Mercedes-Benz busca una nueva identidad en su era actual, especialmente tras la revolución a la que ha sometido a su familia de modelos eléctricos EQ, que ahora llevarán denominaciones tradicionales. Un cambio que comenzó con el reciente Mercedes CLA, y que también se está plasmando en el diseño. Incluso con un nuevo lenguaje de diseño Sensual Purity que está listo para abrir un nuevo capítulo con el próximo Mercedes GLC eléctrico. Y lo hará especialmente con el que es sin duda uno de los elementos más icónicos de un Mercedes: su parrilla.

Una parrilla que hemos visto cambiar mucho en los últimos años, y que ahora según la marca busca volver a sus orígenes con un diseño rectangular y la vuelta a los detalles cromados, pero por supuesto con una vuelta de tuerca para hacerla más moderna y tecnológica.

Sabor a los 60 y 70 con un toque de tecnología

El primer vistazo lo tenemos con esta foto que sirve como primera imagen oficial y teaser del Mercedes GLC eléctrico con tecnología EQ, que la marca alemana desvelará el próximo 7 de septiembre en el IAA Mobility show en Munich. Y no se hace difícil recordar viéndola a la de modelos clásicos de la firma de la estrella como los legendarios Mercedes-Benz 600 Pullman (W 100, 1963-1981), el "Strich 8" (W 114, 1968-1973) y los Clase S W 108 (1965-1972) y W 111 (1959-1968).

Este elemento que nació como un elemento funcional, pero que ha sido símbolo de estatus en los Mercedes durante generaciones, recupera aquí un generoso marco cromado y esas tres secciones horizontales, pero al mismo tiempo lo hace con un enfoque más minimalista y la introducción de iluminación de lo más llamativa. Y es que opcionalmente esta nueva parrilla podrá ir con un total de 942 puntos retroiluminados con un estilo píxel. Estas luces que abarcan casi todo el interior de la parrilla podrán incluso producir animaciones con las que el GLC podrá cobrar vida, y además estarán acompañados también con la estrella de tres puntas y el contorno también con su propia iluminación.

Nuestra nueva parrilla icónica no es solo un nuevo rostro para el GLC, sino que redefine la imagen de nuestra marca. Es la fusión perfecta de códigos de diseño duraderos, reinterpretados para el futuro, que hacen que nuestros vehículos sean reconocibles al instante.” explica Gorden Wagener, Director de Diseño, Mercedes-Benz Group AG.

Un estilo que llegará también a los futuros modelos de Mercedes

Y esto como decimos es solo el principio. Porque se prevé que de ahora en adelante los nuevos modelos de Mercedes que vayan llegando adoptarán también esta nueva parrilla junto con el resto de rasgos de este nuevo lenguaje de diseño Sensual Purity. Tendremos que esperar hasta septiembre para conocer el resultado.

 

TITULO: Para Todos La 2 - Buscar pareja , La feria del deseo , Las supersticiones , Tecnobosque,.

 Para todos La 2 - Para todos La 2 - 25/10/25

Buscar pareja

fotos / Las aplicaciones de citas y las páginas web especializadas en buscar pareja pierden fuerza. Tinder y Bumble se desploman en bolsa y sus descargas caen un 20%. Cada vez más solteros, cansados de desilusiones en la red, buscan pareja estable en agencias matrimoniales. Ahora rebautizadas como matchmaking.

 

La feria del deseo

El profesor de filosofía Carlos Javier González Serrano, analiza si somos más libres cuanto más queremos. Dice que cuanto más dejamos que los deseos se multipliquen sin control, más dependientes nos volvemos. Afirma que la austeridad es sabiduría.

Las supersticiones

Entrevista a Jorge de los Santos, escritor y artista plástico, sobre las supersticiones. ¿es algo propio de unos pocos o está generalizado en nosotros? ¿Por qué es tan difícil para un supersticioso salirse de su superstición?

Tecnobosque

Cambio climático, la acción humana o la falta de prevención son factores a los que se achacan las causas de los fuegos que han arrasado nuestros campos y bosques en este 2025. Para luchar contra ello, un emprendedor conquense ha creado un proyecto de prevención basado en la tecnología y el respeto por el medio ambiente.

 

TITULO:  Gigantes de La 2 -  David Uclés ,.Jueves - 6 - Noviembre ,.

Gigantes de La 2 - Programa de entrevistas, de cincuenta minutos de duración y emisión semanal, para La 2  Jueves - 6 - Noviembre , 23:50 de Televisión Española,.

 

 David Uclés ,.


El rotundo debut literario de David Uclés: todas las historias de la guerra  del fin de un mundo | La Lectura

fotos / Reseña de La península de las casas vacías de David Uclés ,.

