miércoles, 13 de mayo de 2026

DESAYUNO - CENA - MARTES - MIERCOLES -JUEVES - VIERNES - Carmen Posadas - Me perdoné ,. / EL PAPEL HIGIENICO ROJO - EL D.N.I. - España - Tragedia en los ferrocarriles - No vivamos encapsulados en búnkeres ideológicos ,. / Donde comen dos - Sardinas Cuca - Patatas con bacalao y tortilla de habas ,.

 

DESAYUNO - CENA - MARTES - MIERCOLES -JUEVES - VIERNES - Carmen Posadas - Me perdoné ,. 

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 Carmen Posadas - Me perdoné,.

 Carmen Posadas: “En el Titanic me habría ahogado seguro. Cuando la  situación se vuelve desesperada, los que se salvan son los que están  dispuestos a dar codazos, a pasar por encima de

 Carmen Posadas ,.

Una amiga que me conoce bien me mandó el otro día una canción interpretada por Valerie Luh que se llama como este artículo: Me perdoné. «Toma –me dijo–, esta eres tú». Vaya por Dios, y yo pensaba que no se me notaba tanto. Me refiero al hecho de que soy la peor tirana, la esclavista más implacable de mí misma y no me perdono ni media. De hecho, no paro de echarme broncazos. («¡Pero cómo se te ocurre, eres un perfecto desastre, todo lo haces mal! ¿¿Otra vez metiendo la pata??»). 

 

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(Desayuno)

Sí, ya sé, como táctica psicológica es pésima y lo que recomiendan los que entienden es recurrir al refuerzo positivo, es decir, elogiarse lo más posible, darse a cada rato palmaditas en el hombro. Pero qué quieren que les diga, a mí no me sale. Son demasiados años practicando el fustigar y el mea culpa.

 

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(Cena )

Conste que no reniego del todo de este método. Pienso que ser exigente con uno mismo tiene sus ventajas. Se alcanzan bastantes metas dejando a un lado la complacencia, y tampoco puedo decir que me haya ido demasiado mal con la autoexigencia. Pero se acabó, dentro de unos meses cumpliré setenta y tres añazos y he decidido perdonarme. Aunque, para serles del todo sincera, no se me había ocurrido semejante posibilidad hasta que oí esta canción.

«Me castigué por no ser suficiente, por cada vez que no supe querer bien». Esa soy yo. ¿Les pasa a ustedes algo similar?

Ya saben cómo sobrevienen en la vida esta clase de epifanías. De pronto se mira una en determinado espejo y se reconoce en él, y eso es lo que me ha pasado a mí con la letra de esta canción. Como, por ejemplo, cuando dice: «Me pedí tanto que nunca me di, me juzgué duro por cada tropezar. Olvidé que estaba aprendiendo y que caerse también es parte de estar». También esta otra estrofa parece escrita para mí: «Me castigué por no ser suficiente, por cada vez que no supe querer bien». Esa soy yo. ¿Les pasa a ustedes algo similar? ¿Por qué nos cuesta tanto perdonarnos? ¿Será por eso que muchos señalan el sentido de culpa que nos inculca la religión? ¿O será por un simple complejo de inferioridad?

Curiosamente y en contraposición, el mundo está cada vez más lleno de personas que están encantadas de haberse conocido y que se creen la divina pomada. Gentes para las que la culpa de todo lo que les pasa la tienen siempre otros: sus padres, por ejemplo, que no las comprendían, o esa profe tan borde que castigaba injustamente, o aquel amor traidor que las plantó como una lechuga… En el fondo me dan bastante envidia las personas que siempre encuentran coartada para sus fracasos. Seguro que duermen mejor que yo, que me paso toda la noche sacándome faltas.

Pero cada pecado tiene su penitencia. Los que creen que otros tienen la culpa de sus fracasos nunca solucionan sus problemas, mientras que los que pensamos que la culpa es nuestra vivimos fustigándonos. ¿Dónde estará el punto medio? Vuelvo a consultar la letra de la canción de Valerie Luh en busca de una pista y encuentro esta estrofa: «Pero hoy por fin desperté sin ese peso. Hoy me hablé con algo de amor». Supongo que el secreto está en eso, en quererse. Pero en quererse bien. Perdonándose, sí, pero sin perder el sentido crítico. No parece fácil porque uno es mal juez de sí mismo.

Mi problema, además, y como les he contado más de una vez, es que soy de una haraganería cósmica, contumaz, estratosférica. De hecho, esa es la razón por la que he acabado convirtiéndome en la peor negrera de mí misma. Si por mí fuera, no haría otra cosa que estar tumbada, a ser posible bajo un cocotero, con un copazo y un buen libro. Lindo panorama, la reina del dolce far niente, la más inoperante e indolente. Siendo así, ¿qué pasará si bajo la guardia? Me da vértigo, pero voy a darle un voto de confianza a la canción de Valerie Luh. A veces en la vida no hay más remedio que jugársela a prueba-error. Ya les contaré cómo me va con este nuevo método y si consigo alcanzar un equilibrio aceptable entre autoexigencia y autoindulgencia. De momento, he encontrado otra estrofa de la canción que me anima a intentarlo, y es esta: «Soltar es volver a respirar, y solo por eso, me perdoné».

 

TITULO:   EL PAPEL HIGIENICO ROJO - EL D.N.I. - España - Tragedia en los ferrocarriles - No vivamos encapsulados en búnkeres ideológicos ,. 

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 España - Tragedia en los ferrocarriles - No vivamos encapsulados en búnkeres ideológicos,.

