lunes, 25 de mayo de 2026

El Objetivo La Sexta - SALVADOS LA SEXTA - La noche encendida - Oficina - Economia - Mutua Madrileña toma el control de las colombianas Seguros del Estado y Seguros de Vida del Estado y refuerza su apuesta por Latinoamérica ,. / La hora de los Fósforos - La Cope - CARLOS HERRERA - El señor de los bosques - Guipúzcoa - Chillida - Leku ,. / RADIO - TELEVISION - EL TRANVÍA DEL TIEMPO - EL BOTIJO - Cine Bigote - Eider Rodríguez, la fragilidad de lo indestructible ,. / Comando actualidad - La conferencia de Santa Marta pone en el punto de mira los beneficios de las petroleras: “Están ganando con nuestra dependencia” ,. Jueves - 4 - Junio ,. / LAS GAFAS ROJAS - Ruralitas - La Asomada (Fuerteventura) y Pastores (Salamanca) ,. / EN PORTADA CRONICAS MUJERES VIAJERAS - Dolores Vázquez, al recibir una medalla por la Igualdad del Gobierno: “He perdonado, he aprendido a vivir y a querer; os quiero” , El día en el que acunamos a Dolores Vázquez ,. Jueves - 4 - Junio ,.

 

TITULO: El Objetivo La Sexta - SALVADOS LA SEXTA -  La noche encendida  - Oficina - Economia -  Mutua Madrileña toma el control de las colombianas Seguros del Estado y Seguros de Vida del Estado y refuerza su apuesta por Latinoamérica,.    

Pedro Ruiz nos presenta su nuevo espectáculo, 'Mi vida es una anécdota... |  TikTok


 
 La noche encendida,.
 
 
 'La noche encendida' no será solo un programa de charlas, espectáculo, música, comedia, sorpresas e invitados, presenta
do por Pedro Ruiz, por La 2,foto,. etc,.

Mutua Madrileña toma el control de las colombianas Seguros del Estado y Seguros de Vida del Estado y refuerza su apuesta por Latinoamérica,.

El grupo español prevé mantener el empleo y lanzar un plan estratégico para acelerar su diversificación y crecimiento,.

El presidente de Mutua Madrileña, Ignacio Garralda, hoy, durante la junta de la compañía
 
foto - El presidente de Mutua Madrileña, Ignacio Garralda,.

Mutua Madrileña ha aprobado elevar su participación en las aseguradoras colombianas Seguros del Estado y Seguros de Vida del Estado del 45% al 100%, una operación con la que el grupo español pasará a controlar ambas compañías, según ha informado hoy.

La transacción ha recibido el respaldo de cerca de una decena de sociedades colombianas propietarias del 55% restante del capital. Está previsto que la operación se cierre durante el último trimestre del año, una vez obtenidas las autorizaciones regulatorias correspondientes.

Según ha explicado Mutua, las compañías continuarán operando bajo las marcas Seguros del Estado y Seguros de Vida del Estado y seguirán desarrollando su actividad en colaboración con Mutua Madrileña para impulsar el crecimiento del negocio asegurador en Colombia.

Dentro del nuevo plan de desarrollo, Mutua Madrileña prevé mantener el empleo, reforzar la capacidad tecnológica de ambas entidades mediante nuevas inversiones y poner en marcha un plan estratégico orientado a acelerar su diversificación y crecimiento.

Con la culminación de la operación, el grupo español asumirá la presidencia de la junta directiva de las aseguradoras y consolidará sus resultados en las cuentas del grupo por integración global.

La aseguradora española ha decidido incrementar su participación debido a la evolución positiva que han experimentado las compañías desde su entrada en el accionariado en junio de 2020, así como por las perspectivas de crecimiento de la economía colombiana.

En el último ejercicio, Seguros del Estado y Seguros de Vida del Estado registraron ingresos por primas superiores a los 350 millones de euros y un beneficio ordinario de más de 20 millones de euros.

