miércoles, 4 de marzo de 2026

La Hora Musa - Manuel Longares: «La música excita a mis fieras literarias» ,. Martes - 10 - Marzo ,. / Cachitos de hierro y cromo - Olvida el altavoz si vas a la playa ,. Martes - 10 - Marzo ,./ Locos por las motos - MotoGP - Albert y Jordi Bordoy (SYM): «Lo eléctrico es parte de la movilidad futura, pero hay otros caminos hacia las emisiones cero» ,.

 

 TITULO: La Hora Musa  - Manuel Longares: «La música excita a mis fieras literarias» ,. Martes - 10 - Marzo ,.


 'La Hora Musa', presentado por Maika Makovski ,a las 22:55 horas, en La 2 martes -10 - Marzo ,   fotos,.

 Manuel Longares: «La música excita a mis fieras literarias»,.

Con prosa «sinfónica, experimental y de cámara», el autor mezcla en 'Sentimentales' humor disolvente y pasión por la música,.

Manuel Longares.

Manuel Longares. 

La música juega un papel primordial en la obra de Manuel Longares (Madrid, 1943). Autor de culto, prosista tan singular como magistral, regresa con 'Sentimentales' (Galaxia Gutenberg), una novela con «prosa sinfónica, experimental y de cámara». Escrita casi sobre un pentagrama, muestra el mundo como si fuera una orquesta, ora desafinada, ora milagrosamente sincronizada. Destila su «musical» amor por la literatura con mayúsculas, a la que ha dedicado toda su vida en una suerte de sacerdocio, aunque cree que «va camino de la irrelevancia». Trufada del cáustico humor que impregna su visión del mundo, lamenta Longares que «estemos pasando de la dictadura del crimen a la de la autoficción».

'El oído absoluto', su novela anterior, era una ficción coral y desternillante. Pero el humor de 'Sentimentales' «es disolvente y algo experimental». La novela se desarrolla en una provincia «enamorada de la música». Las calles llevan nombres de compositores y sus «locos» habitantes se agrupan en una de las dos asociaciones musicales autorizadas: Septimino y Corchea. «Lejos de amansarse, a mis fieras literarias la música les excita y disparata», ironiza Longares.

«La música te lleva donde no avanzan las palabras», se felicita el contumaz narrador, que amanece cada día a las seis de la mañana para escribir y que ha hecho de la música el andamiaje de varias de sus nueve novelas. El humor es el otro pilar de su obra. «Una llave para abordar y decir lo inefable, como la música», reconoce Longares, que se mueve «entre el absurdo y el humor cáustico». «Los sentimentales constituyen un peligro para las familias y las naciones», sostiene en la cita de apertura y en un irónico catalán Custodio de Abolengo, «un erudito costumbrista, y gloria literaria de la provincia» y de quien el lector no sabrá si vive o lleva años enterrado.

«El mundo es una orquesta desafinada y la literatura no es capaz de afinarlo», dice el narrador madrileño. «A la literatura ya no se le hace caso. Es cada vez más irrelevante. Ha perdido su terreno y quizá una batalla que han ganado los antiliteratos. Los literatos tienen un pasar modesto», lamenta. Tanto como la uniformidad en la oferta narrativa y la preponderancia del relato negro y criminal. «'A sangre fría', de Truman Capote ha sido terriblemente dañino para la nuestra literatura. Creó un modelo que la gente persigue y que está al margen de la literatura», asegura.

También denuncia el «creciente gusto por la autoficción, que no es nada literaria». «Es como si pasáramos de la dictadura del crimen a la de la autoficción», se duele . «Me chirría. No es lo que yo entiendo por literatura, lo que disfrutas cuando lees a Baroja o a Luis Mateo Díez. Pero tiene un público, tiene editores y su avance parece irremediable», se resigna.

Se sonroja Longares cuando se le presenta como autor de culto. «La literatura -se justifica- es un principio moldeable de situaciones y obras, supone tener cuidado por la palabra y el lenguaje para buscar y crear belleza», argumenta. «El lenguaje periodístico no sirve para generar literatura, que es una especie de borrón o de magma en el que discurre lo demás, y eso es lo que he procurado hacer siempre», explica.

