miércoles, 25 de febrero de 2026

Tierra de sabores - Cocinamos - Caldereta de conejo desde Alanís ,. / Un trío en la cocina - Adiós a La Corchuela, el bar con más solera de Badajoz ,. / Documentos TV - El negocio con las mascotas ,. / Obélix y Astérix - Pocos lo saben: para qué sirve el orificio que traen los bolígrafos en uno de sus lados ,.

 

TITULO:  Tierra de sabores  - Caldereta de conejo desde Alanís,.

Cocinamos - Caldereta de conejo desde Alanís,.

 fotos / El programa recorre este domingo las calles llenas de historia y naturaleza de esta localidad sevillana. Conoceremos unos viñedos y un obrador familiar que conserva la tradición local.

 

De la mano de Bosco Benítez conoceremos esta localidad sevillana a través de la vida y costumbres de sus vecinos. Alanís es un tesoro del interior de Sevilla donde la historia y la tradición se funden entre calles empedradas y paisajes de sierra. De origen medieval y coronado por su castillo, es uno de esos pueblos que conservan intacta su esencia rural y donde cada receta guarda la memoria de generaciones.

 

Antes de preparar nuestras recetas, Bosco visitará un obrador familiar, conocerá unos viñedos con mucha historia, recorrerá las calles de este precioso lugar y acabará descubriendo su arte.

TITULO : Un trío en la cocina -  Adiós a La Corchuela, el bar con más solera de Badajoz,. 

Un trío en la cocina -  Adiós a La Corchuela, el bar con más solera de Badajoz , fotos,.

 

  Adiós a La Corchuela, el bar con más solera de Badajoz,.

 

Andrés Manuel Jiménez del Amo. 

Casi dos siglos de historia - Andrés Jiménez del Amo, su hermana María, su esposa Catalina y Antonio se retiran tras una vida de entrega a la hostelería del Casco Antiguo,.

Un trío en la cocina con Gonzalo, Julius y Nicola | El próximo lunes  vuelven Julius, Nicola y Gonzalo con nuevo programa. Estarán los tres  juntos en Un trío en la cocina... |

La veterana plantilla de La Corchuela se jubila. Badajoz dirá adiós después de Semana Santa al templo de la hostelería pacense y emblema del Casco Antiguo de Badajoz. Para desazón de sus clientes, la barra del mesón más antiguo de la ciudad, que abrió sus puertas en 1827, dejará de servir sus apreciadas migas extremeñas, los churros de María, las tapas de jamón ibérico o las raciones de carne al ajillo o con tomate cocinadas con esmero por Katy.

Con una abigarrada decoración a base de retratos de Porrina, Rosa Morena, recuerdos murgueros o recortes de prensa con las viejas glorias del C. D. Badajoz, acostumbran a desayunar muchos pacenses, entre ellos, empleados públicos apostados en la barra antes de apurar el último sorbo al cortado.

Desde la jubilación hace tres años de Inocente , al frente del negocio familiar ha estado su hermano Andrés Manuel Jiménez del Amo (63 años), acompañado desde niño por su hermana María (69) —la maestra churrera—, su esposa Catalina Casado Iglesias (67 años) —la última incorporación— y Antonio Núñez Izquierdo (67), parco en palabras y siempre rápido adelantándose a la comanda desde la esquina de la barra.

Andrés Manuel Jiménez del Amo.

«Los clientes nos piden que aguantemos un poquito más, que no nos vayamos, pero las edades son las edades»

Andrés Manuel Jiménez del Amo

Propietario de La Corchuela

Los cuatro trabajadores septuagenarios, el grueso de una plantilla de seis, no ocultan sus ganas de poner punto y final a décadas de entrega y sacrificio, sabedores, aún así, de que echarán en falta el «trato familiar» con los clientes de toda la vida. «Ellos nos piden que aguantemos un poquito más, que no nos vayamos; pero las edades son las edades y todo llega a un límite», zanja Andrés.

Esta larga trayectoria sirviendo comidas y desayunos «supone mucho orgullo y satisfacción para toda la familia. Nos va a dar pena dejarlo, pero la vida es así», añade el hostelero mientras unta cachuela en un mollete recién tostado, con el ruido incesante de los platillos golpeando la barra. Desde los nueve años lleva Andrés en este empleo de camarero. Aprendió el oficio quitando vasos y ayudando a limpiar. «Empecé a trabajar con mi padre porque no quería estudiar, y desde entonces». Una foto de 1933 colgada en un rincón del mesón da prueba del bagaje de un negocio con solera. «Ese es mi abuelo Inocente, con mi padre, de chavalino». Debajo reza el lema de la casa: 'Para comer bien, La Corchuela'.

