Don Felipe preside por primera vez el desfile de la Fiesta Nacional en ausencia del Rey,.
Ha llegado el coche oficial de los príncipes de Asturias cinco minutos tarde a su particular cita con la historia de hoy, al primer desfile presido por don Felipe en representación del Rey, aún convaleciente de la operación de cadera a la que se sometió el pasado 24 de septiembre.Justo cuando la mañana fresquísima empezaba a caldear. Solos por primera vez el heredero y doña Letizia. Ni la Reina, que esperaba en palacio para presidir la recepción, ni ninguna de las infantas ni sus hijos han estado presentes.
Les esperaban la mitad de los presidentes de gobiernos autonómicos y 10 miembros del Gobierno entre los que se encontraba Cristóbal Montoro. Si hubo abucheos o aplausos no pudieron oirlos porque en este formato reducido del desfile de la fiesta nacional, las tribunas están recoletamente y convenientemente dispuestas y el público dista al menos unos 200 metros de los representantes políticos.
Don Felipe, vestido con el uniforme de teniente coronel aunque preside el acto en su condición de Príncipe de Asturias, ha pasado brevemente revista al batallón de la guardia real. Se ha oficiado el homenaje a los fallecidos por España y se ha escuchado el tronar preciso de la patrulla águila que daba inicio al desfile.
Ha sido igual de breve que el pasado año, ha durado apenas una hora.
En el acto han estado presentes también todos los ministros excepto Luis de Guindos, titular de Economía, los presidentes del Congreso y del Senado y de otras instituciones del Estado como el Tribunal Constitucional.
También han acudido los presidentes de diez de las 17 comunidades autónomas, entre ellos la presidenta de Andalucía, Susana Díaz, que se estrena en este tipo de actos, además de los de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.
El Príncipe, vestido de teniente coronel del Ejército de Tierra, ha pasado revista a las tropas y ha saludado a las máximas autoridades.
Como novedad, este año, los presidentes autonómicos se encontraban en la primera línea de saludo junto a los miembros del Gobierno.
Tras la llegada de los Príncipes ha tenido lugar el izado y homenaje a la bandera, que este año, como en 2012, tampoco ha llegado desde el aire a manos de un especialista de la Patrulla Acrobática del Ejército del Aire como medida de ahorro. Después se ha hecho el homenaje a los caídos, en el que se recuerda a todos los que han dado su vida por España. A partir de ese momento ha dado comienzo el desfile terrestre y aéreo.
El hecho de que sea el Príncipe quien haya presidido el desfile ha obligado a algunos cambios en el protocolo, de tal manera que se han rendido honores de arma e himno nacional en versión breve (20 segundos, frente a los 52 establecidos para el Rey), y se ha disminuido a 19 el número de cañonazos (21 al Rey) y a cinco voces el grito de "viva España" (siete al Rey).
La Reina presidirá el acto en Palacio
El papel del Príncipe ha sido la primera de unas cuantas novedades que se irán notando a lo largo del día. Será también la primera vez que no acuda al desfile la Reina Sofía, y tampoco irá la Infanta Elena, que el año pasado ya fue desplazada de la tribuna de autoridades como modo de potenciar el llamado núcleo central de la Familia Real y reconducir los problemas a los que se enfrentaba con el caso Urdangarin.La decisión de que la Reina esté ausente de la parada, según las fuentes consultadas, la ha tomado el Rey, convaleciente todavía de la primera fase de su operación de cadera: porque se trata de un acto militar, porque de haber asistido su estatus protocolario hubiera sido superior al del Príncipe y porque el Heredero tiene presencia suficiente como para evitar la figura de la Reina Madre.
En realidad, tampoco hay nada reglado sobre este tipo de actos –cosa distinta es la Pascua Militar, de modo que la Casa del Rey habría tomado la decisión entre la Constitución y el Protocolo. La Carta Magna sólo reconoce las figuras del Rey y del Príncipe Heredero –y sus esposas ejercen su cargo en calidad de consortes, pero las normas protocolarias hacen que la Reina prevalezca sobre Don Felipe, así que se consideró más apropiado que Doña Sofía presidiera la recepción en el Palacio Real.
En el desfile se ha interpretado la versión corta del himno de España, la de 26 segundos, frente a la destinada a la presencia del Rey, que se prolonga hasta los 52. En cuanto a la recepción en el Palacio Real, sólo desfilarán las autoridades y no el millar de invitados, como ha ocurrido siempre.