Según ha destacado el presidente de Mutua Madrileña, Ignacio Garralda, “la adquisición del 100% de Seguros del Estado refleja la sólida confianza del grupo empresarial en las perspectivas de crecimiento de la compañía en el mercado colombiano”. El directivo ha añadido que la aseguradora ha demostrado “fortaleza financiera y una elevada capacidad de adaptación a los cambios del mercado”.

Plan estratégico,.

La operación se enmarca dentro del Plan Estratégico 2024-2026 de Mutua Madrileña, centrado en avanzar en la diversificación geográfica y aprovechar oportunidades de crecimiento inorgánico.

El grupo asegurador mantiene una posición de liderazgo en España en seguros generales, automóviles y salud, además de contar con presencia internacional en Chile a través de BCI Seguros, donde controla el 60% del capital desde 2020.

Con esta nueva adquisición, Mutua Madrileña refuerza su apuesta a largo plazo por Colombia, una economía que, según datos del FMI, ha registrado el mayor crecimiento acumulado de América Latina entre 2019 y 2025.

Seguros del Estado y Seguros de Vida del Estado cuentan con 70 años de trayectoria en el mercado colombiano y una cuota cercana al 6%. Su negocio se concentra principalmente en el ramo de No Vida, que representa alrededor del 90% de su facturación. Las dos compañías suman más de 1,3 millones de asegurados, cerca de 1.400 empleados y una red comercial formada por unos 3.300 corredores y agentes, además de 32 sucursales y agencias distribuidas en 24 ciudades colombianas.

TITULO:  La hora de los Fósforos - La Cope - CARLOS HERRERA - El señor de los bosques -  Guipúzcoa -  Chillida - Leku ,.

  La hora de los Fósforos - La Cope - CARLOS HERRERA - El señor de los bosques  -  Guipúzcoa -  Chillida - Leku , fotos,.

  Guipúzcoa -  Chillida - Leku,.

 Jardines con historia - Guipúzcoa: Chillida-Leku

 El escultor Eduardo Chillida tuvo un sueño: encontrar un bosque donde colocar sus esculturas enormes para que la gente caminara entre ellas. En Hernani, encontró ese lugar, o 

 

como se dice en euskera: leku. Un País Vasco en miniatura con campas, caserío y un bosque pletórico de especies autóctonas.


TITULO:  RADIO - TELEVISION - EL TRANVÍA DEL TIEMPO - EL BOTIJO -  Cine Bigote -  Eider Rodríguez, la fragilidad de lo indestructible ,.  

 RADIO - TELEVISION - EL TRANVÍA DEL TIEMPO - EL BOTIJO - Cine Bigote - Eider Rodríguez, la fragilidad de lo indestructible,.  fotos,.

Eider Rodríguez, la fragilidad de lo indestructible,.

En 'Era todo el mismo hueco' se adentra en las grietas invisibles de la vida cotidiana, donde se acumulan el desasosiego y la verdad más íntima,.


Eider Rodríguez (Rentería, 1977).
 
Eider Rodríguez (Rentería, 1977).

A veces no son las grandes tragedias las que resquebrajan una vida, sino esos pequeños vacíos que se abren sin que apenas se note: una rutina que empieza a pesar, un gesto que ya no encuentra respuesta, una intimidad que se vuelve extraña… Eider Rodríguez (Rentería, 1977) se adentra en esas grietas casi imperceptibles para mostrar cuánto desorden, dolor y verdad pueden contener.

 

El libro reúne seis relatos soberbios recorridos por una misma tensión subterránea: bajo la superficie ordenada de la vida cotidiana se abre un pequeño agujero, una zona de sombra donde se acumulan el deseo, el miedo, la culpa y la insatisfacción. Rodríguez explora 

 

momentos de desequilibrio íntimo —cuando una pareja se resquebraja, una amistad revela su asimetría o el cuerpo se convierte en límite—, aunque se interesa menos por el acontecimiento en sí que por la fisura que lo precede o lo sigue: ese instante en que una vida estable deja ver su precariedad.

