lunes, 20 de octubre de 2025

DESAYUNO CENA FIN DOMINGO - REVISTA BLANCO Y NEGRO - Adriana Viz ,./ Las rutas Capone - Ibón de Piedrafita,.

 

 TITULO:  DESAYUNO CENA FIN DOMINGO -  REVISTA BLANCO Y NEGRO -   Adriana Viz,.

 DESAYUNO CENA FIN DOMINGO - REVISTA BLANCO Y NEGRO - Adriana Viz,. fotos,.

 Adriana Viz,.

Adriana Viz junto al ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares.   | // SAIOA HERMOSA 

Adriana Viz: “La diplomacia es todo un arte; crea empatía por el otro y te ayuda a ponerte en su lugar” - junto al ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. |

“Cuando estás en el día a día del ministerio no percibes el ruido que nos rodea al mismo nivel que el de una persona de la calle”,.

 

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( Desayuno)

Espíritu aventurero y emprendedor de la lalinense Adriana Viz Fernández es innegable. Desde muy joven inició su carrera política en el partido del puño y de la rosa desde su tierra natal para emprender después un largo periplo por distintas partes del planeta como trabajadora del ICEX en la embajada española en Jordania o antes en China. El pasado 23 de julio se cumplieron tres años de su estrecho trabajo con el titular de Exteriores, José Manuel Albares. Desde diciembre, Viz es la directora adjunta del Gabinete del ministro de Asuntos Exteriores,.

 

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( Cena )

 ¿Cómo acabó formando parte del staff del ministerio de Albares?

–Yo volví de Jordania y estuve unos meses en Lalín. Luego empecé a trabajar en Ferraz, en la sede del PSOE. Lo que pasa es que después todo fueron casualidades de la vida. De esto que andas un currículum y ni me imaginaba que me llamasen. Y me cogió el que después fue ministro de Industria, Héctor Gómez, que ahora es embajador de España en la ONU. Estuve con él casi un año y en mayo conocí a Albares porque él era el ponente de internacional en el congreso del partido. Le dieron mi contacto, empecé a trabajar con él y al cabo de un par de meses le nombraron ministro. Entonces me llamó y llevo ya tres años con él trabajando.

–¿Le resultó difícil adaptarse a su nuevo cargo en Exteriores?

–Fue todo un poco progresivo. Yo entré como asesora y ahora lo pienso y digo ¡madre mía! es muchísimo. Date cuenta de que yo nunca había trabajado antes en un ministerio como tal. Es cierto que ahora, con el cambio de puesto, aunque varía mucho el nivel de trabajo de lo que tenía a lo que tengo, lo llevo mejor. Tengo que reconocer que es un trabajo agotador y estar todo el rato con el teléfono. También te digo que es un trabajo muy bonito si tienes vocación porque este tipo de tareas si no las asumes con pasión resultan muy duras.

–¿La diplomacia sigue siendo un arte como antaño?

–Sin duda, la diplomacia es todo un arte y de mi jefe, que es diplomático, aprendo muchísimo. Verlo en las reuniones o en las negociaciones es comprobar que efectivamente la diploma es un arte. Hay que tener ideas muy claras, dominar muy bien los temas, saber un poco cuál es tu objetivo pero también, como en toda negociación, saber hasta dónde puedes llegar, en que puedes o no ceder y, por supuesto, tener mucha mano izquierda muy diplomática. La verdad es que la profesión es preciosa. Crea mucha empatía y también hay mucho de conocer a la otra persona y poder llegar a ponerte en su lugar.

–¿Corren malos tiempos para el entendimiento entre países?

–A ver, yo es que soy optimista al respecto. Estamos en un momento complicado en el que hay muchas fricciones pero creo que hay que elegir bien a quien nos represente porque eso sí que es fundamental debido a todo el populismo y el ruido que nos rodea. Cuando estás en el día a día del ministerio ves el ruido pero no lo percibes al mismo nivel que el de una persona cualquiera de la calle. Tú estás sacando cosas adelante, cosas que son súper importantes, y sigues una hoja de ruta seria para poder sacar adelante todo de forma reflexionada. Y luego ves que muchas veces las cosas que saltan son auténticas tonterías. Me refiero más a la política de ámbito nacional, que lo embarra todo, porque en el caso de la política internacional sí que tiene cuestiones muy serias que tratar.

