viernes, 8 de mayo de 2026

Cartas Olvidadas - A QUEMARROPA O LIGAR - Eugenia de York reaparece con un mensaje de amor y la noticia de su tercer embarazo en plena tormenta mediática ,. / Cartas en el Cajon - Taparse la cara ,. / REVISTA TENIS - Djokovic se alía con la suerte: Musetti se retira por lesión en los cuartos de Australia cuando ganaba con claridad ,.

   TITULOCartas Olvidadas -  A QUEMARROPA O LIGAR - Eugenia de York reaparece con un mensaje de amor y la noticia de su tercer embarazo en plena tormenta mediática,.

Eugenia de York reaparece con un mensaje de amor y la noticia de su tercer embarazo en plena tormenta mediática,.

En medio del ruido que rodea a su familia, la princesa rompe su silencio con una declaración íntima a Jack Brooksbank, por su 40 cumpleaños,.

Jack Brooksbank y Eugenia de York

foto - Eugenia de York y Jack Brooksbank,.

Buckingham Palace ha comenzado la semana con el anuncio oficial de que la princesa Eugenia y su marido, Jack Brooksbank, ampliarán la familia este mismo verano. "Sus Majestades los reyes están encantados con la noticia", reza el mensaje oficial, que viene acompañado de una imagen muy significativa: sus hijos mayores, August, de 5 años, y Ernest, de 2, posando mientras sostienen la ecografía de su futuro hermano o hermana.

Además, hay gestos que, por su aparente sencillez, terminan teniendo un eco inesperado. En el caso de Eugenia de York, su regreso a Instagram tras semanas de silencio no ha sido una publicación más, sino una toma de posición emocional en medio de un contexto especialmente delicado para su entorno familiar.

La hija menor del príncipe Andrés y Sarah Ferguson llevaba tiempo alejada de una red social que suele utilizar con naturalidad y cercanía. Su ausencia no había pasado desapercibida, sobre todo en un momento en el que el foco mediático vuelve a situarse sobre su familia a raíz del caso Epstein. Sin embargo, el 3 de mayo de 2026, la princesa decidió romper ese silencio por un motivo muy concreto: celebrar el 40 cumpleaños de su marido, Jack Brooksbank.

Lo hizo con una publicación que se aleja de cualquier artificio institucional. Varias imágenes, cuidadosamente elegidas, dibujan un retrato íntimo del empresario: relajado frente al mar, cómplice con su hijo mayor, ajeno -al menos en apariencia- al ruido exterior. "Feliz cumpleaños, mi amor", escribió Eugenia, en un mensaje breve pero cargado de significado. En tiempos donde cada palabra se mide, la naturalidad se convierte en una forma de resistencia.

La pareja, que lleva más de una década y media de relación, ha construido una historia que combina discreción y estabilidad dentro de un entorno tradicionalmente expuesto. Padres de August y Ernest, su vida familiar se ha mantenido, en la medida de lo posible, al margen de los titulares. Este aniversario simbólico no solo celebra la edad de Brooksbank, sino también la solidez de un vínculo que ha sobrevivido a la presión constante de la vida pública.

El contexto, sin embargo, no puede ignorarse. Las últimas semanas han estado marcadas por una renovada atención mediática hacia el pasado del príncipe Andrés, lo que ha afectado inevitablemente a su círculo más cercano. En ese escenario, el gesto de Eugenia adquiere una lectura adicional: no solo es una declaración de amor, sino también una forma de reafirmar su núcleo personal frente a la adversidad.

Hace apenas unos días, la princesa reaparecía en Sicilia, asistiendo a la boda de unos amigos. Una escapada que, más allá del glamour asociado, parecía ofrecerle un respiro necesario. Allí, entre celebraciones y paisajes mediterráneos, volvía a mostrarse sonriente, recuperando una imagen de normalidad que contrasta con la tensión de las semanas previas.

Quizá por eso su publicación resulta tan significativa. No hay grandes discursos ni referencias explícitas a la polémica. Solo una serie de imágenes y una frase que, en su sencillez, lo dice todo,.

TITULO: Cartas en el Cajon - Taparse la cara ,.

 Taparse la cara ,.

Puigdemont no es Konrad Adenauer, pero le llega para entender cómo se van abriendo los mares para su regreso a Cataluña,.

 Cómo llevar mascarilla con un calor sofocante y no dejarse la piel en el  camino | Bienestar | BuenaVida | EL PAÍS

foto - Una mujer se tapa la cara con la mascarilla,.

 Pronto nos quitaremos la quirúrgica. Llevo apuntado en mi cuaderno que la mascarilla concede a nuestra belleza el beneficio de la duda, que es lo poco que nos queda. En la mayoría de los casos, al descubrir el rostro tapado experimentamos una pequeña decepción, pues en lo oculto imaginamos una cara más bonita, una dentadura más blanca, una nariz más pequeña, una mandíbula que muestre más determinación. No somos guapos, pero somos buena gente. En un monte de La Rioja han acampado dos centenares de nuevos hippies en una reunión nudista en favor del amor universal. En cada periódico trabaja un redactor que, nostálgico de un ayer lejano y despreocupado, escribe desde el escándalo que en la comuna practican «sexo a todas horas» y que empujan más que la delantera de los All Blacks; no será para tanto. La ley obliga a taparse la boca, pero no dice nada de lo demás. La mascarilla es la nueva hoja de parra. Estamos desnudos.