¿Un camino que lleva a un estilo propio y reconocible?. «Esa es la deriva del esfuerzo literario. Crear un estilo reconocible, como está en Azorín, en Valle-Inclán o Baroja». «Si existe un estilo 'longariano' es un orgullo y un lujo», agradece al escuchar que el suyo es genuino, singular y reconocible. «No sé si es cierto, pero decir que existe es un elogio que me colma. Yo no estoy tan seguro de que sea así», plantea.

Los personajes de 'Sentimentales' son gente en apariencia normal -que trabaja, forma una familia y paga impuestos-, salvo cuando la música exacerba su sentimentalidad y disloca su comportamiento. Homenajea a la música, clásica esta vez, recurriendo a frases distorsionadas, situaciones absurdas y denominaciones arbitrarias, evocando a Tchaicovsky, Schumann y Schubert, «el señor a quien espera esta cuadra de analfabetos».

La novela se divide en tres partes que responden a otros tantos sucesos: un estreno sinfónico escandaloso, la disolución de un matrimonio de artistas y el retraso de un visitante ilustre. «Es sinfónica en la primera y en la tercera parte, y la segunda es de cámara», según su autor. «Persigue el estilo de las novelas vanguardistas del siglo XX, las primeras de Francisco de Ayala o de Mauricio Bacarisse, con personajes estilizados que buscan ser modernos y resultan escandalosos», resume.

Es otra prueba de la poderosa singular y cicelada prosa 'longariana', profunda en su ligereza y plena de hallazgos. Una suerte de coda de su largo viaje narrativo iniciado con 'La novela del corsé' (1979). Fue la primera del ciclo experimental titulado 'La vida de la letra' y completado con 'Soldaditos de Pavía' (1984) y 'Operación Primavera (1992). Autor lento y más que cuidadoso, en un espaciado goteo publicó luego 'No puedo vivir sin ti' (1995), 'Romanticismo' (2001) -su obra maestra y Premio de la Crítica-,'Nuestra epopeya' (2006), 'Los ingenuos' (2013) y 'El oído absoluto' (2016).

Es también autor de las colecciones de relatos 'Las cuatro esquinas' (2011) y 'Extravíos' (1999). Obtuvo además galardones como el Ramón Gómez de la Serna por 'Nuestra epopeya', el NH de relatos, el Francisco Umbral y el premio de los Libreros de Madrid por 'Las cuatro esquinas'.

TITULO: Cachitos de hierro y cromo - Olvida el altavoz si vas a la playa ,. Martes -   10 - Marzo ,.  

   El martes -  10 - Marzo  a las 22:30 horas por La 2, foto,.

 Olvida el altavoz si vas a la playa,.

Hablar a gritos, invadir el espacio del vecino, echarle arena, enterrar colillas... Los comportamientos,.

Olvida el altavoz si vas a la playa

Puede ser tranquila y luminosa, como la playa que Sorolla reflejaba en sus cuadros; melancólica y decadente, igual que aquella en la que finalmente expira el protagonista de 'Muerte en Venecia' con el tinte negro del pelo resbalando por su frente; peligrosa como la de 'Tiburón', o tan hermosa que empujaba a Burt Lancaster y Deborah Kerr a besarse apasionadamente sobre la arena en 'De aquí a la eternidad'... Pero también puede resultar simplemente un infierno, especialmente si se está tumbado con los ojos cerrados, sintiendo el picorcillo del sol en el cuerpo, y los decibelios de un altavoz nos arrancan el murmullo de las olas para introducirnos por la oreja el ritmo sabrosón de Daddy Yanquee. Trasladándonos directamente de la toalla a la pista de autos de choque. Sí, esto va de molestias varias a pie de mar, de comportamientos incívicos en la playa.

