miércoles, 8 de abril de 2026

EL SILENCIO POR FAVOR - DESAYUNO -CENA - DOMINGO -LUNES - EL ARBOL DE TU VIDA - Martes - 14 - Abril - Carmen Posadas - Anticristo ,. / LUNES - 13 , 20 - Abril - Imprescindibles - La irresistible Oona Chaplin: rompió el corazón de Salinger, se casó con Chaplin, flirteó con Ryan O'Neal… y enamoró a Michael Jackson,. / ELLA & - Rojo caldero de la mañana ,. / EL BAR ESQUINA - REVISTA CAMPO - TAPAS Y BARRAS - UN PAIS PARA COMERSELO - PESADILLA EN LA COCINA - Jueves - 9 , 16 - Abril - La cárcel más famosa de Marsella abre sus puertas a un restaurante único ,.

 

TITULO:  EL SILENCIO POR FAVOR - DESAYUNO -CENA - DOMINGO -LUNES - EL ARBOL DE TU VIDA - MARTES - 14 - Abril - Carmen Posadas - Anticristo ,. 

EL ARBOL DE TU VIDA - MARTES -  14 - Abril  ,. 

 
 Conducido por Toñi Moreno, el espacio investiga el árbol genealógico de los personajes más queridos de nuestro país. El martes - 
 14 - Abril  a las 22:30 por antena 3, etc.


 EL SILENCIO POR FAVOR - DESAYUNO - CENA - DOMINGO  - Carmen Posadas - Anticristo ,.

 EL SILENCIO POR FAVOR - DESAYUNO - CENA - DOMINGO - Carmen Posadas - Anticristo , fotos,.

 Carmen Posadas - Anticristo,.

 Carmen Posadas (@carmenposadasescritora) • Instagram photos and videos

 Carmen Posadas - Anticristo,.

Tenía que pasar. Con el mundo hecho unos zorros y a punto de saltar por los aires convertido en confeti, ¿de qué se habla? ¿De la vuelta a la cordura, de un cierre de filas ante la adversidad? No, no. De la llegada del Anticristo. Y lo más fascinante del asunto es que quien alerta de su advenimiento no es un abate descalzo con un cilicio, tampoco un orate místico y visionario, sino uno de los llamados 'tecnobros'. 

 

 

( Desayuno )

Hablo de ese selecto club formado por Elon Musk, Jeff Bezos o Mark Zuckerberg y demás tecnoligarcas que constituyen un poder paralelo capaz de moldear con su dinero y sus tecnologías no solo nuestra voluntad, también la de gobiernos y líderes internaciones. No me digan que no es sensacional (si no fuera tan aterrador) que uno de ellos, Peter Thiel, se haya desplazado hasta Roma, Ciudad Eterna, para anunciar desde allí la llegada de La Bestia. 

 

 Tortilla de patata con pimientos. Cremosa y rica, acompañada de unos  pimientos rojos riquísimos. Tenían más variedades pero me decanté por la  clásica. Seguro que gana puntos recién hecha. - Picture of

( Cena )

Thiel cree que una forma de gobierno autoritario y tecnocrático es preferible a una democracia tradicional

Thiel tiene un pasado muy interesante. Nacido en Alemania en 1967, pasó parte de su infancia en Sudáfrica, en una comunidad alemana que glorificaba el nazismo, uno de los pocos lugares del mundo donde se conservaban sus símbolos y rituales. En 1977 la familia emigró a los Estados Unidos y Peter se graduó brillantemente en Filosofía por la Universidad de Stanford. La próxima etapa de su vida lo llevó a Silicon Valley coincidiendo con el auge de la burbuja de las puntocom. En 1999 lanzó PayPal, que luego vendió por 1500 millones de dólares, y años más tarde fundaría Palantir, una empresa especializada en análisis de datos masivos cuyo cometido es ayudar a gobiernos, militares y empresas a combinar y cruzar datos de múltiples fuentes para tomar decisiones informadas. Palantir trabaja para las empresas más renombradas del planeta, pero también para entidades como el ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas), que usa su tecnología para rastrear y localizar a personas sospechosas de estar en los Estados Unidos de forma ilegal, facilitando su detención violenta y su deportación.

Thiel ha sido, además, el valedor de J. D. Vance, actual vicepresidente de los Estados Unidos, al que en el 2022 donó 15 millones de dólares para su campaña senatorial. Aunque su relación con Trump es ambigua, ambos coinciden en cuanto a ideología e ideas supremacistas. Thiel, por ejemplo, ha hecho importantes donaciones a entidades que apoyan esta deriva «como parte de mi compromiso con la libertad». Esa ha sido su explicación.