El cardenal de Madrid, José Cobo, apela a la unidad de los políticos tras la tragedia de Adamuz en el funeral de la catedral de la Almudena,.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso (2i), y el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida (dcha), entre otros, asisten a la misa funeral católica por las víctimas de los accidentes ferroviarios de la pasada semana organizada por la Provincia Eclesiástica de Madrid, este jueves en la Catedral de Santa María la Real de la Almudena. EFE/Daniel González
 
Misa funeral en recuerdo de las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz,.

Samuel, Jesús, María Eugenia, María Luisa, Trinidad, Pablo, Mari Carmen, Francisco Javier. Uno a uno y por su nombre. El cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo, ha arrancado su homilía en el funeral por los fallecidos madrileños del accidente de trenes de Adamuz nombrándolos en un gesto de cercanía en medio de la solemnidad de la eucaristía que presidió en la catedral de la Almudena. Junto a él, en el altar, los obispo de toda la provincia eclesiástica madrileña, que apostaron por una misa conjunta para rezar por las víctimas mortales, pero también por sus familiares y por la recuperación en los enfermos. Junto a Cobo, el obispo de Getafe, Ginés García Beltrán; el obispo de Alcalá, Antonio Prieto; así como los obispos auxiliares Vicente Jiménez y José María Avendaño.

 

En el primer banco del templo abarrotado ha estado la promotora del acto, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, acompañada del alcalde de la capital, José Luis Martínez Almeida, el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, y el presidente del Senado, Pedro Rollán. Junto a ellos también ha estado el alcalde de Carabaña, Mario Terrón, hermano de una de las víctimas.

 

«Hoy la Iglesia permanece en silencio junto a un pueblo herido», ha reflexionado el purpurado, desde el convencimiento de que «sentimos la necesidad de reunirnos para afrontar desde la fe el dolor de las víctimas y la solidaridad de los vecinos y de los cuerpos de emergencia que a todos nos ha tocado profundamente».

En su homilía, el arzobispo de Madrid ha aplaudido los «gestos de amor» que ha demostrado la ciudadanía a lo largo de estos días. De la misma manera, no ha dudado en lanzar una petición a los líderes de diferente signo político que tenía enfrente. «Estamos llamados a cuidarnos unos a otros, no a enfrentarnos ni a vivir encapsulados en nuestros propios búnkeres personales o ideológicos», comentó, justo en una jornada en la que, a pocos metros de la catedral, en el Senado, arreciaba la tormenta con la comparecencia del ministro de Transportes, Oscar Puente.

Para el cardenal Cobo, la tragedia tiene que marcar un antes y un después para que toda la sociedad, con los poderes públicos al frente, ponga en marca «una humanidad más fraterna», creando «espacios de encuentro, de cuidado mutuo, de solidaridad verdadera». «Que esta tragedia nos haga amar más. Que a todos nos ponga de nuevo al servicio del bien común, convirtiendo el dolor en herramienta para la paz, la concordia y la convivencia», ha remarcado.

Con la mirada puesta en quienes han perdido un ser querido en este accidente ferroviario, el purpurado ha subrayado que el silencio que sobrevuela en los momentos más duros «no es vacío ni ausencia, sino un silencio lleno de nombres, de historias truncadas, de vínculos rotos demasiado pronto». «Porque cada vida perdida deja un vacío infinito», ha explicado.

Desde ahí se adentró en la pregunta sobre la presencia o ausencia de Dios ante cualquier catástrofe. «Está presente en cada gesto de consuelo, en cada abrazo, en cada mano que sostiene a otra», ha ofrecido como respuesta. Fue el punto de partida que utilizó como para poner el foco en Jesús resucitado que «se queda con nosotros e ilumina la experiencia de la muerte con su compañía, con la compañía de los nuestros».

«En medio de la perplejidad, de la fragilidad y de nuestros miedos, Cristo nos dice que la muerte no tiene la última palabra», comentó más adelante, remarcando que «la última palabra para Dios es la resurrección». «Esa es la luz que hoy se nos da para caminar y atravesar las fragilidades de la vida. Esa es nuestra verdadera esperanza», sentenció. Al hilo de esta reflexión, detalló que la esperanza del cristiano «no niega el dolor, pero que se niega a creer que la vida y el amor terminen en una tumba». «El amor permanece», ha sentenciado.

 

TITULO : Donde comen dos -  Sardinas Cuca -  Patatas con bacalao y tortilla de habas,.  

Donde comen dos -  Sardinas Cuca -   Patatas con bacalao y tortilla de habas   , fotos,.

  Patatas con bacalao y tortilla de habas ,.

 Cómetelo viaja a la Vega de Granada con unas tradicionales patatas con  bacalao y tortilla de habas

Propone un nuevo recorrido gastronómico por la Vega de Granada para descubrir la calidad y riqueza de sus productos de huerta ecológica. El espacio culinario elaborará en esta ocasión dos recetas tradicionales de la cocina andaluza: unas reconfortantes patatas con bacalao y una sabrosa tortilla de habas con jamón.

 Sardinas picantes | Conservas Cuca

El primero de los platos combina ingredientes sencillos y llenos de sabor en un guiso tradicional donde las patatas y el bacalao se mezclan con un sofrito de ajo, cebolla y pimiento rojo. La receta se completa con el aroma de la cúrcuma y el laurel, aportando profundidad y equilibrio a una elaboración casera ideal para cualquier época del año.

La segunda propuesta del programa será una jugosa tortilla de habas, elaborada con habas frescas, jamón y un toque de comino que potencia el sabor del conjunto. Una receta sencilla pero muy representativa de la cocina popular andaluza, en la que los productos de temporada cobran todo el protagonismo.

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