lunes, 12 de octubre de 2026

Peter Falk, el teniente Colombo y el perro - Los reyes presiden un desfile militar marcado por el adelanto electoral y los abucheos a Sánchez ,. / HOY LE TOCA - Albañiles - Construcción - Aprobada una segunda prórroga para culminar la reforma del antiguo edificio de Correos ,. / LA HORMA DE MI ZAPATO, EL OBJETO Y YO, ZAPATILLAS VIEJAS - MORTADELO Y FILEMÓN - Revista Grada - Cartas a la vida - Mis deberes para el otoño ,.

 

TITULO: Peter Falk, el teniente Colombo y el perro - Los reyes presiden un desfile militar marcado por el adelanto electoral y los abucheos a Sánchez ,.   

 

Peter Falk, el teniente Colombo y el perro -    Los reyes presiden un desfile militar marcado por el adelanto electoral y los abucheos a Sánchez  ,.  fotos,.

 

 Los reyes presiden un desfile militar marcado por el adelanto electoral y los abucheos a Sánchez,.

 

En total, 4.380 integrantes de las Fuerzas Armadas, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han participado en la parada militar que se ha desarrollado sin incidentes.

Desfile militar 12 de Octubre
Desfile militar 12 de Octubre,.

Los reyes Felipe y Letizia han presidido este lunes el acto central del Día de la Fiesta Nacional, el tradicional desfile militar con una numerosa asistencia de público en el centro de Madrid y que ha transcurrido sin alteraciones en el plan previsto. 

 

En esta ocasión el acto ha estado marcado por la precampaña a las elecciones generales del 29 de noviembre y por el viaje que está previsto que los monarcas realicen este martes y miércoles a Ceuta y Melilla para transmitir un mensaje de "normalidad" tras la entrada masiva de migrantes del pasado julio. Como en ediciones anteriores, se han escuchado insultos, pitos y gritos al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tanto al inicio del desfile como a su finalización. 

 

Tras varios años consecutivos en los que la lluvia y el viento afectó al desfile aéreo y el salto en paracaídas, esta vez los miles de ciudadanos que han acudido al eje del Prado y Recoletos han podido disfrutar de un cielo despejado y de una parada militar que, como en ediciones anteriores, ha concluido en la Plaza de Colón.

En total, 4.380 integrantes de las Fuerzas Armadas, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y otras instituciones públicas de carácter civil han participado con uniformidad de gala en la parada militar. De ellos, 3.850 son hombres y 530 son mujeres.

Por parte del Gobierno han acudido todos los ministros, salvo cuatro: el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, la de Juventud e Infancia, Sira Rego, la de Sanidad, Mónica García, y el titular de Derechos Sociales y Agenda 2030, Pablo Bustinduy. Junto al Ejecutivo han estado presentes otras autoridades militares, entre las que destaca el jefe de Estado Mayor de la Defensa (Jemad), almirante general Teodoro Esteban López Calderón.

En las tribunas también se han podido ver a todos los presidentes autonómicos, salvo a la dirigente navarra, María Chivite, al lehendakari Imanol Pradales, cuya baja en los actos del 12 de octubre es habitual; y el presidente andaluz, Juanma Moreno, que se encuentra en Bruselas para participar en el pleno Comité de las Regiones (CdR).

Asimismo, han acudido al desfile dirigentes políticos, como el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, o la portavoz socialista, Montse Mínguez, y representantes institucionales como los presidentes del Congreso y el Senado, Francina Armengol y Pedro Rollán, respectivamente; el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, la presidenta del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Isabel Perelló; la fiscal general del Estado, Teresa Peramato, entre otros.

Una de las ausencias reseñables es la del líder de Vox, Santiago Abascal, quien ya declinó acudir a la tribuna de las autoridades en 2025. Esta vez, Abascal ha optado por celebrar el Día de la Hispanidad visitando Ceuta, donde participará en la ofrenda floral en homenaje a los caídos.

El desfile ha comenzado pasadas a las 11.00 horas con la llegada de Felipe VI, ataviado con uniforme de gala del Ejército del Aire y del Espacio, y Letizia a la plaza de Cánovas del Castillo, donde se ubica la tribuna real.

Junto a ellos han estado la Infanta Sofía y la Princesa Leonor, que ha repetido el uniforme de gala del Ejército de Tierra tras haber completado su formación militar en las tres academias de las fuerzas armadas.

Precisamente, Leonor ha protagonizado una de las anécdotas de la jornada al caérsele la insigne orden del Toisón de Oro, que posteriormente ha recogido del suelo, tras señalárselo el rey, y que ha guardado en su bolsillo. Más tarde, en la tribuna, ha sido su padre quien se la ha recolocado.

El monarca ha recibido los honores militares y las novedades del Batallón. A continuación, ha pasado revista a las tropas y ha saludado a las autoridades, encabezadas por Pedro Sánchez, el JEMAD, y la ministra de Defensa, Margarita Robles.

Concluido el saludo, se ha dado paso a uno de los momentos más esperados del desfile, pero también de los más arriesgados: el salto paracaidista.