También ha declarado que no cree en la democracia, que la considera obsoleta e incompatible con la libertad. Según él, la complejidad de los problemas modernos requiere que el liderazgo lo ejerzan expertos basados en datos (inteligencia artificial). Y opina por fin que una forma de gobierno autoritario y tecnocrático, algo así como un CEO puesto ahí por méritos, es preferible a una democracia tradicional. ¿Les suena de algo?

Parece que la profecía de Thiel se ha cumplido, al menos en los Estados Unidos. Y ahora resulta que el 'tecnobro' ha viajado a Roma a advertir de una nueva y terrible amenaza mundial, la llegada del Anticristo. Lo ha hecho ante un grupo selecto y secreto al que prohibió el uso de teléfonos móviles, pero su teoría al respecto es conocida. Según él, el Anticristo surgirá como un líder carismático que abogue por la paz en nombre de creencias falsas y perniciosas, como es, por ejemplo, la defensa del medioambiente; será también alguien que intentará poner coto al progreso científico y tecnológico en aras de una «bondad malentendida». Ese alguien bien podría ser (agárrense a la brocha) Greta Thunberg o el papa León XIV, puesto que ambos han advertido de los peligros de la inteligencia artificial y de la necesidad de cuidar el planeta. Total y en resumen: Thiel es nuestro San Juan apocalíptico. También nuestro ultramoderno Jeremías, que denuncia a los falsos profetas que engañan al mundo con fraudulentos mensajes de paz y prosperidad. «He aquí que yo estoy contra los profetas impostores que hacen errar a mi pueblo con sus mentiras y lisonjas». Así hablaba Jeremías allá por el siglo VI antes de Cristo. Y eso mismo dice este graduado con honores en Filosofía por la Universidad de Stanford. Este tecnopríncipe creador de la todopoderosa Palantir, que lo sabe todo de todos nosotros. Uno de los hombres más ricos del planeta, que quiere salvarnos antes de la llegada de las fuerzas del mal.

Pero a mí de pronto me surge una duda. ¿Y si en vez del papa León XIV o Greta Thunberg resulta que el Anticristo es él? Como la vida tiene ese sentido del humor tan genial, ocurre que el anagrama de Peter Thiel es The reptile, el reptil o la serpiente. Yo ahí lo dejo. 

 

TITULO:  Lunes - 13 , 20 - Abril   -   Imprescindibles -   La irresistible Oona Chaplin: rompió el corazón de Salinger, se casó con Chaplin, flirteó con Ryan O'Neal… y enamoró a Michael Jackson  ,.    


LUNES - 13 , 20 - Abril  - Imprescindibles  -  La irresistible Oona Chaplin: rompió el corazón de Salinger, se casó con Chaplin, flirteó con Ryan O'Neal… y enamoró a Michael Jackson  ,. 
 
Imprescindibles, serie de documentales sobre los personajes más destacados de la cultura española del siglo XX cada semana en La 2, el lunes - 13 , 20 - Abril  , fotos,.
 
 

La irresistible Oona Chaplin: rompió el corazón de Salinger, se casó con Chaplin, flirteó con Ryan O'Neal… y enamoró a Michael Jackson,.

 La irresistible Oona Chaplin: rompió el corazón de Salinger, se casó con Chaplin, flirteó con Ryan O'Neal… y enamoró a Michael Jackson

fotos / Su naturalidad y su sentido del humor sedujeron a la élite intelectual y frívola del Nueva York de los cuarenta. Hija de un premio nobel, se casó a los 18 con Charles Chaplin, el amor de su vida. Pero no es el único que se enamoró perdidamente de ella... Recordamos a una mujer fascinante.

Estrellas de cine, coristas, vividores, políticos, cantantes, mafiosos, literatos... todo el que era alguien en los años cuarenta en Nueva York acababa la noche en el sofisticado y cosmopolita Stork Club. Allí el escritor J. D. Salinger solía quedarse absorto ante la bellísima Oona O'Neill. La joven, de solo 16 años, acudía con sus inseparables Gloria Vanderbilt y Carol Marcus. Las dos provocadoras y prefeministas –Vanderbilt, además, multimillonaria– habían adoptado a Oona como una it girl más. La glamurosa Carol Marcus sumó además a las citas a un joven Truman Capote, que luego se inspiró en su figura para escribir Desayuno con diamantes.

