viernes, 21 de agosto de 2026

El Objetivo La Sexta - SALVADOS LA SEXTA - La noche encendida - Oficina - Economia - Una crisis autoinducida ,. / La hora de los Fósforos - La Cope - CARLOS HERRERA - El señor de los bosques - La llegada de temporeros a la vendimia impulsa un dispositivo especial ,. / RADIO - TELEVISION - EL TRANVÍA DEL TIEMPO - EL BOTIJO - Cine Bigote - 9 días ,. / Comando actualidad - La carga de combustible, clave en la oleada del fuego: «Es el 90% de los incendios» ,. Jueves - 20 , 27 - Agosto ,. / LAS GAFAS ROJAS - Policía - El asesinato de la modelo infantil JonBenét Ramsey y la oscuridad del sueño americano,. / EN PORTADA CRONICAS MUJERES VIAJERAS - El terror de sus fantasmas ,. Jueves - 20 , 27 - Agosto ,.

 

TITULO: El Objetivo La Sexta - SALVADOS LA SEXTA -  La noche encendida  - Oficina - Economia - Una crisis autoinducida  ,.  

Pedro Ruiz nos presenta su nuevo espectáculo, 'Mi vida es una anécdota... |  TikTok


 
 La noche encendida,.
 
 
 'La noche encendida' no será solo un programa de charlas, espectáculo, música, comedia, sorpresas e invitados, presenta
do por Pedro Ruiz, por La 2,foto,. etc,.

Una crisis autoinducida,.

La nueva economía neoliberal, que se caracteriza por “dar más peso al mercado, eliminar al Estado”, ha comportado la concentración empresarial y conducido a la restricción de la competencia,.

 
foto - El presidente de EE UU, Donald Trump, habla durante un evento en Florida, el pasado viernes.

“Estamos ante una crisis autoinducida”. El profesor Carles Manera sintetiza con estas palabras la situación actual de la economía mundial. Un panorama marcado por la “ortodoxia” de la nueva economía neoliberal que se caracteriza por “dar más peso al mercado, eliminar al Estado, liberalizar los mercados de capitales y privatizar las empresas públicas”. Un proceso que ha comportado la concentración empresarial y conducido a la restricción de la competencia. Una transformación que se ha agravado.

TITULO:  La hora de los Fósforos - La Cope - CARLOS HERRERA - El señor de los bosques -  La llegada de temporeros a la vendimia impulsa un dispositivo especial  ,. 

  La hora de los Fósforos - La Cope - CARLOS HERRERA - El señor de los bosques  -  La llegada de temporeros a la vendimia impulsa un dispositivo especial , fotos,.

  La llegada de temporeros a la vendimia impulsa un dispositivo especial ,.

Diferentes cuerpos de seguridad y servicios municipales garantizarán la convivencia y la vigilancia sobre el campo durante las campañas de uva y aceituna,.

La campaña de la vendimia se da por iniciada ya en Tierra de Barros

La Junta de Seguridad celebrada durante la semana con motivo de las fiestas patronales de la próxima semana sirvió también para dar los primeros pasos sobre la planificación de un dispositivo especial para hacer frente a la llegada de temporeros que participarán en las labores de recolección de la uva y la aceituna. La reunión, en la que participaron Policía Local, Policía Nacional, Guardia Civil, Bomberos, Cruz Roja, Protección Civil, servicios sociales y asociaciones agrarias y empresariales, se hizo especial hincapié en la coordinación como eje del dispositivo.

 

En las previsiones que baraja tanto la Delegación del Gobierno como en el propio Ayuntamiento almendralejense se habla de una estimación de temporeros que oscila entre 1.000 y 2.000 personas, cifra que varía poco con respecto al pasado año, pero que sí se ha visto disminuida principalmente «por la mecanización del campo y la movilidad estacional del personal», tal y como relataba ante los medios la responsable de Seguridad Juliana Megías.

