jueves, 8 de octubre de 2026

Tarde de café - Hacia el barranco ,. / Documaster - Canadá: anatomía de una sociedad refugiada en el confort ,. / Al Médico - Salud - El 45% de las personas mayores considera que es difícil acceder a recursos de atención psicológica,.

 

TITULO:  Tarde de café - Hacia el barranco ,.

 Tarde de café - Hacia el barranco ,    fotos,.

 Hacia el barranco,.

Con esa baza desquiciada los chacales gobernantes se disponen a convocar elecciones. Sólo un pueblo que está en manos de demagogos puede tragar una engañifa tan indecente,.

Sánchez, Cuerpo y Díaz, en el Congreso

Lo ocurrido durante los últimos días nos demuestra que España es un pueblo en manos de demagogos, que pueden modelarlo como plastilina y conducirlo hacia el redil que les conviene; y si hace falta, incluso, hacia el barranco más hondo. Impresiona, en primer lugar, que los chacales gobernantes puedan conseguir –con la ayuda inestimable de la prensa lacaya– que España entera se olvide de la invasión bárbara de Ceuta y de las sentinas de podredumbre y corrupción donde chapotean, para desviar la atención de las masas cretinizadas hacia el caso pintoresco de una anciana desalojada (sin duda, de forma muy torpe y hasta impía, al igual que los 300.000 desahuciados de las últimas dos legislaturas) del piso que llevaba ocupando en fraude de ley desde hace décadas. Y, todavía más, los chacales gobernantes logran que una juventud lobotomizada a la que han privado de la capacidad adquisitiva mínima para poder vivir dignamente erija en emblema turulato de su causa a esa anciana, que se beneficiaba de una ley con sentido de la justicia social derogada hace décadas (por los mismos chacales que ahora gobiernan) y de la que esa juventud lobotomizada nunca podrá beneficiarse.

 

Los chacales gobernantes se erigen entonces en paladines de esa causa turulata y en látigos de los «fondos buitre», después de que durante más ocho años no hayan movido un dedo por combatir seriamente el problema de acceso a la vivienda y se hayan dedicado, en cambio, a lamer las almorranas de los capitostes de BlackRock, presumiendo de las «inversiones» que han realizado en España (o sea, del acaparamiento rapaz de la propiedad, para que la juventud española no puede acceder a ella). Pero, no contentos con regar con sus orines a esa juventud lobotomizada, los chacales gobernantes deciden también cagarle en la jeta, para lo que improvisan un decreto-ley que aprueban sin haberlo siquiera redactado; que después redactan con ayuda de la inteligencia artificial, o de zoquetes ignaros en Derecho que perpetran un fárrago plagado de aberraciones jurídicas (desde la infracción del principio de irretroactividad de las leyes hasta la legalización de la prueba diabólica); y que, no contentos todavía con la burla, deciden desgajar el bodrio, para confeccionar otro que, aparte de repetir las mismas aberraciones jurídicas, exagerándolas, se adorna con groseros brindis al sol y consignas ideológicas pestilentes. Todo ello para someter a los diputados a un chantaje sórdido y después poder señalarlos como enemigos del pueblo, si se atreven a tumbar su doble bazofia.

Y con esa baza desquiciada los chacales gobernantes se disponen a convocar elecciones. Sólo un pueblo que está en manos de demagogos puede tragar una engañifa tan indecente; sólo un pueblo moralmente envilecido, intelectualmente embrutecido y poseído por un furioso apetito autodestructivo puede despeñarse por el barranco, cual manada ciega de lemmings, de forma tan desoladora.

TITULO:  Documaster - Canadá: anatomía de una sociedad refugiada en el confort,.

Canadá: anatomía de una sociedad refugiada en el confort,.

Donald Trump expulsa a los canadienses de su 'safe space geomental'. Sus aranceles y su guerra comercial obligan al país a reaccionar y defender su soberanía,.