Narrativa

  • 'Era todo el mismo hueco'

    • Autora Eider Rodríguez

    • Traducción Ander Izagirre

    • Editorial Random House

    • Año 2026

    • Precio 18,90 euros

    • Páginas 148

    • Valoración *****

Los relatos parten de situaciones sencillas, pero cargadas de una tensión que pronto aflora y que la autora sostiene con maestría: una mujer va alejándose de su vida conyugal mientras una presencia nueva precipita una crisis íntima; el regreso a una casa vinculada a la infancia reabre una memoria compartida que dos amigas no han conservado igual; una pareja decide 

 Botijo de Barro "Chato" - La Cacerola de Barro

 

excavar clandestinamente bajo su casa y eso deriva en una obsesión perturbadora; una cordial cena entre amigos se enrarece hasta convertirse en un episodio incómodo; el estupendo 'Lecciones de buceo', donde una mujer accidentada contempla cómo los suyos disfrutan con unas vacaciones de las que ha quedado excluida, y en el excepcional 'El cráter, una pareja atraviesa la última mañana de la vida de una de ellas intentando sostener, entre gestos cotidianos, una intimidad que ya se ha vaciado por dentro.

Estos cuentos hablan del desgaste de los afectos: el amor aparece como costumbre, dependencia o cansancio, rara vez como ideal intacto; del cuerpo, no como mera presencia física, sino como espacio donde se inscriben la edad, el deseo, la enfermedad, la vergüenza y la fragilidad; de la oposición entre la vida «de orden» y el impulso de fuga: muchos personajes han construido una existencia razonable, pero sienten que algo en ella se ha vaciado.

De ahí el «hueco» del título, que funciona como imagen unificadora. Estos temas, centrales en la obra de Rodríguez, ya estaban presentes en 'Un corazón demasiado grande' (2019), cuyo primer relato adaptó Pilar Palomero en la hermosísima película 'Los destellos'. Este nuevo libro bien podría ser la continuación del primero, pues respiran un aire común.

La prosa de Rodríguez es sobria, precisa, sin artificios ni adornos innecesarios, y esa contención le permite alcanzar una gran intensidad. Tiene una extraordinaria capacidad para la elipsis, para sugerir mucho con muy poco, para dejar que el silencio haga una parte esencial del trabajo narrativo. Sus mejores páginas son aquellas en las que convierte un gesto mínimo, una frase dicha a medias o una ligera incomodidad en una revelación que encoge el corazón. Rodríguez tiene una portentosa capacidad para crear atmósferas y hacer que el lector entre en ellas desde la primera línea, como si llevara mucho tiempo viviendo allí; por eso estos relatos resultan tan perturbadores: no exageran la vida, sino que la desnudan, y en ese despojamiento aparece una verdad áspera, reconocible, profundamente humana.

 

TITULO: Comando actualidad -   La conferencia de Santa Marta pone en el punto de mira los beneficios de las petroleras: “Están ganando con nuestra dependencia” ,  Jueves  - 4  - Junio  ,.   

  La conferencia de Santa Marta pone en el punto de mira los beneficios de las petroleras: “Están ganando con nuestra dependencia”,. Jueves -  4  - Junio , 23.40 - después de  ‘Néboa’, en La 1 / foto,.

La conferencia de Santa Marta pone en el punto de mira los beneficios de las petroleras: “Están ganando con nuestra dependencia”,.

Expertos y ONGs de 50 países apuntan a la necesidad de gravar a las grandes compañías energéticas y eliminar los mecanismos de arbitraje internacional que protegen sus inversiones,.

 56 países se reúnen en Colombia para acelerar transición justa más allá de  los fósiles -

Países debaten en Colombia eliminación gradual de los combustibles fósiles
Asistentes a la Conferencia para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles en un acto en el campus de la Universidad del Magdalena de Santa Marta el domingo.

