sábado, 21 de marzo de 2026

La Hora Musa - Liza Minnelli ajusta cuentas a los 80 años: sexo, drogas y 'New York' ,. Martes - 31 - Marzo ,. / Cachitos de hierro y cromo - David Bustamante ya celebra "El día que te vayas" ,. Martes - 31 - Marzo ,./ Locos por las motos - MotoGP - Martín: “Estoy igual o mejor a nivel de pilotaje que en 2024″ ,.

 

 TITULO: La Hora Musa  - Liza Minnelli ajusta cuentas a los 80 años: sexo, drogas y 'New York',. Martes - 31 - Marzo ,.


 'La Hora Musa', presentado por Maika Makovski ,a las 22:55 horas, en La 2 martes -31- Marzo ,   fotos,.

Liza Minnelli ajusta cuentas a los 80 años: sexo, drogas y 'New York',.

 Liza Minnelli ajusta cuentas a los 80 años: sexo, drogas y 'New York'

Nueva York, 2003. Una mujer sale de un lujoso edificio y camina hacia Lumi, un conocido bar en el exclusivo Upper East Side. «No recuerdo qué bebí. No importaba. Pronto salí tambaleándome a la calle. Caminé por la avenida Lexington. En cuestión de minutos me desplomé, caí a la acera casi en coma. Me quedé en el suelo quién sabe cuánto tiempo. Cientos de personas pasaron por encima o alrededor de mi cuerpo. ¿Qué habrán pensado? ¿Vieron a otra persona sin hogar, borracha y desmayada en una acera? ¿O se fijaron mejor y vieron a Liza Minnelli, muerta para el mundo? Nunca lo sabré con certeza. He tenido momentos difíciles, vergonzosos y locos en mi vida, pero nada como aquel. Cuando mi equipo finalmente me encontró, me miré en el espejo y me sentí más avergonzada que nunca en mi vida».

«No recuerdo qué bebí. Me desplomé en la calle, casi en coma. Cientos de personas pasaron junto a mi cuerpo. ¿Qué habrán pensado? ¿Otra persona sin hogar, borracha y desmayada en una acera?«

Liza Minelli describe así «el peor día de mi vida» en sus nuevas memorias, Kids, wait till you hear this! ('¡Chicos, esperad a escuchar esto!'). Desde aquel incidente ha logrado permanecer sobria, pero hasta llegar aquí, a sus 80 años cumplidos el 12 de marzo, ha sobrevivido a muchos episodios traumáticos.

La primera 'nepobaby' Liza Minnelli es hija de la actriz Judy Garland y del director Vincente Minnelli, un matrimonio que duró poco y no fue feliz. Liza creció junto con su madre y heredó su talento. A los 19 años ganó el Premio Tony a la mejor actriz en un musical, la más joven de la historia en ganarlo. «Yo fui la nepobaby original», bromea Liza.

Cuenta la actriz y cantante que tomó su primer valium a los 23 años, tras el funeral de su madre, Judy Garland, en 1969. Lo hizo por prescripción médica. «Era la primera vez que tomaba una droga así y me maravilló lo rápido que me alivió. ¿Dónde había estado toda mi vida? El valium acabó provocando algo terrible en mí, como una cerilla que enciende el fuego. Una bendición de un día se convirtió en un hábito y, después, en una adicción en toda regla. Fue un regalo final, una herencia genética de mamá de la que no podía escapar».

Y es que la muerte de su madre, cuenta Liza, fue devastadora, un antes y un después en su vida.

«Creía que mi madre era inmortal»

«Nadie me fascinó más que mamá». Liza defiende a Judy Garland, como siempre ha hecho, frente a quienes la acusan de haber sido una mala madre por su tremenda adicción al alcohol y las pastillas. «Mamá gastó millones de dólares en centros de rehabilitación y hospitales –escribe Liza–. Recibió sesiones de electroshock. Nada funcionó. No es ningún secreto quiénes fueron los culpables. Ejecutivos de la industria –y mi propia abuela– la habían envenenado con estimulantes y tranquilizantes desde que era una estrella infantil».