La capital de Canadá, Ottawa

Canadá ofrece una versión particular de la decadencia occidental: la de una sociedad devastada por el confort, donde décadas de prosperidad, tranquilidad y protección estadounidense han debilitado la conciencia política y la capacidad de enfrentarse a la realidad. Tras nueve años y medio de Gobierno de Justin Trudeau, el derrumbe del país adquiere tintes recreativos: una caída amortiguada al ritmo del senderismo, las reformas del hogar y los fines de semana en plena naturaleza. Es lo que denomino la «sociedad-chalet» en un libro en francés que acaba de publicarse.

Un chalet canadiense –lo que en España se entendería más bien como una casa de campo– es una segunda residencia situada lejos de los grandes núcleos urbanos, a orillas de un lago, en la montaña. Uno se refugia allí en busca de sosiego, lejos del ruido, los conflictos y la agitación del mundo exterior. Senderos, estaciones de esquí, 'spas nórdicos': gracias a la industria de las actividades al aire libre y de la relajación obligatoria, uno también se retira allí para abandonarse a la sociedad del ocio.

Canadá es, geográficamente, un chalet. Encaramado al norte de América, sobre los hombros de Estados Unidos, da la impresión de estar protegido por la distancia. Los grandes espacios refuerzan entre los canadienses la sensación de vivir para siempre al abrigo de la historia. Canadá es, ideológica y psicológicamente, un chalet. El refugio se ha convertido allí en una disposición de ánimo. Evidentemente, los canadienses no son los únicos occidentales que han adoptado un modo de vida centrado en la comodidad material y el bienestar personal. Sin embargo, tanto en Quebec como en el Canadá anglófono, este modelo parece haber sido llevado hasta la caricatura.

La relación de mis conciudadanos con la inmigración masiva ilustra bien esta gran evasión. Quizá más que en cualquier otro país occidental, en Canadá sigue presentándose como un enriquecimiento indiscutible, una necesidad económica y una obligación moral. Ante una transformación demográfica y cultural extremadamente rápida, pero nunca consentida, la mayoría de los canadienses prefieren desviar la mirada antes que expresar su malestar.

La gente se mantiene discretamente alejada de los barrios, las escuelas o los espacios públicos donde los cambios resultan más perceptibles. Este repliegue conduce a veces hacia los suburbios, las pequeñas ciudades o el campo, pero el fenómeno también acaba alcanzando esos lugares. Aquí, el refugio se vuelve menos físico que psicológico: sin necesidad de mudarse, uno se retira a su hogar, a su círculo privado, a las pantallas y a las distracciones. Organiza así su existencia para reducir al mínimo su exposición a la sociedad, mientras continúa adhiriéndose de puertas afuera al discurso dominante.

La paradoja es que esta sociedad-chalet puede imaginar que vive al margen de la historia porque Estados Unidos sigue inmerso en ella. Durante décadas, Canadá pudo descuidar su defensa y disfrutar de una tranquilidad garantizada por el poder estadounidense. En el entorno inmediato del águila, se beneficiaba de su fuerza mientras denunciaba su brutalidad y se reservaba el papel más cómodo: el del vecino razonable, pacífico y moralmente superior.

Donald Trump expulsa a los canadienses de su 'safe space geomental'. Sus aranceles y su guerra comercial obligan al país a reaccionar y defender su soberanía. Canadá descubre que no puede vivir eternamente dentro de su burbuja sin tener en cuenta los intereses de la Casa Blanca y los grandes desafíos que atraviesan el continente. Se afirma que los canadienses reprochan a Trump su estilo, sus provocaciones y unas políticas consideradas demasiado de derechas. Pero lo que sobre todo no le perdonan es haber roto el pacto tácito que les permitía aprovecharse del imperio estadounidense sin ensuciarse las manos. Después de haber garantizado durante tanto tiempo la tranquilidad del chalet, los estadounidenses obligan ahora a los canadienses a salir de él,.