El Príncipe tomará la palabra en un brindis ante el millar de invitados a la recepción para trasladarles un breve mensaje de bienvenida, en nombre del Rey.
Fuentes de la Casa del Rey han explicado que don Felipe se dirigirá a los invitados desde un micrófono instalado al efecto en el comedor de gala, donde se reunirán toros ellos después del saludo protocolario con que la Reina, los Príncipes y la infanta Elena recibirán en la saleta Gasparini a las principales autoridades presentes.
Agradecimiento de Morenés
El ministro de Defensa, Pedro Morenés, en un mensaje por videoconferencia dirigido a las tropas españolas en el exterior, les ha agradecido su esfuerzo para mantener "la paz y la seguridad" en el mundo y les ha transmitido la "gratitud" del Rey por su "sacrificio" y "entrega".Morenés ha expresado el orgullo que siente por las tropas españolas destacadas en misiones internacionales y les ha dado a todos las gracias por situar el nombre de España "a la altura que se merece".
Les ha trasladado también un mensaje del Rey en el que el monarca les hace llegar su "más cariñosa" felicitación, "reconocimiento y gratitud" por cumplir fielmente la labor que les ha sido encomendada "en beneficio de la paz y la seguridad internacional".
Morenés, acompañado en el Ministerio por el jefe del Estado Mayor de la Defensa (Jemad), Fernando García Sánchez, y el jefe del mando de operaciones del Estado Mayor de la Defensa, almirante Teodoro López Calderón, ha pedido también a las tropas que cumplan con la misión que les ha sido encomendada, con los acuerdos que España mantiene con sus aliados y que "no descuiden" su propia seguridad.
te siento en esta habitación conmigo
teniendo tu respiración tan cerca
haces que se me valla
mis dudas sobre ti
me acerco lentamente con mi mano
sabiendo cual será nuestra respuesta
voy sin saber lo que harás de mi
prefiero callarme a consefar que me haces sentir
he abierto mis ojos
cancelando mis enojos
y he sentido que te tengo un poco mas
aprovecho y me cuelo enredendote en mi pelo
insistiendo en que me vuuelvas a buscar
90 minutos no puede durar el amor..
pideme mas
la luna brilla mas cuando esta inquieta
quedando el sol detras para alumbrarla
así me siento yo, siempre andas detras
a mi alrededor te intuyo
son mis besos solo tuyos
aunque bese a otro mas
he abierto mis ojos
cancelando mis enojos
y he sentido que te tengo un poco mas
aprovecho y me cuelo enredendote en mi pelo
insistiendo en que me vuelvas a buscar (bis)...
90 minutos no puede durar el amor..
pideme mas,.
TÍTULO; QUE HAY DE NUEVO, UN HOMBRE Y SEIS MUJERES,.
Internacional,.
Relato de una noche de horror de trece turistas españoles en Acapulco,.
Seis días después del brutal asalto la Policía mexicana investiga una pista fiable y ayer detuvo a seis sospechosos,.
Puente de la Constitución en México,. Un grupo de amigos (seis españolas, una mexicana y siete españoles) decide alquilar una villa a las afueras de Acapulco, Casa Banbaje, que han encontrado en internet. Uno de los muchos bungalós que salpican la costa, al pie de una playa con el sugerente nombre de Encantada y a espaldas de la laguna de Tres Palos. Junto al entorno paradisíaco la casa ofrece privacidad, piscina, solarium, jardín, porche... Considerado el precio medio de alquiler en la zona, la estancia de fin de semana costaría alrededor de 28.000 pesos, unos razonables 1.635 euros a dividir entre catorce personas.
El chalecito de dos plantas con techos de
palma, entre el aeropuerto y el poblado de Barra Vieja, queda a un
costado de la carretera. Un camino de tierra que conduce al mar separa
la sólida construcción color teja de unas cabañas, «Bambuddha», donde se
ofrecen cursos de yoga. Los turistas saludan a la propietaria del hotel
y no pierden más tiempo que para disfrutar del descanso entre el
inclemente sol y las bravías aguas del Pacífico.
