- Pasaré la navidad en familia, con Vincent y las niñas». Monica Bellucci afronta sus primeras Navidades como divorciada con la serenidad de ...
Especial Navidad / En portada
-foto-Monica Bellucci, la diva de oro: "Tengo una fuerza que no había tenido nunca"
Esta será su primera Nochebuena divorciada del que fuera su pareja durante 18 años, Vincent Cassel. Sin embargo, Monica Bellucci está dispuesta a todo por sus hijas. También a ser feliz.«Pasaré la navidad en familia, con Vincent y las niñas». Monica Bellucci afronta sus primeras Navidades como divorciada con la serenidad de una madre que antepone la felicidad de sus hijas a cualquier circunstancia. «Vincent Cassel y yo hemos estado juntos durante 18 años. Nuestra historia continúa, pero de una manera diferente. Nunca estuve sola, tengo curiosidad...», dijo a un semanario italiano. «Ahora, con 49 años, tengo una fuerza que no había tenido nunca, ni siquiera cuando era mucho más joven y más guapa».
La actriz y modelo, heredera de divas como Sophia Loren, Claudia Cardinale o Anna Magnani, es madre de Deva (9 años) y Léonie (3). Una arquetípica mamma italiana, siempre pendiente y protectora. Así le explicó a las niñas su divorcio con el actor francés: «Seguimos siendo una familia. Algo ha cambiado, pero solo es una hoja de papel. Que los papás se separen no es el fin del amor».
Niega que hubiese terceras personas involucradas en la ruptura, al menos por su parte, descartando así los rumores sobre una relación con el empresario ruso Telman Ismailov. «Por primera vez en mi vida estoy soltera. La relación que he tenido con Vincent ha sido la más larga de mi vida. Desde mi primer novio, con 14 años, he estado siempre con alguien», comentó a la edición italiana de Vanity Fair. Aunque también ha matizado que no cree en la fidelidad, pero sí en el amor. «Yo no quiero saber... A mí me interesa el amor, del resto mejor no preguntar. Saber que la persona que una necesita está», declaró a La Reppublica.
«Lo único seguro en mi vida son mis hijas. Soy italiana y para los italianos la familia lo es todo». Bellucci fue madre a los 39 y a los 45. «Las tuve muy tarde, pero las deseaba mucho... No me lancé hasta que no estuve preparada. Antes quise disfrutar de mi experiencia de actriz [más de 50 películas] sin sentirme culpable». Bellucci las amamantó durante nueve meses. Y procura estar siempre con ellas. «El nacimiento de mis hijas me volvió más inteligente. Me he pasado la vida mirándome el ombligo. Ahora tengo una visión más amplia y más profunda de todo. Y soy más feliz. Me despierto, voy a su cuarto, veo que están bien, juego y hablo con ellas... La vida es eso, lo demás es relativo».
Las niñas la acompañan a los rodajes [ha terminado película con el director serbio Emir Kusturica], pero procura que no crezcan antes de tiempo. «Todavía no saben cómo me gano la vida realmente. La mayor me dijo que quería ser como yo: una mamá... Y esto es perfecto porque ella piensa que no trabajo». Lo más importante para un niño es que le dediques tiempo, asegura. «Apenas salgo ahora, pero no siento que me pierda nada. Me aburre estar rodeada de gente que fuma o bebe. Y ya no me interesa tanto ir a los estrenos o ser fotografiada en la alfombra roja». Bellucci es hija única. «De niña, me sentí muy querida, lo que me dio seguridad en mí misma. Hoy en día estoy en paz. Me gusta la persona en la que me he convertido. Vivo una etapa de recogimiento».
Iba para abogada. Empezó a trabajar como modelo mientras estudiaba. «Pero con los viajes dejé la universidad». Icono de Dior y Dolce & Gabbana; siempre voluptuosa, prefiere ponerse un traje negro que ir al gimnasio... Su mantra de belleza: comer, amar, vivir. Entre sus regalos navideños nunca falta algún libro de sus autores favoritos, como Irène Némirovsky, la novelista judía que murió en un campo de concentración... Y lápiz de labios. «Soy una fanática. Los tengo a montones. Casi siempre neutros, pero de vez en cuando un rojo clásico, que me recuerda a mi madre y mi abuela, que se pintaban para ir a misa, incluso ancianas. Me encanta esa imagen. Siempre femeninas, a pesar de la edad. Espero ser como ellas».
