A Crush, la pasta te aplasta - La escritora Annie Ernaux gana el Premio Formentor,. / PUERTA CON PUERTA CANAL EXTREMADURA -Todavía hay quien no analiza la carne en las matanzas domiciliarias ,. / Trastos y tesoros - CANAL EXTREMADURA - El artista extremeño de los efectos especiales,.
TITULO:
A Crush, la pasta te aplasta -La escritora Annie Ernaux gana el Premio Formentor ,.
El viernes -10- Mayo a las 22:00 por La 1, foto.
La escritora Annie Ernaux gana el Premio Formentor,.
El
galardón, concedido a toda una trayectoria, abarca en en este caso un
corpus literario de unas 20 obras que transitan por el terreno más
áspero de la autobiografía,.
Annie Ernaux, novelista francesa, en el Festival de la Literatura, en Roma, en 2016,.
La escritora Annie Ernaux (Lillebonne, Francia, 78 años)
ha ganado el Premio Formentor de la Letras. El galardón, concedido a
toda una trayectoria y dotado con 50.000 euros, abarca en el caso de la
premiada un corpus literario de unos 20 títulos que transitan por el
terreno más áspero de la autobiografía. Un fresco de la Francia rural más popular que permite entender algunos de los últimos fenómenos del país, como el enfado de los chalecos amarillos.
El reconocimiento corona el clamor unánime en torno a su obra y el
aprecio entre los lectores. Pero también la tremenda influencia y
magnetismo sobre otros escritores que ha ejercido en los últimos
tiempos.
El jurado, presidido por Basilio Baltasar
y reunido en uno de los salones del Campidoglio romano, anunció por la
mañana la decisión unánime que tomó la noche anterior. En el acta se
destaca su obra como un “implacable ejercicio de veracidad que penetra
los más íntimos recovecos de la conciencia”. El premio se entregará en
septiembre en el marco de las Conversaciones Literarias Formentor,
organizadas por la Fundación Santillana con el mecenazgo de Simón Pedro
Barceló, actual propietario del hotel que da nombre al premio. El
jurado, compuesto por Antonio Colinas, Víctor Gómez Pin, Elide
Pittarello y Marta Rebón, subraya la “elaborada reflexión
autobiográfica” que posee “un estilo entrecortado y áspero y se pone al
servicio de una conmovedora y terrible franqueza”. “Annie Ernaux desvela
sin pudor la condición femenina, comparte con el lector la intimidad de
la vergüenza y refleja con un estilo despojado la desordenada fragmentación de la vivencia contemporánea”, añade el acta.
Ernaux contestó por la tarde la llamada de este diario desde su casa
en Cergy-Pontoise, a las afueras de París: “Estoy muy orgullosa. Es un
premio muy prestigioso que han recibido escritores que amo. Me he dado
cuenta mirando el palmarés que no lo han recibido muchas mujeres y por
eso es una doble satisfacción”.
El jurado destaca la obra literaria de
Annie Ernaux como un "implacable ejercicio de veracidad que penetra los
más íntimos recovecos de la conciencia"
El Formentor, cuya innegable oportunidad reconoce también a una
escritora capaz de romper con la dominación masculina, se entregó entre
1961 –ese año fue para Samuel Beckett y Jorge Luis Borges– y 1967, y
luego fue refundado en 2011. Desde entonces, han sido distinguidos con
el galardón Carlos Fuentes, Juan Goytisolo, Javier Marías, Enrique
Vila-Matas, Ricardo Piglia, Roberto Calasso, Alberto Manguel y Mircea
Cartarescu. Ernaux se convierte así en la primera mujer en ser premiada
en esta etapa (en los años sesenta el jurado escogió a Dacia Maraini,
Nathalie Sarraute y Gisela Elsner).
Sobre su tendencia a ofrecer retratos autobiográficos descarnados, como El lugar, La vergüenza, No he salido de mi noche, El acontecimiento, Memoria de chica, Los años y El uso de la foto, la escritora
explicó: “No creo que mis novelas puedan ser consideradas duras, ni que
busquen hacer daño. Se trata más bien de tomar conciencia de aspectos
de la vida como la vergüenza y el sufrimiento. No son libros que busquen
un sentimiento particular sino una verdad que está ahí aunque no sea
evidente”. ¿Y teme quedarse sin cosas que contar sobre sí misma? “¡Oh!
No es solo mi historia. Leemos y escribimos en un contexto, en una
sociedad, y ahí siempre habrá cosas que contar. Además, no soy la misma
ahora que cuando tenía 40 años, así que tengo otras historias
diferentes”.