Los tres hijos de Judy Garland aprendieron a convivir con las adicciones de su madre. A los pocos días de nacer Lorna, la hermana pequeña de Liza, en noviembre de 1952, Garland intentó suicidarse. «La encontraron desplomada en el baño, con el suelo cubierto de sangre. Mamá se había cortado el cuello con una cuchilla de afeitar. Los médicos la cosieron. A la mañana siguiente, mamá estaba de muy buen humor. A pesar de las vendas, devoró un desayuno, preguntó en voz alta por qué siempre luchaba contra la depresión y luego iluminó el mundo a su alrededor como si nada hubiera pasado. Me engañé a mí misma creyendo que era inmortal».

Todo queda en casa. Minelli recuerda su infancia en Sunset Boulevard: «Mis compañeros de juegos eran los hijos de nombres tan conocidos como Humphrey Bogart y Lauren Bacall, Lana Turner, Fred Astaire, Bing Crosby...», escribe. Luego, a los 18 años conoció al cantante australiano Peter Allen (foto) y se enamoró localmente. Él también la quiso, pero resultó que en la cama prefería a los hombres.

Liza y sus dos hermanos, Lorna y Joey, viajaron con su madre de gira por medio país durante años. «A los 13, yo era la cuidadora de mi madre. Le daba medicamentos todos los días para que pudiera funcionar. Perdí la cuenta de las veces que nos escabullíamos de los hoteles temprano porque mamá estaba en la ruina y no podía pagar la cuenta. Pero ella tenía un don para encontrar la comedia en la tragedia, una habilidad para la supervivencia».

Hasta que dejó de tenerla. El 22 de junio de 1969 encontraron a su madre muerta en su piso de Londres por una «sobredosis imprudente». «Lloré durante ocho días seguidos», rememora Liza.

«Una tarde, al volver temprano de unas compras, me encontré a mi marido teniendo sexo apasionado... con un hombre. ¡En nuestra cama»

«Cuando me comprometí con el cantante australiano Peter Allen en 1964, supe que había conocido al amor de mi vida –escribe la actriz–. Nos casamos en 1967. Una tarde, al volver temprano de unas compras compulsivas, entré en nuestro apartamento y encontré a Peter teniendo sexo apasionado... con un hombre. ¡En nuestra cama!».

Explica que, lógicamente, se quedó en shock. «Mientras el otro caballero se vestía rápidamente y desaparecía, me sentí frágil y asustada. Peter se acercó y me abrazó fuerte. Ambos empezamos a llorar. Me dijo: 'Liza, te amo más que a nadie en el mundo... y soy gay'. Seguimos amándonos y respetándonos y estuvimos casados ​​siete años más. ¿Seguimos teniendo una vida sexual activa y plena? Sí. Todavía ocupa un lugar preciado en mi corazón».

Las relaciones sexuales y sentimentales de Liza Minnelli ocupan buena parte de sus memorias. Sin duda, son relaciones memorables. El primer romance 'mediático', estando casada con Peter Allen, fue con Bob Fosse, quien la dirigió en el que sería su papel más emblemático, la Sally Bowles de Cabaret, en 1971. «Fosse tuvo una profunda influencia en mí como cantante, bailarina y actriz. Y sí, había una gran energía sexual entre nosotros».

 
Una gran energía. Liza soñaba con interpretar a la protagonista de 'Cabaret', lo que ya hacía en el teatro. Logró el papel y durante el rodaje mantuvo una relación con el director, Bob Fosse.

Cabaret le hizo ganar un Oscar en 1973 y, aunque seguía casada con Allen, ese mismo año se comprometió con otro hombre: Desi Arnaz Jr., el hijo de Lucille Ball, una pareja de 'hijos de Hollywood' ideal para la prensa del corazón. Sin embargo, aquel romance apenas duró, porque un buen día fue a verla a uno de sus conciertos Peter Sellers, «un hombre brillante, mordaz, genial y vagamente amenazante a la vez –confiesa Liza–. Nuestro romance empezó esa noche en mi camerino. Estaba convencida de que estábamos locamente enamorados. Peter y yo anunciamos al mundo que nos casábamos. Si esto te resulta confuso, ¿cómo demonios crees que me sentía yo? ¡Estaba casada con un hombre gay y comprometida con otros dos hombres!».