  1. Demasiados decibelios

Aprovechemos la repercusión que puedan tener estas líneas para dejar clara una cosa: a la playa no se llevan altavoces ni se pone música en el móvil a todo volumen, pues lo que a uno embelesa a otro retuerce, y si todos llevásemos nuestro altavoz eso parecería el desembarco de Normandía. Solo hay que imaginar a Camela en una toalla pugnando con el black metal de Immortal a unos metros y, poco más allá, bajo la sombrilla, por qué no, un aficionado al free jazz con ganas de compartir la experiencia. No.

Enrique García Huete es psicólogo clínico, director de Quality Psicólogos y profesor en la Universidad Complutense. Lleva toda la vida veraneando en Baleares: «Con 4 niños. Y ahora voy en barco porque no soporto la playa donde he estado 25 años, el exceso de gente y ahora la Covid, así que teniendo la posibilidad del barco me ahorro muchas cosas de estas de las que hablamos. Y eso que comprendo muchas porque tengo empatía».

Recuerda García Huete una frase para esta ocasión: «No hay parto sin dolor ni hortera sin transistor. Para esa gente es un valor añadido tener la música a tope, también pasa con los coches que van con las ventanillas abiertas atronando por la calle. Y si les dices algo te dirán '¿qué pasa, que no puedo escuchar música?'. Ahí tenemos una total falta de empatía y autocrítica».

Cita también las voces altas, los gritos cuando no hacen falta... «Y te fijas en los guiris y no hacen lo que hacemos nosotros, parece una tontería pero en Suecia no entienden por qué levantamos tanto la voz, llevan muchísimos años de democracia y saben que hay que respetar. Me he pasado toda mi vida viendo en los autobuses carteles de 'no escupir' y 'no decir palabras soeces'. ¡Necesitábamos un cartel que nos lo recordara hasta hace bien poco! En los países nórdicos no entienden que tengamos políticos corruptos, quizá cuenten con algún caso, pero no lo nuestro. Porque aquí seguimos vanagloriándonos de eso de las novelas ejemplares, de la picaresca, de conseguir beneficios sufra el otro o no».

«A veces te encuentras con una total falta de empatía, de autocrítica y de educación»

enrique garcía huete

«En las sociedades individualistas, los comportamientos incívicos son más habituales»

guillermo fouce

  1. Colillas, condones, heces...

Insiste García Huete en que en realidad estamos hablando de educación. «Ahora tenemos papeleras en la playa, pero durante 25 años no hubo. Y hay algunos que recogían la basura y otros no. Hoy día también, esconden las colillas, dicen 'vamos, por una no pasa nada', y hasta el más preocupado por el cambio climático puede caer en esto. La gente sigue meándose, y otras cosas, en la playa. Y ves preservativos flotando, que está bien usarlos por salud, pero luego no los eches en cualquier sitio. Por cierto, que la gente de los barcos también tira los desechos por la borda y termina luego todo en la playa». Aunque recuerda que lo de dejar los residuos no pasa solo en el mar, «con la cantidad de botellones que tenemos, mira cómo lo dejan todo, cuánta gente se hace cargo de eso...»

  1. Niños (o mayores) que molestan

Si ya lo cantaba Serrat hace un porrón de años, eso de que «A menudo los hijos se nos parecen» y «Niño, deja ya de joder con la pelota». Y sirve para acordarnos de las veces que estando en la playa los hijos del vecino nos tiran una y otra vez la arena encima. Y aunque tampoco sean solo los niños los que molestan. «No, no se trata de la libertad de los más pequeños, yo he tenido cuatro, sé de lo que hablo –dice el psicólogo–. Yo no permitiría que mis niños molestasen con su juego, que tiraran arena, que dieran con la pelota. Necesitan unas pautas educativas, un control. Nada de 'son niños y tienen que jugar', porque se pueden ir a jugar un poco más lejos. Cuando ves a familias extranjeras no ocurre, el padre le da al niño el toque de atención cuando molesta».