Familia de tenderos
Ernaux es hija de una familia de modestos tenderos normandos y gran
parte de la Francia que retrata tiene que ver con ese mundo. Tanto el
paisaje sociocultural, como en el lenguaje que utiliza para construirlo.
En parte por eso, muchos de los autores que anticiparon parte del
malestar que se vive actualmente en el país —desde el filósofo Didier
Eribon, responsable del ensayo memorialístico Regreso a Reims (Libros del Zorzal), a Nicolas Mathieu, recién premiado con el Goncourt en 2018 por la brillante Leurs enfants après eux–
han recurrido a su inspiración, a esa manera de retratar los resortes
periféricos, para hablar de esa Francia que ahora representan, entre
otros fenómenos, los chalecos amarillos.
Para recordar los orígenes del Formentor, se proyectó durante la
conferencia de prensa en el salón Pietro di Cortona del Campidoglio el
documental realizado en 1961 por la RAI. En el cortometraje en blanco y
negro aparecen Italo Calvino y Alberto Moravia en el hotel enumerando
los méritos de los dos primeros ganadores del premio.
TITULO: PUERTA CON PUERTA CANAL EXTREMADURA -Todavía hay quien no analiza la carne en las matanzas domiciliarias ,.
Todavía hay quien no analiza la carne en las matanzas domiciliarias,.
foto - El periodo de matanzas se extiende del 1 de noviembre al 31 de marzo del año siguiente.
En
la última campaña se sacrificaron poco más de 7.000 cerdos en la
región, cuando a principios del siglo eran más de 48.000,.
En
las cinco últimas campañas de matanzas domiciliarias se han sacrificado
menos cerdos juntos en la región que los que se mataron en la campaña
2001/2002. 47.106 frente a 48.191.
La tendencia a la baja mantenida se invirtió a mediados
de la presente década, pero la temporada que ha finalizado este año
alcanzó la cifra más baja de la serie histórica con 7.024 animales. Es
decir, 1.500 cerdos menos que en la campaña anterior, un descenso del
18%, y una reducción de más de 40.000 animales respecto al año 2001, un
85%.
Los periodos en los que está permitida la matanza en el ámbito
familiar se extiende desde el 1 de noviembre hasta el 31 de marzo del
año siguiente, por lo que las campañas abarcan dos años naturales.
No solo se ha reducido el total de cerdos sacrificados, también
el número de matanzas. En la primera década del presente siglo pasaron
de más de 26.500 a menos de 9.000 y, pese al repunte en las campañas de
2014/2015 y 2015/2016, en la actualidad el número está en 3.556,
exactamente 1,97 animales por cada matanza.
Entre los motivos de que cada vez haya menos familias que
sacrifican cerdos para su propio consumo están los cambios sociales que
se han vivido o la despoblación del mundo rural, pero también hay quien
se queja de la burocracia con la que se debe cumplir antes de realizar
esta tarea tradicional.
A pesar de las protestas, la necesidad de los controles
sanitarios se ha vuelto a demostrar la semana pasada. Una infección por
triquinosis ha afectado a 17 miembros de una familia que consumió los
embutidos elaborados tras una matanza domiciliaria realizada en Retuerta
del Bullaque, un pueblo de Ciudad Real, durante el pasado mes de enero.
«Todavía hay personas que no analizan la carne de las matanzas, porque
la sensación que tienen es que no pasa nada», comenta José Carretero,
veterinario con una consulta privada de la zona de Salvatierra de los
Barros.
Confianza
Esa confianza viene dada porque hay una tasa muy baja de
positivos. en carnes no aptas para el consumo «Este año no hemos tenido
ningún caso de triquinosis», expone Tomás Fariña, veterinario de los
Servicios Oficiales de la Junta de Extremadura, en lo que se refiere a
la zona de Jerez de los Caballeros en la que trabaja.
Personas que llevan toda la vida realizando esta labor
tradicional del mundo agrario nunca han tenido un decomiso de carne.
«Los cerdos están cada vez más controlados y no tienen acceso a
subproductos de origen animal que eran la causa de algunos problemas»,
explica Carretero.
Sin embargo, no solo se pueden dar casos de triquina, también hay
enfermedades parasitarias que son transmisibles al ser humano. «En
estos casos, la carne se puede consumir, pero hay que hacer decomisos de
las partes afectadas», indica Fariña, que añade que en estos casos los
veterinarios hacen una labor educativa y explican cómo hacer el
tratamiento a los animales o las precauciones necesarias para prevenir
el contagio.