«Marty y yo no podíamos tener suficiente el uno del otro. Él se convirtió en un consumidor cada vez más empedernido de cocaína. Y yo estaba allí a su lado. Raya a raya. Nada bueno podía salir de aquello»

Lo de Sellers tampoco duró; la salud mental del actor, por entonces desatada por el éxito, resultó ser una verdadera amenaza. «Peter me regañaba, se burlaba de mí, me intimidaba con las voces de diferentes personajes. No eran ficticios ni parte de un guion. Parecían provenir de lo más profundo de él, y no era agradable estar cerca. Luego se calmaba y volvía a ser el hombre cálido y cariñoso que yo creía que era. Peter tenía un caso grave de esquizofrenia y no había manera de que pudiera o quisiera soportarlo».

 
Amantes complejos. Durante años, Minnelli encadenaba un amante tras otro, a cada cual más famoso. Sus romances acababan tan abruptamene como empezaban: con Martin Scorsese (junto a estas líneas) porque les unían más las drogas que las películas; con Peter Sellers (dcha.) por sus problemas de salud mental.

En 1974, Liza se casó con el productor Jack Haley, pero no llevaban ni dos años juntos cuando «Marty y yo nos vimos envueltos en un apasionado romance». Marty es Martin Scorsese, entonces el director de moda, que la dirigió en New York, New York, un musical sobre la Gran Manzana ambientado en 1945, en el mismo día en que termina la Segunda Guerra Mundial, con Robert de Niro y Minnelli como protagonistas.

«Marty y yo no podíamos tener suficiente el uno del otro y éramos el secreto peor guardado del set. A medida que filmábamos, Marty se convirtió en un consumidor cada vez más empedernido de cocaína. Y yo estaba a su lado. Raya a raya. Nada bueno podía salir de aquello».

Y no salió. La relación duró lo que el rodaje, catastrófico por más señas. La película costó el doble de lo previsto y fracasó estrepitosamente en taquilla. Pero quedó un último número para la historia, su versión de la canción New York, New York. «Ha sido un elemento básico de mi carrera, una poderosa canción de amor a la ciudad que amo. Nunca me canso de cantarla».

Los dos siguientes maridos de Liza Minnelli fueron sendos desastres absolutos. El matrimonio con el productor Mark Gero, entre 1979 y 1992, duró más una década que ella describe como una pesadilla. Liza admite que estaba difícilmente sobria en aquella etapa y él aprovechaba para maltratarla, controlaba con quién hablaba, qué comía...

Peor aún fue su cuarto marido, el productor musical David Gest, con quien se casó en 2002. «Este tipo decía amarme, decía ser muy rico... Si pudiera hacer magia, habría evitado a este cretino como a la salmonela. Cuando nos separamos, en julio de 2003, estaba rebosante de alegría». Liza, en todo caso, tampoco se apiada de sí misma. Admite sin tapujos que sus adicciones hacían muy difícil la convivencia con cualquier otra persona.

¿Cientos de pastillas? No, la picadura de un mosquito,.

El 8 de octubre de 2000, un servicio de emergencia se presentó en la casa de Florida de unos amigos donde Liza se estaba alojando de forma temporal. La encontraron desplomada en el suelo y hablando de forma incoherente. El neurólogo diagnosticó un caso grave de encefalitis. «Mis amigos encontraron más de 60 pastillas de oxicodona (un potente analgésico) escondidas bajo mi colchón; y más en otros lugares. Los médicos me dijeron que el abuso de narcóticos y otras drogas puede desencadenar inflamación cerebral, que tal vez nunca volvería a leer, caminar, cantar ni hablar. Poco a poco, sin embargo, mejoré. Cuando informamos de mi hospitalización, dije que la encefalitis me la había contagiado la picadura de un mosquito».

 
La traición ante los focos. Minnelli tiene comentarios especialmente duros para Lady Gaga, con quien copresentó un premio en los Oscar de 2022. Según ella, Gaga la humilló detrás del escenario y, una vez ante los focos, la hizo parecer aún más endeble de lo que estaba. Esa manipulación la decidió a escribir sus memorias.

