sábado, 24 de octubre de 2026

7 DIAS CITAS , SI TIENES MINUTOS Y DESCANSO - ¡ BUENOS DIAS JAVI Y MAR ! - CADENA 100 - CALLEJEROS - Al rincón de pensar - Martes - 3 - Noviembre - Cazas finlandeses y suecos interceptan aviones de guerra rusos en espacio aéreo internacional sobre el Báltico ,. / LA NOCHE LARGA, MUJERES EN PRIMERA LINEA, - LA CHICA LUNES - 2 - Domingo - 1 - DOS DIAS Y UNA NOCHE - MARTES - 3 - Noviembre - Jahel Queralt, filósofa: «A la izquierda le cuesta asumir que la genética y no solo la clase social crea grandes desigualdades» ,. / Viajeros Cuatro - Guadix ,. / Ven a cenar conmigo - EL HOROSCOPO - José Mota ,. / Batalla de Restaurantes - Cocina - Tiramisú cementerio de Halloween con lápidas de galleta ,.

 

TITULO: 7 DIAS CITAS , SI TIENES MINUTOS Y DESCANSO - ¡ BUENOS DIAS JAVI Y MAR ! - CADENA 100 - CALLEJEROS - Martes - 3 - Noviembre -   Cazas finlandeses y suecos interceptan aviones de guerra rusos en espacio aéreo internacional sobre el Báltico,. 

¡ BUENOS DIAS JAVI Y MAR ! - CADENA 100 ,.

 Lo mejor del programa ¡Buenos días, Javi y Mar! que se emite cada mañana en CADENA 100 de 06:00 a 11:00 y que presentan Javi Nieves y Mar Amate,etc.
 

 Al rincón de pensar -  Martes - 3 - Noviembre ,.


Al rincón, anteriormente conocido como Al rincón de pensar, fue un programa de televisión español en el que cada semana dos personajes de plena actualidad (cantantes, políticos, actores, deportistas) se someterán a las preguntas Risto Mejide en su particular rincón. Se emitió los martes a las 00:00 horas en Antena 3., etc,.

 

 

Cazas finlandeses y suecos interceptan aviones de guerra rusos en espacio aéreo internacional sobre el Báltico,.

  • Identificaron un avión de transporte y varios cazas rusos en el golfo de Finlandia,.
  • Es la primera operación conjunta de este tipo entre los dos países nórdicos,.
Archivo: cazas polacos durante una exhibición en Varsovia
 
fotos - F-16 Fighting Falcon en vuelo durante una exhibición aérea en Varsovia.               

Cazas de Finlandia y Suecia identificaron e interceptaron el jueves un grupo de aviones de guerra rusos sobre el golfo de Finlandia, en la región del Báltico. La escuadrilla rusa estaba formada por un avión de transporte Tu-134 y un número no especificado de cazas MiG-31 y Su-30 que volaban en espacio aéreo internacional, según ha informado la fuerza aérea finlandesa, y recoge Efe.

En la misión participaron varios cazas F/A-18 Hornet finlandeses y JAS 39 Gripen suecos.

La agencia Reuters ha intentado obtener la versión rusa de las embajadas de este país en Estocolmo y Helsinki, pero de momento no ha habido respuesta.

Se trata de la primera misión conjunta de este tipo que realizan estos dos países nórdicos, dentro del dispositivo de Alerta de Reacción Rápida (QRA, por sus siglas en inglés), cuyo objetivo es garantizar la vigilancia y protección de su integridad territorial.

Cazas polacos identifican un avión espía ruso sobre el mar Báltico

Cooperación entre los dos últimos países en unirse a la OTAN

Finlandia y Suecia abandonaron su política de neutralidad y se sumaron a la OTAN en 2023 y 2024, respectivamente. El resto de países nórdicos (Noruega, Islandia y Dinamarca) ya formaban parte de la Alianza Atlántica, al igual que las repúblicas bálticas de Estonia, Letonia y Lituania.

Hace un mes, Finlandia y Suecia acordaron estrechar su cooperación en defensa y seguridad.

"El aumento de la cooperación a partir de este otoño permite realizar misiones conjuntas de identificación y posibilita que los cazas en alerta de reacción rápida operen desde las bases aéreas del otro país", ha explicado en un comunicado el coronel Vesa Mäntylä, subjefe del Estado Mayor del Mando de la Fuerza Aérea finlandesa.

