miércoles, 24 de junio de 2026

Los pilares del tiempo - El poder del arte para desenmascarar al poder ,. / REVISTA QUO - Un juez ordena retirar el nombre de Trump del Kennedy Center, el gran centro artístico de Washington,.

fotos - Sánchez Castillo trabajando en el estudio que ha montado en su exposición en el Palacio de Velázquez.

«Sí, todo el arte es político, como cualquier acto humano». Lo dice Fernando Sánchez Castillo (Madrid, 1970), un activista e infatigable obrero del arte. Un cáustico creador que lleva varias décadas explorando las «peregrinas» estrategias y narrativas del poder y los poderosos para descabalgarlos. Lo hace través de las casi 200 obras de la muestra 'La Perla Peregrina', expuestas hasta el 8 de marzo en el Palacio de Velázquez del madrileño parque del Retiro. Un espacio que, restaurado, se recupera para las muestras temporales del Museo Reina Sofía.

Son obras de muy diversos tamaños, técnicas y formulaciones con un denominador común: inquietar e inquirir al espectador. «El arte hace temblar la narraciones del Estado», dice como declaración de intenciones este explorador de las debilidades y manejos del poder. Usa el arte como una eficaz herramienta para deconstruir y desvelar sus estrategias invitando a la reflexión al espectador sobre el poder del arte como contrapoder.

'Narón 2003-2007', un bronce con obreros decapitando a una escultura de Franco
 
'Narón 2003-2007', un bronce con obreros decapitando a una escultura de Franco.

Castillo busca la «raíz del arte peregrino» trazando un «mapamundi del conflicto». Parte de la imagen de la perla «como metáfora de transformación y memoria». Una reflexión sobre el papel del arte a partir de La Perla Peregrina, una de las joyas más singulares del mundo. Su nombre «expresa la rareza y condición bizarra» de una joya con una historia paralela a algunos episodios centrales de la de España.

Símbolo

Hallada por un esclavo en Panamá en el siglo XVI, la Peregrina llegó a la corte de Felipe II y fue lucida durante siglos por los monarcas españoles. Velázquez la retrató como símbolo de la Monarquía Hispánica. Fue sustraída por José Bonaparte, viajó a París, pasó por mil manos, cruzó el Atlántico y terminó en manos de Richard Burton, que se la regaló a Elizabeth Taylor. En 2012 se subastó por más de 11 millones de euros y se perdió su rastro.

«El arte hace temblar la narraciones del Estado», dice el activista e infatigable obrero del arte, que reúne más de 200 piezas en el Reina Sofía

Sánchez Castillo despliega en torno a la perla una «lectura crítica de la historia, los monumentos, los objetos y las imágenes que dan forma a la memoria social y cultural». Indaga a su través «en los relatos oficiales, vacíos y olvidos del poder».

«Las perlas son la respuesta de un molusco a una agresión, que convierten una intrusión en algo extrañamente bello. Como la propia perla, muchas de las obras de Sánchez Castillo parten de una herida, una fricción o una intrusión histórica para producir nuevas formas de belleza, conflicto y significado», afirma Ferran Barenblit, el comisario de la muestra,

Ha reunido acuarelas, esculturas, instalaciones, vídeos, objetos y piezas prestadas «resignificadas» mediante su presentación. Obras de producción reciente y trabajos en proceso que permiten hablar de una «retroprospectiva» que revisa la trayectoria del artista permanece abierta al presente.

'El hombre del tanque', una de la obras de la muestra.
 
'El hombre del tanque', una de la obras de la muestra.

Repasa Sánchez Castillo todas las guerras, revoluciones, contrarrevoluciones, dictaduras y sistemas políticos represivos de cualquier color e ideología. Muestra a Franco decapitado y descabalgado de su esculturas ecuestres, o los restos achatarrados del Azor, el yate del dictador que titula 'Síndrome del Guernica'. A la heroína de la Revolución de los claveles en Portugal. Busca del rostro desconocido del 'Hombre del tanque', el rebelde de Tiananmen, escaneando las caras de siete estudiantes chinos en España para una escultura de «un centímetro menos» que el David de Miguel Ángel.

Federico García Lorca, envejecido y jocoso, en una obra de Sánchez Castillo
 
Federico García Lorca, envejecido y jocoso, en una obra de Sánchez Castillo.

Juega con efigies y retratos del Federico García Lorca de La Barraca, envejecido pero jocoso. Cambia el rostro de la estatua de la libertad. Expone la peluca de Carrillo. Recrea el túnel excavado por los terroristas etarras para atentar contra Carrero Blanco o el bolígrafo Inoxcrom 77 que salvó la vida parando la bala que iba a matarle a Alejandro Ruiz-Huerta, el único superviviente de la matanza de Atocha. Deconstruye y actualiza la fase de Fraga, 'La calle es mía', con un luminoso que se transforma, apagando bombillas, en 'la calle es IA'.

Guernica en morse

Una pieza poco llamativa pero muy simbólica, recrea el filamento candente de la bombilla que aparece en el 'Guernica' de Picasso, universal icono contra la guerra. Con su parpadeo, emite en morse mensajes como 'El Museo del Prado es más importante que la monarquía y la república juntas» atribuida a Azaña, o una frase del filósofo Espinoza: «La paz no es la ausencia de guerra, sino la preparación para excelencia».

Hay otro guiño al 'Guernica', la reproducción a escala 1:5 de la vitrina facetada que 'protegió' al cuadro de Picasso en el Casón del Buen Retiro a su regreso del MoMA. Una jaula de vidrio blindado «no solo antibalas, sino antigranadas», que obligaba a moverse al espectador que siempre veía una imagen fragmentada.

Sánchez Castillo, ante el cuadro 'Niños jugando a fusilar'
 
Sánchez Castillo, ante el cuadro 'Niños jugando a fusilar'.

«Duchamp decía que arte es un diálogo entre la gentes del pasado y los del futuro y los artistas somos un medio para ese diálogo», recuerda Sánchez Castillo su labor. «Mi trabajo es la reinterpretación a partir de imágenes existentes», resume. Los visitantes podrán constatarlo viéndolo en acción, ya que el corazón de la la exposición ha instalado un enorme estudio donde trabajará hasta la clausura de la muestra dentro de nueve meses. «Será un parto artístico en sentido literal», bromea.

TITULO: REVISTA QUO -  Un juez ordena retirar el nombre de Trump del Kennedy Center, el gran centro artístico de Washington    ,. 

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