Oona era la menos exuberante de la pandilla, pero la más fascinante: inteligente y con un desenfadado sentido del humor, parecía inconsciente de su belleza. Era hija del dramaturgo Eugene O'Neill, Nobel de Literatura en 1936 y alcohólico impenitente. Cuando Oona tenía solo 2 años, el literato las había dejado plantadas a ella y a su madre, la escritora de folletines Agnes Boulton, para marcharse con una actriz a París. De hecho, nuestra protagonista solo vio a su progenitor tres veces durante su niñez y adolescencia. Incluso dicen que lloraba cada vez que lo veía en los periódicos. De todos modos, no fue la más afectada de aquella familia: su madre, depresiva, también abusaba del alcohol y sus dos hermanos terminaron suicidándose.

Largo viaje hacia la noche. Los padres de Oona: ella, Agnes Boulton, escritora de folletines y él, Eugene O'Neill, el genial dramaturgo de 'Largo viaje hacia la noche' y premio Nobel de literatura. Ambos eran alcohólicos.

En 1940, Salinger era un joven de 21 años que acababa de publicar su primer relato en The New Yorker. Y logró encandilar a Oona O'Neill. Sus biografías afirman que su relación siempre fue casta, aunque apasionada. De hecho, tras el ataque a Pearl Harbor, el autor de El guardián entre el centeno se alistó en el Ejército, en parte para impresionarla. Fue en medio de la locura de la guerra cuando comprendió que la amaba como a nada en el mundo, y cada día le mandaba cartas desde el frente en las que le contaba las atrocidades vividas y lo mucho que la echaba de menos.

Chaplin se enamoró de Oona en un 'casting'. Se casaron en cuanto ella cumplió 18 años. Su novio, Salinger, se enteró por la prensa mientras combatía en Europa

Ella, mientras tanto, seguía en su mundo de frivolidad, donde cada día a las doce de la noche en el Stork Club se hacían estallar miles de globos para imitar el estruendo de los bombardeos. Era la chica de moda. En 1942, elegida Debutante del Año, decidió mudarse a Los Ángeles para intentar ser actriz. Así, un día, sin que medieran explicaciones, Salinger al abrir un periódico en Europa descubre que su amada ha contraído matrimonio con Charles Chaplin. El corazón roto, junto con la experiencia de la guerra, le dejaría un profundo dolor. Salinger marcaría a una generación con el nihilismo de El guardián entre el centeno y viviría recluido la mayor parte de su vida.

Contra todo pronóstico. Chaplin siempre se había rodeado de mujeres muy jóvenes. Ya llevaba tres matrimonios cuando conoció a Oona, 36 años más joven. Estuvieron juntos hasta la muerte del actor.

Chaplin y Oona se conocieron en un casting para la película Shadow and substance, de la que Chaplin, que tenía 36 años más que ella, era productor. En la biografía sobre Oona O'Neill, escribe la autora Jane Scovell: «Buscando a una protagonista para la pantalla, Chaplin encontró a la protagonista de su vida. En cuanto a Oona, hasta entonces su existencia había estado dominada por un padre ausente, pero estaba a punto de quedar bajo el amparo de quien pronto sería su marido».

«Michael Jackson vino a casa porque le fascinaba mi padre, que ya había muerto. ¡Y se enamoró de mi madre! ella estaba encantada. Era como tener una mariposa en el jardín»

Esperaron unos meses a que ella cumpliera los 18 para la boda. A partir de ese momento, Eugene O'Neill, el padre de Oona, la repudió y nunca quiso saber nada de ella. Lo cierto es que la reputación sexual del director no auguraba nada bueno. Chaplin ya llevaba tres fracasos matrimoniales –incluido el de la protagonista de El niño, Lita Grey, con la que se casó tras dejarla embarazada a los 16 años– y en ese momento estaba litigando en los tribunales por otra denuncia de paternidad.

LA IMBORRABLE HUELLA DEL DESAMOR,.

