martes, 9 de enero de 2018

REVISTA CAMPO - TAPAS Y BARRAS - UN PAIS PARA COMERSELO - Así trabajan los 'riders', los nuevos 'esclavos',./ España a ras de cielo - «Haría cualquier papel en 'The Crown'»,.

 TITULO:  REVISTA CAMPO - TAPAS Y BARRAS - UN PAIS PARA COMERSELO - Así trabajan los 'riders', los nuevos 'esclavos',.
 

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Así trabajan los ‘riders’, los nuevos ‘esclavos’,.

 

Varios ciclistas de Deliveroo y Uber, en Burdeos, durante una concentración.

Varios ciclistas de Deliveroo y Uber, en Burdeos, durante una concentración./AFP«Tienes que reventar haciendo pedidos, arriesgando tu vida y la de otros, para sacar un sueldo», denuncia un empleado de Deliveroo,.

Resultat d'imatges de TAPAS Y BARRASDe día o de noche. Haga frío, llueva o el termómetro marque 40 grados. Sobre tu bici o, en el mejor de los casos, tu moto, con el cuerpo como única protección. No hay tregua ni pausa. Un pedido tras otro porque, si no es así, no cobras. Eso sí, el salario mínimo, no esperes mucho más. Y debes estar con disponibilidad total aunque también puede ser que no llegues a trabajar, o apenas hagas uno o dos pedidos.
Son los repartidores de comida a domicilio, también denominados ‘riders’, una nueva figura del mercado laboral en el ojo de la polémica por unas condiciones que en muchos casos rozan el fraude y la ilegalidad. A muchos se les antojan ya los ‘nuevos esclavos del siglo XXI’.
Resultat d'imatges de UN PAIS PARA COMERSELONi siquiera pueden definirse como trabajadores de las nuevas plataformas digitales del sector como Deliveroo, Glovo, Uber Eats (las más conocidas) o incluso la incorporación más reciente de la francesa Stuart, sino que estas empresas se refieren a ellos como ‘colaboradores’ o incluso ‘clientes’. Y es que en realidad no tienen contratos laborales, sino en el mejor de los casos mercantiles (en Deliveroo y Glovo, porque en las otras dos empresas ni siquiera), por lo que no gozan de la protección ni los derechos de los asalariados.
En Uber, con cierto eufemismo, lo definen como «una nueva forma de asociarse». En su web incluso ‘vende’ ese trabajo de una forma que casi parece el paraíso. «Tú decides. Eres tu propio jefe y puedes elegir cuándo y cuánto trabajas... Y tan solo necesitas registrarte... Empieza a ganar dinero hoy mismo».
Lo mismo en Deliveroo, donde hay más de 1.000 trabajadores solo en España. «¿Te gusta pedalear? ¿Estás buscando un trabajo flexible?», es su reclamo en la web. Solo piden tres requisitos: tener bicicleta o moto con un equipamiento de seguridad, un móvil y darse de alta como autónomo. Solo necesitas 5 minutos... y ya estás apuntado para empezar a «ser tu propio jefe», como dicen.