La primera Conferencia sobre la Transición para Abandonar los Combustibles Fósiles, que se celebra en Santa Marta (Colombia) y en la que se espera que este martes y miércoles participen los representantes de medio centenar de países, ha puesto el foco sobre los beneficios extraordinarios que las empresas energéticas, especialmente las petroleras, están logrando con el alza de los precios ligados a la guerra en Oriente Próximo. Durante los primeros días de esta cita, los debates entre expertos y representantes de la sociedad civil se han centrado en buena parte en cómo financiar la transición energética necesaria para que el calentamiento global se quede dentro de los límites menos catastróficos. Y la fiscalidad sobre las empresas de combustibles, principales causantes del cambio climático, está en ese debate, como también otras medidas como la reducción de la deuda externa de los países o los mecanismos de arbitraje internacional que permiten a las multinacionales demandar a los Estados si anulan proyectos fósiles.

“Estas empresas están ganando con nuestra dependencia de los combustibles”, resume la brasileña Mariana Paoli, responsable de políticas climáticas de Oxfam y una de las participantes en las discusiones de Santa Marta. “La fiscalidad es fundamental para conseguir los recursos para la transición”, añade. En especial resalta la importancia de gravar “los beneficios astronómicos de las grandes petroleras”.

Desde que estalló la crisis energética por el ataque de EE UU e Israel a Irán y el cierre del estrecho de Ormuz, por donde pasaba algo más de la quinta parte del petróleo y el gas natural licuado que se consume el mundo, se han multiplicado los análisis e informes que apuntan a esos beneficios extras que estarían obteniendo las petroleras por el alza de los precios. Un estudio de Greenpeace, por ejemplo, lo cifraba a principios de abril en 81,4 millones de euros extra al día solo en la Unión Europea desde el inicio de la guerra en Irán. Otro análisis de Global Witness para The Guardian situaba en 30 millones de dólares cada hora los beneficios extra que las 100 principales compañías de petróleo y gas del mundo lograron solo en el mes de marzo. “Los precios en el surtidor se han incrementado mucho más que el aumento de los costes del crudo desde el inicio de la guerra en Irán”, resumía Greenpeace en un análisis que denunciaba el enorme incremento de los márgenes de la industria fósil.

Este asunto lleva ya años en el foco de las conversaciones sobre cambio climático, pero rebota con fuerza cuando se producen crisis por el alza de precios, como la vivida ahora por la guerra en Oriente Próximo. O como la generada con la guerra en Ucrania en 2022.

Ahora, con la crisis en Oriente Próximo y el monumental shock mundial, vuelve a resurgir la idea. A principios de abril, los ministros de Economía de España, Alemania, Italia, Austria y Portugal pidieron a la Comisión Europea la creación de un nuevo tributo coordinado sobre los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas por la guerra. Aunque con la invasión de Ucrania ya se activó un instrumento parecido, en el paquete especial que la Comisión Europea presentó la semana pasada por la guerra no figuraba ese impuesto.

En cualquier caso, más allá de las tasas a las empresas, “desde hace tiempo emerge en las cumbres del clima el asunto de la financiación”, explica el economista y miembro del centro de pensamiento colombiano POLEN Transiciones Justas, Leonardo Rojas. Esa financiación climática se necesita para poder abordar la transición en países como Colombia, cuya economía sigue dependiendo todavía en parte de la extracción y exportación de combustibles como el carbón y el petróleo.