"Así es como se traduce en la práctica una estrecha cooperación. Gracias a años de confianza y sólidas relaciones personales, ahora podemos operar juntos con total fluidez como fuerzas aéreas, como naciones y como aliados", ha declarado por su parte el general Jonas Wikman, comandante de la Fuerza Aérea de Suecia.

El primer ministro sueco en funciones, Ulf Kristersson, ha afirmado que esta operación muestra la utilidad del QRA para proteger la seguridad aérea. "Es una expresión concreta de la disponibilidad y confianza que hemos construido juntos, y una expresión de la fuerza de cooperación nórdica, nórdico-báltica y de forma más amplia de la OTAN en nuestra parte del mundo", ha escrito Kristersson en redes sociales. "El mar Báltico nunca ha sido tan vulnerable como ahora, pero tampoco ha estado nunca mejor protegido de lo que lo está ahora", ha añadido.

La región del mar Báltico, de la que el golfo de Finlandia forma parte, está en alerta tras varios incidentes que han involucrado violaciones del espacio aéreo y ataques a gasoductos y a cables de comunciación desde la invasión rusa de Ucrania, iniciada en febrero de 2022.

Cazas de combate de la Fuerza Aérea de Polonia interceptaron el 31 de agosto un avión de reconocimiento ruso Ilyushin Il-20 cuando volaba sobre el mar Báltico sin un plan de vuelo registrado y con el transpondedor apagado.

 
El báltico, en guardia después de que un avión de la OTAN derribara un dron procedente de Bielorrusia,.

El 17 de septiembre, cazas de la OTAN derribaron un dron cargado con explosivos que violó el espacio aéreo de Lituania tras irrumpir desde la vecina Bielorrusia y desatar una alerta de seguridad máxima en toda la región báltica.

 

   TITULO: LA NOCHE LARGA, MUJERES EN PRIMERA LINEA, - LA CHICA LUNES - 2 - Domingo - 1 - DOS DIAS Y UNA NOCHE - MARTES - 3 - Noviembre -  Jahel Queralt, filósofa: «A la izquierda le cuesta asumir que la genética y no solo la clase social crea grandes desigualdades» ,.

 

DOS DIAS Y UNA NOCHE - MARTES -  3 - Noviembre ,.

 

 El programa está conducido por la periodista catalana Susanna Griso. Cada semana visitará la casa de un personaje famoso relevante y mediante el hilo conductor de la entrevista, irá desgranando la vida de los famosos. Como novedad la periodista se instalará en las casas de los invitados durante dos días pasando una noche allí. El MARTES -  3 - Noviembre   a  las 22:40 por antena 3, etc.

 LA NOCHE LARGA, MUJERES EN PRIMERA LINEA, - LA CHICA LUNES - 2 - Domingo - 1 - DOS DIAS Y UNA NOCHE - MARTES - 3 - Noviembre -  Jahel Queralt, filósofa: «A la izquierda le cuesta asumir que la genética y no solo la clase social crea grandes desigualdades» ,.

 

Jahel Queralt, filósofa: «A la izquierda le cuesta asumir que la genética y no solo la clase social crea grandes desigualdades»,.

En 'Nadie merece nada', esta investigadora defiende la meritocracia, un ideal olvidado por el progresismo y manoseado por las élites, pero la única forma de ascender para quien no tiene enchufes ni privilegios,.

Jahel Queralt en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, donde es profesora en la Facultad de Derecho

Jahel Queralt (Alcanar, 1982), filósofa política especializada en justicia distributiva, le saca los colores a la izquierda en 'Nadie merece nada', un ensayo en el que le reprocha haberse olvidado de la meritocracia, una de sus grandes ideas. Pero Queralt también tiene tiempo de contar anécdotas incómodas (y muy jugosas), como aquella vez en la que pudo entrevistar a Michael Sandel, uno de los críticos contemporáneos de la meritocracia. Fue en Madrid, durante una conversación sobre 'La tiranía del mérito', el libro en el que el pensador estadounidense cuestiona la idea de que cada cual merece lo que consigue. Sandel estaba acompañado por su hijo, Adam Adatto Sandel, también filósofo y autor de un libro sobre la disciplina. ¡Qué casualidad!

