martes, 4 de agosto de 2026

MAS QUE COCHES - Carlos Sainz peleó la etapa ,. / Para Todos La 2 - La caja de música de Anri Sala ,. / Gigantes de La 2 - Lieven Van der Veken ,. - Jueves - 6 , 13 - Agosto ,. / ¡ Atención obras ! - Cine - El tiempo es oro ,.

 

TITULO : MAS QUE COCHES - Carlos Sainz peleó la etapa ,.

Carlos Sainz peleó la etapa,.

Ya sin opciones a la general y aprovechando su retrasada posicion de salida (18º), Sainz peleó por su primer triunfo parcial en el Dakar 2026 (que endulzara un poco el mal sabor de boca tras la jornada de ayer). Pero tuvo el enemigo (o habría que decirlo en plural) en casa.

Carlos Sainz luchó por la etapa, pero se vio superado por otros Ford.
 
foto - Carlos Sainz luchó por la etapa, pero se vio superado por otros Ford.

Porque tanto Ekström (ganador del día) como Romain Dumas, sorprendente segundo con uno de los Ford privados, le superaron... aprovechando que salían aún más atrás. "Mattias me ha cogido en las piedras. Iba como un loco, me aparté y me puse a su ritmo y luego he ido en su polvo todo el rato. Sólo ha habido piedras y polvo", se lamentaba el Matador.

La increíble mala suerte de Lategan

Aunque 'arrastras', Henk Lategan había sido capaz de llegar hasta el antepenúltimo día con opciones... pero hoy el enésimo problema técnico con su Toyota ha sido el definitivo. Una avería en un cojinete de la suspensión cuando transitaba por el km 140 le he dejado estancado en ese punto... y sus opciones de podio se han esfumado definitivamente. 


Mañana se disputará la duodécima y penúltima etapa del Rally Dakar 2026, sobre 310 kilómetros cronometrados entre Al Henakiyah y Yanbu, la ciudad que coronará, pasado mañana, a los ganadores de la prueba.

TITULO: Para Todos La 2 - La caja de música de Anri Sala,.

 La caja de música de Anri Sala,.

 

El Centro Botín de Santander ha inaugurado la exposición de Anri Sala “AS YOU GO” (Châteaux en Espagne), con la que el artista albanés explora la interacción entre música, arquitectura y movimiento,.

Múltiples pantallas con imágenes en movimiento y sonidos atmosféricos conforman estas instalaciones
 
fotos - Múltiples pantallas con imágenes en movimiento y sonidos atmosféricos conforman estas instalaciones ,. 

En una era caracterizada por la saturación mediática, el artista de origen albanés Anri Sala (Tirana, 1974) invita al espectador a reflexionar sobre nuestra forma de relacionarnos con la imagen. Sala emplea imágenes en movimiento y bandas sonoras para indagar en las rupturas de la historia, el lenguaje y la comunicación. A través de una variedad de soportes –video instalación, música, escultura, arquitectura, fotografía o performance–, el artista explora la comunicación no verbal gracias a una elaborada técnica narrativa. Con ellos investiga sobre las múltiples relaciones que se dan entre imagen, arquitectura y sonido. Y esa es la experiencia que ha querido transmitir en la exposición “As You Go” (Châteaux en Espagne), inaugurada ayer en el Centro Botín de Santander con la que éste cierra su programa expositivo de este año.

 

La muestra, comisariada por BenjaminWeil, director artístico del Centro, podrá visitarse hasta el 3 de mayo de 2020. Este nuevo proyecto de Sala muestra su firme interés por la interacción entre la imagen en movimiento, la música y el espacio arquitectónico de este magnífico edificio del arquitecto Renzo Piano, con vistas a la ciudad y a la bahía de Santander. Una composición en tres movimientos concebida específicamente para la segunda planta del Centro Botín. Con ella el artista se aleja de la comunicación basada en el lenguaje “normal” y directo, para “abrir las puertas a múltiples perspectivas e interpretaciones por parte del espectador, al que invita a realizar un proceso de inmersión en ella como experiencia personal y única”, ha señalado.