  1. La distancia adecuada

Estas cosas pasan; da igual que nos encontremos en una playa de Cádiz, de esas que se extienden por kilómetros y kilómetros, que siempre hay alguien que encuentra cierto placer en clavar los cuatro palos de su toldo a un palmo de nuestra toalla. Y puede suceder que además enchufe el altavoz. «Vamos a ver, qué necesidad hay –se queja García Huete– de estar a medio metro cuando hay mucho más sitio. A los que les da igual extender el pareo casi invadiendo tu toalla. Y te dirán 'pero si no le estoy tocando, ¿es que la playa es suya?'. Luego están esas personas mayores que se van a las 6 de la mañana a reservar sitio porque quieren estar en primera línea de playa. ¡Si hay gente que hasta te pisa!».

  1. El respeto a la autoridad

En la playa hay una cosa que son tres, las banderas: verde para entrar al agua sin problemas, amarilla para meterse con precaución, y roja, que prohíbe el baño. Sencillos colores y sencillas reglas que algunos no asumen. Porque hacer caso omiso a una bandera roja puede acabar en tragedia, en la propia y en la de los que tengan que meterse a salvarnos si las cosas se ponen feas, ya sean socorristas u otros bañistas. Considera García Huete que hablamos de «gente que asume riesgos porque no los detecta y otros porque dicen que son libres de bañarse donde les dé la gana. Es lo mismo que cuando corres en la carretera porque no hay un radar cerca. A algunos les pone mucho la transgresión. Es una desviación del pensamiento, les dan igual los demás y buscan el peligro porque les gusta el chute de adrenalina. Se meten con bandera roja, tiran arena, se tiran un pedo y estallan en carcajadas. Volvemos a hablar de falta de educación» .

  1. 'Topless' en el chiringuito

Nos referimos aquí a esos hombres que practican el 'topless' en el chiringuito playero cuando van a comer, vamos, que se sientan sin camiseta. También a las mujeres en bikini. Y no por el exceso de carne a la vista, que a algunos puede molestar y a otros entretener, sino más bien por los aromas que pueden llegar. Señala García Huete que hay que saber leer el contexto, «donde fueres haz lo que vieres. En Ibiza hay chiringuitos de gays donde van completamente desnudos y eso vale porque está aceptado, está en el contexto y no chirría. Pero en el comedor de un chiringuito de playa pues no. Puede que se trate de cierta sensación de libertad y de querer epatar a los demás, pero quizá no te des cuenta de que hueles».

  1. Individualismo, egoísmo

Guillermo Fouce es doctor en Psicología, profesor de la Universidad Complutense y presidente de la Fundación Psicología sin Fronteras. A su juicio, «todo lo que invada la libertad del otro, colisiona: ocupar más de la cuenta, no mantener las distancias aunque haya sitio para ello, comer sin cuidado... Conductas de incivismo se dan en todos los sitios y también en la playa. Y tiene que ver con el egoísmo, quien hace este tipo de cosas piensa solo en sí mismo. En las culturas más individualistas el único mundo existente es el mío. Y colisiono con los otros». Destaca que si aumenta el incivismo es precisamente porque aumenta el individualismo.

En el caso de transgredir las normas, «como cuando no te pones el cinturón de seguridad o te bañas con bandera roja, sucede porque tienes una baja percepción del riesgo, y acabas poniendo en peligro a los demás. Pero luego está la resistencia a la autoridad y el por qué no lo voy a hacer yo si lo hacen los demás. El año pasado en la playa ya se vio que era muy frecuente la ausencia de medidas de seguridad y protección contra el coronavirus, como la distancia o la mascarilla, pese a poner en riesgo la salud del otro». 

TITULO:  Locos por las motos - MotoGP  - Albert y Jordi Bordoy (SYM): «Lo eléctrico es parte de la movilidad futura, pero hay otros caminos hacia las emisiones cero» ,.

 Albert y Jordi Bordoy (SYM): «Lo eléctrico es parte de la movilidad futura, pero hay otros caminos hacia las emisiones cero» ,.