TÍTULO: DOÑA PILAR DE BORBON, PERSONAJE, .
Me he quedado con ganas de matar a tortas algún hijo mío alguna vez,.
- El rastrillo de nuevo futuro, que ha cumplido 45 años, ha cerrado el 2013 con un balance optimista. Este año ha habido más movimiento que ...
Especial Navidad / El personaje Doña Pilar de Borbón: "Me he quedado con ganas de matar a tortas a algún hijo mío alguna vez"
La infanta está contenta. Y se le nota. Acaba de terminar en Madrid la última edición de El Rastrillo de Nuevo Futuro, una tarea a la que lleva entregada 44 años, y el balance ha sido muy positivo. Con ese motivo, la hermana del rey nos recibe para charlar distendidamente de las Navidades, los hijos y una de sus principales preocupaciones: la educación de la infancia. «Me importa muchísimo asegura. Una de las cosas que me mueven a colaborar es tratar de devolver el cariño que me dieron a mí de pequeña».El rastrillo de nuevo futuro, que ha cumplido 45 años, ha cerrado el 2013 con un balance optimista. Este año ha habido más movimiento que en los anteriores; motivo por el cual le pedimos a la infanta doña Pilar que nos concediera esta entrevista, aunque puntualizó: «Hubiera preferido que me la hubieras hecho antes para animar a la gente a que fuera; pero bueno, ya que estamos...».
Doña Pilar nos atiende mientras toma a media tarde un plato de fruta preparada y un zumo de naranja, pero rechaza el café con leche «No me gusta nada la leche, no la tomo desde que dejé la de mi madre». Así empezamos la conversación.
XLSemanal. ¿Cuántos años lleva siendo presidenta de honor de Nuevo Futuro?
Pilar de Borbón. Llevo 44 ayudando. Al principio organizábamos El Rastrillo en garajes que nos dejaban. Le pedíamos a la gente que vaciara sus desvanes y que nos diera lo que tuviera guardado. Todo aquello era donado y se sacó para dos hogares. Menchu [Carmen Herrero Garralda], que es la fundadora, ya lo decía: «Tenemos una mano protectora ahí arriba». Y es verdad, porque que siga Nuevo Futuro con este éxito después de 45 años es impresionante.
XL. Hoy son 140 hogares, 6000 niños...
P. de B. Nuevo Futuro sigue siendo útil para el Estado, que ya no puede mantener grandes orfelinatos, y les sale mucho más barato y mejor que los hogares de acogida. Muchas veces, los niños difíciles no se adaptan a las familias de acogida que el Estado les proporciona y las familias no pueden con ellos... Y yo lo entiendo divinamente porque en casa me he quedado con ganas de matar a tortas a algún hijo mío alguna vez [se ríe]. Ahora tienen 40 años, pero los hubiera dado de tortas que no veas [risas].
XL. El 90 por ciento de los recursos de Nuevo Futuro sale de los rastrillos, porque el de Madrid no es el único.
P. de B. En Madrid, Asturias y Palma de Mallorca lo hacemos en noviembre; en Sevilla es en febrero; en Logroño, en octubre; en Málaga, en diciembre; en Alicante es en abril; y en Santander, en agosto. Antes había en Valencia y creo que lo van a volver a organizar.
XL. Me consta que colabora con muchas organizaciones. Sin embargo, con Nuevo Futuro lo hace de una manera muy especial.
P. de B. Es que la educación de la infancia me importa muchísimo y una de las cosas que más me mueve a colaborar aquí es la de tratar de devolver parte del cariño que me han dado a mí de pequeña.
XL. Nació en Cannes y vivió el exilio en Francia, Italia, Suiza, Portugal... ¿Tuvo una infancia feliz pese a los avatares por los que pasó su familia?