El escritor J. D. Salinger tenía 21 años cuando, en 1941, se enamoró de Oona. En aquella época, Orson Welles (con 26) también 'le tiraba los tejos' a la hija de Eugene O' Neill, pero Salinger ganó el 'duelo' con sus románticas y brillantes cartas. Tras el ataque a Pearl Harbour en 1942, Salinger se alistó en el Ejército. Desde el frente le siguió enviando cartas apasionadas a Oona, pero un día, de repente, dejó de recibir respuestas. Salinger se enteró por la prensa de que Oona se había casado con Chaplin. La noticia lo destrozó. Pocos meses después, el escritor participó en el desembarco de Normandía. Le siguió escribiendo cartas a Oona aun sabiendo que ella jamás las leería. La guerra y el desamor lo marcaron para siempre: el cinismo de la novela que lo convirtió en una celebridad, 'El guardián entre el centeno'; la desilusión vital y la reclusión en la que se 'autoconfinó'... Incluso las relaciones que luego tuvo estuvieron marcadas por su primer amor: todas fueron con mujeres muy jóvenes, réplicas de Oona.

La propia hija del cineasta y Oona, Geraldine Chaplin, pareja durante una década de Carlos Saura, recordaba en una entrevista: «Mi madre fue la más vieja de sus esposas, la anterior tenía 15, pero al menos se enamoraba, se casaba con ellas y les era fiel. Él y mi madre no se separaron ni un día en toda su vida. Pero con nosotras, sus hijas, siempre fue terrible porque seguro que al mirarnos se acordaba de sus apetencias. A los 14 años empezaban los problemas: a mí me echaron de casa con 17 y no volví hasta que empecé a hacer cine y tuve mi propia vida».

Contra todo pronóstico, la relación entre Oona y el cineasta funcionó. El matrimonio tuvo ocho hijos. Tras ser acusado Chaplin de comunista por el senador McCarthy, se instalaron en Corsier-sur-Vevey (Suiza) en una mansión con vistas al lago Lemán, que convirtieron en un lugar abierto a los amigos donde se celebraban fiestas y correteaban los niños. Ella llevaba su agenda, lo hacían todo juntos. El director tenía muy en cuenta sus ideas y en sus últimas películas buscaba su mirada en cada toma para tener su aprobación. A medida que envejecía, la dependencia emocional y física era mayor. Oona lo cuidó hasta su muerte, la Navidad de 1977, a los 88 años.

Love Story. Oona con el actor Ryan O'Neal en 1979. Él, 14 años más joven, era una celebridad tras protagonizar 'Love story'.

Con 52 años se quedó viuda, pero como toda su vida había girado en torno a él, aquel vacío fue como un meteorito. Scovell cuenta en su biografía que fue entonces cuando empezó a desarrollar una relación de dependencia con el alcohol, como la que habían tenido tantos miembros de su familia. Su mansión se convirtió en un lugar de peregrinaje para los admiradores de Charlot, y su hija Geraldine recordaba que el propio Michael Jackson tuvo con su madre uno de esos enamoramientos que solía sentir por mujeres mayores: «Michael Jackson vino a casa porque quería vivir donde había vivido Chaplin –contaba Geraldine, sobre la fascinación del cantante con su padre, ya fallecido–. ¡Y se enamoró de mi madre! Ella estaba encantada, ¡era como tener una mariposa en su jardín!».

Mitomanía... Michael Jackson, mitómano confeso y fan de Chaplin, vivió un tiempo en la casa de Oona en Suiza.

Scovell también habla de los romances que Oona tuvo en su madurez con David Bowie y con Ryan O'Neal, de los que la prensa de la época se hizo amplio eco. O'Neal tenía 14 años menos que ella y, aunque el romance fue breve, su biógrafa da credibilidad a su relación. Más dudosa es la que mantuvo con David Bowie, aunque sus salidas en público les valieron titulares del estilo «Bowie vuelve a hacer sonreír a Oona». Lo cierto es que hay poca información sobre lo que ocurrió porque Oona dejó dicho en su testamento que se destruyeran sus cartas y diarios. Y así se hizo cuando murió de cáncer, en 1991, a los 65 años. Le espantaba lo que se había hecho con la correspondencia de Greta Garbo, subastada tras su muerte. Pero lo cierto es que con su silencio solo ha logrado aumentar la fascinación por su figura.

  TITULO: ELLA & - Rojo caldero de la mañana ,.
 
 Rojo caldero de la mañana ,.
 
 Rojo caldero de la mañana

foto  - Una mujer leyendo un libro ,.