 Albert y Jordi Bordoy, del Grupo Motos Bordoy, importadores de SYM a España desde 2004

fotos -  Albert y Jordi Bordoy, del Grupo Motos Bordoy, importadores de SYM a España desde 2004,.

Tras más de 20 años en España, SYM se ha convertido en uno de los principales «players» del segmento de los escúteres en el mercado nacional. Perteneciente al líder de automoción Sanyang Motors (uno de los 10 más grandes fabricantes de motocicletas en el mundo, que a su vez celebró el año pasado los 70 años de trayectoria), esta marca taiwanesa llegó a España en el 2004 y, tras unos inicios en los que tuvo que luchar contra los prejuicios que existían sobre las firmas asiáticas, poco a poco se fue ganando la confianza de los consumidores con productos de diseños cada vez más europeizados, tecnológicamente avanzados y que siempre han destacado por su excelente relación calidad/precio.

SYM ofrece actualmente la más amplia gama de escúteres del mercado y cuenta con más de 100 concesionarios y 350 servicios oficiales. Tras posicionarse desde el 2017 en el top 5 del mercado escúter español, en 2025 ha logrado un nuevo hito afianzando el cuarto lugar y recortando distancias con el actual podio en ventas.

La empresa artífice de esta exitosa evolución de SYM en España es el Grupo Motos Bordoy, su importador oficial y una de las compañías más sólidas y reconocidas del sector de las dos ruedas nacional: ha representado a reconocidas marcas como Cagiva, Ducati, Malaguti o Hyosung. En la actualidad, además de SYM, es importador en España de QJ Motor y Kove, y desde el 1999, tiene su marca propia, Macbor.

Fundada en Barcelona en 1971 de la mano de Jaime Bordoy, un apasionado piloto con varios campeonatos de España en su palmarés, la compañía actualmente está dirigida por sus hijos Albert y Jordi, que mantienen unas señas de identidad que siempre se han distinguido por su «pasión incondicional por la moto, máxima atención al trato humano y una constante vocación de superación», tal y como explican.

Grandes conocedores de la industria de la moto española, los hermanos Bordoy son dos altos directivos que rompen moldes pues son unos auténticos apasionados de las dos ruedas que todavía prefieren ponerse el casco que sentarse en los despachos. Tras compartir con ellos una divertida ruta por carreteras de Córdoba probando un nuevo producto de SYM, hemos podido charlar con ellos sobre el presente y futuro de una marca que se ha convertido en una de las grandes referencias de la movilidad urbana.

¿Cómo valoráis estos 22 años de SYM en España?

Albert: «Con SYM empezamos en marzo de 2004, y fueron unos momentos muy duros porque la marca llegaba con motos de 125 cc, y el mercado en aquel momento era o de ciclomotor o de cilindrada pequeña de 80 centímetros cúbicos. Nos costó mucho abrir una red con motos de 125 cc. Pero en octubre de ese año hubo el cambio de regulación y se abrió la posibilidad de la equivalencia de carnet de conducir de coche con una 125. El mercado hizo un boom y creció exponencialmente».

Jordi: «Aún así nos costaba en aquellos años, estaba tirando tanto el mercado que cuando llegábamos a visitar a los concesionarios no nos hacían ni caso. Tenían mucho trabajo tan sólo vendiendo lo que ya tenían. Empezó la época de despachar, más que de vender».

Albert: «No conseguíamos abrir concesionarios. Hasta que empezaron a acabarse los stocks de las marcas que ya estaban establecidas y entonces empezaron a prestarnos atención a nuestras motos».

Jordi: «... Y descubrieron mucha calidad. Y empezó a funcionar el boca a boca. SYM se había preparado la entrada en Europa durante dos años, y era la homologación la Euro 1, venían unas motos que no consumían nada, eran finísimas y hasta los profesionales les abrió los ojos esto. Era una marca distinta y nos fue muy bien».

