BICICLETA - La lotería - Cruz Roja - La loteria jueves - LA NOCHE ABIERTA - ¿Es la deuda corporativa la mejor opción para la segunda parte del año?,./ Hora Punta, el programa de TVE de Javier Cárdenas - Christine Lagarde - La subida de tipos sobrevuela a Lagarde,.
TITULO:BICICLETA - La lotería - Cruz Roja - La loteria jueves - LA NOCHE ABIERTA -¿Es la deuda corporativa la mejor opción para la segunda parte del año?, BICICLETA - La lotería - Cruz Roja - La loteria jueves - LA NOCHE ABIERTA -¿Es la deuda corporativa la mejor opción para la segunda parte del año?, , fotos,.
LA NOCHE ABIERTA
Progroma presentado por Pedro Ruiz, entrevistas por La 2 los martes a las 22:30, un gran espacio de música, foto etc.
¿Es la deuda corporativa la mejor opción para la segunda parte del año?,.
Las dudas sobre el crecimiento restan
interés a la renta variable; mientras que los bancos centrales
desincentivan la compra de bonos soberanos. El crédito es la alternativa
a la que se aferran muchas casas de inversión, ante la falta de
oportunidades
La labor de las gestoras de fondos como agentes encargados
de identificar oportunidades de inversión se ha complicado en el segundo
semestre de 2019. Diferentes circunstancias se han conjurado para alumbrar un escenario en el que es complicado encontrar activos atractivos. Para empezar, el espectacular comportamiento de la renta variable en
lo que va de año con rentabilidades en el entorno del 19 por ciento
para la bolsa americana y del 18 por ciento para la europea ha provocado
una elevación de las valoraciones que resta interés a este área del
mercado. Máxime, cuando se espera un agravamiento de la ralentización
económica (y, eventualmente, una recesión, en algún momento).
«Los
máximos de la bolsa neoyorquina pueden inducir a un inversor poco
experimentado a pensar que el momento económico es dulce. Pero sabemos
que no es así, ya que siguen existiendo muchas incertidumbres, por mucho
que en las últimas jornadas se hayan suavizado algunas como la guerra
comercial, el conflicto entre Italia y Bruselas o el relevo de Draghi en
el BCE. De hecho, el volumen no ha vuelto a la renta variable», explica
Victoria Torre, responsable de productos y servicios de Self Bank. «Ver
a un Nestlé que ha subido un 30% y está cotizando con un per de 28 es
significativo de lo distorsionado y dopado que está el mercado», apunta
por su parte Carlos Farrás, socio director de DPM Finanzas.
La cuestión es que, por el lado de la renta fija, la deuda soberana tampoco está ofreciendo respuestas a los inversores,
con rentabilidades negativas hasta el 7 años, en el caso de los bonos
españoles. La política ultralaxa del Banco Central Europeo en cuanto a
tipos de interés es la responsable de esta deriva y no parece que vaya a
vivir modificaciones en el corto plazo (más bien al contrario, si Mario
Draghi aprecia síntomas de mayor deterioro económico).
En este
escenario, los bonos corporativos son la solución (no exenta de dudas) a
la que se están aferrando algunas casas de inversión. Al tratarse de un
activo de renta fija, ofrece algo más de seguridad que la bolsa (con
matices) y, aunque su rentabilidad se ha reducido por la bajada de los
tipos, sigue ofreciendo una prima con respecto a los gobiernos.
De
hecho, ha sido precisamente la expectativa de bajada de tipos uno de
los factores que ha favorecido el buen desempeño del crédito en el
primer semestre de este año, al implicar una subida de precio de los
bonos en circulación. «El avance de los precios de los bonos ha estado
propiciado por el cambio en el discurso de los bancos centrales hacia
una política monetaria más laxa. El alza de los precios de los bonos
también ha estado motivada por el incremento del flujo de dinero hacia
esos activos a lo largo de todo el semestre. Muchos inversores han
optado por invertir en renta fija tras las pérdidas cosechadas el pasado
año en renta variable», explica Mar Barrero, directora de análisis de
Arquia Profim Banca Privada.
Torre añade otro motivo: «En
respuesta a los bajos tipos de interés, los inversores están dando más
importancia que nunca a los activos que, de un modo u otro, pueden
generarles ingresos periódicos. Y los bonos, con su reparto de cupones,
son uno de ellos. Por eso, el arranque de año ha sido fantástico».