Según BenjaminWeil, la primera frase del título elegido por Sala “As You Go” (A medida que avanza), “implica una doble idea de movimiento, el inherente a una obra basada en el tiempo, apoyada en la música y la imagen fílmica; y el propio movimiento del visitante al que Sala invita a participar en la creación de su propia experiencia individual de una exposición que tiene algo de escenario teatral. La segunda, “Châteaux en Espagne” es la frase que utilizan los franceses para expresar el modismo “construir castillos en el aire”, referido a planes poco realistas o excesivamente ambiciosos. Ellos “construire des châteaux en Espagne” (“Construyen castillos en España), una expresión que considero apropiada para dar título a la muestra porque cada nueva exposición supone una oportunidad para explorar nuevos territorios formales”.

Recorrido de la exposición

Sala ha decidido fragmentar el espacio en tres partes. El primero, que da título a la exposición, es un espacio en penumbra que alberga una pantalla de treinta metros de diseño curvo donde se proyectan una yuxtaposición de tres pares de vídeos de proporciones cinematográficas, cada uno con una narrativa diferente. Las tres parejas empleadas para construir la metanarración ya han sido expuestas anteriormente, Ravel Ravel en Venecia (2013); “TakeOver” en Berlín (2017) y “If and Only if” en Nueva York (2018). El primer par son dos interpretaciones del “Concierto para la mano izquierda de Maurice Ravel, en la que una difiere ligeramente de la otra por el efecto de un leve eco. Una sensación parecida ocurre en el segundo par de filmaciones, que reúne dos cánticos revolucionarios “La Marsellesa” y “La Internacional”, donde un pianista golpea las teclas tocando una de las melodías en un piano mecánico programado para interpretar la otra. En el tercer par, los dos filman la misma interpretación, pero desde ángulos diferentes. El caracol que asciende lento por el arco del violín determina el tempo de la “Elegía para solo de viola” de Igor Stravinski. Para Sala, “el espectador tiene que moverse entre las pantallas y experimentar la sensación de inmersión dentro de la obra, él no es el centro, tiene que encontrar su posición, que generar su propia trayectoria, al igual que sucede en la vida, que cada uno debe determinar su camino”.

En un segundo entorno, hacia el sur, el espacio toma la bahía como protagonista. Las piezas son intervenciones en el ventanal del edificio que consisten en fijar una caja de música sobre el cristal. El artista produce réplicas de algunos de estos ventanales y las expone como esculturas en otros emplazamientos. Aquí, ha instalado “No Window No Cry”(Renzo Piano & Richard Rodgers, Centre Pompidou, París), una nueva versión de esta serie de obras que el artista expuso en el museo parisino en 2012 y ya ha desplegado en otros lugares del mundo. En esta ubicación, la ventana permite enmarcar el paisaje como si este fuera la obra del propio artista. Visto así toma en concepto de la “veduta”, género pictórico italiano que representa vistas o paisajes auténticos en perspectiva. La banda sonora de la pieza interpretado en la caja de música es el tema “Should I Stay or Should I Go” del grupo The Clash.

El tercer movimiento está situado en el extremo norte del espacio, con vistas a la ciudad de Santander, donde se produce el efecto contrario, la “anti-veduta”, en “All of a Tremble” (Encounter 1), una pared cubierta de papel pintado, obstaculiza la visión de la ciudad. Los motivos pintados en ella parecen obra de la máquina fijada a la pared. No se distingue si la máquina está imprimiendo o interpretando una partitura musical. Al acercarse se comprueba que la máquina está inmóvil y dos antiguos cilindros de impresión de papel pintado activan un conjunto de remaches diseñados al efecto que convierten los dibujos del papel en una melodía. Nos encontramos por ello ante una experiencia de sinestesia: no está claro si el sonido conforma la imagen o si es esta la que da forma al sonido. “El proyecto de Anri Sala llena de movimiento los espacios de la segunda planta del Centro, convirtiéndolos en parte integral de su propuesta artística”, concluye Benjamin Weil.

 

TITULO:  Gigantes de La 2 - Lieven Van der Veken ,.Jueves - 6 , 13 - Agosto,.

Gigantes de La 2 - Programa de entrevistas, de cincuenta minutos de duración y emisión semanal, para La 2  Jueves -  6 , 13 Agosto  , 23:50 de Televisión Española,.

 

 Lieven Van der Veken ,.

