sábado, 11 de enero de 2014

BALONCESTO--EUROLIGA--REAL MADRID-89- GALATASARAY-84-,./ TRAZOS, Los pinceles más lentos de la historia

TÍTULO: BALONCESTO--EUROLIGA--REAL MADRID-89- GALATASARAY-84-,.


El conjunto madridista se impuso en el Palacio de los Deportes a un buen Galatasaray tras un partido en donde tuvieron que emplearse a ...

Darden (13 puntos, 10 rebotes y 24 de valoración), secundado por otros cinco jugadores por encima de la decena de puntos, artífices de la segunda victoria de los de Laso en el Top 16


El conjunto madridista se impuso en el Palacio de los Deportes a un buen Galatasaray tras un partido en donde tuvieron que emplearse a fondo hasta el último minuto y en el que hasta seis jugadores blancos superaron la decena de puntos, encabezados por Darden (13 puntos, 10 rebotes y 24 de valoración), Slaughter (14 puntos y nueve rebotes), Carroll (15 puntos), Sergio Rodríguez y Reyes (14) y Llull (10). Un nuevo triunfo, y van 12 en la Euroliga y 28 consecutivos en total, que lleva al Real Madrid a ser el único equipo invicto de la competición después de la derrota del Olympiacos en esta segunda jornada del Top 16, antes de recibir al Bayern de Munich la próxima semana.
El Madrid entró en escena ante su afición en el Top 16 con un ritmo alto en ataque y controlando el rebote defensivo. Suyo fue gran parte del primer cuarto. Llull (cinco puntos) y Darden (seis) llevaron a los blancos a la máxima en el 8’ tras un mate del norteamericano (20-11). Cierta relajación en el aspecto defensivo y el acierto del pívot rival Erceg, con siete puntos en los instantes finales de este arranque, permitieron a su equipo seguir la estela de los de Laso (20-19, min. 10). La veteranía visitante con jugadores experimentados se reflejó en un juego poco vistoso pero efectivo. Un triple de Domercant puso por primera vez a los turcos por delante en el marcador con el 20-22 en el 11’.
Eso no inquietó al conjunto madridista, que respondió subiendo el nivel de intensidad defensivo y en ataque se encomendó a los triples de Carroll y al que hoy por hoy puede considerarse el mejor base de Europa: Sergio Rodríguez. El canario rompió la defensa otomana con otro recital. Con nueve puntos consecutivos dio el empujón que necesitaba el equipo blanco, que desplegó su mejor nivel con un gran trabajo de Reyes y Darden, para irse con +12 al descanso y dejar al Galatasaray y el gran partido de Macvan con 12 puntos y nueve rebotes en 14 puntos en este segundo cuarto (45-33, min. 20).

Un 0-8 de parcial del conjunto turco, con un inspirado Erceg desde 6,75 m y un Arroyo más activo, redujo la diferencia a solo cuatro puntos en dos minutos (45-41, min. 22). Ante el bajón defensivo local, Laso puso en pista a Reyes y Slaughter y asunto resuelto. El resto de compañeros se contagiaron de la intensidad de la pareja interior y el Madrid volvió a morder con su agresividad habitual. Entre ambos dominaron la pintura en las dos canastas y se vio la mejor versión de los de Laso. Slaughter rebañaba todo lo que rondaba el aro rival, empequeñeciendo a Macvan  para anotar 10 puntos en este cuarto incluido un alley oop con el Chacho que puso en pie al Palacio, mientras que Reyes se encargaba de la contención a Erceg, su mejor hombre de largo. Sergio Rodríguez se unió a la fiesta con un triple a tabla para cerrar el tercer cuarto con +16 y el partido encarrilado (66-50, min. 30).

El Galatasaray no se vino abajo y quemó su último cartucho en el tramo final. Sin nada que perder, se la jugó con acciones rápidas que casi siempre terminaban en tiros de larga distancia. Del 72-59 en el 33’ con Carroll asumiendo el rol ofensivo blanco, se pasó a un 80-76 en el 37’ con Akyol como protagonista con dos triples (ocho puntos seguidos) y otro de Arslan. Lo que no pensaba el equipo visitante, lanzado a por su primera victoria en el Top 16, es que se toparía con un jugador cuyo trabajo siempre está a la sombra. Darden se convirtió en el muro de contención madridista y frenó al rival en los momentos decisivos con dos acciones vitales, un 2+1 y un triple, para dejar a su equipo con un renta de cinco puntos en  el último minuto. Ni las intentonas de Akyol, con su cuarto triple en este cuarto, bastaron para doblegar a un Real Madrid que supo administrar la renta y lograr una victoria muy trabajada, su vigesimoctava consecutiva esta temporada (89-84, min. 40).

