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Jandro Castro,.
Las dos etapas de Jandro Castro en Segunda División: «Nos calló la boca a todos»,.
El currículum del nuevo entrenador de la Cultural destaca por sus dos experiencias en Segunda, con recuerdos dispares pese a concluir ambas con un descenso,.
Jandro Castro ha aterrizado a León para ser el líder desde el banquillo del nuevo proyecto de la Cultural en Segunda División. Pese a no tener experiencia en la categoría, el asturiano sí tiene en su historial dos experiencias en Segunda División.
En ambas llegó con la temporada empezada para salvar a equipos que tenían muy mala pinta y que en sendas ocasiones se fueron a Primera RFEF. Sus equipos fueron la SD Amorebieta en la temporada 2023/2024 y el FC Cartagena en la 2024/2025.
Al club vizcaíno llegó precisamente de la mano de Asier Goiria, quien sorprendió a la afición azulona con el fichaje de un entrenador sin apenas experiencia para coger un equipo de Segunda División.
«Venía del Acero de Tercera RFEF y del Villarreal C de la misma categoría. Nos preguntábamos al principio dónde iba un entrenador con ese currículum a Segunda División», recuerda Fernando Romero, periodista que cubre la actualidad de la SD Amorebieta para El Correo.
El comienzo tampoco fue muy esperanzador tras sumar dos puntos en los primeros seis partidos. «Se veía una mejoría, pero no llegaban los resultados, hasta que finalmente dio con la tecla», afirma Romero.
Resurrección en Lezama,.
A partir de febrero el Amorebieta levantó el vuelo. Sumó una racha de 21 puntos en 10 partidos que le metió de lleno en la pelea por la salvación. «Jandro Castro nos calló la boca a todos. Le dio vida a un equipo desahuciado», reconoce Fernando Romero.
La reacción, sin embargo, llegó tarde. Con Jandro Castro al frente, el equipo vizcaíno fue el undécimo mejor equipo en ese parcial con 31 puntos en 23 jornadas y el tercero si contasen solo las últimas 17 fechas, pero fue insuficiente para mantener la categoría en un equipo que disputaba sus partidos de local en Lezama, la ciudad deportiva del Athletic Club.
«Consiguió llegar a la última jornada en un partido a cara o cruz con el Mirandés de Alessio Lisci. Si ganaba el Amorebieta descendían ellos, pero les pesaron las piernas y no jugaron como estaban haciendo hasta entonces», lamenta Romero.
Solo un año después de aquel partido, el cuadro jabato estuvo a punto de tocar el cielo de Primera División con el preparador italiano al frente. El Amorebieta, mientras tanto, dio con sus huesos en Segunda RFEF, ya sin Jandro ni Goiria en la entidad.
Mismo final, pero diferentes sensaciones en Cartagena,.
Diferentes fueron las sensaciones que dejó el asturiano tras su paso por el Cartagena, una estancia que «no tiene nada que ver con lo que hay en León», confirma Francis Moya, jefe de deportes de La Verdad, que matiza que la situación vivida en el Cartagonova «hay que cogerla con pinzas».
Explica el periodista que el Cartagena venía de una caída lenta tras «disfrutar de sus mejores momentos entre 2020 y 2023», con el ascenso en el playoff 'burbuja' de Málaga y dos cursos en los que estuvo cerca del playoff a Primera División con Luis Carrión como técnico.
En 2023 el club blanquinegro ya había sufrido una permanencia milagrosa bajo la batuta de Julián Calero. «El dueño en la sombra, Felipe Moreno, compró el Real Murcia y el Cartagena se quedó sin recursos económicos», detalla Moya.
En agosto 2024 inicia Abelardo el curso con «una plantilla muy limitada y barata» y Jandro fue fichado de emergencia tras seis jornadas en las que el Cartagena sumó solo tres puntos. Debutó con una victoria en El Sardinero, pero «fue un espejismo» y los resultados no llegaron.
El Cartagonova, escenario de una «guerra civil»,.
«La crisis institucional es muy gorda. La gente estaba muy en contra del presidente Paco Belmonte, no solo porque se vislumbraba la ruina económica, sino porque se encastilla y no da declaraciones», detalla Francisco Moya la situación.
El Cartagena estaba en venta y, de hecho, un grupo inversor estaba en negociaciones con el club y «dio el visto bueno» al fichaje de Jandro Castro, pese a que luego «no se concretó la compra de la entidad», afirma el periodista cartagenero.
«El ambiente era de guerra civil. Tras ganar al Racing de Santander que era el líder, pensó que Jandro sería Calero 2.0», recuerda Francis Moya que describe a Jandro como un «entrenador serio, ordenado y profesional», pese a la situación que le tocó vivir.
Una puntuación insuficiente, pese a ser el mejor parcial,.
«Se suponía que en el mercado de enero iban a fichar, pero el grupo inversor no entra. Se pusieron a negociar con otro grupo, pero cuando vuelve la liga no había nada cerrado y llegó un partido contra el Racing de Ferrol entre el último y el penúltimo clasificado», explica Moya.
El partido terminó con 0-0 y puso el último clavo al ataúd de Jandro Castro, que fue destituido tras un balance de 12 puntos en 16 partidos al frente del FC Cartagena. «Hizo lo que pudo, aunque los resultados fueran lamentables», sentencia Francis Moya.
Su relevo fue Guillermo Fernández Romo que tampoco enderezó el rumbo deportivo de un club a la deriva y solo sumó ocho puntos en las 20 jornadas restantes, por lo que el Efesé cerró una triste campaña con 23 puntos, a 28 de la permanencia.
Su perfil de entrenador,.
Tanto Fernando Romero como Francis Moya coinciden en que el técnico asturiano es alguien «reservado y tímido, que no va a levantar la voz».
Su propuesta futbolística fue diferente en ambos escenarios. Fernando Romero describe su juego como «dinámico y vistoso». «Pese a jugar con tres centrales, quería ser protagonista con balón. Jugaba con carrileros largos y mucha velocidad por las bandas», detalla.
En cuanto a su plan para sacar puntos en el Cartagena, Francis Moya afirma que «dejó de lado su juego combinativo desarrollado en el Amorebieta para apostar por un bloque bajo. Quería suplir la falta de calidad defendiendo mucho y saliendo al contragolpe con jugadores rápidos».