 

 Lieven Van der Veken | McKinsey & Company

fotos - Lieven Van der Veken, socio sénior de McKinsey y jefe mundial de QuantumBlack: «Hay líderes que entrenan con un gemelo digital de su comité directivo»

Advierte de que la inteligencia artificial puede fracturar empresas y sociedades si no se gobierna bien. Solo una minoría está capturando valor real: «El problema ya no es tecnológico, es humano»

Lieven van der Veken (Dendermonde, Bélgica, 1981) dirige QuantumBlack, el motor de inteligencia artificial de McKinsey & Company, una unidad creada hace una década para llevar la IA desde el laboratorio hasta el corazón de las grandes organizaciones. Médico de formación y experto en innovación, Van der Veken ha visto de cerca cómo la promesa tecnológica avanza mucho más rápido que su impacto real. En esta conversación, analiza por qué solo una de cada veinte empresas está extrayendo verdadero valor de la IA, por qué el mayor cuello de botella es cultural y no técnico y qué riesgos sociales y empresariales estamos ignorando mientras celebramos el progreso.

¿Estamos viviendo una burbuja de inteligencia artificial o una transformación estructural real?

No diría que es una burbuja, pero sí que el relato va muy por delante del impacto. Hay motivos de sobra para estar entusiasmados: cada semana vemos avances reales en tecnología, en medicina, en servicios, en las artes. Como individuos, la IA nos abre posibilidades enormes. Pero si miramos debajo del capó, la realidad es más sobria: hoy solo una de cada veinte empresas está capturando valor económico significativo. Y apenas una de cada tres se acerca a hacerlo. Así que no es humo, pero la narrativa corre mucho más rápido que la transformación real.

¿Cómo distinguir el ruido del impacto auténtico?

Yo miraría tres indicadores. El primero es la adopción real. No si la IA está disponible o si se ha dado acceso a los empleados, sino si la están usando de verdad. El segundo es el cambio en el desempeño. Las empresas que más valor capturan no tienen una agenda defensiva centrada en los costos: usan la IA para crecer. Y el tercer indicador es el estado de ánimo. ¿La gente ve la IA como una amenaza o como algo que les hace mejores en su trabajo y les da más sentido? Ese es el tercer indicador que sigo con mucha atención.

Según sus estudios, el 88% de las empresas ya usan IA en alguna función, pero solo un tercio la ha escalado (referido a las economías de escala, significa generalizar y también sacar provecho). ¿Por qué ese abismo?

Por dos razones principales. La primera es que hemos hecho relativamente fácil desplegar herramientas, pero no hemos rediseñado procesos y flujos de trabajo. Esto no va de coger un proceso de siete pasos y hacer cada uno un poco mejor con IA. Va de replantearse el proceso entero: ¿por qué existe? ¿cómo debería funcionar ahora? ¿qué pasos sobran? La segunda razón es que seguimos tratando esto como un problema tecnológico y no lo es. Es un problema humano. La pregunta clave no es qué puede hacer la IA, sino cómo cambia mi trabajo, cómo gasto mi tiempo y cómo genero valor con ella.

¿Por qué las grandes empresas escalan la IA más rápido?

Por dos razones. Primero, porque llevan años experimentando, incluso fallando, y ya han aprendido. Segundo, porque escalar la IA es extremadamente complejo y requiere coordinación entre recursos humanos (RRHH), finanzas, negocio, TI (tecnologías de la información) e IA. No se puede hacer con un pequeño equipo aislado.

Ha dicho en otras ocasiones que la IA no es una herramienta, sino una nueva forma de operar. ¿Qué implica eso?

En la toma de decisiones, por ejemplo, estamos viendo cosas fascinantes. Conozco al CEO de una gran farmacéutica europea que tiene un 'comité ejecutivo virtual': siete agentes de IA que reflejan los roles del comité real. Antes de cada reunión, consulta a esos agentes –responsable de I+D, de fabricación, de Norteamérica– que acceden a todo el conocimiento disponible y ofrecen análisis sin sesgos personales. El resultado es que el CEO llega a la reunión con preguntas y perspectivas que nadie habría planteado antes.

¿Estamos hablando de gemelos digitales de directivos?

Exactamente. Gemelos digitales del equipo ejecutivo. Y no se quedan ahí. Imagine que usted es jefe de I+D. Su trabajo no es saberlo todo, sino hacer las preguntas correctas: ¿invertimos 300 millones en esta línea? ¿tiene sentido? Eso es ideal para que lo haga un agente. Incluso puede ocurrir que los empleados júnior se preparen respondiendo a las preguntas del 'gemelo' del jefe. Es un cambio radical en cómo se aprende y se decide.