Queralt quiso aprovechar el encuentro para preguntar al padre por esa cuestión delicada: ¿cómo encaja la crítica a los privilegios heredados con las ventajas que transmitimos a nuestros propios hijos? Sandel sonrió, prometió responder al final y dejó correr el reloj. «No hubo un después. No hubo tiempo», recuerda Queralt. Cuando la crítica al privilegio le tocó de cerca, Sandel prefirió mirar para otro lado.

-En 'Nadie merece nada' niega que la determinación sirva para mejorar. El relato de la hormiguita prudente y trabajadora, dice, aunque suene seductor, es falso. ¿Por qué no es real?

El relato de la hormiguita y la cigarra es muy individualista; no tiene en cuenta lo que las rodea ni el hecho de que ellas son distintas. Asumimos que la cigarra podría haber hecho lo mismo que la hormiguita. Estos relatos basados en la responsabilidad y la libertad ignoran factores tanto o más relevantes: el azar de haber nacido a un lado u otro de la frontera, el entorno, la familia o las capacidades y la herencia genética. Parece que uno decide en el vacío qué hace con su vida.

Sirve como incentivo, pero crea la falsa apariencia de que todo está al alcance de cualquiera si se lo propone. El discurso en torno a la meritocracia va unido al de la cultura del esfuerzo. Y sí, hay gente que se esfuerza y gana, pero no siempre es mérito suyo en sentido pleno: ha tenido becas, profesores, suerte y unas capacidades dadas. Debemos tener en cuenta todo esto para evitar moralizar en exceso las trayectorias vitales.

-Pone el ejemplo del héroe de Rojo y Negro, que se aleja tanto de sus orígenes humildes que termina renegando de ellos. ¿No cree que hoy se ha instalado la lógica contraria? Vemos a ministros presumir de que sus padres o abuelos no fueron a la universidad para inflar el mérito de su carrera.

Nadie elige sus orígenes, por lo que no se pueden exhibir como un triunfo ni estar orgulloso de ellos. Quienes vienen de abajo y se sienten tan empoderados, esos «estadísticamente improbables» que suben, no deben olvidar que otros nacieron en su mismo lugar y trabajaron igual, pero no lo lograron por falta de carisma o porque entraron dos minutos tarde a una entrevista. A muchos no les faltó mérito, sino suerte.

Incluso la capacidad de esfuerzo nos viene dada. Hay gente a la que le cuesta concentrarse, sea por su ADN o por su entorno. No me siento cómoda con el lenguaje del orgullo ni con su cara B, el lenguaje de la culpa: señalar al que se queda atrás por no esforzarse.

-¿Qué idea de meritocracia es la que usted defiende?

La meritocracia nos dice algo simple y difícil de discutir: debemos seleccionar al candidato más capacitado para un trabajo en un contexto de oportunidades justas. Hay una idea de eficiencia que debe reivindicarse: cuando vas al médico o buscas maestro para tus hijos, quieres al mejor. No hay mejor persona para ocupar un cargo que quien pueda desempeñarlo mejor para los demás. Me gusta enfatizar esta dimensión colectiva.

Y luego está el elemento de justicia. Si al mirar quiénes son los mejores ves que todos son hombres o blancos, puede ser síntoma de que no ha habido oportunidades justas, y entonces el criterio del candidato mejor preparado está legitimando un privilegio. Para mí la meritocracia se sostiene sobre estos dos pilares: eficiencia y justicia.

-¿Cuándo dejó la meritocracia de ser una idea de izquierdas? ¿Se ha apropiado la derecha del concepto?

La izquierda se olvida del origen progresista de la meritocracia a medida que avanzamos en consolidarla. Paralelamente, se desarrolla una «ideología de la meritocracia», que consiste en apoyarse en ciertos elementos meritocráticos de nuestras sociedades y afirmar que ya son meritocráticas. Más que la derecha, son las élites las interesadas en este relato, porque les permite presentar su posición como legitima: nos lo hemos ganado. Este relato también consuela al de abajo: «Si te esfuerzas, podrás»; pero no podrá si la sociedad no es perfectamente meritocrática.

Jahel Queralt, en un retrato en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona
 
Jahel Queralt, en un retrato en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona.

-¿Cuáles son las principales confusiones en torno a la meritocracia?