TITULO:  Al Médico - Salud - El 45% de las personas mayores considera que es difícil acceder a recursos de atención psicológica,.

El 45% de las personas mayores considera que es difícil acceder a recursos de atención psicológica,.

El 45% de las personas mayores considera que es difícil acceder a recursos de atención psicológica

foto - Una persona mayor mirando por la ventana ,.

El estudio ¿Buscan ayuda las personas mayores más jóvenes? Claves de un estudio nacional sobre salud mental, impulsado por el Observatorio Social de la Fundación ”la Caixa” en colaboración con la Universitat de València y la Universitat Politècnica de València, revela que las mujeres experimentan menores niveles de soledad social, muestran una mayor apertura psicológica y presentan una mayor predisposición a solicitar ayuda en materia de salud mental.

La salud mental se ha convertido en uno de los principales desafíos sanitarios y sociales de nuestro tiempo. Sin embargo, pese a los avances logrados en los últimos años —especialmente en cuanto a sensibilización—, el estigma, determinadas creencias generacionales y el desconocimiento de los recursos disponibles continúan siendo obstáculos significativos para acceder a la atención psicológica. Estas barreras adquieren especial relevancia entre las personas de 60 a 75 años, una etapa vital marcada por cambios significativos en la salud, los hábitos de vida y las relaciones sociales.

Precisamente, el estudio ¿Buscan ayuda las personas mayores más jóvenes? Claves de un estudio nacional sobre salud mental, impulsado por el Observatorio Social de la Fundación ”la Caixa” en colaboración con la Universitat de València y la Universitat Politècnica de València, analiza el modo en que las personas mayores perciben la atención psicológica y acceden a ella. Entre las principales conclusiones destaca que el 44,8 % de las personas mayores considera que el acceso a los recursos de salud mental es difícil o muy difícil.

Para llegar a esta conclusión principal, los investigadores Miriam Marco, del Departamento de Psicología Social de la Universitat de València, y Francisco Sánchez-Sáez, del Departamento de Estadística e Investigación Operativa Aplicadas y Calidad de la Universitat Politècnica de València, analizaron la percepción de 1.411 personas, una muestra representativa de la población española, sobre el acceso a distintos recursos de salud mental, como la atención psicológica y psiquiátrica, las líneas telefónicas de ayuda y las asociaciones de apoyo.

El estudio constata que hombres y mujeres perciben de forma similar las dificultades para acceder a los recursos de salud mental. Sin embargo, al analizar los datos por grupos de edad, se observan diferencias significativas: el 52?% de las personas de entre 60 y 64 años considera difícil acceder a los recursos de salud mental frente al 42?% de quienes tienen entre 65 y 69 años, y al 38,7?% del grupo de 70 a 75 años. De media, el 44,8?% de los participantes cree que el acceso es difícil o muy difícil, tal y como se aprecia en el siguiente gráfico. 

El estudio impulsado por el Observatorio Social de la Fundación ”la Caixa” constata que las mujeres presentan, en su conjunto, una mayor predisposición a buscar ayuda y una menor preocupación por el estigma asociado a acudir a los servicios de salud mental. Por el contrario, ellas son las que perciben una peor calidad de vida y una peor calidad de salud en comparación con los hombres.

Asimismo, los resultados sugieren que el ser mujer, tener mayor nivel educativo, percibir menor soledad social y tener experiencia a la hora de recibir tratamiento psicológico son factores asociados a actitudes más favorables ante la búsqueda de ayuda en materia de salud mental, tal y como se aprecia en el siguiente gráfico. 

La investigación también revela que la pandemia ejerció un impacto moderado en el bienestar emocional, especialmente entre las mujeres. Sin embargo, la percepción del deterioro es mucho mayor cuando se valora la salud mental entre personas de la misma edad: el 42,2?% de los hombres y el 59,4?% de las mujeres consideran que la salud mental de este colectivo empeoró a raíz de la pandemia.

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