A cargo de esta labor han estado los experimentados miembros de la Patrulla Acrobática de Paracaidismo del Ejército del Aire y del Espacio (PAPEA), el sargento 1º Pablo García Matanza --portador de la bandera, de 24 metros cuadrados y 15 kilos de peso-- y el cabo 1º José Antonio Lago Rubio --que ha ejercido como guía--.

Ambos han logrado aterrizar junto a la fuente de Neptuno con precisión, pese a la dificultad que entraña la maniobra por la vegetación y la cercanía de edificios.

Tras el izado de la bandera, se ha llevado a cabo el homenaje a los que dieron su vida por España, en el que el Jefe de Estado y la Princesa de Asturias han depositado una corona de laurel.

El homenaje a los caídos ha concluido con el sobrevuelo de la Formación Mirlo con la nueva aeronave de formación de los aviadores, el Pilatus PC-21, que ha pintado el cielo con los colores de la enseña nacional. Este escuadrón del Ejército del Aire pasó a sustituir a la Patrulla Águila en 2025 por la 'jubilación' de los aviones que pilotaban, los C-101, tras 40 años de operaciones en el Ejército del Aire.

Esos cinco aviones han dado inicio el inicio del desfile aéreo, en el que han participado 34 aeronaves de caza y enseñanza --entre ellas el modelo que pilotó Leonor--, 16 de transporte, incluida la del salto paracaidista, y 32 helicópteros, repartidos en 18 formaciones. Ha cerrado la comitiva un Eurofighter Typhoon.

A continuación se ha iniciado el desfile terrestre, con las unidades motorizadas a la cabeza. En total, se han exhibido 128 vehículos, como acorazados o vehículos pesados de intervención, 39 motos, 286 caballos. Asimismo, han formado parte de la parada militar cinco perros --dos de y tres de la Unidad Militar de Emergencias-- y la mascota del Tercio 'Don Juan de Austria' 3º de la Legión, una cabra de dos años llamada 'Babieca'.

Así, han ido desfilando las Unidades de los Ejércitos, la Armada, la Guardia Civil, la UME, la Guardia Real, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y diversos organismos de Seguridad, Protección Civil y Emergencias.

Como novedad, los asistentes han podido ver por primera vez tres vehículos blindados 8x8 Dragón del Ejército de Tierra. En concreto, se han exhibido dos de estos blindados en su versión de Infantería (VCI) y uno en su versión de Zapadores (VCZAP) pertenecientes a la Brigada 'Rey Alfonso XIII' de la Legión (BRILEG), si bien ya fueron exhibidos en la parada militar celebrada para conmemorar el DIFAS este año en Vigo.

Otro hito del desfile de este año ha sido el aniversario de la VIII Bandera Colón de la Legión, que han hecho el recorrido con su paso específico a un ritmo de 160 pasos por minuto.

Al término, los Reyes han saludado a las autoridades militares responsables y participantes en el desfile, tras lo cual se ha arriado la bandera nacional.

La atención se ha trasladado a continuación al Palacio Real, donde como cada año los Reyes ofrecen una recepción con motivo de la Fiesta Nacional a las más altas instancias del Estado, además de personalidades del mundo empresarial, de la ciencia y de la cultura.

Este año habrá también representantes de la sociedad civil ceutí y melillense, una invitación que coincide precisamente con la visita de sus majestades a ambas ciudades autónomas los días 13 y 14 de octubre. La visita, prometida por el propio Sánchez hace semanas, se producirá dos meses y medio después de la crisis en Ceuta. 

TITULO: HOY LE TOCA -  Albañiles - Construcción - Aprobada una segunda prórroga para culminar la reforma del antiguo edificio de Correos,.

Aprobada una segunda prórroga para culminar la reforma del antiguo edificio de Correos,.

El Pleno dio el visto bueno a la ampliación del convenio hasta el 18 de octubre de 2029,.

Estado actual de la obra tras varios meses parada

El Pleno Municipal aprobó esta semana una adenda de modificación del convenio de colaboración suscrito con la Diputación de Badajoz para la financiación, reforma y ampliación del antiguo edificio de Correos. La medida permitirá extender la vigencia del acuerdo hasta el 18 de octubre de 2029 y garantizar la finalización de un proyecto actualmente en ejecución.

La propuesta contempla la modificación de la cláusula sexta del convenio y responde a la necesidad de conceder una segunda prórroga de tres años, con efectos desde el 19 de octubre de 2026. Según la documentación municipal, los trabajos superan ya el 54 % de ejecución, si bien el desarrollo de la actuación se ha visto condicionado por la situación concursal de la empresa adjudicataria.

Esta circunstancia ha obligado a suspender temporalmente el contrato e iniciar los trámites necesarios para su cesión a un nuevo contratista. La ampliación del plazo busca ofrecer el margen suficiente para completar este procedimiento, reanudar las obras y concluir la rehabilitación del inmueble con todas las garantías.

Edificio estratégico

El antiguo edificio de Correos constituye una actuación estratégica para la ciudad, tanto por la recuperación de un espacio emblemático como por los nuevos usos que podrá albergar tras su transformación. La continuidad del convenio permitirá, además, culminar la cesión gratuita de los espacios previstos a favor de la Diputación de Badajoz.