–¿Valoran los españoles el trabajo que se hace en su ministerio?

–La sociedad está contenta en general con la posición equilibrada que suele mantener nuestro Gobierno. Hay que dejar claro que nosotros estamos con la humanidad y con la justicia, que yo estoy convencida de que son valores que sí representan a la actual sociedad española. España tiene a un presidente y aún ministro que se preocupan porque la voz de España se escuche en el mundo y se escuche más que en otros tiempos. Personalmente, tengo que decirte que para mí es algo mucho más positivo.

–¿Qué imagen percibe que se tiene de España cuando tiene que trabajar en el extranjero?

–Te puedo decir que, por ejemplo, tenemos muy buena prensa en los países árabes, algo que por otra parte no es nada nuevo. En Europa también se reconoce nuestro liderazgo en algunos asuntos importantes. Además, se nos ve como un país con unos valores importantes como pueden ser los de la tolerancia, la solidaridad y también tenemos una muy buena fama de país que no intenta imponer sus ideas, sino que apuesta por la cooperación al mismo nivel. Desde luego, se trata de algo histórico y que por supuesto hay que seguir manteniendo. Yo siempre escucho buenas palabras hacia España, siempre.

–¿Se conoce mundo trabajando en Exteriores o sólo hoteles de lujo y despachos acolchados?

–No tienes tiempo para conocer los países a los que vas porque evidentemente vas a trabajar, que no es poco. Tú vas a una conferencia o a reuniones y te tienes que centrar en tu tarea. Sí que es cierto que conoces gente de todas las partes del planeta que siempre te puedan ofrecer una idea aproximada de como son ese país en concreto. Hay veces en las que tienes remota opción de hacer turismo pero es que además estás tan agotada del trabajo que ni tienes ganas de hacerlo. En lo único que piensas es en poder volver a tu casa porque como te digo el trabajo es agotador.

–¿Sería capaz de explicarme el cambio de actitud de España en el conflicto del Sáhara?

–Tanto el ministro como el presidente del Gobierno lo han dejado claro desde un primero momento. Y, la verdad, es que no sé por qué hay tanto revuelo con este tema. Al final, España hace lo que va mejor para sus intereses y la posición está dentro del marco de Naciones Unidas, que es lo que siempre han dicho tanto Albares como Sánchez y también se trabaja para que se encuentre una solución adecuada.

–Desde que empezó a trabajar en Exteriores, ¿cuál ha sido su mejor momento y el menos agradable a la hora de hacer balance?

–Es que pasan tantas cosas que resulta complicado quedarse con alguna en concreto. Es todo muy intenso. Desde luego, el mejor recuerdo que me voy a llevar de esta etapa es poder tener la oportunidad de estar en lugar que estoy, con un jefe que es súper profesional, con unas ideas muy claras y que sabe lo que hace falta en la política exterior de España. Formar parte de eso es lo mejor. Y en cuanto al peor momento, sin duda el comienzo de la guerra en Ucrania. Esos días fueron horribles porque se trata de una guerra en Europa, que es algo que siempre lo ves con otra perspectiva por la proximidad.

–¿Hay que estar localizable en todo momento en diplomacia? ¿Se ve mucho tiempo en este trabajo?

–No queda otra. Date cuenta de que estamos hablando de un trabajo muy exigente y con mucha responsabilidad. Te tiene que gustar porque sino es un calvario. En cuanto a lo de seguir en este ámbito, yo no soy diplomática porque los cargos en embajadas son de carrera diplomática. Hay un escalafón y es una vida complicada porque te van cambiando permanente de sitio. Es complicada de gestionar pero soy de las que pienso que la vida de diplomático es a pesar de todo magnífica por que es enriquecedora.

TITULO:  Las rutas Capone - Ibón de Piedrafita,.

Ibón de Piedrafita,.

foto / Uno de los mayores atractivos del valle de Tena en Huesca es el ibón de Piedrafita. Para llegar a él, existe una ruta de montaña en el Pirineo aragonés unos 6 kilómetros que se recorren en unas 2 horas sin mucha dificultad. Incluso en invierno con raquetas de nieve.

Ibón de Piedrafita

La senda parte del aparcamiento que hay junto al parque faunístico de Lacuniacha. El primer tramo de la pista lleva hasta el barranco del Boj que va directo al ibón de Piedrafita. La vuelta se realiza por la misma pista forestal.

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