El plan local se activará bajo la coordinación de los Servicios Sociales para la atención principalmente de familias y menores, y para realizar labores de concienciación que mitiguen posibles problemas de convivencia derivados de la concentración temporal de trabajadores, algo de lo que también estará muy pendiente la Policía Local.

La reunión corroboró que la colaboración entre Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, sumado a las medidas de trazabilidad implantadas, ayudaron el año pasado a la reducción notablemente los robos que afectan principalmente a la campaña de la aceituna y no de la uva.

TITULO:  RADIO - TELEVISION - EL TRANVÍA DEL TIEMPO - EL BOTIJO -  Cine Bigote -  9 días  ,.  

 RADIO - TELEVISION - EL TRANVÍA DEL TIEMPO - EL BOTIJO - Cine Bigote - 9 días ,.  fotos,.

 Ver 9 días | Disney+

Reparto ,.  Magdalena Souskova, Marek Va"#38;#353;ut, John Fink, Joseph Edward, Deborah Rush, David Fisher, Jan Nemejovský, Winter Ave Zoli, Elin Spidlová, T.J. Cross, Michael Ealy, Petr Jákl, Peter Davies, Lanette Ware, Ammar Daraiseh, Jiri Simberský, Mikulás Kren, Eddie Yansick, Philip Buch, Steven Fisher, Dan Ziskie, Garcelle Beauvais, Irma P. Hall, Kerry Washington, Anthony Hopkins , Peter Stormare, Fuman Dar, Chris Rock, Deniz Akdeniz, Gabriel Macht, Peter Macdissi, John Slattery, DeVone Lawson Jr., Majed Ibrahim, Wills Robbins, Adoni Maropis, John Aylward,.

 

 Oakes y Kevin Pope son dos agentes de alto nivel de la CIA que trabajan desde hace tiempo en la intercepción de un arma nuclear insertada en una maleta que ha caído en las manos equivocadas. Oakes y Pope están muy unidos y por eso el primero queda realmente afectado 

 

cuando asesinan a su compañero nueve días antes de que se celebre la venta del arma. Para que la misión no se vaya al traste, la CIA decide encontrar a Jake, el hermano gemelo de 

 Botijo de Barro "Chato" - La Cacerola de Barro

Kevin. El experimentado director Joel Schumacher (''Batman Forever'') fue el elegido para realizar esta comedia de acción que narra la historia de un veterano de la CIA que debe convertir a un buscavidas callejero en un espía sofisticado y astuto,.

 

TITULO: Comando actualidad - La carga de combustible, clave en la oleada del fuego: «Es el 90% de los incendios»   , Jueves  -   20 , 27 - Agosto  ,.   

La carga de combustible, clave en la oleada del fuego: «Es el 90% de los incendios»  ,. Jueves -  20 , 27 - Agosto   , 23.40 - después de  ‘Néboa’, en La 1 / fotos,.

La carga de combustible, clave en la oleada del fuego: «Es el 90% de los incendios»,.

Los trabajos de prevención y un aumento de la plantilla son fundamentales para reducir el riesgo, explica la presidenta de la Asociación Española de Agentes Forestales y Medioambientales,.

 Incendio en la provincia de Ávila.

 Incendio en la provincia de Ávila.

En sus casi 20 años como agente medioambiental, Ingrid Guerrero nunca había visto incendios como los de este año. A la simultaneidad que ya puso en jaque hace un año los dispositivos de extinción, ahora hay que añadirle la confluencia del fuego y una afectación inédita a la población. «Está todo el mundo bastante sobrepasado», reconoce la presidenta de la Asociación Española de Agentes Forestales y Medioambientales. Detrás no hay un solo factor o culpable, aunque la carga de combustible es fundamental, explica.

—¿Cómo de determinante está siendo la carga de combustible en los incendios que estamos teniendo?

—Pues le diría que un 90%, porque lógicamente este invierno y esta primavera ha llovido mucho, ha habido una explosión de la vegetación, y bueno, ya sabíamos que el verano apuntaba difícil, esperábamos que no fuera tanto, pero el año pasado ya fue un spoiler de lo que iba a pasar este año. Se han hecho tratamientos selvícolas por parte de las administraciones, lo justo para prevenir, pero claro, hay muchísimo, mucha zona agrícola abandonada en la que el combustible es muy elevado, entonces la carga combustible en un incendio hace que aumente mucho las condiciones para los incendios que estamos teniendo ahora mismo.