La primera es su mercantilización. Las críticas suelen basarse en un matrimonio entre meritocracia, mercado y capitalismo, asumiendo que el mérito va necesariamente unido a las desigualdades salariales. Pero la contratación del mejor en un contexto justo deja espacio para corregir los salarios de mercado o fijarlos con otros criterios. El ejemplo claro es el empleo público: la selección de jueces es meritocrática, pero su sueldo lo fija la ley, no el mercado.

La segunda confusión es su moralización. Se equipara la capacidad técnica con la superioridad moral. Estar mejor preparado no implica mérito moral ni el éxito depende solo del esfuerzo. Defiendo una meritocracia despojada de ese discurso moralizante que culpa al que no llega lejos.

-Me interesa mucho el espacio que le dedica al azar y a cómo factores arbitrarios como la fecha de nacimiento impactan en nuestras vidas.

El azar es una forma simplificada de hablar de todo lo que no elegimos: desde cruzarte con alguien en un bar que te ofrece un trabajo hasta la herencia genética.

A la izquierda le cuesta asumir que la lotería genética genera desigualdades tremendas previas a la socialización, la familia y la cultura. Algunas de estas desigualdades son injustas: ser ciego, por ejemplo. Otras no: tú tienes unas capacidades y yo otras. De lo que se trata es de que cada uno desarrolle al máximo sus capacidades, asumiendo, inevitablemente, que la sociedad y el mercado valorarán unas más que otras, lo cual también es cuestión de suerte.

-¿Por qué razón la izquierda debería volver a defender la meritocracia?

Si rechazamos la meritocracia, ¿cuál es la alternativa? En este debate siempre se piensa en los dos o tres individuos que compiten por un puesto. ¿Pero y la perspectiva de los demás?

¿Y la de los ciudadanos que serán atendidos por ese profesional? La meritocracia exige 'al mejor' también por el bien de la comunidad, no solo del individuo concreto. Es como una orquesta donde cada músico debe ejecutar bien su rol. Creo que debemos orientar el talento de la manera que mejor sirva al funcionamiento de la sociedad.

«El criterio para trabajar en Deloitte no puede ser ser sobrino de un socio. Pero, ¿y pedir un pediatra negro para un barrio negro? Es discutible»

-Si el mérito «técnico» se define según preferencias arbitrarias, ¿la meritocracia colapsa en nepotismo y discriminación?

El mérito no es una caja vacía donde cabe cualquier cosa. Su definición debe estar justificada de forma robusta por las necesidades del puesto. El criterio para trabajar en Deloitte no puede ser ser sobrino de un socio.

Luego hay casos discutibles. Pedir un pediatra negro para un barrio de mayoría negra plantea el dilema de si la raza debe influir en el puesto. Aunque lo principal es elegir al mejor profesional, la reticencia de las madres con médicos blancos abre el debate sobre si atender a esa preferencia supone validar un prejuicio o un criterio eficaz para que el servicio funcione mejor.

-¿Han moldeado las élites ciertos sectores profesionales a su medida?

A veces las élites crean puestos para «vendedores de humo», chiringuitos o 'bullshit jobs' que no sirven para nada más que para perpetuar a sus propios miembros. Esto es un problema. Pero a veces crean empleos socialmente útiles. Lo que debemos vigilar es que no se genere una escasez artificial de oportunidades para acceder a la formación necesaria para esos puestos.

«El Ozempic es una maravilla. La crueldad de decir a un obeso que hace trampa ignora su predisposición genética»

-¿Tienden las políticas públicas a olvidarse de la genética y volcarse en el entorno?

La izquierda se centra en el entorno y en las instituciones creyendo ingenuamente que cambiando el sistema se resuelve todo. El entorno influye, pero no explica muchas vulnerabilidades basadas en predisposiciones. Nadie discute que un niño ciego necesita compensación, pero la izquierda tiene problemas cuando la genética toca la conducta.

Investigar la genética en enfermedades mentales, obesidad o adicciones nos permitiría actuar antes. El Ozempic es una maravilla: la crueldad de decir a un obeso que «hace trampa» ignora su predisposición genética y que no depende de su voluntad. El determinismo convierte la genética en destino, pero el negacionismo genético la convierte en tabú.

«Que existan Rosalía o Lamine Yamal genera desigualdad, pero no una desventaja que el Estado deba corregir»

-La genética pesa más en sociedades más igualitarias. ¿Y si el ADN fuera el sustituto de los apellidos?