Muchos de los participantes del ámbito académico y del activismo en Santa Marta abogan por una reforma profunda del sistema financiero con medidas como reducciones o eliminaciones de la deuda externa de los países vinculada a la transición ecológica. Un lugar destacado en esta conferencia lo ocupa también la petición para terminar con los mecanismos de resolución de disputas que permiten a las empresas energéticas acudir a tribunales de arbitraje al margen de los sistemas judiciales de cada país. Muchas empresas recurren a esos arbitrajes para demandar a los Estados cuando estos anulan proyectos de extracción de combustibles. “Los Gobiernos no pueden llevar a cabo una eliminación gradual de los combustibles fósiles que sea justa y oportuna mientras estén expuestos a costosas amenazas legales por parte de inversores extranjeros”, resume Melissa Blue Sky, del Centro de Derecho Ambiental Internacional (CIEL).

Tasas y beneficios,.

Respecto a la fiscalidad vinculada a las compañías fósiles, Rojas, quien también está formando parte de la conferencia de Santa Marta, explica que existen diferentes vías para poder lograr esa financiación. Una de ellas es que los países establezcan un fondo soberano que se nutra de lo recaudado con la imposición de entre 1 y 5 dólares por cada tonelada de carbón extraída. Ese fondo se destinaría para que esa nación transite para dejar atrás ese combustible y encuentre alternativas para su economía.

Otro de los instrumentos, añade Rojas, sería la imposición de una sobretasa a las petroleras que se active a partir de un aumento determinado de los precios de la gasolina. En Colombia ya se activó un instrumento de ese tipo. En España, tras la invasión de Ucrania, estuvo activo en 2023 y 2024 un gravamen especial para las grandes energéticas. Pero hace un año y medio ese impuesto fue eliminado en las Cortes a través de una enmienda del PP que terminaron apoyando PNV y Junts.

En cualquier caso, Rojas advierte de los riesgos que pueden implicar este tipo de tasas, porque en ocasiones suponen “una distorsión fiscal”. “Lo vimos ya con la invasión de Ucrania, los precios un tiempo después volvieron a bajar”, explica este experto. Pone el ejemplo de un combustible importante para Colombia: la tonelada de carbón llegó a alcanzar los 300 dólares, “pero luego bajó un 200%”. Además, este economista considera que en el caso de las imposiciones de tasas y gravámenes para la transición energética donde tiene más sentido es en las compañías privadas. “En las públicas es más fácil que los fondos puedan redirigirse para la transición desde los Gobiernos”, añade Rojas.

Javier Andaluz, portavoz de la Alianza por el Clima, que agrupa a más de un centenar de organizaciones españolas, incide en dos aspectos fundamentales a la hora de gravar los beneficios de las empresas: el instrumento que se adopte debe ser finalista (es decir, los fondos deben destinarse a la transición energética) y no tiene que repercutir en los ciudadanos, en sus facturas.

Andaluz cuenta que uno de los elementos clave de en los debates que se han producido entre la sociedad civil en Santa Marta ha sido “cómo hacer que los grandes contaminadores paguen”. Lo explica desde el campus de la Universidad del Magdalena, donde se han reunido ONG, sindicatos, pueblos indígenas y expertos para preparar sus recomendaciones.

El martes y miércoles le tocará el turno a los representantes gubernamentales, que también deberán presentar sus ideas. De esta conferencia no se espera que salga una posición cerrada de los países, sino que se concibe como el inicio de un proceso en el que los Gobiernos que tienen claro que hay que abandonar los combustibles fósiles puedan crear alianzas para hacerlo realidad.

“Queremos que se cree un grupo de países que presione al resto”, resume Andaluz. Porque Santa Marta surge también en respuesta a la frustración con el sistema de discusiones que rige las cumbres del clima de la ONU, donde la sola mención a los combustibles fósiles (a los que la ciencia señala sin género de dudas como los causantes del calentamiento) lleva 30 años siendo un tabú. Santa Marta, defienden sus organizadores, es un complemento a esas cumbre de la ONU. Como también lo sería el tratado de no proliferación de combustibles fósiles que quieren impulsar las organizaciones ecologistas y que también está en el germen de esta conferencia que coorganiza Colombia con Países Bajos. 