 
Catalina Casado, la cocinera, se jubilará con 67 años.  

No hay opción de relevo generacional dentro de la familia. «Es difícil que alguno de nuestros hijos quiera seguir nuestros pasos, cada uno tiene su trabajo y ya están todos desligados». El local propiedad familiar buscará opciones de venta o traspaso para quien esté dispuesto a seguir la estela de una carta tan sencilla como valorada, a base de embutidos ibéricos y raciones tradicionales: croquetas, tortilla, mollejas en salsa, callos, panceta...

El anhelo del experimentado equipo es que alguien quiera coger las riendas del bar sin perder esa esencia. Como garantía de éxito ofrecen una «clientela sana, fiel, muy buena y respetuosa».

Antonio, sirviendo ágil varios cafés.  

Un pequeño altar con la imagen de la patrona de Badajoz es la escasa decoración de la estancia alicatada con azulejos blancos donde María prepara sus famosos churros cada mañana. «La Virgen de la Soledad me ha protegido toda la vida», afirma María, la más veterana de la plantilla, con seis décadas de trabajo a sus espaldas. Aprendió el oficio de churrera en este local de la calle Meléndez Valdés con tan solo siete años. «Me subía a un taburete de madera y ayudaba a mi madre detrás del mostrador de mármol», que antaño estuvo en el espacio que luego ocupó la cocina. Cumplidos los 69 años, María dejará de dibujar espirales con la masa en el aceite caliente. «Creo que ya me lo merezco». Algún presentador de televisión o el hermano de Pedro Sánchez son algunas de las personas conocidas que han degustado sus churros en los últimos años. Preguntada por el secreto, reconoce que no hay más ingredientes que agua, harina, sal y bicarbonato, además de mucho cariño. «Si me los piden más tostados, más tostados se los doy; que los quieren más abiertos, se los abro», detalla la pacense, siempre sonriente y afable.

Macarena lleva a su padre Manuel Alba Domínguez, de 81 años, a comer migas en La Corchuela cada sábado.

Esta familia ha vivido muchos «momentos buenos, y también malos». Atrás quedan muchos carnavales, semanas santas, navidades, ferias y ligas de fútbol. Andrés y Catalina siente pena al ver cómo van muriendo otros negocios históricos del Casco Antiguo, que vivió mejores tiempos en el pasado, y también épocas complicadas cuando pocos se atrevían a subir a la plaza Alta.

La pena de los clientes

Para Macarena la noticia del cierre de La Corchuela ha supuesto «un disgusto». A esta pacense vecina de la avenida de Elvas no le da pereza coger el coche todos los sábados para llevar a su padre Manuel Alba Domínguez, de 81 años, a desayunar en el Casco Antiguo. «A él le gustan mucho estas migas. No sé dónde lo voy a llevar cuando cierre».

El fotógrafo Santi Rodríguez echará de menos los churros de María.

Al conocido fotógrafo de HOY Santi Rodríguez también le da pena el fin del servicio. «Llevo viniendo toda la vida, prácticamente. Este era mi sitio de desayuno cuando trabajaba en Diputación», lamentaba este amante de los churros de la señora María. «No hay otros iguales en todo Badajoz». Desea Santi que las cuatro jubilaciones sean un punto y seguido y el negocio pueda escribir nuevas páginas. «Está ubicado en un buen sitio de paso para el turismo. Por aquí pasa gente que va al MUBA, a la Catedral..., espero que alguien sepa llevarlo».

TITULO:  Documentos TV - El negocio con las mascotas,.

Martes - 3 - Marzo a las 00:00 horas en La 2,foto,.

El negocio con las mascotas,.

Industrias de zoo farmacia, negocios de comida y artilugios varios.

 Perros a 1.100 euros: el negocio con el que las exclarisas de Belorado  quieren salir de la ruina