Albert: «Desde entonces fue toda una progresión, fue un punto de ayuda importante cuando Sanyang abrió fábrica en China. Empezó a llegar un producto también más económico y eso nos ayudó a empezar a crecer en cifra de ventas. A partir de ahí, todo han sido hitos que hemos ido cumpliendo: primero llegar a las 5.000 unidades; después llegar al 8% de cuota de mercado; después las 10.000 uds; y al año siguiente ya teníamos el 10%... ¡Siempre hemos ido para arriba!».

SYM ofrece actualmente la más amplia gama de escúteres del mercado,.

¿Cuál es la estrategia de futuro de SYM?

Jordi: «Está llegando mucho producto desde China, y Taiwán está con unos estándares altos en homologaciones, y tiene clara cuál es lucha en el mercado y que quiere defender su posición».

Albert: «SYM está trabajando en este sentido. Por ejemplo, el ADX300 que estamos probando hoy es un producto con una terminación y unas prestaciones sobresalientes y el precio es muy bueno. Están en la guerra para poder competir en este mercado».

¿Tiene previsto SYM lanzar escúteres eléctricos?

Albert: «Una parte del mercado de Taiwán es producto eléctrico. SYM lo tiene muy presente, tienen algo de gama en eléctrico, pero cuando sea el momento lo lanzarán aquí. Están preparados para el desarrollo eléctrico, tienen la tecnología, pero no se han lanzado porque comercialmente todavía no es el momento».

¿Por qué todavía no es el momento? Las marcas más importantes ya están lanzando sus productos en Europa…

Jordi: «El objetivo sería unas emisiones de cero polución. Pero parece en el horizonte que las marcas están estudiando, SYM también, en otros sistemas motrices que no producen polución. No tiene porque ser eléctrico. Lo eléctrico puede ser una parte de esta movilidad futura. Hay otras maneras, como el combustible sintético, con estas mismas motorizaciones. Ya sabes que SYM en motores siempre ha sido un fabricante muy fuerte. Pues con aquel combustible podrán desarrollar los productos que tenemos hoy con un rendimiento parejo o mejor, sin emitir emisiones, que al final es el objetivo. No es ser eléctricos, es ser cero emisiones, o emisiones limpias».

¿Qué os ha aportado SYM estos 20 años y qué habéis aportado a SYM?

Albert: «SYM a nosotros obviamente nos ha aportado mucho porque hemos crecido como empresa, como red de distribución, hemos aprendido mucho juntos y ha sido un placer porque la calidad de sus productos ha hecho que además de clientes vamos ganando amigos y adeptos a la marca. En ese sentido, en Motos Bordoy nos ha ayudado y acompañado mucho en el crecimiento y profesionalización de la estructura. Y SYM ha encontrado con nosotros una empresa que realmente entiende de motos y siempre nos han tenido muy en cuenta en opiniones estratégicas y de producto, y hay una colaboración muy estrecha».

En un contexto tan peleado y complicado, con la llegada de marcas chinas e indias nuevas, seguís creciendo año a año.. .¿Cuál es el secreto?

Jordi: «Piensa que es una constante, si vemos la gráfica desde el principio solo en el 2020 con la pandemia caemos un poquito. Pero el crecimiento es normal, es una tendencia, seguimos apostando en crecer y está siendo algo natural para la marca. Se va dando a conocer y cada vez consigue más adeptos, y vamos tirando para arriba».

Albert: «Y la verdad es que la marca está aguantando muy bien la presión de las marcas chinas. SYM tiene tanta calidad que se se aguanta muy bien y ellos están entendiendo muy bien hacia dónde va el mercado y la verdad es que tienen un futuro todavía muy brillante por delante».

¿Por qué estáis vestidos de motoristas, compartiendo ruta con los periodistas, y no estáis jugando al golf?

Albert: «Tenemos la suerte de trabajar en algo que además nos encanta, que es ir en moto, y eso es una fortuna que pocas veces se encuentra».

Jordi: «Con el trabajo que tenemos, es verdad que forma parte de lo que tenemos que defender. Nosotros estamos en este sector porque nos gustan las motos, y nos gusta ir en moto, y luego el trabajo no nos deja ir en moto. A la que podemos, vamos en moto,.

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