4,25
euros es lo que cobra por pedido un trabajador de Deliveroo. Ya no se paga por el tiempo que dedican, aunque hasta julio pasado sí eran 8,5 euros por hora.
«Todo esto es una mentira», afirma tajante Rubén Sanz, dirigente de UGT, que ve «pernicioso» ese tipo de relación laboral. «Bajo el paraguas de la digitalización están volviendo viejas formas», advierte. «Es casi una vuelta al feudalismo del siglo XIX», abunda Carlos Gutiérrez, secretario de Juventudes de CC OO.
¿Qué hay que hacer para trabajar? Es algo tan sencillo como bajarse un par de aplicaciones y asistir a una reunión grupal sobre organización y normas de funcionamiento. En el caso de Deliveroo y Glovo, además, firmas un contrato ‘on line’. Y siempre que te hayas dado de alta como autónomo, ya puedes empezar a pedalear para ganar dinero.
Así lo hizo Daniel (nombre ficticio para evitar represalias), un joven de 28 años que lleva diez meses trabajando para Deliveroo. Tuvo que darse de alta como autónomo, pagando 50 euros los seis primeros meses (con la tarifa plana) y a partir del séptimo unos 138 euros mensuales (desde el 1 de enero la tarifa plana puede extenderse un año).
Estudiante de doctorado en Sociología, denuncia que en julio Deliveroo cambió las reglas y ahora están mucho peor. Ya no les pagan por horas (8,50 euros por una) sino por pedidos (4,25 euros por entrega), y se han visto obligados a firmar un contrato como ‘trade’ (trabajador autónomo económicamente dependiente), para quienes reciban un 75% de sus ingresos de esta empresa.
Falsos emprendedores
«Se supone que cada uno somos emprendedores, dueños de nuestra pequeña microempresa de reparto a domicilio. Pero esa empresa sería nuestro cuerpo, y tenemos que reventarlo porque no tenemos dinero», explica Daniel, que denuncia que es «mentira que sean emprendedores». «Somos asalariados», asevera.
Así, cansados de ser falsos autónomos, el colectivo se movilizó en Valencia y casi un centenar de trabajadores interpusieron una denuncia colectiva contra la empresa británica. A mediados de diciembre la Inspección de Trabajo de Valencia determinó que tenían razón, esto es, no son autónomos sino que deberían ser considerados asalariados y, por tanto, la empresa incurre en un «fraude de ley». Así, la sentencia la obliga a pagar 160.000 euros por las cotizaciones no abonadas a la Seguridad Social.
Pese a que Deliveroo ha anunciado que recurrirá la sentencia, esto parece que es solo el comienzo de una guerra que tiene muchas batallas por delante. A este respecto, la Comisión Europea quiere también poner un poco de orden en la llamada economía colaborativa y ya ha avanzado que en primavera prevé aprobar una nueva normativa para proteger a los trabajadores más precarios del mercado laboral. Y es que esa figura, lejos de ir a menos, tiene pinta de que irá poco a poco a más, salvo que se tomen medidas al respecto.
«Estábamos firmando, en realidad, la total inestabilidad de nuestros ingresos mensuales», se lamenta Daniel, que puntualiza que ahora nadie tiene asegurado un sueldo porque dependen solo de la demanda. «El tiempo que se pierde lo pagamos nosotros». Y es que muchas veces acuden a un restaurante y tienen que esperar a que esté listo el pedido. «A Deliveroo le sale gratis tenernos así», denuncia. Además, con este nuevo tipo de relación laboral ha contratado a mucha más gente, pues así se aseguran que el pedido se haga lo más rápido posible. Pero el trabajo es más escaso.
«Tienes que reventar haciendo pedidos, arriesgando tu vida y la de los demás, para poder sacar un sueldo con el que puedas vivir», lamenta este joven chileno, que en ocasiones se salta los semáforos, va en dirección contraria y más rápido de lo que debería para llegar cuanto antes. Pero no le queda otra porque tiene que sobrevivir y por eso traga.
Tiene que entrar entre el lunes y el miércoles en la aplicación y decir qué horario tiene disponible para trabajar la siguiente semana. «Como la gran mayoría vivimos de esto, generalmente ponemos todo el horario laboral puesto que necesitamos trabajar lo más posible». Cuanta más disponibilidad tengas y más pedidos realices en menos tiempo, mejor puntuación. Y cuanta más alta sea ésta, más trabajo te asignan.

 TITULO: España a ras de cielo -«Haría cualquier papel en 'The Crown'»,.

 España a ras de cielo,.

 España a ras de cielo es un programa de televisión emitido por TVE y se estrenó el 17 de septiembre de 2013. Desde el primer programa, está presentado por Francis Lorenzo.
 El programa permite conocer lugar de España desconocidos y ya conocidos desde otro punto de vista., etc.

«Haría cualquier papel en 'The Crown'»,.


Haría cualquier papel en 'The Crown'.

El escritor Màxim Huerta./FERNANDO GÓMEZ
El escritor Màxim Huerta.  foto,.

Lou Grant le despertó la vocación periodística. Hizo un cameo en 'Al salir de clase'. Y reniega de 'Perdidos'. Inaugura esta sección sobre filias y fobias seriéfilas

El periodista valenciano pasó de narrar la realidad en los informativos a entregarse a la ficción en los libros que escribe. Entre medio pasó por 'El programa de Ana Rosa', que está a caballo entre la ficción y la realidad. Se sienta en esta sala de interrogatorios para descubrir sus filias y fobias seriéfilas.
- Se le acusa de serieadicto, ¿cómo se declara, culpable o inocente?

V Consulta en diariovasco
com la lista completa de las 50 mejores series del siglo XXI.
- Culpable de ver series del tirón, de sentir ansiedad cuando acaban y de volverlas a ver. Sí, culpable. Asumo mi culpa y exijo Netflix en la celda.