En un Estado que limita los enchufes y ofrece colegios excelentes, pesan más las diferencias genéticas. Pero hay que distinguir entre desigualdad y desventaja: la desigualdad genética no es necesariamente injusta. Que existan Rosalía o Lamine Yamal genera desigualdad, pero no una desventaja que el Estado deba corregir; no podría y, además, la vida es más entretenida con ellos.

La desventaja existe cuando una condición o enfermedad mental impide a alguien funcionar con normalidad. Otro asunto interesante que influye en todo este debate y del que se habla poco es el emparejamiento: nos casamos con nuestros iguales, social y genéticamente. Dos personas con genética correlacionada con el alto rendimiento académico se unen y es muy probable que sus hijos hereden esa disposición, y al revés. Es un fenómeno de difícil solución, pero que intelectualmente no podemos ignorar.

-¿Nos hemos cargado la meritocracia al relacionarla con lo que uno debe ganar?

Hay que entender cómo funciona el mercado: paga mejor a quien más le alimenta o mejor engrasa su mecanismo. Pero jamás hay que confundir el salario de mercado con la contribución social. Hay profesiones con una aportación social inmensa que el mercado no remunera bien. Equiparar el sueldo de mercado al mérito es un error.

«En España la gente cree poco en la meritocracia. El enchufe y el boca a boca aún pesan mucho»

-¿España es un país meritocrático? ¿A quién perjudica creer que lo somos?

En España la gente cree poco en la meritocracia. Ha habido progresos en movilidad educativa, pero la movilidad social sigue siendo muy baja y el enchufe o el boca a boca pesan mucho.

Que la ciudadanía no crea que España sea meritocrática tiene una parte positiva: creer que ya vivimos en una meritocracia perfecta lleva a legitimar el estado de cosas existente y a dejar de luchar por corregir las injusticias.

-Usted procede de un entorno humilde y le ha ido bien. ¿Siente que se lo merece más que alguien nacido en una familia acomodada?

Defiendo la meritocracia, ¿qué haríamos sin ella los que no tenemos enchufes ni privilegios? Pero soy consciente de mi suerte, incluido el hecho de que disfrute trabajando doce horas seguidas en un manuscrito si hace falta. No tiene ningún mérito. Y que yo venga de abajo no cambia nada. Creo que debemos cambiar el lenguaje del mérito y el orgullo, que crean arrogancia, por el de la admiración: admirar un talento como admiramos una puesta de sol, sin añadir carga moral.

No es justo decir que lo merezcas más por venir de abajo. Los orígenes no se pueden exhibir como un triunfo. Hay que neutralizar tanto el orgullo como la culpa.

TITULO:  Viajeros Cuatro - Guadix   ,.

 

El Miércoles - 4 - Noviembre a las 22:45 por La cuatro , foto,.

 

 Foto 1 de 4

Y en la provincia de Granada disfrutaremos de una ciudad testigo del paso de civilizaciones que dejaron su huella en forma de teatro romano, alcazaba andalusí y una catedral renacentista y barroca. Una ruta por Guadix en la que recorreremos los momentos de esplendor de la Roma imperial al Reino de Granada, del Renacimiento al Barroco y de los yacimientos arqueológicos a las casas cueva que hoy siguen siendo hogar y refugio de visitantes y accitanos.

Por último, terminaremos la escapada en el Centro de Interpretación de la Manzanilla de Sanlúcar de Barrameda, en Cádiz. 

TITULO: Ven a cenar conmigo - EL HOROSCOPO   - José Mota ,.

 

 José Mota ,.

 

 José Mota: «A nuestros padres y abuelos les debemos la dignidad con la que hoy vivimos»

foto - José Mota: «A nuestros padres y abuelos les debemos la dignidad con la que hoy vivimos»,.

El cómico se pasa a la dirección de cine con 'Arriba Tutto', una película desbordante de humanidad donde homenajea a los progenitores con una historia en la que el drama se afronta con una sonrisa,.