¿Qué pieza musical escucharías los días previos a tu muerte? Sylvia Plath, en el Londres de 1963, escogió la Grosse Fuge, Op. 133 de Beethoven. En otra época, en otro lugar —concretamente Logroño— y a la edad de catorce años compré Ariel, editada por Hiperión, en un mercadillo de segunda mano. Ávida leí los tulipanes, las anestesias y el vuelo hacia la nada que ya profético anunciaba un desenlace aciago. Nunca llegué a comprender qué significaba todo eso, por lo que arrinconé aquel libro rosáceo y no lo volví a abrir hasta mucho después. Puedo decir que mi despertar poético cognoscente llegó con Lady Lazarus y con Hastío, de Carmen Jodra —que aún hoy sigo recitando—, pues ya se sabe que en la adolescencia está de moda ser baudeleriana. Y desde aquí, escribo.

Sylvia Plath, autora de notables obras como The Colossus, The Bell Jar o Winter Trees —este último, póstumo— se suicidó la mañana de un 11 de febrero dejando calientes una nota (“Please call Dr Horder”) y dos vasitos de leche con sendos panecillos para que desayunasen sus hijos. Esta última imagen, tiernísima y desgarradora, me persigue constantemente. Maternidades hay muchas. Si no, no hubiera dicho Lady Macbeth que supo de su leche y del amor al ser que amamantaba, y que por ese amor —o barbarie— hubiera arrancado su pezón y hundido la cabeza recién nacida. Pero Plath no fue ninguna ladymacbeth, pues qué persona antes de sellar concienzudamente cada rendija de la cocina y meter su cabeza en un horno deja preparado el desayuno como quizá diciendo: “Hijos míos, ni vosotros ni yo tuvimos la culpa”.

"La sombra de Ted Hughes también, como un coloso, asfixia aun en la distancia"

Rememoro conforme escribo una conversación reciente sobre el binomio Plath-Hughes que tuve recientemente con un amigo. Él me decía que “una de las mejores cosas que ha hecho el feminismo —o el sentido común— ha sido revertir el eclipse Ted Hughes – Sylvia Plath a Sylvia Plath – Ted Hughes”. Ambos coincidíamos en que tanto Hughes como Plath fueron las voces de su generación y, por tanto, desde un plano hermenéutico, no sería justo boicotear la poesía de Hughes. Pero ah, con el canon hemos topado. Cuántas veces habremos oído eso de que sin Hughes no habría Plath, o de que Plath fue la esposa de. Además, pasa con ella lo mismo que con Dickinson, Shakespeare o Lorca: enaltecemos la figura del poeta extinto bien por la razón de su muerte o bien por la naturaleza de su recluida existencia: ¿misteriosa, oscura, o simplemente apartada de los focos? Hemos convertido a Sylvia Plath, sí, nosotros, igual que hacemos con Poe, Austen o Safo —esto no lo digo yo, lo muestra Redbubble— en una suerte de souvenir: llevamos a colosos poetas colgando de las mochilas reducidos a chapas —¿horrocruxes?—, de los hombros salen sus versos en bolsas de tela. Los exhibimos sin vergüenza ni permiso en camisetas de algodón para alardear de nuestros gustos, o simplemente para hacernos los chulos porque no nos interesa su literatura, pero sí dárnoslas de intelectualoides modernetes. Todo esto a una cierta edad imagino será hecho a conciencia, pero yo confieso que en esa adolescencia pseudo-maldita también convertí a escritores en productos. Este bautizar a poetas malditos —por malditos digo muertos jóvenes, en extrañas circunstancias u obsesionados con la muerte— en estrellas de la cultura pop, ¿no tendrá algo de morbo? ¿No es morboso y carroñero vestir con la imagen de un horno y que de su humillo salga «Dying / Is an art, like everything else. / I do it exceptionally well.»? A todo esto, dice Peter Davidson que este culto obsesivo y superficial por Sylvia Plath “está resultando contraproducente, achabacanando su verdadero y notable valor”. Amén.

Como Christina Rossetti, silenciada por los titanes prerrafaelitas, nuestra poeta de Boston entendió que no ser la primera era lo realmente difícil. En sus diarios, Plath imprime inmortal su sentimiento de liberación cuando Hughes sale de casa y la deja tranquila. Es, al contrario que Rossetti, plenamente consciente de la posición que ocupa en el grueso de la literatura norteamericana en la década de los 50 y se muestra “ávida, impaciente, convencida de [su] don”, sintiéndose deseosa y motivada por perfeccionar su escritura, por eclipsar a sus contemporáneos. Pero ah, la sombra de Ted Hughes, que también, como un coloso, asfixia aun en la distancia. La sombra de Ted con su violencia adánica, el fallecimiento del padre, la severidad de la madre, la depresión, la autoexigencia, la sexualidad, la maternidad o la carrera literaria… alicientes todos para acabar escribiendo que la mujer alcanzaría la perfección una vez muerta. Si no es esta la voz de una generación, que baje Ted Hughes y lo vea.