La Guerra Civil desde el realismo mágico, una propuesta arriesgada y bien resuelta

Feliz vuelta de vacaciones a todos y a todas. Espero que estéis recuperando poco a poco el ritmo y la rutina. Yo retomo a las reseñas y lo hago con el libro al que más tiempo he dedicado estas vacaciones, La península de las casas vacías de David Uclés editado por Siruela. He recomendado este libro sin leerlo y no me arrepiento. Mis referentes esta vez no fallaron. Estamos ante un acontecimiento literario nacional de primer orden. La península… no es un libro más sobre la guerra civil. Sabéis que en este blog tenemos cierta trayectoria sobre el tema (siempre son más las carencias, lo asumo con deportividad) y la propuesta de Uclés es novedosa por el estilo y por la generación de quien la escribe. Uclés nació en 1990 y tardó en escribir este libro 15 años, así que empezó a escribirlo con 19 años. Tras desecharlo muchas veces y obsesionarse con publicarlo a pesar de los rechazos de las editoriales, Uclés decidió apartar la obsesión y disfrutar de la escritura. Y es así como consiguió publicarlo.

La península de las casas vacías nace de las historias del abuelo de Uclés en Quesada, Jaén. Sin embargo, el libro está ambientado en Jándula, un pueblo inventado que hace de trasunto de Quesada (como reconoce al final del libro el propio autor). La novela cuenta la historia de una familia en descomposición, de la deshumanización de un pueblo, de la desintegración de un territorio y de los horrores de la guerra. La principal virtud y novedad que aporta la novela es el tratamiento de la Guerra Civil desde el realismo mágico. En una entrevista con eldiario.es Uclés admite su comodidad con el término, “creo que en mi caso sí que es el realismo mágico clásico: describir una familia con sus generaciones en las que ocurre cierta fantasía con elementos naturales que les rodean y telúricos, no con elementos fantásticos inventados. También que el pueblo no reacciona ante ellos, sino que los asume como realidad. Me han dicho que es costumbrismo mágico, neorrealismo mágico, surrealismo mágico… pero no dejas de ser una etiqueta para que el lector tenga una idea rápida”. Ciertamente funciona muy bien. Y la sensibilidad de Uclés con el recurso es parte del acierto. Recuerdo, por ejemplo, un cristalero que tuvo que cambiar las ventanas de una casa cuatro veces porque la dueña los desgastaba de mirar por la ventana esperando que su hija regresara. O cómo, en Jándula, cada llanto tenía un color diferente dependiendo de la emoción: rojo para el amor, azul para la tristeza, negro para el dolor, amarillo para la alegría…y como el personaje lloraba lágrimas con tinte morado estaban tranquilos porque no era de amor, pero no se dieron cuenta que el morado se compone de rojo y azul y el personaje lloraba por desamor… Pues así hay muchos ejemplos. Si es cierto que en la primera mitad del libro hay muchos más ejemplos que en la segunda mitad. Parece que cuando se propuso cerrar la historia dejó de lado el realismo mágico. Y era su mejor baza y lo que más emociones conseguía trasmitir al lector. Al menos a mí.

Lo mejor que he leído sobre el libro lo ha escrito Nadal Suau en Babelia. El crítico ensalza la novela [perdonadme la extensión de la cita, no quisiera perder esta valoración tan perfecta y quisiera recurrir a ella cuando recuerde esta novela] destacando “el despliegue de Uclés (minucioso, exhaustivo, coherente hasta lo obsesivo) alinea a la perfección estilo, trasfondo histórico o moral y arcos narrativos. De pronto, en medio de la seriedad trágica que impone el tema, nos regala detalles juguetones o cálidos, como las apelaciones en segunda persona al lector. En paralelo, las múltiples citas de escritores, testimonios e historiadores sedimentan de un modo perfecto. Y, sobre todo, el destino de los personajes importa de verdad. Así, poco a poco, La península de las casas vacías conquista mi agradecimiento y también, por vías insospechadas, su propia contemporaneidad (el narrador autoconsciente es fundamental para ello) (…) para evitar que convierta el drama en algo demasiado distante, demasiado clausurado, lo metafórico alterna con un tono cercano, oral, de complicidad íntima con lector y personajes. Si aquel magma de violencias tolera un tratamiento cercano al mito, es solo con el objetivo de recordarnos que habitamos su linaje. La honestidad de Uclés impresiona, igual que la convicción con que acomete el desafío”.