José Mota lleva una vida haciendo felices a los españoles. Primero con Cruz y Raya y después en las Nocheviejas de TVE. Pero no solo eso. En su paso por el cine ha trabajado a las órdenes de Álex de la Iglesia, Pablo Berger o Santiago Segura, entre otros. Y ahora ha querido ir más allá. «Tenía algo dentro de mí que debía materializar», dice en su visita a la Redacción de ABC. Y ese «algo» no es otra cosa que 'Arriba Tutto', su primera película como director. Un homenaje a los padres entregados y un reconocimiento a los cómicos que, incluso en los malos momentos, eligen ser Quijotes frente a la adversidad.

—La película tiene muy marcada la memoria del niño fraguada a partir de los padres. ¿Quiénes eran sus padres?

—Mi padre era una persona que creía muchísimo en el ser humano, alguien optimista, vitalista y humanista. Ese espíritu, cuando eres niño, te cala hasta los huesos. En cierto modo, el espíritu positivo de José Romero –el protagonista– viene de ahí; se llama José por mi padre. Él me orientó sobre por dónde caminar en esta incierta cosa que es la vida. Él escribía muy bien poesía y me enseñó algunos versos que no olvidaré. Él me inculcó el amor por la poesía, la literatura y las artes escénicas. Y mi madre fue un ser absolutamente maravilloso; tenía un nivel de bondad que no he conocido en nadie más. Qué suerte hemos tenido de tener una generación de padres y abuelos a los que les debemos la dignidad con la que hoy vivimos. Vivieron guerra y posguerra, y eso no se puede olvidar.

—¿Cuánto hay de José Mota en ese niño?

—La inocencia entera. Me acuerdo cuando llegó al colegio una persona preguntando por voluntarios para hacer teatro; estaba en tercero de EGB y levanté yo el primero la mano. Me encantaba. Cuando de niño veía a algún cómico actuar en televisión, me parecía magia; sentía que algo insólito se producía delante de mis ojos. Tenía la sensación de que esa persona que hacía comedia nadaba a contracorriente de lo establecido. Ese hacerle «pellas» a la vida, aunque fuera a través de un sketch, lo que contaban cómicos como Tony Leblanc, Pajares, Esteso o Tip y Coll, cuando era chiquitito... me fascinaba. Un mago me sorprendía, pero un cómico me parecía magia emocional. Eso me marcó y empecé a sentirme muy a gusto en el «burladero» de la comedia. Viendo la faena de la vida, me sentía seguro en la comedia.

—¿Qué es lo primero que le viene a la cabeza si piensa en aquel niño de EGB?

—Son muchas cosas. El teatro en el colegio era el lugar donde yo era inmensamente feliz. Tenía mucha facilidad para empatizar con los compañeros y era muy juguetón. Fui un niño con una conciencia muy temprana de que estar vivo era un gran regalo. Con nueve años ya me planteaba: «¿Qué es esto? Este invento, no sé exactamente qué es, pero mola. Es un regalo; voy a jugar, a pasármelo bien». Me decía: «¿Qué más da cómo seas? Lo importante es estar vivo y disfrutar». Recuerdo jugar con mis compañeros a las canicas y coleccionar cromos.

—Ha hablado de esta «incierta cosa que es la vida». Yo le quiero preguntar por esta «incierta cosa que es el cine». ¿Cómo ha sido ponerte detrás de la cámara?

—Lo primero fue la pulsión constante: tengo algo dentro que debo materializar. Creo en ello y quiero poner todos los medios posibles para que se pueda rodar. Luego, si lo piensas fríamente, dices: «¡Madre mía, qué osado es uno!». Pero la vida es así: tienes que creer en tus sueños e intentar hacerlos realidad. Lo segundo fue empezar a plasmar en un argumento lo que tenía dentro. Yo tenía un montón de instantáneas, como fotos desordenadas de una Polaroid, y quería ponerlas en orden. Todas las fotos hablaban de emociones similares. Trabajé con Fernando Heredia, compañero guionista, valorando cómo vehicular esto. Queríamos contar una historia de unos cómicos de 1905, y nos pareció muy interesante fijarnos en relación paterno-filial y la necesidad del niño de que el padre cubriera la falta de la madre. Y yo quería que ese padre lo representase todo, tipo Geppetto, y luego encontré a Karra Elejalde, que lo completó perfectamente. Luego el guion es muy nómada; quiere irse a muchos sitios, pero tienes que apostar por uno y quedarte a vivir ahí. Todo a la vez en todas partes es imposible. Teníamos claro que la historia se desarrollaba en Castilla-La Mancha y esa referencia indirecta al Quijote. El padre queríamos que tuviera un alma parecida: un idealista que creía en una utopía inalcanzable, conseguir logros a través del humor. Me he tirado cinco años con el guion; ha sido mi ópera prima y quería que no se me escapase nada.