«No me gustan los finales fáciles... los sueños para explicar todo me parecen un bofetón al ingenio»
- Confiese, ¿qué personaje quería ser cuando era pequeño?
- El barbudo de 'Érase una vez el hombre'... Para viajar, viajar, viajar. Y sobre todo, viajar por el tiempo. De niño me flipaba.
- ¿Y qué personaje acabó siendo de mayor?
- De mayor volví a ser pequeño al meterme en las paredes de 'Stranger Things'.
- Volvamos a la infancia, ¿cómo recuerda su primera vez... seriéfila?
- Recuerdo mi afición por la serie 'V', mis gominolas en forma de rata y mi álbum de cromos. Recuerdo las ganas de ingresar en la academia de 'Fama'. Recuerdo querer tener una Casa de la Pradera. Y a 'Curro Jiménez', 'Starman', 'Las chicas de oro', 'El Coche Fantástico', 'Luz de Luna', 'Twin Peaks'... ¡Hasta Pumuki!
- Cuánta promiscuidad seriéfila. ¿Y qué hacía 'al salir de clase'?
- Trabajar en televisión. Y colarme en ella. En el segundo cajón de mi armario sigue la camiseta de la serie con doscientos lavados. Hice un cameo con el que cerró una temporada y guardo ese recuerdo.
- ¿Y alguna otra serie en la que le gustaría hacer un cameo?
- Cualquier papel en 'The Crown'. Ese vestuario, esas localizaciones, esos palacios, esos guiones, ¡¡esa actriz!! Es lo mejor que se ha hecho, desde el milimétrico guión, agudo, maravilloso... hasta la producción. Brutal. Redonda. Un té con Churchil mientras pinta un paisaje, lo veo... lo veo.
- Le voy a poner en un brete: ¿Krystle o Alexis?
- Alexis, sin lugar a dudas. La rubia daba algo de pereza. Esa maldad exagerada de Alexis, inmoderada hasta el paroxismo y excesiva de hombreras y rizo firme, es de póster de habitación...
- ¿Quién hizo más por su vocación periodística, Lou Grant o Murphy Brown?
- Lou Grant, Dios bendiga a Asner y a sus corbatas llenas de ética y estampado. Luego ya vino 'Homeland' a revolucionar los instintos más básicos de la noticia.
- Hagamos psicoanálisis. ¿En qué momento echa mano de un producto de Shonda Rhimes, aunque luego se sienta culpable?
- Odio los hospitales, pero los quirófanos de 'Anatomía de Grey' me parecían lugares apacibles. Perfectos para ligar.
- ¿En qué familia disfuncional televisiva le gustaría ser adoptado?
- Jajajajajaja. He tenido aversión a las series de familias. Solo me quedaría en 'Los Soprano'.
- Más traumas. ¿Qué espoiler le dolió más que le hicieran?
- Chanquete ha muerto en la revista 'Teleprograma'. ¡En portada!
- Muy mítico. Por cierto, ¿qué estaba haciendo usted cuando Chanquete murió?
- Veranear con mi bicicleta BH. Y sufrir colapso al llegar a Valencia, en plenas fallas, y ver a Chanquete (Antonio) vivo por las calles. Shock infantil, se lo aseguro.
- Eso debe impresionar. Ahora impresióneme a mí. ¿Qué tiene usted que no tiene Don Draper?
- Me quedan bien los trajes.
- ¿Y con qué personaje de 'Friends' se identifica más?
- Todos. Depende de cómo me levante y con qué ánimo.
- ¿Qué serie le regalaría a Rajoy?
- No mando mensajitos con series. No conozco sus gustos.
- Todo el mundo tiene una sintonía de cabecera, ¿cuál es la suya? - 'Érase una vez el hombre'...
- Gánese algún enemigo y señale qué serie está más sobrevalorada.
- Nunca entendí el caso de 'Perdidos'. Todavía estoy esperando la explicación al oso polar. Que me perdonen. Pero los sueños, sueños son. Solo me gustó el primer capítulo.
- Terminemos esta conversación en una mesa. ¿A qué tres personajes de series reuniría para darles de cenar?
- Necesito cenar con la reina de Inglaterra ('The Crown'), con Bette Davis ('Feud') y con Joan Holloway ('Mad Men'). Que nos sirvan un coctel y mucho champán.
- Un último secreto, ¿de qué giro de guión inesperado se quedó más traspuesto?
- Del final de 'Perdidos'. No. Almax.
- Vaya, se supone que esta sección termina preguntando por el peor final que haya visto, pero me ha hecho un espoiler.
- No me gustan los finales fáciles... los sueños que intentan explicar todo me parecen un bofetón al ingenio.

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