Quizás eso que Suau denomina “coherente hasta lo obsesivo” sea mi mayor crítica a la novela. No sé si lo usaré en el mismo sentido que Suau (porque no lo explica) pero no era necesario desmembrar la familia hasta casi su exterminio y de una forma tan dolorosa. No era necesario hacernos pasarlo tan mal a los lectores. Si el estilo y la documentación del autor brillan con luz propia, la trama es excesivamente dura. Además, quizás este sea otro libro diferente, pero yo no hubiera sacado a la familia de Jándula. El realismo mágico le permitía contar la Guerra Civil de otras formas, sin necesidad de dispersar a los personajes por la geografía nacional. Seguramente nos perderíamos encuentros de personajes con Alberti, Kent, Hemingway, George Orwell, Picasso (genial el capítulo de El Gernika), Robert Capa, Gerda Taro o Azaña. Sea como fuere, Jándula era un escenario que permitía el desarrollo completo de la trama sin perdernos los episodios más destacados de la Guerra Civil. Aún así, el libro es tan completo y emociona tanto su lectura que no debéis dejar de leerlo por estas críticas forzadas y que no hacen justicia al magnífico trabajo literario de David Uclés.

Si aún os quedan días de vacaciones, os recomiendo que los paséis con la familia Ardolendo y los vecinos de Jándula. Si no os quedan vacaciones, la vuelta a la rutina será menos tediosa con ellos. Sea como fuere, La península de las casas vacías merece vuestra atención y no saldréis indemnes de ella. Os emocionaréis con los personajes, con el uso del realismo mágico, con las tragedias, con los abusos y la rabia descontrolada de los fascistas, con la indignación de los republicanos demócratas, os indignaréis con las malas decisiones del ejército republicano y los aciertos de un Franco apoyado por el fascismo europeo. Y, ante todo, sufriréis con el devenir de una familia humilde que se ganará vuestros corazones y que lo irá rompiendo hasta la última página. No hay tregua para los Ardolendo, no hay tregua para Odisto y su familia. No hay salida posible de una guerra civil. Y quizás, tras su lectura, seamos un poco más conscientes del dolor que se padeció en España entre 1936 y 1975. Y quizás, tras su lectura, nos comprometamos un poco más con la memoria democrática, con la verdad, la justicia y la reparación de las víctimas republicanas.

TITULO:  ¡ Atención obras ! - Cine - Gracia Querejeta ,. 

Gracia Querejeta ,.


foto - Gracia Querejeta: "Yo tenía que estar rodando una serie y estoy directamente en el paro" ,.


Gracia Querejeta. Madrid, 1962. Directora de cine. Estrenó su última película, Invisibles, justo antes de que la pandemia cerrase las salas. Explica que ahora está «directamente en paro», pero aún así es optimista con el futuro del cine.