Esta
buena evolución ha tenido reflejo en la rentabilidad arrojada por las
instituciones de inversión colectiva de esta categoría. Así, los fondos
de renta fija 'high yield' en euros han logrado una revalorización del
7%, según datos de Morningstar; mientras que los fondos de renta fija
corporativa euro han subido un 5,29%; y la renta fija global corporativa
sin cobertura se ha revalorizado un 8,69% (con cobertura de riesgo
divisa, un 6,8%). Por su parte, los fondos que invierten en emisiones
con vencimiento a más corto plazo también han sacado provecho de la
situación. A cierre de junio, acumulaban una revalorización del entorno
del 2%.
De cara al segundo semestre, la política monetaria también es uno de los factores que justifican la apuesta de algunas gestoras por este segmento.
En concreto, muchas voces auguran que el BCE podría apostar por las
compras de bonos corporativos para estimular la economía, lo que
beneficiaría a este mercado.
Sin embargo, el crédito no es un
activo exento de dudas. Para empezar, porque se ha comportado muy bien
en el primer semestre y, por eso, tiene menos recorrido. «Los tipos,
sobre todo en las emisiones de mayor calidad, están en niveles muy
reducidos y el diferencial que ofrece el 'high yield' tampoco es ya
muy atractivo. Las valoraciones, tras el 'rally', vuelven a estar altas
y, por tanto, hay que extremar la cautela, ser muy selectivo y centrarse
en los emisores de mayor liquidez», avisa Barrero quien, pese a todo,
considera que, mientras los bancos centrales mantengan el rumbo, seguirá
el incremento de precios de los bonos. Farrás resume así su
postura respecto a este activo: «Deuda corporativa sí, pero no porque
sea una gran oportunidad, sino para tratar de sacar algo de rentabilidad», explica.
En
este contexto, cabe preguntarse qué tipo de crédito es más
interesante, si el de mayor calidad, denominado grado de inversión
('investment grade', en inglés); o el de menor calidad, denominado de
alto rendimiento ('high yield'). Sobre este punto, los expertos
coinciden en preferir los bonos de mayor calidad porque, aunque ofrezcan
menor rentabilidad, conllevan menor riesgo en un entorno complicado.
Asimismo, algunos gestores han mencionado oportunidades en deuda senior
de bancos de la zona euro o en bonos de fabricantes de coches. Más allá
de eso, no hay muchas coincidencias en lo que se refiere a preferencia
por duraciones o sectores. Algunos expertos como Farrás apuestan por
bonos 'investment grade' dentro de la zona del triple B, con duraciones
cortas «porque el riesgo no está lo suficientemente bien pagado y, con
esas características, la probabilidad de impago es menor». Otros como
Barrero prefieren duraciones medias (3-5 años) y alta calidad.
«Considero que, en estos momentos de una mayor incertidumbre
macroeconómica, lo más adecuado es centrarse en las emisiones de mayor
liquidez aunque sean las que menos rentabilidad (yield) ofrezcan», dice
Barrero.
En lo que sí hay consenso es que existen oportunidades en
deuda emergente, que actualmente tiene mayor recorrido que la de países
desarrollados (aunque con mayor riesgo). Todas las voces consultadas
abogan por dedicar una pequeña parte de la cartera a esta área.
TITULO: Hora Punta, el programa de TVE de Javier Cárdenas - Christine Lagarde - La subida de tipos sobrevuela a Lagarde,.
La subida de tipos sobrevuela a Lagarde,.
foto / Christine Lagarde,elegida para presidir el Banco Central Europeo.
Todo apunta a que el BCE continúe con la política de Draghi por la inestabilidad comercial de la eurozona,.
Desde
que esta semana se conoció que la francesa Christine Lagarde será la
nueva presidenta del Banco Central Europeo (BCE), analistas de todo el
mundo examinan cómo repercutirá en los mercados la salida de Mario
Draghi del organismo, sobre todo por la posible subida de tipos de
interés, aunque llegarán, como mínimo, en la segunda mitad de 2020.
Draghi se ha asegurado de que con su salida no se produzca una subida
generalizada que pueda acarrear un 'boom' en la eurozona, a pesar de que
muchos confiaban en que dejase todo atado antes de su marcha.
Pero
el aumento del proteccionismo por la guerra comercial entre EE UU y
China y la inestabilidad por la salida de Reino Unido de la UE han
desencadenado una desaceleración económica en Europa, que incluso puede
terminar en recesión, aunque se prevé que no tan grave como la de 2007.
Por ello el presidente saliente ha decidido adoptar otra ronda de
medidas acomodaticias que acompañen a la eurozona para evitarle el
descalabro.