 

 TITULO: LAS GAFAS ROJAS - Ruralitas - La Asomada (Fuerteventura) y Pastores (Salamanca) ,.

 LAS GAFAS ROJAS -  Ruralitas -  La Asomada (Fuerteventura) y Pastores (Salamanca),.  fotos,.

 Ruralitas - La Asomada (Fuerteventura) y Pastores (Salamanca) ,.

 Ruralitas - La Asomada (Fuerteventura) y Pastores (Salamanca)

 Francisco es el último molinero de gofio en España. En la Molina de La Asomada, protege la tradición y pone en valor un oficio a punto de desaparecer. Y Concha, en Salamanca, sigue 

 

trabajando los hilos de plata como se hace desde hace siglos, con las técnicas clásicas de la filigrana,.

 

TITULO:  EN PORTADA CRONICAS MUJERES VIAJERAS - Dolores Vázquez, al recibir una medalla por la Igualdad del Gobierno: “He perdonado, he aprendido a vivir y a querer; os quiero”  ,El día en el que acunamos a Dolores Vázquez ,. -   Jueves - 4 - Junio ,. 

 

El Jueves  - 4 - Junio ,.   a las 23:30 en La 1,./ fotos,.

 

 

Dolores Vázquez, al recibir una medalla por la Igualdad del Gobierno: “He perdonado, he aprendido a vivir y a querer; os quiero”,.

El ministerio de Ana Redondo hace un homenaje, en los actos del día de la visibilidad lésbica, a la falsamente inculpada por el asesinato de Rocío Wanninkhof,.


Dolores Vázquez rodeada este lunes de medios en el Ministerio de Igualdad, este lunes.

“Es un día muy especial para mí, súper especial. Han pasado 26 años y me siento una persona distinta. Sin olvidar, pero lo llevo mejor. Mi vida la llevo mejor. Para mí es muy importante sentirme así porque pasé un calvario”. Con estas palabras ha llegado Dolores Vázquez (Betanzos, 74 años) al Ministerio de Igualdad. La mujer, que en el año 2000 fue falsamente inculpada por el asesinato de Rocío Wanninkohf, juzgada, y encarcelada, ha recibido hoy la medalla a la promoción de los valores de igualdad a la mujer, en el marco del día de la visibilidad lésbica. Es el primer reconocimiento del Gobierno al daño causado a Vázquez en más un cuarto de siglo. “Es el tiempo de Loli Vázquez. Estoy orgullosa de mí misma”, ha dicho al recoger el galardón.

En el caso de Dolores Vázquez falló la policía, falló la judicatura, falló el jurado, falló la sociedad. “Ha llegado el momento de pasar del caso de Dolores Vázquez a la vida de Dolores Vázquez”, ha dicho Julio del Valle, director general LGTBI+, al comienzo del acto, en la sede de Igualdad y con presencia de la ministra Ana Redondo.

“Hoy es un día de reparación”, ha dicho la ministra, que ha criticado la divulgación de bulos y mentiras. “Hay responsables”, ha continuado Redondo. “Hoy estamos aquí para reparar”, ha añadido después la ministra. Por su parte, Del Valle ha enfatizado que una democracia tiene que ser capaz de mirar al pasado para reparar sus errores: “Porque discriminación es esto [lo que sufrió Vázquez]: que se nos juzgue por nuestras identidades u orientaciones. Nos has dado una lección de vida”.

Dolores Vázquez fue señalada y condenada por la lesbofobia que destilaba la sociedad. “Tenía coartada, no había ninguna prueba en su contra, y los indicios que usaron para inculparla bien eran inventados, bien estaban basados en la lgtbifobia”, ha dicho Beatriz Gimeno, autora del libro La construcción de la lesbiana perversa (Gedisa, 2008) y parte de la mesa redonda que ha habido antes de la entrega de la medalla a Vázquez. Junto a ella estaban la abogada Eva Nanclares, la presidenta de la federación estatal LGTBI+ (Felgtbi+), y la doctora en periodismo Marta Redondo, que realizó su tesis sobre el sensacionalismo.