Volverán las caras al aire, las oscuras golondrinas y Puigdemont de Waterloo. En el pelo de Carles anida el cuento de la libertad del pueblo catalán y una docena de palomos buchones. Es Santiago Carrillo con pelazo en lugar de con peluca. A Oriol Junqueras ya lo comparan con Mandela. En diez años, los documentales nos lo venderán como la princesa Disney de la segunda transición o será la tercera, qué importa. Se trata de sembrar una mentira y esperar. Mi padre mandó a casa de unos ganaderos de Salamanca una caja de txakoli y un par de kilos de percebes y al tiempo le respondieron que el vino estaba algo picado y que habían plantado los percebes en la huerta: «Lo otro lo sembramos y a ver qué pasa», dijeron.

Puigdemont no es Konrad Adenauer, pero le llega para entender cómo se van abriendo los mares para su regreso a Cataluña. Con la reforma del delito de sedición, la reducción de las penas y el derribo de la estructura argumental del Estado en el debate internacional, en un tiempo entrará en Barcelona subido en una borriquita de la raza de Girona y será recibido por multitudes que llevarán en sus manos ramas de olivo. España no podrá decir ni «Esta sentencia del Supremo es mía». Dijo Sánchez que traería a Puigdemont a España, pero no de esta manera.

«Dijo Sánchez que» debería considerarse un género periodístico en sí mismo. Quizás el daño mayor de esta cosa que no sabe uno cómo llamarla sea el proceso argumental que lleva a desmontar la versión del Estado por la que los que habían vulnerado la Ley eran los independentistas. El Gobierno se ha empeñado tanto en defender los indultos de los políticos presos que le aseguran la legislatura que ha terminado dándole la razón a los condenados. En dos días, el sanchismo te cambia la bañera por un plato de ducha y te monta esta cosa del final del enfrentamiento, la magnanimidad y en definitiva el proceso de paz con los catalanes que vendrá de la mano del nuevo Govern. Tienen tantas esperanzas en Pere Aragonés que se le está poniendo cara de niño torero. Si alguien escucha al Gobierno, entiende que viene a poner fin a un conflicto en el que los dos bandos han agredido y que se va a subsanar un error de todos, a defender la concordia y el diálogo frente a una justicia revanchista, excesiva y vengativa. Así se arrastra a España por el lodazal de admitir que estaba equivocada, aunque no se sabe en qué.

TITULO:  REVISTA TENIS -  Djokovic se alía con la suerte: Musetti se retira por lesión en los cuartos de Australia cuando ganaba con claridad ,. 

Djokovic se alía con la suerte: Musetti se retira por lesión en los cuartos de Australia cuando ganaba con claridad,.

El italiano estaba dominando con claridad al ganador de 24 Grand Slams, 6-4 y 6-3, pero se hace daño y no puede acabar el partido,.

Lorenzo Musetti, left, of Italy embraces Novak Djokovic of Serbia after retiring from their quarterfinal match at the Australian Open tennis championship in Melbourne, Australia, Wednesday, Jan. 28, 2026. (AP Photo/Asanka Brendon Ratnayake)
 
foto - Djokovic y Musetti se saludan después de la retirada del italiano,.

Lorenzo Musetti pegó un ganador de derecha para llevarse el segundo set. Iba ganando 6-4 y 6-3 a Novak Djokovic, el diez veces campeón en el Open de Australia, triunfador en 24 Grand Slams, el hombre récord en la historia del tenis. Era posiblemente uno de los partidos de su vida, pero no lo celebró. Algo estaba mal en su cuerpo y en el tercer juego del tercer set al correr a por una bola, se paró e hizo públicos esos problemas. Pidió la atención médica, fue tratado en la zona del muslo, del abductor o del pubis derechos, tapada la zona con una toalla, y poco después se retiró, con 6-4, 6-3 y 1-3. Un drama para el italiano de 23 años, para el número cinco del mundo, que lo estaba bordando.

“Es tu cuerpo, yo te voy a apoyar en lo que decidas”, le decía Josep Perlas, el entrenador español, a Musetti. Han empezado esta campaña juntos y de momento el resultado estaba siendo brillante, pero el tenista sabía que no iba a poder aguantar, no podía correr ni moverse y no quedaba un juego o dos, era un set casi entero. Intentó jugar a tiros, pero así es imposible. El problema era su cuerpo, no el rival. No alargó la agonía y fue a dar la mano a Nole, al que explicó lo que le sucedía.

Djokovic también estaba tocado por una enorme ampolla en un pie, pero no quiso ponerlo como excusa en la entrevista posterior al encuentro. “No sé qué decir”, aseguraba el serbio ante la situación. “Él mereció ganar. Espero que se recupere pronto”, añadió.

El partido lo empezó Novak con un break, pero no tardó en deshincharse. El juego de su rival comenzó a hacerle daño. La variedad de Musetti le complicó de verdad la vida. Con el revés a una mano, que en los tiempos en los que corren es símbolo de una pequeña debilidad, combinaba los tiros más potentes con el cortado, paraba el ritmo y Djokovic se hacía un lío y fallaba. Cometía demasiados errores que no suele y por momentos incluso le faltaba energía. Se destensaba a la hora de hacer una dejada, y la pelota se quedaba en la red; o la derecha se iba al pasillo... Era raro, pero parecía por momentos que se rendía a su destino. Ni siquiera recurrió a sus gritos o a los líos con el público, que en ocasiones le reactivan cuando parece perdido.

“Gracias a dios puedo volver a jugar el viernes”, dijo. Se enfrentará en semifinales al ganador del Sinner contra Shelton. Está siendo un Open de Australia extraño para él. Los octavos de final no los tuvo que jugar porque Mensik se retiró antes de empezar. Musetti lo hizo cuando tenía mucha ventaja. Sea como sea, Novak sigue en la pelea por su Grand Slam número 25.

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