturón de seguridad que encontré en un desguace y pedí prestada una cuerda al club de espeleología. Ese era todo mi equipo. Usé el tirachinas para pasar la cuerda por encima del árbol. Me gasté unos doscientos dólares en total y, a medida que mejoraba el equipo y mi agilidad, fui capaz de trepar a casi cualquier árbol.

XL. Por su experiencia, ¿cómo es la vida allí arriba?

M.L. Tan animada que es casi como estar en Times Square en Nochevieja. En las copas de los árboles los pájaros cantan, los insectos zumban, los monos gritan. Además, sopla el viento. Te encuentras con millones de insectos de todos los colores, murciélagos, koalas, monos, osos perezosos... Hace poco estuve trabajando en un bosque de la India donde los tigres subían a las copas y se tumbaban en las ramas para comer su venado. Cuando estás tan arriba, los pájaros nunca son tímidos y las criaturas se comportan con normalidad porque, en su mayoría, nunca han tenido experiencia con los humanos, así que no pueden tenerte miedo.

Lowman, en una expedición en Camerún en 1994. «Cuando subo a las secuoyas de California o a la selva tropical malaya, que miden más de cien metro -dice-, tengo que ascender en un dirigible, y me siento un poco como Dorothy en el país de Oz».
Lowman, en una expedición en Camerún en 1994. «Cuando subo a las secuoyas de California o a la selva tropical malaya, que miden más de cien metro -dice-, tengo que ascender en un dirigible, y me siento un poco como Dorothy en el país de Oz».

XL. ¿Y usted no tiene miedo?

M.L. La primera vez que escalé tuve mucho miedo porque no confiaba en mi cuerda. Pensé que se rompería, que la rama se quebraría o algo me mordería. Simplemente no sabía nada. Supongo que solo tenía miedo a lo desconocido, porque me llevó tiempo desarrollar mi propia confianza.

XL. ¿A qué altura están las copas a las que suele subirse?

M.L. Depende del área geográfica del planeta. Cuando subo a las secuoyas de California o a la selva tropical malaya, que miden más de cien metros, tengo que ascender en un dirigible, y me siento un poco como Dorothy en el país de Oz.

XL. ¿Nunca siente vértigo?

M.L. Claro. ¡Siempre tengo vértigo! [Risas]. Evolutivamente no soy un ave, así que siempre estoy un poco mareada en las alturas, pero es muy divertido y lo hago para obtener las respuestas a mis preguntas. Así que me compensa.

«Me llevaba a mis hijos al trabajo. En Belice vivíamos en una choza y sobre sus camas había doce tarántulas, pero nunca nos atacaron»

XL. ¿Cuánto tiempo puede llegar a quedarse allí arriba?

M.L. Paso muchas noches en el dosel. Los insectos se esconden durante el día para que los pájaros no se los coman, pero en la oscuridad están hiperactivos. Al principio siempre escalaba de día porque era más fácil. Pero ahora paso en el dosel todo el día. Bajo para asearme y tal vez para comer algo, y vuelvo a subir a pasar la noche. Cuando mis hijos eran pequeños y yo era madre sola, nunca podía estar en la selva más de dos semanas antes de que sus maestros pusieran el grito en el cielo.

XL. ¿Se llevaba a sus hijos al trabajo, o sea, al bosque?

M.L. Sí, claro. Faltaban a clase, pero estaban obligados a hacer sus deberes y a llevar un diario. Ellos mismos eran unos grandes investigadores. En Belice vivíamos en una choza y sobre las camas de mis hijos había doce tarántulas, pero nunca nos atacaron porque no nos consideraban un peligro. Luego a la vuelta de los viajes tenía un trato con la dirección de la escuela y les daba una charla a los alumnos. Ahora que ya son mayores –uno es matemático y el otro se dedica a la química– puedo quedarme tres o cuatro semanas seguidas en los proyectos.

XL. ¿Alguna vez le han dicho que debería haberse quedado en casa cuidando de su marido y sus hijos en vez de subirse a las copas de los árboles?

M.L. Oh, sí, todo el tiempo, pero es evidente que no hice caso.

Meg Lowman: «Hay más agua en las copas de los árboles que en los ríos»

Al rescate de los 'bosques iglesia' en Etiopía

En Etiopía, el 95 por ciento de los bosques primarios ha sido talado. Sin embargo, gracias a la colaboración de Meg Lowman con los religiosos coptos se están pudiendo salvar al menos las últimas masas forestales que están bajo la gestión de las iglesias ortodoxas. Lowman impartió un taller para más de 150 religiosos de distintas generaciones. «Mi trabajo allí me recordó lo que había aprendido en el remoto interior de Australia: que generar confianza es el recurso más valioso para la conservación». El mayor impacto para los religiosos, aislados y sin acceso a Internet, fue ver las imágenes aéreas de sus propios bosques con Google Earth. Las fotografías impulsaron a los líderes a pasar a la acción y poner en marcha su colaboración con Tree Foundation, creada por Lowman, quien considera que su trabajo en Etiopía demuestra que fe y ciencia pueden ser aliadas. 

 

TITULO : EL BLOC DEL CARTERO - LA CARTA DE LA SEMANA - MI CASA ES LA TUYA - viernes  - 28 - Agosto - Juan Manuel De Prada - Crisis de valores  ,.   

MI CASA ES LA TUYA - VIERNES -   28 - Agosto  ,.