Suena novedoso, pero también inquietante.

Lo es. Y ahí entran los riesgos culturales. La IA puede ser profundamente divisiva dentro de las empresas si no se gestiona bien. Estamos pidiendo cambios enormes a personas que quizá no han cambiado mucho en diez o quince años, y les pedimos que confíen en la tecnología. Eso genera ansiedad, resistencia y fractura interna. Si la transformación se percibe solo como una excusa para reducir costes y despedir gente, el daño cultural será enorme y el rendimiento caerá.

¿Ese es el mayor riesgo empresarial de la IA?

Para mí, sí. El riesgo cultural es el más subestimado y, a largo plazo, el más peligroso. Una empresa puede sobrevivir a errores técnicos, pero no a una organización fracturada, desconfiada y sin propósito compartido.

El 51% de las empresas reportan consecuencias negativas por la IA, sobre todo por inexactitudes. ¿Es un problema tecnológico o de gobernanza?

De ambos, pero sobre todo de gobernanza. Hoy es perfectamente posible entender los riesgos tecnológicos, legales y de cumplimiento antes de implantar soluciones, si se hacen las pruebas y el trabajo necesarios. Cada pocos meses entendemos mejor dónde fallan estos sistemas. Cuando aun así se producen problemas, suele ser porque no hay una gobernanza adecuada. Y aquí hay un doble fallo.

¿A qué se refiere?

A nivel de consejos de administración y a nivel de equipos directivos. Dos tercios de los consejeros de las grandes empresas no tienen un conocimiento profundo de IA. Solo un 30–40% de los consejos tratan la IA como un tema estratégico real. Es sorprendentemente poco. Y a nivel ejecutivo ocurre algo similar: si solo uno o dos directivos entienden de verdad la IA, no se avanza. Tiene que ser todo el equipo. Es el deporte de equipo definitivo.

¿Por qué se percibe que el riesgo se ha duplicado entre 2022 y 2025?

Porque la tecnología evoluciona muy rápido. No es solo IA generativa; hablamos de sistemas autónomos, agentes, nuevas arquitecturas. Cada salto trae riesgos nuevos. No estamos redescubriendo problemas viejos, sino enfrentándonos a otros distintos.

¿Qué sectores han captando más valor económico de la IA en 2025?

Principalmente 'software' y tecnología. Después, la banca y los servicios intensivos en atención al cliente. En otros sectores, como las ciencias de la vida, el valor aún no se ve en resultados financieros, pero sí en innovación: acelerar el desarrollo de fármacos hoy tendrá impacto dentro de cinco o seis años.

Imagen - «Hoy se puede entrenar a un agente para convertirlo en 'réplica' digital ´de un fallecido y que su familia interactúe con el, lo que es muy inquietante socialmente»

Gemelos digitales

«Hoy se puede entrenar a un agente para convertirlo en 'réplica' digital ´de un fallecido y que su familia interactúe con el, lo que es muy inquietante socialmente»

O sea, ¿es la propia industria de la IA la mayor beneficiada por la IA?

Sí, claramente.

¿Cuándo veremos un impacto económico verdaderamente transformador?

Las empresas nacidas con la IA crecen muy rápido y ya están creando mucho valor. Las empresas establecidas avanzan más despacio: solo un 10-20% está marcando diferencias reales. Reestructurarse por completo puede llevar entre cinco y diez años, y existe el riesgo de que las nuevas empresas capturen antes la mayor parte de la oportunidad.

¿Cuál es el error más común de los directivos al liderar esta transformación?

Intentar hacer demasiado. Hay cientos de pilotos en marcha en muchas empresas, pequeñas pruebas que nadie usa de verdad. Durante un tiempo, bastaba con decir: 'estamos haciendo algo con IA'. Hoy la pregunta correcta es: ¿está teniendo impacto? Escalar requiere rediseñar trabajos, formar a la gente, entusiasmarla, acompañarla. Eso lleva tiempo y energía. Es mejor elegir tres o cuatro iniciativas y hacerlas bien que cien sin profundidad.

¿Qué habilidades serán más escasas y valiosas hacia 2030?