El último (o penúltimo) acto público de Liza Minnelli fue la gala de los Oscar de 2022. Con motivo del 50.º aniversario de Cabaret, fue invitada a copresentar el premio a la mejor película. Ya mermada y con escasa movilidad, su idea era caminar con ayuda de alguien hasta el escenario y allí sentarse en la silla de director que suele usar en público para estar a una altura razonable respecto a la gente en pie.

Minutos antes de la emisión, sin embargo, le dijeron que saldría al escenario en silla de ruedas. «Me quedé atónita –recuerda–. Me defendí, pero mi copresentadora, Lady Gaga, a quien yo había asesorado y cuyo talento había admirado, insistió en que no subiría conmigo a menos que fuera en silla de ruedas. Increíblemente, me preguntó si no sería mejor que me fuera a casa».

Liza se quedó atónita. La sacaron en silla de ruedas. Desde esa altura no podía leer bien el teleprompter, se puso nerviosa y se trabó con las palabras. «Gaga no se inmutó. 'Te tengo', me dijo, tomándome la mano. Recibió muchos elogios por este gesto aparentemente amable, que fue a mi costa. Creo que me sabotearon. Me dolió muchísimo».

Fue esa misma noche, de camino a casa, cuando Liza Minnelli decidió escribir sus memorias. «Estoy segura de que hay mucha gente dispuesta a sacar provecho de la vida de Liza Minnelli, como hicieron con mamá y papá. Lamentablemente –sentencia–, mis padres nunca tuvieron la oportunidad de aclarar las cosas. Pero ahora yo sí».

Arrastra las secuelas de todos sus excesos con las drogas y el alcohol, pero cumple ocho décadas como genio y figura de un Hollywood mítico. Liza Minelli publica ahora sus primeras memorias y lo cuenta todo sobre sus infortunados matrimonios, sus romances con talentos como Martin Scorsese o Peter Sellers... y sí, sobre sus destructivas adicciones. 

 

TITULO: Cachitos de hierro y cromo -  David Bustamante ya celebra "El día que te vayas" ,. Martes -   31 - Marzo ,.  

   El martes -  31 - Marzo  a las 22:30 horas por La 2, foto,.

  David Bustamante ya celebra "El día que te vayas",.

  • Su nueva canción ya está disponible en todas las plataformas,.
  • ¿Cómo es David cuando no tiene un micrófono en la mano?
Bustamante
David Bustamante,.

Hace más de 20 años desde que David Bustamante saltara a la fama pero no para de sorprendernos. En su visita a Las tardes de RNE nos presenta "El día que te vayas", su nueva canción con la que ultima los preparativos de su próximo disco. ¿Queréis escucharla?,.

Bustamante llega a RNE para "tardear" con Lourdes Maldonado y para contarnos las últimas novedades de su carrera musical. El cántabro es uno de los "triunfitos" que salió de aquella primera edición de Operación Triunfo de la que hace ya mucho tiempo pero nos confiesa que siguen teniendo "esa amistad de hermandad".

David confiesa que no duerme mucho, que siempre prefiere estar activo. Y lo demuestra con su paso por MasterChef, su participación en musicales como Ghost o sus perfumes, de los cuales "vende uno cada 30 segundos".

Bustamante busca nuevos retos, "me encuentro en un momento de mi vida que le digo a todo que sí". Su próximo objetivo al que tiene ganas es la ficción. "En el teatro, actuar, meterme al personaje de alguien es algo realmente bonito", cuenta el cantante.

Pero mientras llega esa oportunidad, David emplea su tiempo en lo que más le gusta, en lo que ha dedicado su vida y en lo que más destaca: la música.

"El día que te vayas"

"Habla de desamor pero de la mejor de las formas", explica David sobre su nuevo tema. Es una canción que habla de cuando se acaba el amor pero no hablando desde la pena sino desde la liberación de lo que se acaba pero de algo nuevo que llegará.

La canción forma parte del disco en el que lleva trabajando cinco años y que verá la luz este mismo año.

"Nunca había tenido una parte tan dura de la parte creativa como con este disco porque es un traje hecho absolutamente a medida. Son historias que me han llegado, que yo he vivido con mi lenguaje, con mi melodía, con mi musicalidad y juntándome con los autores y productores que más me gustan", narra Bustamante.