"Cincuenta y nueve años después de su muerte —es decir, ahora podría tener noventa años— escucho Sylvia, de The Antlers, y pienso en cómo se desgarra aún su poesía"

Cincuenta y nueve años después de su muerte —es decir, ahora podría tener noventa años— escucho Sylvia, de The Antlers, y pienso en cómo se desgarra aún su poesía, único umbral donde verter una vida ardua y maltratada. O donde verter ese “chorro de sangre”, como ella misma denominaba a su explosión creadora a caballo entre la vida —los partos, la maternidad— y la destrucción —la depresión, el suicidio—. Inconscientemente dibujo una analogía con Alejandra Pizarnik, porque si algo nos hace humanos es la capacidad de correlacionar. ¿Habría leído Plath antes de morir esos versos de Pizarnik que dicen: “Sin labios para recoger el zumo de las violencias / perdidas en el canto de los helados campanarios […]. / Sin manos para decir nunca […] para regalar mariposas / a los niños muertos? Y si es así, ¿podría haber encontrado consuelo? ¿Acaso leyó Lorca The Waste Land antes de escribir Poeta en Nueva York? Comparat/is(t)mos que me gusta anudar sobre todo hoy, 11 de febrero, porque Sylvia Plath murió probablemente pensando en que vendrían a buscarla (esa nota para el médico…), tal vez diciendo para sí: “Y yo / Soy la flecha, / El rocío que vuela / Suicida, unánime a la calzada / Hacia el rojo / Ojo, caldero de la mañana”. Tal vez tarareando un Opus 133 en la lejana memoria de una casa ya huérfana de madre y de leche.

 

TITULO: EL BAR ESQUINA - REVISTA CAMPO - TAPAS Y BARRAS - UN PAIS PARA COMERSELO - PESADILLA EN LA COCINA - Jueves - 9 , 16 - Abril -  La cárcel más famosa de Marsella abre sus puertas a un restaurante único ,.   


Jueves   - 9 , 16 - Abril  - Pesadilla en la Cocina es un programa de televisión español de telerrealidad culinaria, presentado por el chef Alberto Chicote, emitido habitualmente los jueves a las 22:30 en La Sexta. Nuevas broncas, enfrentamientos y arcadas; Alberto Chicote regresará con nueva temporada de Pesadilla en la cocina. Tras una temporada de descanso, Pesadilla en la cocina vuelve Alberto Chicote con las pilas bien cargadas. El chef de laSexta intentará reflotar nuevos restaurantes y se enfrentará a nuevos retos, etc.

EL BAR ESQUINA -  REVISTA CAMPO - TAPAS Y BARRAS - UN PAIS PARA COMERSELO -  La cárcel más famosa de Marsella abre sus puertas a un restaurante único  ,. 

 

EL BAR ESQUINA -  REVISTA CAMPO - TAPAS Y BARRAS - UN PAIS PARA COMERSELO -   La cárcel más famosa de Marsella abre sus puertas a un restaurante único ,.fotos,.

 

La cárcel más famosa de Marsella abre sus puertas a un restaurante único,.

 

Para acceder hay que depositar el móvil y cruzar controles de seguridad. Su nombre es Les Beaux Mets, donde los presos en reinserción cocinan, atienden y aprenden una nueva vida. Otra manera de transmitir valores de convivencia, amabilidad, trabajo en equipo y rigurosidad.

 
Durante décadas, Baumettes acogió a las élites mafiosas de la droga y vio caer la cabeza del último condenado a la guillotina de Francia, en 1977.
 
 

Rémy Todesco espera a las puertas de la prisión de Baumettes a que un vigilante venga a buscarlo. Antes de pasar el control de seguridad, deja en un casillero su teléfono y sus 

 

pertenencias, incluido el dinero en efectivo. Hoy va a entrar en una de las cárceles más míticas de Francia, con la que sus padres le asustaban cuando era pequeño si se portaba mal. “Si haces tonterías, acabarás en Baumettes”, le decían. Entonces, tragaba saliva, imaginando cómo sería su vida encerrado entre aquellas rejas. “Venir a comer hoy es como decir que aquí también ,.

No hay comentarios:

Publicar un comentario