P. de B. Sí, tuve una infancia muy feliz y vivíamos divinamente, aunque sin lujos, con las consabidas contrariedades y los pequeños disgustos que pueden tener los niños, claro; pero tengo que reconocer que realmente he tenido unos padres muy comprensivos, una madre exigente pero muy liberal.
XL. Y en su casa, ¿ha sido una madre cariñosa con los suyos? Dicen que tiene mucho carácter...
P. de B. ¿Con mis hijos? [sonríe]. He procurado darles todo el cariño que he podido.
XL. Hay mucha gente que piensa que El Rastrillo es un nido de marquesonas que se reúnen por una buena causa, pero para hacer vida social y pasárselo bien.
P. de B. Pues es que así empezó, es verdad. Como empiezan muchas cosas, se reunieron un grupo de amigas que tenían título... y montaron todo esto. Pero ahora hay de todo y de todo orden social; la labor es extraordinaria y con mucho trabajo.
XL. Reconozca que resulta pintoresco ver a una infanta de España, Alteza Real, y con el porte que tiene, sirviendo mesas: de infanta a camarera.
P. de B. Y estoy muy orgullosa de haberlo hecho durante muchos años, claro que sí. Últimamente ya no sirvo las mesas porque tengo 77 años, me canso más, y me han dicho que prefieren que vaya de puesto en puesto saludando a todo el mundo y dando las gracias. Pero en mi bar, el Puerta de Sol, se hacen servicios de 14 horas diarias y trabajan 160 voluntarias. Es una barbaridad de trabajo. En total, debe de haber unos 1200 o 1300 voluntarios. Todo el mundo viene a ayudar gratis. La única que cobra es una directora que hemos contratado porque necesitábamos a una profesional. Pero nadie más.
XL. ¿Hay más solidaridad con la crisis?
P. de B. Yo creo que más o menos la misma. Este año, me dicen que en El Rastrillo ha habido más movimiento que el año pasado. Yo me paso la vida pidiendo... Pido durante todo el año, y siempre me dan [sonríe].
XL. A lo mejor es que es difícil negarle nada a usted, con ese tamaño, ese carácter... y siendo la hermana del rey.
P. de B. Cuando pides para Nuevo Futuro, todo el mundo colabora. Yo creo que España entera es de una generosidad increíble. Siempre que he pedido me han dado lo que tenían, lo que han podido. Y te voy a contar una cosa muy bonita: este año a El Rastrillo ha ido un grupo de chicos de Nuevo Futuro, ya mayores, y que guardan días de sus vacaciones para venir a ayudar. Uno de ellos es Charlie, que es una maravilla de chico; y Juanjo, que es adorable y que me dijo: «Yo no puedo olvidar que, cuando el Estado se hizo cargo de nosotros que éramos cinco hermanos y quería mandarnos por separado a casas de acogida, Nuevo Futuro nos hizo hueco a los cinco para que siguiéramos juntos». Fue un caso tremendo porque con el trauma que supuso haberlos separado de su padre, hacerlo también de los hermanos era espantoso.
XL. ¿Está al tanto de lo que ocurre en los hogares?
P. de B. Hasta donde llego, claro. Cada hogar tiene una madrina que se ocupa de supervisar las necesidades: si hace falta llevar al niño al dentista, al médico, al foniatra... Muchos llegan con defectos de habla. También hay voluntarios que les dan clases. En Palma de Mallorca, por ejemplo, hay una voluntaria que da clase de inglés a los niños que están en hogares de día, y lo hace tan bien que uno ha sacado un siete y medio en el inglés del colegio. Eso es un triunfo para nosotros; ese niño tendrá más posibilidades de encontrar trabajo.
XL. ¿Cómo pasan la Navidad los niños de Nuevo Futuro?
P. de B. Pues depende. Hay algunos que se pueden juntar con sus padres, pero no son la mayoría. Así que en cada hogar se organizan las cenas y los regalos para que tengan el mayor cariño posible.