—¿Esta carga forestal es lo que da esta intensidad tan fuerte que estamos viendo?

—El triángulo del fuego son varios factores. Influye lógicamente la meteorología, si la temperatura es muy elevada, la humedad relativa es muy baja y hay viento, lo que se conoce por la regla del 30-30-30, pues lógicamente, si hay combustible hace que sea un incendio más complicado de extinguir. Y ya cuando la orografía se suma, que también dificulta, y hay casas de por medio, hay parcelas de particulares que no se han limpiado, pues todo favorece. Hay que actuar en cada uno de los puntos.

Ingrid Guerrero, revisando restos de tratamientos selvícolas.
 
Ingrid Guerrero, revisando restos de tratamientos selvícolas.

—¿Se invierte poco en prevención?

—Se tiene que aumentar la plantilla y aumentar la prevención, sí. Porque claro, no puedes aumentar la prevención si no aumentas la plantilla.

—¿De qué tipo de trabajos hablamos?

—De tratamientos selvícolas, de hacer clareos en los bosques, los montes, realizar las fajas auxiliares, fajas cortafuegos, las pistas forestales también que estén limpias y accesibles a todos los vehículos, porque sirven de punto de seguridad a la hora de la extinción de un incendio; los cortafuegos, que también estén mantenidos y que tengan una distancia por lo menos para salvar un incendio al principio, ¿no?, porque ya hemos visto que las pavesas, las piñas saltan se saltan también los cortafuegos; el combustible muerto de los árboles que sea retirado del monte. Cuando se hace un tratamiento selvícola muchas veces nos dejan esa madera en el monte, que se la lleven, que la eliminen. (Hacer paisajes) mosaico, que los bosques tengan vegetaciones diferentes; y meter ganadería, que se ha reducido mucho y está claro que limpia todo el monte. Y en algunas zonas, también las quemas prescritas, que se hacen en zonas de seguridad con condiciones controladas.

—¿Cuánto habría que multiplicar todas estas acciones sobre la escala que ya tenemos?

—Yo no escatimaría, invertiría lo que hiciera falta. Supongo que depende también mucho de la zona, del cultivo que tenga. Por ejemplo, en Jaén el olivar es una zona que está limpia de vegetación, está más mantenida. Pero los núcleos urbanos rurales que se han quedado despoblados, que hay mucha vegetación, que son zonas agrícolas, nosotros lo llamamos 'zona agrícola abandonada', porque ya el pasto ha crecido y lógicamente un incendio de superficie avanza muy rápido sobre todo cuando hay viento y pendiente.

—¿Si se hicieran tareas de prevención más sistemáticas y se invirtiera más, ¿podríamos llegar a evitar estos incendios tan peligrosos?

—100% no lo puedo asegurar, pero sí. Lógicamente, a menos carga de combustible, menos riesgo de producir estos incendios.

—Decía que el año pasado fue un spoiler de este, ¿recuerda haber visto incendios de estas magnitudes alguna vez?

—No, sinceramente no. Ha cambiado totalmente. Está todo el mundo bastante sobrepasado y ver a compañeros que se cambian de provincia, de comunidad, para ayudar porque faltan medios en todas partes. Es lo que pasó en parte el año pasado, que había incendios simultáneos, y este año simultáneos y encima se han juntado. No lo he visto nunca.

—¿Creen que hay más conciencia de la necesidad de que haya agentes forestales y medioambientales?