 
Ficha técnica
 
REAL MADRID 89 (20+25+21+23): Llull (10), Rudy (2), Darden (13), Mirotic (5) y Bourousis (2) --cinco inicial--; Reyes (14), Carroll (15), Draper (0), Slaughter (14), Sergio Rodríguez (14), Mejri (-) y Díez (-).
 
GALATASARAY 84 (19+14+19+32): Arroyo (12), Domercant (6) Hairston (9), Macvan (12) y Erceg (24) --cinco inicial--; Koksal (0), Atsur (-), Guler (1), Arslan (4), Akyol (16) y  Sonmez (-).
 
Los pinceles más lentos de la historia TÍTULO:  TRAZOS, Los pinceles más lentos de la historia,.

  1. Tenía 60 años cuando le encargaron pintar el cuadro. Siete años más tarde terminaron de pagárselo, aunque aún estaba muy lejos de ...
     

    SOCIEDAD

    Los pinceles más lentos de la historia

    --foto--Antonio López lleva 18 años con el retrato de la Familia Real y lidera la lista de artistas de trazo parsimonioso, donde también destacan Cézanne o Freud

    Tenía 60 años cuando le encargaron pintar el cuadro. Siete años más tarde terminaron de pagárselo, aunque aún estaba muy lejos de acabarlo. Ahora tiene 78 y no lo ha finalizado, aunque asegura que está en ello. Antonio López es considerado el pintor español vivo más cotizado, razón por la que le encomendaron el retrato de la Familia Real, que pronto será conocido, si no lo es ya, como su obra interminable.
    Después de 18 años, el manchego reconoce que si no le hubieran pagado y no viese la manera de concluir la pintura la tendría que dejar inacabada, aunque de momento ese día no ha llegado. El pasado mayo, Patrimonio Nacional, harto de la demora, le lanzó un ultimátum que concluyó con el traslado del artista al Palacio Real de Madrid con el compromiso formal de dar las últimas pinceladas. Pese a las presiones, López se ha negado a fijar una fecha de entrega definitiva del retrato.
    En este discurrir de tres lustros largos muchas cosas han cambiado: el traje de Doña Sofía (antes color vainilla, ahora estampado), la distancia que separa a la infanta Elena de su padre, la moneda en la que debía abonarse el pago (45 millones de pesetas, que acabaron por convertirse en 300.000 euros)... El pintor se excusa bajo el pretexto de que se encuentra ante un cuadro que «cuesta mucho terminar» y cuya ejecución es tan compleja como «escribir 'Guerra y paz'».
    De esta forma tan poética explica el motivo de su tardanza. «Conozco bien el comienzo del trabajo. Acabar no sé en qué consiste». Tampoco ha ocultado que los acontecimientos que han rodeado últimamente a la Familia Real alteran el 'enmarque' y la elaboración del lienzo. «Todo influye», se explica.
    No obstante, al contrario de lo que pueda parecer, la esperada foto pictórica de familia Borbón no tiene el récord de López en lo que a longevidad en la elaboración se refiere. Veintiséis años le llevó al pintor dar por concluido el retrato de su amigo y compañero Francisco Carretero (1961-1987) que ahora puede contemplarse en el Museo de Arte Prefectual Nagasaki. Le siguen el encargo de la Casa Real, la obra 'Gran vía: clavel', que le costó 13 años, y trabajos como 'La cena' y 'El mar', que requirieron 9 años de trabajo.
    Y, aunque sorprenda, Antonio López no es una excepción entre los artistas. Al gran Miguel Ángel le llevó cuatro años finalizar una de sus obras cumbre, la bóveda de la Capilla Sixtina, encargo del Papa Julio II, hace más de medio milenio. Aunque, claro, hay que tener en cuenta que se extiende por una superficie de casi 500 metros cuadrados, en la que se pueden apreciar 350 figuras, que no cinco. Por si fuera poco, el genio italiano tuvo que realizarla subido a un andamio y boca arriba, circunstancias que le condenaron a una tortícolis de por vida. Es comprensible que ante tanta complicación técnica y artística, Miguel Ángel hiciera frente a las continuas presiones del pontífice con un escueto «lo acabaré cuando lo acabe».