Aunque la etimología sea bonita, a los que amamos a nuestros animales no nos convence el termino mascota. La palabra llegó procedente del francés mascotte ‘amuleto’, que se derivaba, a su vez, de masca ‘bruja’, palabra de origen celta. También se llama así a los animales de compañía, debido a que en cierta época se les atribuyó el poder de ejercer un influjo positivo sobre sus amos. Sin duda así es, los animalitos de casa, ya ratificado por la ciencia, traen grandes beneficios de salud a sus compañeros humanos, que no somos sus amos, ya que no se puede ser propietario de un ser con alma. Con este panorama lingüístico controvertido, nos hemos ido inventando nuevos términos para nombrarlos “perrihijos”, por ejemplo. Algo que trastorna a aquellos que nunca han convivido largos años con un perro o un gato, y no tienen la experiencia de verlos nacer y morir; de sentir como se van haciendo imprescindibles en tu vida; de descubrir que se puede amar más a una de esas criaturas que ladra o maúlla que a la mayoría de tus congéneres. Mi perra no es exactamente mi hija, sin duda, mi perra de quince años, es el único ser vivo que nunca me ha hecho daño, nunca me ha abandonado, nunca me ha incomprendido y nunca ha dejado de expresarme su amor incondicional. ¿Puedo ser yo su ama? ¿Puede ser ella una mascota? Pero, mientras no encontremos una palabra mejor, yo diré que soy la madre de Japi. Seguramente estos vínculos tan fuertes proceden de las carencias, vacíos y soledades que vivimos. Vengan de donde vengan, la realidad es que los necesitamos y nos desvelamos para cuidarlos y que nos vivan. De ese sentimiento, ha surgido un gran negocio espurio: fondos de inversión en clínicas veterinarias lucrativas, industrias de zoo farmacia, negocios de comida y artilugios varios. Todo a unos precios desorbitados que los humanos pagamos como sea por nuestros animalitos. Sin duda, el dolor por su desaparición es tremendo. Solo el que lo ha vivido lo sabe.

 

 TITULO: Obélix y Astérix -  Pocos lo saben: para qué sirve el orificio que traen los bolígrafos en uno de sus lados   ,.  

 Obélix y Astérix - Pocos lo saben: para qué sirve el orificio que traen los bolígrafos en uno de sus lados   , fotos,.
 
 

Pocos lo saben: para qué sirve el orificio que traen los bolígrafos en uno de sus lados,.

Por qué todos cuentan con un orificio lateral y cual es su utilidad,.

Por qué los bolígrafos te pueden salvar la vida
Por qué los bolígrafos te pueden salvar la vida,.

Todos tenemos bolígrafos por casa e incluso los utilizamos en nuestro día a día. A parte de ocupar un rol crucial ya que es el objeto que nos permite escribir todo lo que imaginemos. A simple vista, los bolígrafos parecen objetos sencillos: un cuerpo plástico, un depósito de tinta y una punta de escritura. Pero detrás de su diseño hay más ingeniería de la que uno imagina.

 

 El cómic en RTVE.es - Programa cultural de comics en RTVE Play

 

Obélix y  Astérix,.

Su diseño con seis lados planos, permite que no se resbale entre las mesas y superficies planas ya que su forma hexagonal le mantiene inmóvil. Además de eso, es un objeto que contiene en sus laterales un pequeño orificio con un significado que muchos desconocen.

Pequeño orificio situado a la mitad,.

Si tienes a mano un bolígrafo, échale un vistazo y analízalo en detalle. Como se puede ver, en uno de sus lados cuenta con un pequeño agujero situado justo a la mitad de ambas puntas. De normal, pensaríais que es un orificio cualquiera ya que pasa bastante desapercibido. No obstante, es un orifico con una función especial.

Primero de todo, iguala la presión del aire entre el interior y el exterior del bolígrafo. Sin esta pequeña abertura, el cambio de presión ambiental, como el que se experimenta al subir en un avión, podría generar una diferencia tal que la lapicera llegaría a explotar ensuciando todo e imposibilitando su uso de nuevo.

Pero existe otro componente del bolígrafo que guarda un secreto aún más curioso y vital: su agujero del capuchón. Originalmente, el capuchón servía solo para proteger la punta y marcar el color de la tinta. Sin embargo, con el tiempo los fabricantes lo rediseñaron para cumplir una función mucho más importante: salvar vidas.

Asfixiarte con un bolígrafo
 
Asfixiarte con un bolígrafo ,.

Bolígrafo salva vidas

Este pequeño orificio responde a un estándar internacional de seguridad (ISO 11540), cuyo objetivo es reducir el riesgo de asfixia. Si un niño (o adulto) se traga accidentalmente el capuchón, el agujero permite que el aire siga pasando, evitando la obstrucción completa de las vías respiratorias. Es una medida simple pero potencialmente salvadora.

En resumen, detrás de la aparente simplicidad de un bolígrafo se esconde un diseño inteligente pensado tanto para mejorar la experiencia de escritura como para garantizar la seguridad del usuario. Cuando se trata de ingeniería útil, hasta el detalle más diminuto puede marcar una gran diferencia.