De esta forma, para reducir al máximo las situaciones de riesgo
es obligatorio que un veterinario analice la carne de los cerdos antes
de su consumo. El coste del proceso es reducido y si lo realizan los
veterinarios del servicio público solo hay que pagar las tasas, que
cuestan menos de tres euros, aunque en ningún caso supera los 20 euros.
La legislación marca que un veterinario, ya sea del Servicio
Extremeño de Salud (SES) o elegido por el propietario del cerdo, debe
examinar de manera visual la canal -el cuerpo del animal ya muerto y
eviscerado- y las vísceras para detectar posibles enfermedades que hagan
la carne incompatible con el consumo humano. También deben estar
presentes, o ser ellos mismos quienes lo hacen, al coger las muestras
que se deben analizar en el laboratorio.
«Hacemos la prueba de la digestión artificial, que es larga (una
hora y media) pero muy fiable», expone Fariña, en relación a la
detección de triquina.
No es el único método permitido y se puede usar el triquinoscopio para observar por separado cada una de las muestras.
Se cumple
A grandes rasgos, la normativa se cumple. Son pocas las familias
que se arriesgan a consumir los productos sin un análisis veterinario.
Pero hay aspectos que no se siguen con todo el rigor que se debiera,
como la presencia del veterinario a la hora de coger las muestras. En
ocasiones lo hacen los propietarios de los cerdos y las llevan hasta el
lugar del análisis. Además, los veterinarios consideran conveniente que
se revisen los guarros cuando todavía están vivos y la normativa marca
que, siempre que sea posible, así se debe hacer.
Igualmente, es
responsabilidad del veterinario comprobar la destrucción, de la manera
más adecuada, de los subproductos y residuos de la matanza. Este aspecto
tampoco está entre los que se siguen con la máxima severidad, lo cual
es un problema a la hora de transmitir enfermedades, tanto zoonosis como
epizoóticas.
Son los propietarios de los animales quienes deben notificar la
matanza y solicitar permiso, así como el número de colegiado del
veterinario si no quieren requerir a los servicios oficiales. Esto debe
hacerse con una antelación mínima de 72 horas. Así, los ayuntamiento
avisan a los profesionales para que sepan qué volumen de trabajo tienen y
puedan organizarse.
TITULO: Trastos y tesoros - CANAL EXTREMADURA - El artista extremeño de los efectos especiales,.
El artista extremeño de los efectos especiales,.
El extremeño Nacho García trabaja en Canadá en unos estudios famosos por sus creaciones para películas taquilleras, foto,.
«Trabajar en efectos especiales es cumplir el sueño de mi infancia». Nacho García Granado
(43 años) orientó su formación hacia ese objetivo y lo ha conseguido.
Desde 2017 trabaja para Method, estudios famosos en la industria del
cine por sus creaciones para algunas de las películas más taquilleras de
los últimos años, como 'Godzilla', 'Men in black', 'Crónicas de Navidad', 'Blade Runner 2049', 'Jumanji: Bienvenido a la jungla', 'Argo' o 'Ted',
entre otras muchas. La empresa tiene sedes en Los Ángeles, Nueva York,
San Francisco, Atlanta (Estados Unidos), Melbourne (Australia), Pune
(India) y las canadienses Vancouver y Montreal, ciudad esta última en la
que vive el extremeño, cuyo nombre aparece en los títulos de crédito de
series como 'Stranger Things' (segunda temporada) y filmes como 'Pacific Rim Uprising', 'Predator' o 'Bienvenidos a Marwen'. También en 'AD Astra',
película del espacio protagonizada por Brad Pitt, y en una serie para
la nueva plataforma de 'streaming' que Apple estrenará próximamente.
Su
destino actual, en el que asegura haber encontrado «lo que iba
buscando, incluso con las expectativas superadas», empezó a labrarse
hace mucho, y tuvo un punto de inflexión en el año 2000. Tenía entonces
25 años, y decidió dar el paso de irse a Madrid, «currículum bajo el
brazo y aprovechando el 'boom' de la informática que se había estado
viviendo tan solo dos o tres años antes», rememora. «Mi intención
entonces –recuerda García– era encontrar mi primer trabajo profesional
en el que utilizara tecnología 3D para hacer
infografías, animaciones, infoarquitecturas, vídeos o cualquier otro
producto relacionado con la animación por ordenador, que en aquella
época no era una tecnología tan popular como hoy».