Armados y encapuchados
Sábado y domingo habrían transcurrido entre
baños y risas. Pero a eso de la una de la madrugada del lunes se desata
el terror. Un grupo de hombres armados y encapuchados
salta la cerca que rodea la vivienda y se introduce en el interior. Se
desconoce su número exacto, pues los asaltantes se distribuyeron en
distintas habitaciones mientras van separando a los hombres de las
mujeres. Las autoridades detuvieron anoche a seis sospechosos.
Mientras los amenazan con armas cortas,
los criminales atan a los muchachos con cables eléctricos y los
amordazan con los elásticos de los bañadores de sus amigas. Los despojan
de sus teléfonos móviles, ordenadores, carteras, cámaras fotográficas,
tarjetas de crédito, alguna prenda de vestir y todo el dinero. Después,
en una alevosa orgía de maldad que se prolonga durante más de dos horas, se turnan para vigilarlos al tiempo que violan a las chicas. Sólo se salva la esposa mexicana de uno de los varones, por ser de dicha nacionalidad.
Amparados por la soledad y el silencio de la
noche (quizá ladraba un perro a lo lejos), los delincuentes aún tienen
tiempo para beber mezcal hasta que, bien pasadas las 3 de la madrugada,
abandonan la casa no sin antes amenazar a sus víctimas para que no
presenten denuncia. Hasta tres horas más tarde, ya con el clarear del
alba, los jóvenes no consiguen sacudirse el miedo que los atenaza y
pasan a pedir auxilio al «Bambuddha». Será la dueña del establecimiento
quien alerte.
Tras recibir asistencia consular -durante todo
el lunes estuvieron acompañadas por la secretaria del cónsul honorario
en Acapulco, pues Pedro Haces regresaba ese día de España- y presentar
la correspondiente denuncia,
las mujeres, acompañadas por funcionarios de Turismo, prestan
declaración ante la Agencia del Ministerio Público para la Atención de
Delitos Sexuales. Esa misma noche partirán en dos camionetas de regreso a
la Ciudad de México, con la esperanza de que los 380 kilómetros de
distancia contribuyan, con el tiempo, a que se desvanezca la pesadilla.
Poca información
Poco ha trascendido sobre la identidad de los
trece españoles ante la reserva mantenida por las autoridades locales y
el cuerpo diplomático. Se sabe que ninguno ha cumplido aún los 40 ni
cumplirá ya los 25. Que muchos de ellos residen y trabajan en el
Distrito Federal. Que proceden de lugares tan dispares como Salamanca o La Coruña. Y que algunos amigos habían llegado desde la Península para compartir unos días de vacaciones en México.
Mientras, la noticia pesa como una losa sobre Acapulco,
el que fuera en los años cincuenta balneario para las estrellas de
Hollywood y que hoy, gracias al turismo local, empezaba a levantar
cabeza después de que la violencia del narcotráfico vaciara sus hoteles.
Las tres administraciones -local, estatal y
federal- se han volcado en la investigación del crimen, que adjudican a
la delincuencia común. El gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre,
insistía ayer en que «se tienen pistas muy cercanas para detenerlos».
Las autoridades municipales y regionales niegan que la zona oriente de
Acapulco sea un foco delictivo,
pero ahora se ha sabido que desde hace más de un año una banda asolaba
el área y ninguna de las dependencias involucradas en el Operativo
Guerrero Seguro tenía asignada su vigilancia.
Fuentes federales admiten que desde noviembre
de 2011 se han registrado al menos ocho violaciones en el lugar. Sergio
Sarmiento detallaba en el diario «Reforma» varios sucesos, como la
irrupción de un grupo armado en una casa con 15 personas y al robo de
sus pertenencias siguió la violación de las mujeres.
¿Chivos expatorios?
«En todos los casos los criminales advirtieron a
las víctimas que si presentaban denuncias, habría represalias. Una de
las mujeres decidió presentarla, pero en el Ministerio Público le
dijeron que no había médico forense». El nuevo fiscal general de la
República, Jesús Murillo, se interesó por el asunto y se capturó a
algunos presuntos miembros de la banda.
«En los primeros días de noviembre nos metimos a
una casa donde nos chingamos (apoderamos) unas joyas, relojes, unas
cámaras, unos IPhone y otras cosas de la casa donde la banda les dio
violín (violó) a una doña (señora) y a sus hijas», declaró uno de los
detenidos. Tras repetirse los delitos, cabe la duda: ¿Se capturó entonces a los verdaderos responsables o se buscó, como tantas veces, a chivos expiatorios?
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