La incógnita ahora es saber si Lagarde seguirá los
pasos de su antecesor Draghi, que dejará el puesto el próximo mes de
noviembre, o si por el contrario actualizará la política monetaria y
subirá los tipos antes de lo previsto. Javier Díaz-Giménez, profesor de
Economía del IESE, asegura a este periódico que Lagarde «va a seguir una
política continuista» porque «si algo funciona, ¿para qué cambiarlo?». Y
es que ha quedado demostrado que la «intuición» que tuvo Draghi al
decidir reducir los tipos funcionó muy bien y tuvo un impacto «muy
importante» en la economía europea.
«Lagarde no es una mujer muy
innovadora ni con políticas exageradas», explica Díaz-Giménez, que apoya
su teoría también en que si hubiera una recesión profunda de la
eurozona, «hay espacio de sobra para hacer una política fiscal
expansiva, sobre todo en Alemania». Algo similar opina Robert Tornabell,
profesor del Departamento de Economía en Esade, que asegura que Lagarde
seguirá «la misma política» que Mario Draghi. «Ya tenemos un indicio:
al conocerse su nombramiento, las acciones de todos los bancos del
Ibex-35 subieron, y hoy también lo hacen», afirma.
Así, después de
la promesa de Draghi ante el Parlamento Europeo de no subir antes de la
segunda mitad de 2020 los tipos de interés, y puesto que la Reserva
Federal de Estados Unidos ha dicho que los bajaría, «Lagarde tendrá un
buen motivo para no subirlos hasta 2021 o incluso más tarde», explica
Tornabell. Y es que la guerra comercial motivada por el presidente
Trump, que perjudica especialmente a las exportaciones europeas,
obligará a la nueva presidenta del BCE a proteger la zona euro con
«dinero barato».
Durante sus ocho años al frente del Fondo
Monetario Internacional (FMI) -también fue la primera mujer en ocupar
este puesto- no ha hecho ninguna declaración en contra de la política
monetaria adoptada por Draghi, por lo que todo apunta a que siga una
línea continuista. «Lagarde es una magnífica elección por su prudencia y
su experiencia internacional», destaca Díaz-Giménez, que opina que lo
importante para el BCE era la elección de un presidente que «no hiciera
disparates».
La carrera sucesoria
La entrada de Lagarde
como presidenta del BCE deja en el aire quién será su sucesor al frente
del FMI. Inmediatamente después de la nominación de Lagarde como futura
presidenta del BCE, indicó que renunciaba a sus responsabilidades aunque
su mandato terminaba en 2021, pero todavía no ha dimitido formalmente
del cargo. Así, el 'número dos' del Fondo, David Lipton, tomará las
riendas de forma interina mientras se confirma a la francesa en la
presidencia del BCE y se abre el proceso de selección de su sucesor en
Washington.
En un primer momento, el mayor beneficiario de su
salida es el irlandés Philip Lane, que ha asumido el cargo de economista
jefe del organismo europeo, donde ha llegado después de haber sido
gobernador del Banco Central de Irlanda. Otro irlandés, Mark Carney, es
el mejor situado en las quinielas por la sucesión de la francesa, aunque
quien tiene la última palabra es Estados Unidos, que es el único país
con derecho de veto en el Fondo.
Desde que se fundó en 1946, el
FMI ha tenido once directores gerentes, todos europeos. Una ley no
escrita dice que si EE UU controla el Banco Mundial, el FMI corresponde a
un dirigente europeo, pero ahora las economías emergentes podrían
reclamar más atención.
Rompe con muchas de las habituales barreras directivas
Christine
Lagarde, que no es economista de formación sino abogada, va abriendo
puertas en favor del feminismo que parecían completamente cerradas hasta
entonces. Fue la primera ministra de Finanzas de un país del G8
(Francia) y en 2011 su nombramiento como directora gerente del Fondo
Monetario Internacional (FMI) también la situó la primera de la lista.
Ahora su nominación a presidir el Banco Central Europeo (BCE) es incluso
más importante ya que este es uno de los órganos de poder más
masculinizados de la eurozona.
De hecho, las quinielas en torno a
quién la sucederá al mando del FMI apuntan a una lista formada solo por
hombres. Se espera que después de su dirección con brazo fuerte en el
Fondo, también tenga este grado de resolución al frente del BCE, como su
antecesor Mario Draghi.
La mayor diferencia respecto a su entrada
en el FMI es que su reto al frente del BCE a los 63 años será ver
cuándo y cómo pasar de la política de estímulos financieros que ha
sostenido gran parte de la recuperación económica europea los últimos
años a una estrategia financiera más clásica, volcada en unos tipos de
interés que están en su mínimo histórico desde marzo de 2016.
No hay comentarios:
Publicar un comentario