A las dos
semanas de llegar a Madrid encontró trabajo en una empresa de servicios
de diseño y recreación 3D por ordenador. Era un negocio pequeño, pero
que fue creciendo y le permitió conocer mejor otros softwares y
técnicas. Un año y medio más tarde, Nacho García pasó a una empresa
privada que trabajaba para la unidad de nuevas tecnologías de la Agencia Tributaria.
Él se ocupaba de desarrollar vídeos cortos infográficos en tres
dimensiones, que el organismo público utilizaba para, a través de
inteligencia artificial y los algoritmos, detectar posibles fraudes
fiscales. Estaba a gusto, pero «echaba de menos la tranquilidad de los
sitios pequeños y el modo de vida más sosegado, como el que conocía de
mis años en Extremadura, que me encantaba».
En Badajoz y en Cáceres
Aunque
nació en Jerez de la Frontera (Cádiz), afirma sentirse extremeño. Su
familia es de Malpartida de Cáceres y de Villasbuenas de Gata, y él ha
vivido en Malpartida de Cáceres, Cáceres y Badajoz, ciudad esta última
que define como «una de las más cómodas y manejables en las que he
vivido». Por eso la eligió para su nueva etapa tras dejar Madrid, donde
estuvo seis años. Volvió a la región que siente como suya, «a montar mi
propio estudio de servicios 3D y diseño digital para empresas, y así
vivir la experiencia de ser autónomo», explica. Así estuvo casi cinco
años, hasta que circunstancias personales le movieron a dar un giro a su
vida. «Pensé –apunta– que si no saltaba al extranjero en ese momento,
no lo haría nunca, y me apetecía enfrentarme a la experiencia de hablar
por primera vez en inglés con nativos, algo que no había hecho nunca
antes».
Era junio de 2014 cuando Nacho García llegó a Bournemouth
(Inglaterra), donde consiguió integrarse bien, tanto laboral como
socialmente. Allí trabajó primero en Kondor LTD y luego en Outpost VFX. A
esta última compañía llegó en enero de 2016, y «desde entonces
–resume–, la palabra trabajar se ha convertido en mi diccionario en
sinónimo de diversión». Con ella participó en creaciones para filmes tan
conocidos como 'Jason Bourne' o 'Life'.
Al año y medio decidió
que era el momento de intentar dar el salto a algún «estudio grande, con
proyectos importantes, donde estuviese rodeado de cientos de artistas y
trabajase para películas de alto presupuesto en lo que a efectos
especiales se refiere». Con esta premisa, centró la búsqueda en
Vancouver y Montreal, «dos de las ciudades con más empresas de la
industria de los videojuegos y los efectos especiales, junto a Londres».
Así es como García llegó a Atomic Fiction, que ahora es Method Studios
Montreal. «El trato que nos brindan aquí es excelso –comenta–.
Trabajamos para películas muy interesantes en lo que se refiere a
efectos especiales, y es un lugar en el que puedo aprender, evolucionar e
intentar mejorar cada día, y en el que tengo la suerte de estar rodeado
de artistas de un talento espectacular».
En concreto, él
pertenece al departamento de FX, en el que ahora tienen entre manos
trabajos para dos películas. En la oficina a la que él pertenece se
dedican a crear y desarrollar sistemas procedurales, que son aquellos
que les permiten «simular por ordenador comportamientos masivos y
complejos, y obtener resultados lo suficientemente creíbles, física y
matemáticamente hablando, como para que el efecto especial pueda pasar
por verdadero a ojos de la audiencia». Es un campo «en el que ciencia y
arte se dan la mano estrechamente», ilustra García, que para sacar
adelante estas recreaciones tiene que recurrir a la programación
informática, las matemáticas y las simulaciones físicas.
Con estas
herramientas consigue recrear casi cualquier cosa. La lluvia, la nieve,
un tornado, la destrucción con todo lujo de detalles de un edificio o
una ciudad entera, fuegos, explosiones, columnas de humo, tsunamis, las
nubes, la electricidad, el comportamiento del pelo, ropa, paisajes...
También, añade él, «el proceso de crecimiento de un árbol o la forma
real que tienen las hojas o sus raíces con sus diferentes
ramificaciones, o cómo se mueve dicho árbol cuando le afecta el viento, o
cómo se caen sus hojas tras una sacudida». «Son –resume– diferentes
ejemplos de patrones matemáticos y físicos presentes en la naturaleza
que podemos reproducir en forma de efectos especiales».
En
definitiva, un mundo casi inabarcable, de posibilidades infinitas, en el
que el experto extremeño se sumerge cada día. Un sueño de niño que ha
conseguido hacer realidad.
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