No recuerdo quién fue el que dijo que, en fútbol, defensa y ataque son solo convenciones porque se trata de atacar de modo que si pierdes el balón puedas defender con solvencia; y de defender de manera que, cuando lo recuperes, puedas atacar con peligro,.

 

¿Cuál es la consecuencia de la moción? No es posible decir que el Gobierno está en rebeldía y ponerse a ver el España-Austria comiendo mejillones de los gordos. Si el Gobierno está en rebeldía, la democracia está en riesgo, se está sugiriendo una ocupación ilegítima de las instituciones y el siguiente paso debe ser una manifestación histórica y una petición de ayuda 

 

internacional. Pero no irse de vacaciones. ¿Ha pensado el PP si va a acudir a una sesión de control a un Gobierno ilegítimo? ¿Va a retirar las peticiones de comparecencia de los ministros rebeldes? ¿Van a decir al Rey que dan por disueltas las Cortes? ¿Qué hará Feijóo cuando prospere una moción que le inste a él a abandonar su escaño? ¿Obedecerá? ¿Estaría en rebeldía si no lo hiciera? ¿Qué van a hacer con la pelota ahora que la tienen?,.

 

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Donde comen dos -  Sardinas Cuca - Madrid tiene un nuevo ritual japonés ,.     fotos,.

 

Madrid tiene un nuevo ritual japonés ,.

La alta cocina nipona vive uno de sus momentos más brillantes en la capital, pero el nuevo lujo ya no consiste solo en encontrar un buen nigiri. Diseño, hospitalidad, coctelería y una nueva forma de entender el tiempo en la mesa han convertido algunos restaurantes en auténticos destinos en sí mismos. 


Makoto Madrid es uno de ellos.

Makoto | Madrid tiene un nuevo ritual japonés - Branded Content

 

Madrid ya no mira a Japón con curiosidad. Lo hace con auténtica devoción. Hace tiempo que el sushi dejó de ser una moda para convertirse en un lenguaje gastronómico propio de la ciudad. Después llegarían el omakase, el sake, el matcha ceremonial, la cerámica hecha a mano y esa fascinación casi obsesiva por el detalle que define la cultura japonesa.

 Sardinas picantes | Conservas Cuca

Ahora llega algo distinto: una manera de entender la hospitalidad en la que la cocina es solo una parte del viaje. Y aquí tenemos que hablar de la gran novedad: Makoto Madrid. El restaurante, ubicado en pleno corazón de  la capital, supone el ansiado desembarco europeo de uno de los grandes nombres internacionales de la cocina japonesa contemporánea, Makoto Okuwa. 

 

La visión del chef representa una manera distinta de acercarse a Japón, con menos folclore, pero más autenticidad, con menos espectáculo, pero más emoción. Tal y como explica, «el 60% de nuestra cocina es tradición estricta, y un 40% una invitación a viajar por el mundo a través de los sentidos». 

 

Después de conquistar ciudades como Miami, Ciudad de México, São Paulo o Panamá, Makoto ha elegido Madrid para abrir la primera puerta europea de un universo gastronómico construido durante más de dos décadas. 

 

La decisión no parece casual. La capital vive uno de los momentos gastronómicos más interesantes de su historia y se ha convertido en un destino donde conviven tradición, lujo relajado y una curiosidad permanente por descubrir nuevas formas de sentarse a la mesa.

 

Restaurante Makoto en Madrid.

 

 

Formado en la rigurosa tradición del sushi Edomae y discípulo de Masaharu Morimoto, Okuwa ha construido un lenguaje propio que respeta la esencia japonesa sin encerrarse en ella. Su cocina conserva la precisión del corte, el culto al arroz y la reverencia por el producto, pero incorpora con naturalidad ingredientes, técnicas e influencias recogidas durante años de sus viajes: «Me inspiran el ceviche peruano, los fermentos coreanos con su intenso umami, o la elegancia de la técnica francesa. Siento una afinidad especial por los cítricos lationoamericanos, el gochujang y los mariscos del Mediterráneo», explica el chef. 

 

Su filosofía resulta sorprendentemente sencilla: la tradición marca el camino y la creatividad decide hasta dónde llegar.



 

Quizá una de las mayores virtudes de Makoto sea su capacidad para conectar con el lugar donde aterriza. «La sencillez y la calidad de los mariscos y productos españoles se complementan a la perfección con la filosofía culinaria japonesa», asegura el chef. Así, y de igual manera que en sus otras aperturas, en la carta madrileña conviven los productos más codiciados de Japón, como el wagyu de categoría A5, el erizo de Hokkaido (muy apreciado en sushi o sashimi), el exquisito toro de Oma (un tipo de atún rojo muy que se pesca de forma tradicional, muy escaso), las vieiras japonesas o el matcha de Uji, con ingredientes profundamente mediterráneos: carabineros, atún de almadraba, aceite de oliva virgen extra, pulpo gallego o cerdo ibérico.

 

 

Este equilibrio también se deja ver en los platos convertidos ya en iconos de la casa. Además de los siempre demandados sushi y sashimi de muy alta calidad, en la carta encontramos el Frosty Wagyu Fried Rice con foie, sichimi y huevo orgánico, el Shoftshell, la lubina al miso servida con col rizada, el branzino con chimichurri de wasabi y shiso las láminas de wagyu cocinadas sobre piedra caliente convierten la mesa en parte de la experiencia. La robata (la tradicional parrilla japonesa) aporta profundidad y aromas ahumados a pescados, carnes y vegetales. 

 

Su autor explica su proceso creativo a partir de la «estacionalidad», «el respeto absoluto por la integridad de los ingredientes» y la «incorporación de toques inesperados».