    El magnífico Johannes Vermeer se ha llevado toda la fama, aunque se ignore si llegó a cardar la lana. Se le atribuyen entre 35 y 40 obras, lo que demuestra que no se trató precisamente del pintor más prolífico. Hasta aquí hay consenso. De lo que no existe constancia es de que fuese a causa del tiempo invertido en elaborar cada una de ellas. Quien sí sabemos que se tomó con filosofía su labor fue el francés James Tissot, quien, por ejemplo, tardó ocho años en pintar 'El viaje de los Reyes Magos' (1886-94).
    Paul Cézanne también ostenta el honor de formar parte del club de los pintores lentos. Muchos de sus famosos bodegones como 'Bodegón con cebollas' o 'Foliage' (1895-1900) le mantuvieron ocupado durante cinco años. Aunque más sorprendente es el caso de una de sus representaciones del monte Saint Victoire, a la que dedicó diez años de trabajo (1885-1895). Pero parece que en este caso la demora está justificada, pues el maestro de Aix-en-Provence puso todo su empeño en reproducir la realidad tal como la percibía en un momento determinado. Objetivo para el que no le quedó más opción que acercarse al lugar cada día a la misma hora durante toda una década.
    Un círculo en seis años
    Más curioso es el ejemplo del máximo exponente del suprematismo, Kazimir Malevich, quien tardó en confeccionar su tan aclamado 'Cuadrado negro' (1923-1929) la friolera de seis años. La pintura en cuestión consiste en un cuadrado negro sobre un lienzo blanco de la misma forma. Durante el mismo periodo el pintor originario de Kiev tuvo tiempo para ingeniar 'Círculo negro' que como su propio nombre indica se compone de una figura geométrica redonda del ya mencionado color y 'Cruz negra', para la que a estas alturas toda descripción resulta redundante. En su defensa hay que recordar que su obra fue producto de un laborioso proceso intelectual que, como hemos podido contemplar, le llevó su tiempo.
    Y de las estepas rusas al continente americano. El famoso muralista mexicano Diego Rivera tardó 22 años en completar el encargo que le hicieron allá por 1929: decorar los muros del Palacio Nacional de la capital. Superficie que abarca 400 metros cuadrados y que está compuesta por cinco murales. Al menos, toda la dedicación del esposo de Frida Kahlo obtuvo su recompensa, ya que este mastodóntico trabajo puede presumir de haber sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
    Final por azar
    Otro de tantos que ha dedicado un lustro a pulir algunas de sus obras es Lucian Freud. Éste es el caso de cuadros como 'Chica rubia, retrato nocturno' (1980-1985) o 'Dos luchadores japoneses junto al lavabo' (1983-1987). Ante esto no podemos evitar que nos surja una duda: ¿Qué opinaría su abuelo Sigmund de tal parsimonia?
    En cualquier caso, entre los pintores lentos hay que citar obligatoriamente a Ernst Ludwig Kirchner. El que fue uno de los fundadores del grupo expresionista 'Die Brucke' (El Puente) debió enfrentarse a varias dificultades y a 17 años para plasmar a sus 'Bañistas en un prado'. Tal vez pintarlas cerca del mar o, en su defecto, en un lago le hubiese resuelto muchos quebraderos de cabeza.
    Y hubo quien llegó a un punto muerto del que no fue capaz de salir. Es el caso del dadaísta Marcel Duchamp con su obra 'Gran vidrio: La novia puesta al desnudo por su solteros'. El artista decidió abandonar el proyecto -que comenzó en 1915- por puro aburrimiento y permaneció inacabado hasta que un buen día, en 1926, durante un traslado se cayó y sufrió desperfectos gracias a los cuales el francés, fanático del azar, pudo dar por concluida su obra.
    Por el momento, el maestro español Antonio López permanece imbatible. Ignoramos si este año será el definitivo y por fin entregará su cuadro en el palacio de la Zarzuela. Pero vista la celeridad con que los acontecimientos se suceden alrededor de la Familia Real, es de suponer que querrá darse prisa en acabar el encargo, no sea que la realidad le obligue a cambiar una vez más el encuadre.

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