MI CASA ES LA TUYA -', presentado por Bertín Osborne,.

acerca a los espectadores el lado más desconocido de personajes relevantes de diversos ámbitos. Durante aproximadamente una hora, los telespectadores tienen la oportunidad de conocer mejor al invitado y también al propio Bertín Osborne, en Telecinco  a las 22:00, el viernes  -  28 - Agosto ,etc.

  EL BLOC DEL CARTERO - LA CARTA DE LA SEMANA - MI CASA ES LA TUYA - viernes -  28 - Agosto - Juan Manuel De Prada - Crisis de valores ,.

 Juan Manuel De Prada - Crisis de valores ,.

 Juan Manuel de Prada: Economía participativa - XLSemanal - Abc

 Juan Manuel De Prada - foto  ,.

 

Siempre que analizamos las calamidades que nos gangrenan tendemos a fundarlas en una 'crisis de valores'. Este sintagma que se ha convertido en una suerte de placebo inane que, sin embargo, se sigue presentando como una suerte de panacea universal. Pero lo cierto es que los 'valores' son productos culturales, cuya jerarquía establece cada época en función de sus preferencias e intereses; y cuya vigencia declina a medida que tales preferencias e intereses cambian. Frente a los eventuales y voltarios 'valores' se alzan las inmutables virtudes, que los antiguos invocaban en circunstancias similares a las que nosotros ahora sufrimos; pero para que tales virtudes puedan ser invocadas, hace falta reconocer una ley moral de la que tales virtudes emanen, cosa a la que nuestra época no parece dispuesta.

Hoy se habla incansablemente, en una logomaquia aturdidora, de valores sociales, valores políticos, valores educativos, etcétera; pero hablar de 'valores' es como hacer un brindis al sol. Pues lo cierto es que los llamados 'valores' (término de inequívoco tufillo bursátil) son percepciones subjetivas sobre la realidad de las cosas, acuñaciones culturales que en tal o cual época se reputan convenientes o beneficiosas; y que, como todas las acuñaciones culturales, son necesariamente cambiantes, sobre todo en sociedades tan 'diversas' y 'plurales' como las nuestras, donde 'coexisten' (odiándose en sordina) personas con valores radicalmente opuestos e incompatibles. Referirse en una sociedad 'plural' a los valores es como referirse a los gustos personales: cada quisque elabora los suyos; y tratar de entenderse en medio de un hormiguero de valores personales inconciliables es tan ilusorio y grotesco como pretender hacerlo entre los escombros de la torre de Babel. En nuestras sociedades, más que una 'crisis de valores', hallamos una 'plétora de valores', un 'supermercado de valores' –a veces conformados por las ideologías en liza, a veces por la pura conveniencia personal– que las incapacita para los esfuerzos colectivos.

Cada persona juzga la naturaleza de sus acciones sin aceptar la existencia de una fuente suprema de autoridad moral

Pero es lógico que, faltándonos la capacidad para medir el bien conforme a una ley moral inmutable, acabemos cifrándolo en aquello que nos conviene o beneficia, en aquello que ratifica o exalta nuestras 'opciones' vitales, en aquello que postula nuestra ideología. Esta 'plétora de valores' es la consecuencia natural de la 'autonomía personal', que es un dogma inatacable de las democracias modernas. Cada persona juzga la naturaleza de sus acciones sin aceptar –sin considerar siquiera– la existencia de una fuente suprema de autoridad moral. Y faltando esa fuente suprema que determine dónde se halla el error, empezamos perdonándonos nuestros propios errores, hasta llegar a amarlos; y, una vez que los amamos, deseamos que tales errores sean reconocidos públicamente como aciertos (cosa que lograremos si una mayoría se adhiere a ellos). La ley moral ya no obliga a la voluntad de la persona –como pretendía el iluso de Kant–, sino que la voluntad de la persona establece a su capricho la ley moral, que ya no es ley ni moral, sino repertorio de valores ad hoc.

Esta 'plétora de valores' que no reconoce una ley moral puede aspirar a lo sumo a imponer una 'disciplina ética' que refrene nuestros apetitos e intereses, erigidos en criterio legitimador de nuestra conducta. Pero esa 'disciplina ética' acaba relajándose tarde o temprano, pues se limita a enjuiciar las acciones por sus consecuencias –criterio de pragmatismo–, sin atreverse a reconocer una norma suprema que enjuicie la naturaleza de las acciones en sí. Así, por ejemplo, la 'disciplina ética' vigente en nuestra época postula que las personas somos libres para actuar según nuestro deseo; y que tal libertad sólo será reprobable cuando acarree consecuencias dañinas para un tercero. Pero no se acepta la calificación de la naturaleza de nuestras acciones, independientemente de las consecuencias que acarreen; pues para ello tendríamos que restringir nuestra libertad, tendríamos que someterla a un freno moral previo. Y esto exigiría reconocer una ley moral universal que no puede ser modificada en atención a nuestras preferencias e intereses; y cuyo castigo no dependa –o sólo dependa a la hora de establecer su graduación– de las consecuencias dañinas que pueda acarrear a terceros. Mientras esa ley suprema no sea restablecida, todo intento de regeneración social será baldío; pues las 'disciplinas éticas' acaban relajándose, adaptándose a las circunstancias, para poder seguir satisfaciendo preferencias e intereses personales, hasta finalmente pudrirse. A esto lo solemos llamar 'crisis de valores', pero es la desembocadura natural de la 'plétora de valores'.