Con esta segunda prórroga, ambas administraciones pretenden asegurar el cumplimiento de los compromisos adquiridos, preservar la financiación vinculada al proyecto y avanzar hacia la puesta en servicio del edificio una vez concluyan los trabajos de remodelación.

 

TITULO : LA HORMA DE MI ZAPATO, EL OBJETO Y YO, ZAPATILLAS VIEJAS - MORTADELO Y FILEMÓN - Revista Grada  -  Cartas a la vida - Mis deberes para el otoño,. 

 LA HORMA DE  MI ZAPATO, EL OBJETO Y YO, ZAPATILLAS VIEJAS - MORTADELO Y FILEMÓN -   Revista Grada -   Cartas a la vida - Mis deberes para el otoño  , fotos,.

 Mis deberes para el otoño ,. 

 Mis deberes para el otoño - Alfa y Omega

Se habla mucho del silencio. Es paradójico, pero en todas las librerías, en la sección de autoayuda, podemos encontrar cientos de autores que no paran de hablar sobre lo bueno que es callarse. Libros, montañas de libros, sobre aprender a guardar silencio. Pero muy pocos sobre que no es necesario escucharlo todo.

 MORTADELO Y FILEMON (1958, IBÁÑEZ) - Ficha de saga en Tebeosfera

Lo pensaba el otro día. Estaba con unos conocidos y se habló de una tercera persona. Yo no sabía cierta cosa sobre ella. Pero alguien la contó y, desde ese instante, ya no he podido volver a mirarla igual. La persona sigue siendo la misma. Y, sin embargo, ahora la veo de otra manera. Borrosa. Como el paisaje que se ve tras una ventana empañada por el aliento: esa persona sigue ahí, pero se ha difuminado.

 

Y pensé que no tenía que haber escuchado nada.

Después puse las noticias y me di cuenta de que tampoco necesitaba saber el 90 % de las informaciones que se contaban. Eran basura acústica. Y volví a pensar. Escucho demasiadas cosas, me dije. Telediarios, chismes, audios, conversaciones insustanciales. Uno tendría que estar menos informado en general y no participar tanto de los corrillos, seleccionar qué ruidos entran por los oídos. Eso pensé, aturdido.

Cambiando de tema, empieza el otoño y eso es un motivo para la fiesta. Soy muy consciente de que no sé cuántos otoños me quedan. ¿20, 30? Pocos, en todo caso. Así que pienso disfrutar de las hojas caídas, del cielo encapotado y de los gorriones hechos una bola en las ramas. Pienso estar atento a cada lluvia y a cada mujer bella que toma asiento en una cafetería y abre un libro. Estar atento al espectáculo de lo cotidiano. 

Dios mío, qué poca atención prestamos a la vida. Cómo se nos escurre de las manos, como si fuera agua. Quizá por eso quiero escuchar menos. Para prestar más atención. Porque solo existe aquello que atendemos (si vivo pendiente de un problema, solo existe ese problema y desatiendo lo demás. Si me enamoro, solo existe esa persona).

Quizá el silencio de verdad sea eso: prestar más atención a lo que susurra antes que a lo que grita. Escuchar las voces de mis hijos, el murmullo del aire en las ramas, la nana de la lluvia, el viento cuando silba en la ventana, los platos chocando durante una cena, la música de Sakamoto en el coche, el roce de las sábanas contra el cuerpo, el sonido de un beso, los maullidos del gato callejero que se me acerca en busca de una caricia, el chasquido de la cerilla cuando prendo la hornilla para prepararme el café.

Quizá lo que uno escucha cuando cesa el escándalo del mundo sea el amor. 

Recuerdo ahora aquella crónica de Clarice Lispector que me encanta. En ella se queja de que nunca le suceden milagros. ¿Por qué no a mí?, se pregunta. Y cuenta su único milagro. Cómo un día, mientras caminaba, una hoja otoñal chocó contra sus pestañas. Y dice que ese hecho normalísimo fue un milagro: que una hoja, entre millones de hojas posibles, impactase precisamente contra su ojo. Que fuera ella la elegida por la hoja. 

«Un día una hoja me golpeó en las pestañas. Me pareció que Dios era muy delicado».

Eso escribe. Recuerdo también aquel poema de Rosillo donde habla de la luz acribillando un vaso de agua en la cocina. De cómo se conmueve al ver el agua convertida en oro:

«Cuántos asombros. Todo rompió a arder
con lumbre limpia y mágica:
el agua y el cristal, el cuarto entero,
mis ojos y mis manos y mi vida.
No sé cómo decir lo que ocurrió […].
Oro licuado y tembloroso el mundo,
astilla viva yo de un súbito diamante».

Yo deseo este otoño ser testigo de esa clase de milagros, que acaso son los únicos que existen y los menos demandados. Milagros de andar por casa. Los que echaré de menos cuando ya no tenga otoños. Cuando me toque. 

Menos cotilleos, menos telediarios, menos redes. Simplificar el ruido y no escuchar todo lo que se me ofrece. Estos son mis deberes este otoño, quién sabe si el último: darme cuenta.


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