XL. ¿Qué ha comprado este año en El Rastrillo?
P. de B. Pues mira, a través del embajador de la Orden de Malta, un diseñador egipcio nos ha regalado ocho kilómetros de tela de tapicería... ¿Te imaginas lo que es eso? Ocho kilómetros son un montón de metros. De esas telas he comprado de una para forrar una banqueta y de otra para forrar una butaca. Eso ha sido para mí. Después he comprado unas camisetas muy revolucionarias para mis nietos, para los cuatro medianos. Las camisetas son apasionantes, las he comprado en el puesto de Argentina y cuando las miras pasan cosas: si hay una mariposa, de pronto te sale una oruga. Van a ser éxito seguro.
XL. ¿Aguantará hasta Navidad sin dárselas?
P. de B. Por supuesto. Voy haciendo montoncitos en casa y los guardo. Yo nunca regalo máquinas ni aparatos digitales de esos... Siempre libros y ropa, generalmente camisetas. Tengo dos nietos a los que les encanta leer, pero sobre todo a uno de ellos, que es el que, cuando viene a casa, me pide libros y se mete en mi cuarto a leerlos, quietecito, para que no le moleste su hermana, y se puede quedar toda la tarde leyendo. Luego hay uno pequeño de tres años que es un demonio colorado, ¡ese es un diablo! [se ríe].
XL. Las fiestas de Navidad para algunos son muy alegres; para otros son tristes porque recuerdan a los que ya no están.
P. de B. Mira, el año que murió mi hermano me acuerdo que el resto de los hermanos no queríamos poner el árbol y mi padre fue a comprarlo como todos los años y con lágrimas en los ojos nos dijo: «Mirad, ahora vais a ponerlo vosotros y recordad siempre una cosa: el mundo es de los vivos y las tradiciones hay que guardarlas, porque es lo bonito de la vida». Y yo le he hecho mucho caso a este consejo de mi padre.
XL. ¿Cómo celebran la Navidad?
P. de B. Pues en Nochebuena vienen todos a casa y creo que ya somos 22: nueve niños, cinco hijos, dos nueras... bueno, tres porque Laura [Ponte] suele venir porque es la madre de mis nietos; y mi hermana con su marido y sus dos hijos.
XL. ¿Y qué les prepara?
P. de B. Pues depende. El besugo no les gusta nada y el pavo me lo tienen prohibido, y eso que hacía un pavo relleno riquísimo... Este año, me parece que me va a salir un poco caro porque me han pedido ostras.
XL. ¡Hala, con el precio que tienen las ostras en Navidad!
P. de B. Bueno, como al final solo les gustan a tres... pues menos mal [se ríe]. Para los demás tendré que pensar otra cosa.
XL. Nochebuena, en casa. ¿Y Navidad?
P. de B. Voy a casa de mi hermano, como todos los años. Almorzamos juntos, tranquilamente.
XL. Este año ha sido difícil para España; la crisis económica se ha cebado aún más con muchas familias; y tampoco lo ha sido bueno para la Corona. ¿Qué le pide al año que viene?
P. de B. Salud para todos y que Nuevo Futuro siga con ánimos, que eso me gusta mucho. Que Dios bendiga a Nuevo Futuro como nos ha bendecido hasta ahora. Pero, sobre todo, salud, que es muy importante.
XL. ¿La infanta Pilar está bien de salud?
P. de B. Sí, sí, gracias a Dios. Voy cumpliendo años y me encuentro bien. Peso un poco menos y eso es bueno para la artrosis. Me encuentro divinamente, aunque todavía estoy saliendo de un catarro.
XL. ¿Y cómo está el rey?
P. de B. Mucho mejor. Esta mañana lo he llamado por teléfono y no tenía ninguna gana de hablar porque me decía que lo que quería era empezar ya a trabajar. Eso quiere decir que estaba divinamente.
XL. Doña Pilar, ¡feliz Navidad!
P. de B. Feliz Navidad también para ti y para todos los lectores de la revista y muchas gracias.
domingo, 15 de diciembre de 2013
REVISTA XL SEMANAL, PORTADA ,Monica Bellucci, la diva de oro: "Tengo una fuerza que no había tenido nunca" / DOÑA PILAR DE BORBON, PERSONAJE, .
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