 Dolores Vázquez, junto a la ministra de Igualdad, Ana Redondo, antes del acto.

Vázquez nunca ha sido indemnizada ni reparada por todo el daño sufrido, ni siquiera por haber pasado casi año y medio en prisión siendo inocente. El año pasado, el Ayuntamiento de Betanzos, su localidad natal, le rindió un homenaje. “Le debo muchísimo a la señora alcaldesa de Betanzos, Úrsula Meléndez, que fue la primera que me pidió perdón en nombre de todos”, ha destacado Vázquez. La primera edil estaba también en el acto.

“Salí muy enfadada con el mundo, con todo lo que pasé, porque sufrí mucho. Recuerdo que me sentaba en el suelo y me acunaba. Todo eso se queda ahí siempre. Pero lo superé y me siento muy bien. He perdonado. Hace muchos años comprendí que estar enfadada con la gente, con la prensa, con el mundo no me podía definir. Me estaba volviendo una persona con la que no me reconocía. Estaba en un pozo y no salía. Todo por algo que no había hecho. Es muy difícil de superar. Pero he aprendido a vivir, a querer. Y os quiero”, ha dicho en una escueta intervención con los numerosos medios acreditados para el acto.

Vázquez ha contado que durante mucho tiempo le ha tenido miedo a la prensa: “Las cámaras, los flashes, escuchar lo que escuchaba… Me daba ansiedad. Ha habido muchas calumnias. Cuando hice el documental [Dolores. La verdad sobre el caso Wanninkohf] le perdí un poco el miedo. Por eso hoy os puedo sonreír. Ahora soy yo misma. Y eso vale muchísimo cuando has pasado lo que yo pasé”.

Actualmente, aún hay dos cosas que no dejan dormir a Vázquez. Por un lado, “el sonido del cerrojo [de la cárcel]”, que todavía le resuena. Por otro, la sensación que tenía en el juicio: “Me sentía como un mono de feria, que no era persona”. Se sentía deshumanizada. “No pude salir a la calle durante años”, recuerda.

“Espero que sea una medalla muy bonita, porque me la merezco, ¿no?” , ha comentado la galardonada. “Hoy espero un perdón, pero también espero el perdón de mucha gente: la prensa, personas de la calle… Espero que hoy puedan entender que siempre fui inocente”.

Preguntada sobre la falta ya no solo de una reparación, sino de una indemnización por los daños causados, Vázquez ha detallado que no tiene una pensión como tal, “me faltaban un par de años para la jubilación, eso también es consecuencia de lo que viví”. También ha afirmado que nunca le gustó hablar sobre ese tema, “pero es hora de que se haga algo para que yo pueda, al menos, mejorar mi calidad de vida. He estado muy malita. Lo estoy superando”. Y ha agregado: “Pienso que sí [merezco una indemnización], pero eso no depende de mí. Espero también que ustedes [la prensa] me ayuden. Creo que es el Gobierno el que tiene que decidir. Con buena fe, todo es posible”. 

El día en el que acunamos a Dolores Vázquez,.

Sigue esperando a que le pidan perdón. Las instituciones, la prensa, la gente de la calle. Esos que espera que puedan entender hoy que era y es inocente

 
Dolores Vázquez durante la entrega de la Medalla a la Promoción de los valores de Igualdad este lunes en el Ministerio de Igualdad.Maria Aguilella Pardo ,.