"Es el primer disco totalmente de autor y todas las canciones las he compuesto yo. He trabajado con el productor que quería, con Pablo Cebrián, durante la pandemia, digamos, viví una etapa, como todos, muy dura. Y a modo de terapia, empecé a escribir historias, escribir poesías, historias y sucesos", cuenta sobre cómo se fue creando un disco arrancando desde un prisma complicado.

David cuenta que se dio cuenta que había juntado un "puñado maravilloso de canciones" y que no podían quedarse encerradas en un cajón. Habían sido su forma de terapia y debían serlo de otra gente. Además el público tiene muchas ganas de conocer lo nuevo, "sentir que la gente me esperaba es realmente bonito".

Quien quiera acudir a la terapia de David debe estar atento a sus redes sociales pues está preparando la gira de este nuevo disco que promete ser alucinante.

Durante dos años el cantante a dedicado su tiempo a Ghost donde dice que ha aprendido muchísimo y que lo ha disfrutado enormemente. Pero ya era hora de volver al directo.

"Echaba en falta el mirar a los ojos a la gente, el hablarle, los silencios, el poder ser yo a mi manera y transmitir mi historia", cuenta el artista cántabro.

David sigue creciendo, dentro y fuera de su zona de confort. Alguien que nunca se conforma está condenado a crecer, y como él dice: "así la vida es mucho más divertida".

El David Bustamante de andar por casa,.

Hace mucho tiempo que conocimos a David Bustamante, el artista, el cantante y todo lo que tiene que ver con su carrera pero, ¿cómo es cuando se apagan los focos?

"Soy una persona que que se pincha la burbuja, no puedo ser artista 24/7 y me va bien así. Entonces desconecto muy bien. Yo cuando me subo al escenario camino diferente, mi postura es diferente, miro diferente y soy el artista, el autor, el cantante", explica sobre cómo es cuando no tiene un micrófono en la mano.

¿La fama? David es alguien normal, querido por la gente pero que ve la fama como algo natural. "Me han visto crecer y saben perfectamente de qué palo voy. Si hubiera tenido alguna careta doble se me hubiera descubierto hace tiempo". David explica que la gente es muy cariñosa con él, tiene fans de todas las edades y reconoce que "es algo muy bonito".

¿Qué recuerdas de tu infancia en San Vicente de la Barquera? "Pues mi barrio, la barquera, el muelle, los barcos, irme a bañar. Cuando teníamos tiempo saltábamos allí a las escalerillas, jugar al fútbol continuamente con una pelota en la calle y cuando se oscurecía allí no había ni móviles ni WhatsApp ni historias. La hora de ir a casa es cuando se iba el sol", cuenta sobre su niñez en su pueblo.

¿Sigues con tus amigos de toda la vida? "Mi pandilla de los cinco años. Estuvieron hace dos fines de semana en mi casa y es lo mejor que me puede pasar. De todas formas, hablo con ellos continuamente. Yo sé lo que han comido sus hijos y si llueve donde viven. Estamos continuamente en contacto. Son la familia que uno escoge".

¿Cómo ves que se normalice que un hombre muestre sus sentimientos? "Pues eso es parte del avance de la sociedad tan necesario. A mí se me utilizaba para atacarme. Era una cosa bastante curiosa y sigo siendo igual".

¿Ha merecido la pena? "Soy una persona tan fiel a mí, a lo que siento, a lo que deseo, a lo que he soñado. Que si hago lo que hago es porque me llena completamente. He trabajado mucho por estar aquí. No llegué por casualidad. Llevo desde que era muy pequeño, desde que soy consciente queriendo hacer y ser quien soy". 

TITULO:  Locos por las motos - MotoGP  -  Martín: “Estoy igual o mejor a nivel de pilotaje que en 2024″ ,. 

  Martín: “Estoy igual o mejor a nivel de pilotaje que en 2024″ ,. 

“Si estaba al 85 % en Tailandia, ahora estoy al 95 %. Me falta ese último detalle que llegará ya para Jerez”, dice. 