¿Desescalas a lo loco o con miedo?
Con calma. El confinamiento lo estoy llevando relativamente bien. Soy bastante metódica para el tema del trabajo y los horarios, así que me establecí una rutina que incluye deporte, lectura y trabajo de mesa. Me da la impresión de que, cuando todo esto acabe, será una felicidad enorme, pero desde el punto de vista del comportamiento más básico voy a tener cierto síndrome de Estocolmo, me va a costar volver a enfrentarme con la vida normal fuera de casa.
La tan manida zona de confort se ha reducido al tamaño de un piso.
Sí, es una burbuja de seguridad un poco engañosa, porque hemos visto que realmente no estábamos seguros en ninguna parte, pero nos crea sensación de útero materno. Y ahora hay que sacar la patita fuera y ver qué pasa. Da un poco de vértigo. Al menos a mí.
Estrenaste 'Invisibles', tu última película, el viernes 6 de marzo y los cines cerraron en España la semana siguiente. No puede haber peor 'timing'...
Así es. Ha sido una lástima, porque en los poquísimos días que pudimos estar en cartel hicimos mucha taquilla y teníamos unas expectativas estupendas. Confiamos en que la película tenga una segunda vida cuando los cines reabran, si es que de verdad les resulta rentable abrir a un tercio de su aforo, que no lo sé, y si la gente tiene ganas de volver al cine, que tampoco lo sé. Será como un reestreno en unas condiciones muy extrañas.
¿Tiene futuro el cine como lo conocíamos?
Es posible que la gente tenga miedo de ir al cine al principio, pero en realidad las salas van a ser de los sitios más controlados porque, desinfectando cada dos por tres, es sencillo mantener las distancias. Tiene más riesgo ir al supermercado y hemos ido hasta en los peores momentos. En el cine no hay movimiento, puedes estar con tu mascarilla y dejar butacas vacías. El problema va a ser que el miedo es libre y es complicado superarlo.
Por si el boom de las plataformas no era suficiente, estas semanas varios estrenos previstos para sala se han realizado online y han funcionado. ¿Te preocupa?
No, porque el confinamiento no ha hecho más que reafirmar lo que ya sabíamos: que cada vez se ve más cine en casa y en pantalla pequeña. La gente acabará volviendo a las salas, pero siempre conviviendo con el cine en casa a demanda. Lleva siendo así tiempo y, lógicamente, va a ir a más. Es el futuro y es absurdo enfrentarse a él. Yo no siento que sea una competencia desleal. Mi padre (el productor Elías Querejeta) ya me avisó en 1999. Me planteó la posibilidad de estrenar Cuando vuelvas a mi lado directamente en Canal+. A mí, aquello me pareció una cosa demencial, un sacrilegio, y él me dijo: "Vale, vale, pues en cine, pero esto es el futuro y no os enteráis". Fue hace 20 años... y mira.
¿El confinamiento ha reforzado socialmente a la cultura de entretenimiento?
Sin duda. Este encierro sin cultura hubiera sido carcelario, terrorífico. Ojalá de todo este horror se obtenga la sensación de que la cultura no sólo instruye, sino que nos acompaña, nos entretiene, nos enseña, nos hace imaginar y volar fuera de los confines de una situación muy dura. Espero que este desastre haya servido para apreciar realmente el papel de la cultura en nuestras vidas. Y también que se la trate como la industria importante que es, porque somos muchos los que nos hemos quedado sin trabajo. Yo tenía que estar rodando una serie y, en vez de eso, estoy directamente en el paro.
¿No te ha pasado que pensabas que ibas a ver mil películas pendientes y has acabado viendo las que ya te sabías de memoria?
Sí, estuve viendo Missing con mi hijo. Perdición, el otro día. He combinado series de televisiones actuales con pelis antiguas que me apetecía revisitar con él, que también trabaja en cine, y hay un cierto tipo de películas que no ha visto. Y ya he aprovechado.
'Invisibles' trata de, valga la redundancia, la invisibilidad de las mujeres en la sociedad a partir de los 50 años. Es una reivindicación clásica de las actrices, que señalan que cuando dejas de ser joven desaparecen los papeles.
Es una queja habitual entre las actrices y, si todas coinciden, por algo será, lo que pasa es que yo siempre he ofrecido papeles a mujeres de todas las edades y no tengo esa sensación. Pero es una cosa que nos sucede a casi todas las mujeres a partir de determinada edad. El hecho de que la película arrancara tan bien en taquilla nos dice que esas historias existen e interesan. Creo que es una película, sin querer echarme flores, que si hubieran ido normal las cosas podría haber marcado un punto de inflexión: no todo tiene que ser tiros y explosiones, no todo tiene que ser ciencia ficción, no todo tiene que ser hombres en la pantalla. Puede haber películas que hagan taquilla y que sean protagonizadas por mujeres normales de cualquier edad. Historias sobre gente, ni especialmente guapa ni especialmente joven, viviendo vidas reales. Al menos mis tres actrices son cincuentonas pero guapas, eso que tengo ganado.
Dices que tú siempre has ofrecido ese tipo de papeles, pero es que tú también eres excepción, porque pasan los años y el número de directoras españolas sigue siendo bajo.
Hay muy pocas. Aunque saliera una Kathryn Bigelow española que dirigiese películas sobre atentados y ese tipo de temas que dicen que son muy masculinos, aunque no lo son, seguiría siendo una excepción. Hay cierta efervescencia en la escuela catalana con directoras jóvenes haciendo mucho cine con mujeres, pero es una minoría. Quiero pensar que esto irá cambiando, pero...
Llevas toda la vida en el mundo del cine, ¿se ha producido un cambio real a raíz del #MeToo o ha habido más ruido que nueces?
Es real, no radical ni suficiente, pero real. Te puedo asegurar que el comportamiento que se tenía en los rodajes con las mujeres antes no es el que se tiene hoy en día, aunque aún siga habiendo gente estúpida y sin código ético que no sabe comportarse con una mujer. Pero yo vengo de un cine, el de hace 30 años, en el que a las mujeres se las trataba muy muy muy mal. No tanto a las actrices, que siempre han tenido más poder y eran más intocables, como a chicas que ocupaban un puesto más bajo en la jerarquía. Era tremendo. Era normal que en un rodaje cualquier hombre le tocase el culo a una compañera joven y todos se riesen. Machistas y chulescos. Y ella no podía reclamar nada en aquel ambiente. Hoy es impensable que sucedan cosas así. El cine ha cambiado como ha cambiado la sociedad: bastante, pero aún falta.
¿Tú te has sentido invisible?
Sí, totalmente. Si no, no hubiera podido hacer está película. Con 25 años ni se me hubiera ocurrido. Me lo dijo hace 20 años Mercedes Sampietro: "Llega un momento en que te vuelves invisible". Yo pensé que se estaba flagelando. Una mujer tan guapa, tan lista, tan estupenda... Y resulta que tenía razón. Me he sentido invisible como mujer y como profesional. He tenido temporadas largas en las que pensaba que no volvería a dirigir una película. Es la sensación de no contar para nada, de haber desaparecido del mundo a todos los niveles.