—Nosotros hacemos las labores de vigilancia, detección de cualquier delito o incendio, investigación de las causas, apoyo a la extinción y hacemos la restauración. Estamos en todas las fases del incendio, desde la vigilancia hasta la investigación y restauración. Lo que sí necesitamos nosotros es un aumento de plantilla, porque se ha disminuido al 50%. Las oposiciones se vieron un poco reducidas, sobre todo ahora, ha habido una jubilación masiva. Se nota en que tenemos muchísima más carga de trabajo. No sé cómo, pero llegamos a todos sitios en contra de nuestra propia salud, porque hay compañeros en incendios que llevan a lo mejor quince días seguidos en extinción en un incendio, quince días comiendo bocadillo y descansan un día y hoy cambian de comunidad.

 

 TITULO: LAS GAFAS ROJAS -  Policía - El asesinato de la modelo infantil JonBenét Ramsey y la oscuridad del sueño americano ,.

 LAS GAFAS ROJAS -  Policía -  El asesinato de la modelo infantil JonBenét Ramsey y la oscuridad del sueño americano  ,.  fotos,.

El asesinato de la modelo infantil JonBenét Ramsey y la oscuridad del sueño americano,.

De la trágica muerte de una niña reina de la belleza en 1996 a las crónicas inmortales de Joyce Carol Oates, Dominick Dunne y Truman Capote,.

Una fotografía de JonBenét Ramsey

Un crimen solo se comete una vez, pero se puede reconstruir mil veces, y más si no queda resuelto. La madrugada del 26 de diciembre de 1996, en Boulder (Colorado), John y Patsy Ramsey encontraron una nota manuscrita, de dos páginas y media, a los pies de la escalera de caracol de su casa de 600 metros cuadrados. En ella, una misteriosa organización criminal aseguraba haber secuestrado a su hija de 6 años, JonBenét, una popular reina de la belleza infantil, y pedía un rescate de 118.000 dólares (la misma cifra que John había recibido como bonus empresarial aquellas navidades). Lo primero que hizo Patsy fue subir a la habitación de la niña y confirmar sus temores: la pequeña no estaba allí. Luego vino la llamada a emergencias, la desesperación y un primer registro de la vivienda, ya con la policía, que no facilitó pista ni hallazgo alguno. No había signos de que se hubiera forzado la entrada.

 

Mientras tanto, la familia avisó a sus amigos más cercanos, que acudieron para apoyar a los Ramsey en un momento tan terrible, y así fue como la propiedad se llenó de gente, se preparó café en la cocina, se cambiaron de sitio las cosas pequeñas y las pisadas de unos y otros se confundieron. Nadie sabía entonces que se estaba mancillando la escena de un crimen.

No fue hasta unas horas después, cerca del mediodía, cuando se propuso un nuevo registro y John Ramsey bajó al sótano, donde una puerta, incomprensiblemente, había quedado por abrir. Junto al cuarto de juegos de JonBenét y su hermano Burke, que entonces tenía 9 años, había un trastero en el que nadie había mirado antes. Allí estaba el cadáver. No se habían molestado en esconder el cuerpo, lo habían dejado en el centro de la habitación, cubierto por una manta blanca.

El país entero cayó rendido a los pies de un suceso que abrió el debate sobre la sobreexposición y sexualización de la infancia

JonBenét tenía la boca tapada con cinta adhesiva y las manos atadas con la misma cuerda que rodeaba su cuello. Más tarde, el informe forense confirmaría el abuso sexual y atribuiría la causa de la muerte tanto al estrangulamiento como a un traumatismo craneal causado casi al mismo tiempo. Sin embargo, en el instante en que John dio con su hija, pensó que aún podía estar viva y, obedeciendo a su primer impulso, la cogió en brazos para llevarla escaleras arriba e intentar que la reanimaran; un gesto que supuso también la contaminación de un montón de pruebas.

El misterio del asesinato de JonBenét Ramsey no tardó en saltar a la prensa y las versiones de lo que podía haber ocurrido se propagaron como una enfermedad contagiosa. La fama de la víctima, una miss rubia en miniatura, contribuyó a avivar el fuego. Los medios contaban con numerosas fotografías y material audiovisual para ilustrar sus publicaciones (a lo largo de su corta vida, la niña había protagonizado más de 23 horas de vídeos). La información no siempre era veraz, pero sí, sin excepción, sensacionalista, y el país entero cayó rendido a los pies de un suceso que abrió el debate sobre la sobreexposición y sexualización de la infancia en unos certámenes de belleza demasiado tempranos.