 Jorge Martín: "¡Había que creer en Martinator y lo hemos conseguido!" |  Onda Cero Radio

foto - Jorge Martín, ‘Martinator’ está de vuelta en el podio con su tercero en el esprint de Brasil. Aún estaba emocionado cuando AS le dijo que no extrañaba a nadie que hubiera llorado en la vuelta de honor...

“Buah, sabe muy bien después de lo que llevo. El año pasado, obviamente, ya está pasado, pero me puedo llevar muchos aprendizajes de él. Para mí ha sido como un salto del 24 al 26, como si no hubiese existido ese 25. La verdad que cómo afronto las carreras cada entreno es muy similar al 24. Está claro que aún me falta algo con la moto, pero cada vez que salgo a pista voy entendiendo más qué me hace falta para llevarla, qué necesito de la moto y del equipo para que me ayuden. Está claro que he perdido sensaciones después de la caída del qualy, pero es normal caer cuando estás peleando por una pole. Prefiero estar peleando por una pole y caer que estar atrás. Así que nada, las sensaciones son buenas, ha sido una carrera complicada, pero he podido sacar un podio que sabe a gloria", empezó diciendo.

Sobre su buen inicio de temporada, con el quinto y cuarto de Tailandia y ahora este tercero, dijo: “Creo que me he llevado muchos aprendizajes, no solo del 25, también del 24. De saber hasta dónde puedo llegar. Hoy he intentado traer la moto a casa. Mi objetivo era acabar y al final el resultado era algo secundario. Me concentro mucho en mis sensaciones, es la única forma que tengo de ir mejorando mi estilo con la Aprilia porque si me concentro sólo en los resultados, ya estaría. Así que tengo que seguir trabajando, queda mucho trabajo para pillar a Ducati, la verdad, aunque en Tailandia parecía que no, desde dentro yo sabía que era una situación muy peculiar. Es complicado y tenemos que seguir trabajando para mejorar mis sensaciones con la Aprilia.

Al preguntarle si sentía que el campeón ha vuelto, contestó: “Bueno, creo que a nivel de pilotaje he vuelto. Estoy igual o mejor de lo que estaba en 2024, pero estoy con otra moto, entonces necesito un pelín más de tiempo. Físicamente, sí que quizás al 95 %. Si estaba al 85 % en Tailandia, ahora estoy al 95 %. Me falta ese último detalle que yo creo que llegará ya para Jerez o para Europa, pero es cuestión de tiempo. El feeling con la moto está mejorando y poco a poco estoy más cerca de Bezzecchi, que es un poco mi objetivo”.

En cuanto a si acabar por delante de su compañero de box en Aprilia era un plus de moral, dijo: “Marco es Marco y soy yo, y me concentro en mí. Obviamente, está muy bien ganar a tu primer rival, que al final es tu compañero, pero honestamente hacemos trabajo de equipo. Por las tardes nos sentamos juntos, intentamos entender cómo mejorar y luego en pista cada uno hace su historia. Pero es muy importante para el proyecto y para poder acercarnos, tener esa madurez de remar en la misma dirección”.

De cara a mañana: “Es una pista donde, si estuviese en condiciones normales o quizá un pelín más limpia se podría adelantar mejor, pero es muy complicado, porque solo hay una trayectoria y si te sales de ahí hay un poco de agua que va saliendo. Por ejemplo, hoy en carrera era diferente a otros entrenamientos y tienes que estar aprendiendo dónde pasar. Para mañana es importante la salida, gestionar mucho las gomas y tomar una buena decisión en la de atrás”.

Y sobre si cree que en Jerez estará al nivel de los mejores: “Es cuestión de tiempo. Quizás llego a Jerez y aún me falta un puntito, pero yo trabajo al 100 % cada día, hago todo lo que está en mi mano para mejorar. Entreno, recuperación, entreno, recuperación, comida, estado emocional… todo para poder llegar bien a competir. Y al final los resultados son la consecuencia de un trabajo bien hecho. No sé cuándo, si será Jerez, Le Mans, Mugello o yo qué sé, pero volveré a estar al 100 % y hay que estar preparado en ese momento para poder empezar a pelear por grandes resultados".


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