—¿Siempre tuvo claro que la iba a dirigir?

—No, porque al principio te gobierna el miedo. Yo quería poner este relato en pie en 3D, que los personajes y el paisaje [se señala el corazón] tuvieran fondo y vida. Como soy muy perfeccionista, estuve tentado de codirigir, pero la persona que me animó a dirigir fue Javier Fesser. Le agradezco toda la vida que me dijera: «José, esto lo tienes que dirigir tú, no lo pierdas». Y así lo hice.

—El día antes del rodaje, ¿pudo dormir?

—Estaba feliz. Había planificado cada escena y era tanta la ilusión que ardía dentro de mí que dejaba poco espacio para el miedo. Contaba con un equipo técnico extraordinario y actores como Karra, Olivia Molina o Diego Anido. Todos nos sentíamos unidos; teníamos la sensación de que estábamos haciendo algo bello.

—También produce. ¿Cómo se lleva el José Mota productor con el director y el actor, y viceversa?

—Me entendí muy bien. Éramos dos productoras: la de Javier Ugarte y la nuestra. Javier es un grandísimo productor que lo tiene muy claro y ha remado a favor. A veces surgen pequeñas apreciaciones, pero siempre he pensado que las pequeñas renuncias son la manera de encontrar un bien mayor. Y conmigo mismo, ante el dilema de actor frente a director, ganaba la realidad. Tienes un tiempo limitado y ahí está el ayudante de dirección, Carlos Gras, recordándote los límites. Tienes que ir por el alambre. Se pierden cosas, pero también se encuentran hallazgos con los que no contabas.

«Tenemos muy magnificada la palabra fama»

—¿Se siente un Quijote?

—Me siento Quijote en la medida en que estamos aquí para soñar. El alma del Quijote es la representación de cuán importante es perseguir los sueños, aunque parezcan inalcanzables. Creo que es bueno creer en las utopías porque te llevan a sitios mejores.

—El audiovisual está en un momento complicado en su paso por las salas de cine, aunque las plataformas vayan bien. ¿Cómo afronta la promoción?

—No quiero dejarme gobernar por el temor. Tengo una tranquilidad muy grande porque hemos hecho una película de la que todos nos sentimos orgullosos. Más allá, no debo pensar; todos los escenarios son posibles. Por suerte, la vida de las películas ahora es larga.

—Es un rostro muy cercano para muchas familias, casi parte de sus cenas de Nochevieja. ¿Cómo se equilibra vivir con esa fama y ser, a la vez, una persona normal?

—Creo que tenemos muy magnificada la palabra «fama». Yo vivo mi oficio desde el agradecimiento. No magnifico nada. Soy alguien que tiene la suerte de contar historias y arrancar una sonrisa, y con eso me siento realizado. Que eso afecte al ego o te condicione para no ser quien eres, está fuera de mí. Hay mucha gente que va por la vida en silencio, haciendo una labor mil veces más importante que la mía, como el voluntariado, que no están en el escaparate. Esos son los verdaderos héroes. Yo quiero seguir siendo el niño que fui en Montiel, que contaba historias y jugaba a las bolas. Depende de ti cómo te tomes lo que ocurre a tu alrededor.

TITULO:   Batalla de Restaurantes - Cocina - Tiramisú cementerio de Halloween con lápidas de galleta ,. 

 

 Tiramisú cementerio de Halloween con lápidas de galleta ,. 

 Tiramisú cementerio de Halloween con lápidas de galleta

foto - Tiramisú cementerio de Halloween con lápidas de galleta,.

Ingredientes

  • 500 g de queso mascarpone frío
  • 400 ml de nata para montar, con un mínimo del 35 % de materia grasa y muy fría
  • 90 g de azúcar glas
  • 300 g de bizcochos de soletilla o savoiardi
  • 300 ml de café fuerte, ya frío
  • 25 g de cacao puro en polvo sin azúcar
  • 100 g de galletas de chocolate tipo Oreo
  • 40 g de chocolate negro
  • 6 galletas rectangulares firmes para hacer las lápidas

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