Resulta algo inquietante la figura del círculo. Puede servir para rodear a alguien y centrar los aplausos en quien se queda en el centro. Pero a veces, también, se hace con el objetivo de dirigir ahí mismo la broma, la burla, el insulto. Y a veces, demasiadas veces, los golpes. Los minutos en los que cámaras y periodistas hemos esperado a Dolores Vázquez tenían algo de todo esto. Esperando a la pieza del día, la presa de entonces que es hoy la homenajeada en el Día Internacional de la Visibilidad Lésbica, para hacer un círculo a su alrededor. Todos en sus puestos con los móviles listos, comprobando que los micrófonos funcionan, los nervios de siempre, un día más en la oficina que era esta mañana de lunes la sede del Ministerio de Igualdad. De repente, se hizo el silencio. Y después se escuchó una voz procedente del pasillo diciendo: “Gracias, gracias”.

Vázquez apareció serena, la calma después del caos, los nervios guardaditos en un bolsillo del pantalón. Ha tenido mucho tiempo para pensar en lo que iba a decir delante de un enjambre de micrófonos y teléfonos que le escoltaban el óvalo facial. Así durante casi doce minutos y medio.

Con las manos entrelazadas a veces, acariciando sus anillos, ha recordado que han pasado casi 26 años desde aquel asesinato, el de Rocío Wanninkhof, y su posterior detención. Los meses en prisión, un lugar que destierra hasta tal punto que prefiere no pronunciar su nombre. “Me siento una persona distinta, sin olvidar, pero lo llevo mejor. Pasé un calvario, está ahí, y puedo usar palabras que antes no podía utilizar. Espero que sea un día hermoso, lindo”, dijo muy seguido, pausando para cada coma, con la sonrisa leve y el pelo de colores, por si alguien dudaba de que la vergüenza, en su caso, ya nos la ha lanzado al resto de bandos que nos encargamos de juzgarla.

“Espero que sea una medalla bonita. Me la merezco, ¿no?”, pronunció mirando a uno y otro lado, esperando la confirmación. Hubo un tímido sí por respuesta, y continuó con lo que quería decir y recordar. Dos sonidos que aún, cuando resuenan, le impiden conciliar el sueño.

El primero es el de un cerrojo, “ya sabéis de dónde”. Salidas y entradas y ese cerrojo abriendo y cerrando, un juicio en el que se sintió “como un monito de feria”. El diminutivo para aligerar lo que aún pesa. El segundo es el de los flashes de las cámaras. Mientras lo decía, volvían a sonar, casi al unísono. “Con el documental he perdido un poco de ese miedo. Soy más abierta, soy yo misma, porque serlo es muy importante”, añadió. Más flashes. Esos días, los del juicio, aparte del ruido de las cámaras, se escuchaban voces. Esas que la llamaban “guarra” antes que “asesina”.

En todo este tiempo en España han pasado y cambiado muchas cosas, pero otras permanecen casi inalterables. Dolores Vázquez sigue esperando a que le pidan perdón. Las instituciones, la prensa, la gente de la calle. Esos que espera que puedan entender hoy que era y es inocente. Como lo entendieron y supieron la familia y amigos que la sostuvieron durante ese tiempo, cuando llegaba a casa después de ir al psicólogo y al psiquiatra y se ponía a acunarse a sí misma.

“Durante tres años no he visto la televisión, no podía salir a la calle, ni siquiera ir a las citas con el INEM a firmar”, contó. Le quedaban, cree recordar, apenas dos años y dos meses para poder jubilarse. No tiene pensión, por tanto, sí una ayuda, por eso espera que eso también se le repare. “Claro que espero que me indemnicen, algo que me permita mejorar mi calidad de vida. He estado muy malita, pero ya estoy mejor, y es algo que no depende de mí. Es verdad que no me han compensado, pero es el Gobierno el que tiene que decidir. Con buena fe es posible, ¿no creéis?”, dijo. Esta vez fue el silencio como respuesta. Y de nuevo los flashes de las cámaras. Dice que ha aprendido a vivir y a querer, y que hubo un día en el que comprendió que estar enfadada con el mundo le impedía ser ella. La gratitud frente al rencor. Se fue por donde había venido para que comenzara el homenaje. Hoy han sido otros los que la han acunado.

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