Uno de los vídeos en los que JonBenét Ramsey aparecía
 
Uno de los vídeos en los que JonBenét Ramsey aparecía.

Las sospechas iniciales recayeron en la familia, pero muy pronto se hizo patente la desorientación de los investigadores. A día de hoy, el caso sigue abierto.

Fue en 1999 cuando Joyce Carol Oates (Lockport, Nueva York, 16 de junio de 1938), eterna candidata al Nobel, escribió un reportaje para el New Yorker en el que recopilaba hechos y libros en torno al caso Ramsey. El texto periodístico fue el primer paso para la gran novela que vino después, sin duda una de las mejores ficciones de lo que llevamos de siglo, 'Hermana mía, mi amor' (2008), un más difícil todavía en el que, sin abandonar el territorio de la literatura pero nutriéndose de todos los detalles del asesinato real, Oates trazó, alrededor de la tragedia y escogiendo al hermano mayor como narrador, el paisaje social y suburbano de un país que, como mejor ha sabido contarse, es en clave de crimen.

Resulta imposible abordar la obra de la autora, a menudo centrada en la parte más sombría del ser humano —'Babysitter' (2022) o 'Carnicero' (2024) son otros dos buenísimos ejemplos de esto—, sin relacionarla con dos voces excepcionales que la antecedieron: Dominick Dunne (1925–2009) y, ¿cómo no?, Truman Capote (1924–1984).

Dos cronistas excepcionales

Gracias a Dunne, una de las plumas periodísticas imprescindibles en los Estados Unidos del último cuarto del siglo XX, dos asesinatos cometidos en el seno de la alta sociedad neoyorkina se transformaron en sendas magníficas novelas —en España disponibles actualmente en Libros del Asteroide—. En ellas, amparado por la etiqueta de «ficción», el autor pudo dar rienda suelta a su capacidad excepcional para interpretar los hechos y, como Oates, extraer de ellos lo esencial: ¿por qué necesitamos el relato del crimen y acudimos a él una y otra vez? ¿Qué porcentaje de verdad se pierde con cada reconstrucción? ¿Hasta qué punto lo idílico, ese famoso sueño americano que el cine y algunas novelas todavía se empeñan en vendernos, no está roto en el fondo y es hielo quebradizo?

En 'Las dos señoras Grenville' (1985), Dunne partió de la muerte en 1955 del multimillonario heredero Billy Woodward Jr. a manos de su esposa, la exbailarina Ann Woodward; y, en 'Una temporada en el purgatorio' (1993), fue el asesinato en 1975 de la joven Martha Moxley, a la que golpearon brutalmente con un palo de golf, lo que llevó a Dunne a inventar una saga familiar que recordaba con facilidad al universo de los Kennedy y quienes, a su sombra, llegaron a creerse intocables incluso a pesar de matar.

Pero lo que sería imperdonable es no mencionar en este artículo a quien puede observar a todos los demás desde el punto de partida: Truman Capote.

En 1959 la familia Clutter casi al completo fue asesinada durante la noche en su domicilio de Holcomb (Kansas), un pueblo de postal al que Capote pidió viajar para contar desde el ojo del huracán la evolución de los hechos y sumergirse, no solo en la vida de una comunidad golpeada por lo incomprensible, sino también en la mentalidad de los dos asesinos, capturados y condenados a pena de muerte. Aquel viaje, físico y emocional, marcaría a Capote para siempre y sería el germen de 'A sangre fría' (1966), una crónica criminal exhaustiva y de valor literario incalculable, que consolidó un género y presentó al mundo un retrato híbrido de los Estados Unidos, escrito por un maestro de la frivolidad, pero también de las sombras que oculta y a las que muy pocos se atreven a mirar.

 

TITULO:  EN PORTADA CRONICAS MUJERES VIAJERAS - El terror de sus fantasmas ,. -   Jueves - 20 , 27 - Agosto,. 