El juicio, el liderazgo y la capacidad de resolver problemas complejos. No hablo de conocimiento técnico, sino de criterio. El problema es que el juicio se aprende con años de experiencia, reconociendo patrones. Son habilidades sénior, escasas por definición. Muchas tareas se automatizarán, pero la capacidad de decidir bien en contextos ambiguos vale oro.

¿Cómo deben prepararse trabajadores y sistemas educativos?

Es una pregunta dificilísima. Si las habilidades clave son juicio y liderazgo, ¿cómo se forma a alguien joven para eso? No basta con enseñar a usar herramientas. Hay que enseñar a moldearlas, a innovar con ellas. Además, necesitamos crear espacios seguros dentro de las empresas para aprender. Puede que técnicamente una sola persona con IA pueda hacer el trabajo de todo un equipo, pero si eliminamos a los júnior, nadie aprende. A largo plazo, eso empobrece a la organización.

Europa parece ir por detrás de EE.UU. y China. ¿Por qué?

No estamos en el podio y somos aspirantes al bronce. Adoptamos más despacio por tres razones: un entorno operativo más complejo, no sólo porque está regulado, sino fragmentado; una adopción más lenta por parte de las grandes empresas y la ausencia de gigantes tecnológicos que creen ecosistemas. Tenemos talento, aunque menos que EE.UU. o China, pero no lo concentramos en grandes proyectos paneuropeos.

¿Cuál es el mayor cuello de botella europeo?

Nuestra incapacidad para crear campeones tecnológicos europeos. Sin ellos, no hay ecosistema, no hay atracción masiva de talento y no hay soberanía tecnológica real.

¿Qué predicción incómoda haría para 2030?

Dos, en realidad. Que la IA puede fracturar tanto a las empresas como a las personas si no se gestiona bien. En las organizaciones, puede generar divisiones culturales profundas si se impone el cambio sin alinear a la gente. Y a nivel personal, veremos relaciones emocionales intensas con la IA: hoy es técnicamente posible, por ejemplo, entrenar a un agente para convertirlo en la 'réplica' digital de una persona fallecida, pero socialmente es muy inquietante.

¿Qué pregunta clave aún no nos estamos haciendo sobre la IA?

Qué va a pasar con el talento femenino. En Europa hay hoy menos mujeres en tecnología y en IA que hace tres años, y muchas están en puestos más fácilmente reemplazables. Si no actuamos, ese talento –ya por debajo del 20%– se reducirá aún más, sobre todo en los niveles de liderazgo. No podemos permitirnos dejar atrás a la mitad de la población.

TITULO:  ¡ Atención obras ! - Cine  - El tiempo es oro ,.

El tiempo es oro,.

Arima León dirige esta delicada cinta sobre la mítica trapecista Pinito del Oro

Un fotograma de "Tal vez"
 
foto - Un fotograma de "Tal vez",.

Dirección y guion: Arima León. Intérpretes: Adriana Ugarte, Tania Santana, Antonia San Juan, Salva Reina, Aitor Luna, Luifer Rodríguez. España, 2026. Duración: 115 minutos. Drama.

Es un circo alegre y grisáceo a un tiempo el de Arima León, como si, en la carpa, sus integrantes tuvieran unas vidas muy distintas a las de las caravanas, a las del mundo exterior, unas vidas dentro llenas de colores brillantes, de purpurina, de gloriosos saltos mortales, de equilibrios inimaginables, y, aunque casi siempre sonríen, estos personajes parecen, cuando las luces se apagan, estar buscando encerrarse en sus carromatos a la espera de una inminente tragedia, y en sus cenas nocturnas al aire libre regadas siempre con mucho alcohol hay represiones que se huelen en el aire.

Pinito del Oro (una estupenda Adriana Ugarte), bautizada como «El ángel del trapecio», piensa retirarse y dejar a su violento marido. Ella solo se casó a los 17 para trabajar en América. La marca de aquel tiempo. Año 1968: la estrella mundial del Price, antes de hacerlo, quiere elaborar sus memorias. Y piensa entonces en la poeta canaria Natalia Sosa (excelente Tania Santana), que posee una obra desgarradora llena de frustración, rabia y fuego. Pero entre ellas nace una profunda relación más allá de la que esperaban y mucho más acá de dos cuerpos que se desean. Y aunque Pinito decide romper el encargo, esa unión se consolidará durante décadas en unas cartas que arden de pasión. Lo llamaban amor prohibido, ¿pero quién es capaz de prohibir un amor, el que sea?,.

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