 

El Jueves  - 20 , 27 - Agosto ,.   a las 23:30 en La 1,./ foto,.

 

  El terror de sus fantasmas ,.

 

«Un rico, para serlo de verdad, ha de haber visto cómo caía el imperio. Cómo su familia es al fin vulnerable y el poder se vuelve humillación y las propiedades se desvanecen»,.


Apartamentos en Williamsburg, Brooklyn

A veces parece que los ricos tienen cara de idiotas. Pero no es exacto. Lo que ves es el miedo. El miedo deformando la despreocupación, la abundancia. Y entonces les queda como una mueca y tú crees que parecen idiotas.

Un rico, para serlo de verdad, ha de haber visto cómo caía el imperio. Cómo su familia es al fin vulnerable y el poder se vuelve humillación y las propiedades se desvanecen. De este espanto -terror, a veces- saca la consistencia, algo muy profundo que sólo él sabe de la especie humana.

Pasé medio verano invitado, cuando ya escribía en 'El Mundo', en la propiedad de unos amigos de Pedrojota en Nueva York. El abuelo y creador de la riqueza familiar tenía más de 90 años, la mente muy clara, y correspondía a su hospitalidad sacándolo al jardín a pasear con su silla de ruedas. Íbamos hasta un banco que había al fondo, yo me sentaba y conversábamos cara a cara y él se hacía servir whisky.

Es verdad que aquel señor tan fino, tan elegante, podía, apartado de su historia, parecer un poco atontado. Pero sus abuelos tuvieron un palacio en Madison, con tanto servicio que era imposible saberse el nombre de todos -aunque el joven Jules lo intentaba- y por una arriesgada inversión en una compañía canadiense de ferrocarriles, que parecía la más segura y fue la que quebró, se quedaron sin nada. El abuelo se suicidó, de su abuela se hicieron cargo sus padres y se fueron todos juntos y amontonados a vivir de alquiler a Brooklyn. «Bridge away», como dicen en Manhattan cuando quieren ofenderte.

En Brooklyn fueron vecinos de un sirviente que, al parecer sin un motivo claro, fue despedido de la mansión y organizó a su pandilla para golpear y violar a la hermana mayor del pequeño Jules, que vivió para siempre con la imagen grabada de ella volviendo a casa, llorando y manchada de sangre.

Todos sabían lo que pasó, nadie se atrevió a hacer nada para evitar nuevos ataques, los padres eran débiles y tenían empleos que no daban para más que para una muy escueta supervivencia. Jules recuerda esto como su mayor sensación de pobreza: ni Brooklyn ni la violación, sino que sus padres callaran. Sus padres, que habían sido su referente de rectitud y de fortaleza, de autoridad interna y de muro de contención contra el caos de fuera, bajaban la cabeza ante el crimen más atroz por miedo a unos sirvientes.

–Ser pobre no es no comer o no tener una casa: esto es no tener dinero, y el dinero puede conseguirse siempre. Ser pobre es tener que bajar la cabeza.

Pasaron más de diez años hasta que Jules empezó a ser un empresario de éxito y pudo comprar esta propiedad fantástica, sí, pero que sería a lo sumo un ala del antiguo palacio. El cambio de casa fue algo más que una mudanza, y aunque los padres de Jules estaban demasiado vencidos para pensar en nada, Jules pensó en la venganza. Tenía el dinero, el poder que el dinero da, y además se marchaba. Barajó algunos planes y todos eran seguros y no podrían relacionarlo con él.

–Pero una vez tienes miedo, una vez lo ves, lo sientes, se te mete dentro y te queda para siempre.

La familia regresó a Manhattan sin tomar represalias y no se habló nunca más de Brooklyn ni de lo que allí había pasado. Pero por sus muecas, por sus gestos, alguien desde fuera podría pensar que son unos estirados, o unos idiotas, cuando todo lo que intentan, la mayor parte del tiempo sin éxito, es que no les consuma el terror de sus fantasmas.


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