sábado, 22 de agosto de 2026

Los pilares del tiempo - Sant Pere protege el arte de los primeros cristianos entre persecuciones ,. / REVISTA QUO - El vuelo secreto de Trump revela quién manda de verdad a su alrededor ,.

TITULO : Los pilares del tiempo - Sant Pere protege el arte de los primeros cristianos entre persecuciones ,. 

 Los pilares del tiempo - Sant Pere protege el arte de los primeros cristianos entre persecuciones,.

 Sant Pere protege el arte de los primeros cristianos entre persecuciones,.

 Esta iglesia se levanta junto a San Miguel y Santa María sobre lo que antaño fue la sede episcopal de Egara.

fotos - Las iglesias de Sant Pere, en Tarrasa, están enmarcadas entre la represión de los romanos y la de los revolucionarios del siglo XX. Cuentan con vestigios visigóticos del siglo IV que se salvaron de las llamas gracias a una visita de Einstein y la persuasión del clero local

Lo que más llama la atención de las iglesias de Sant Pere es que, al participar en una Eucaristía allí, «estás celebrando la fe con las huellas del origen muy cerca». Nos lo cuenta Antoni Deulefeu, párroco de este conjunto de tres templos en la diócesis de Tarrasa, que muestra cómo fue entre los siglos IV y VIII la antigua sede episcopal de Egara, erigida en «un momento de persecución increíble a esa Iglesia».

Los templos son tres: Sant Pere, San Miguel y Santa María. La piedra de las tres viene «de la montaña de San Lorenzo, que está muy cerca y que, por un problema calcáreo, tiene un tono marrón rojizo» que da uniformidad a todo el conjunto. No en vano, «la pila bautismal del siglo IV en Sant Pere es del mismo color y eso tiene su importancia». La segunda, San Miguel, era «la iglesia funeraria, como un tanatorio en el que se velaba al difunto» cantando salmos y donde se profesaba una gran devoción por san Celedonio de Calahorra, un soldado romano martirizado por su fe en época de Diocleciano. Y la tercera, Santa María, sirvió como catedral y tiene «una representación de Cristo con una orla de laurel que indica que es el Señor». Pero en la que nos centraremos es en la primera, en Sant Pere, que sirvió principalmente como «iglesia parroquial» y en la que «se hizo todo un esfuerzo en la tarea de iniciación cristiana y de ir acompañando a los catecúmenos en el Bautismo, la Eucaristía y la Confirmación».

La piedra de estos templos viene de la vecina montaña de San Lorenzo y unifica de un tono rojizo todo el conjunto.
 
La piedra de estos templos viene de la vecina montaña de San Lorenzo y unifica de un tono rojizo todo el conjunto.

Desde los primeros cristianos

Aunque es románica y del siglo XII, Sant Pere está construida sobre las ruinas de un antiguo templo visigodo porque «en la invasión islámica de Hispania sufrió mucho» y sus materiales se desmontaron «para la construcción doméstica durante un periodo de abandono». Especialmente «los techos, que eran de madera». Más tarde «cuando llegó la Reconquista, se rehizo el lugar con el criterio de la época». Aun así, conserva todo tipo de manifestaciones de los primeros cristianos y, «al entrar, encuentras un ábside espectacular del siglo VI y un retablo de piedra del siglo VIII que es la joya más impresionante de esta iglesia».

Antoni Deulefeu detalla que este retablo tiene «una iconografía muy bonita que una empresa de Madrid restauró muy bien y de la que hemos podido recuperar elementos que hablan de la huida de Egipto en el Éxodo». Además, «en el centro había una alegoría del Bautismo» y en su parte superior «están los cuatro evangelistas acompañados de los ángeles. Y más arriba, los patrones de esta iglesia: san Pedro y san Pablo». Y aún hay más, pues «del siglo VII tenemos el mosaico que el obispo escogió como logo de nuestra actual diócesis de Tarrasa».

Este órgano es gemelo del original, quemado en la Guerra Civil.
 
Este órgano es gemelo del original, quemado en la Guerra Civil. 

Un órgano gemelo

El párroco nos explica que otra particularidad de Sant Pere es que, «en lugar de tener una entrada como todas las iglesias» a los pies de su planta basilical, «esta tiene forma de cruz pero la puerta está en su lateral». Un elemento que «tiene una simbología importante porque significa que entramos por el costado de Cristo, de esa herida que es la fuente de todos los sacramentos».

El sacerdote también nos confía que «tenemos la suerte de algo providencial», pues «en la Guerra Civil los milicianos no quemaron esta iglesia como tantas otras». En aquel momento, el clero local logró «entrar en cierta conversación» con los revolucionarios y persuadirlos del valor artístico del templo porque «Albert Einstein lo había venido a visitar» gracias a que, «en el siglo XX, tuvimos una serie de pensadores con auténtico deseo de saber y que se comunicaban entre ellos». Y aunque los guerrilleros «quemaron los elementos barrocos, los santos, los bancos y el órgano», lo hicieron en una plaza frente al templo y no en su interior, por lo que los anteriores sí se conservan.

Magnífico retablo de piedra del siglo VIII con los evangelistas, san Pedro y san Pablo.
 
Magnífico retablo de piedra del siglo VIII con los evangelistas, san Pedro y san Pablo. Foto: Diócesis de Tarrasa.

Es una pérdida amortiguada por otra «providencia preciosa». Como la orfebrería es un trabajo artesanal que implica pruebas y reajustes, «en el siglo XVIII, cada vez que se construía un órgano se le hacía también un primo hermano»; esto es, otro muy similar con la misma lógica. El de la iglesia de Sant Pere también tenía su copia, en su caso en el Conservatorio de Barcelona. Así, al final de la Guerra Civil, «un hombre que aprendió a tocar en aquel órgano» de la Ciudad Condal se lo contó al párroco de Sant Pere y este lo acabó comprando.

Pero la iglesia de Sant Pere no solo alberga joyas del pasado. También cuenta con «una pintura del siglo XX interesante en la capilla de adoración perpetua». En ella aparecen «todos los sacrificios importantes del Antiguo Testamento hasta llegar a Cristo» y, tras su muerte, «unos ángeles recogen su sangre y la van llevando a los siete sacramentos». Por último, Antoni Deulefeu reivindica que el conjunto en general y la iglesia de Sant Pere en particular son «un tesoro escondido» y que pasó muy desapercibido hasta que Josep Puig i Cadafalch —un renombrado arquitecto del modernismo catalán e «historiador de cultura grande»— logró visibilizarlo.

TITULO: REVISTA QUO -  El vuelo secreto de Trump revela quién manda de verdad a su alrededor ,. 

 REVISTA QUO - El vuelo secreto de Trump revela quién manda de verdad a su alrededor  , fotos,.

 El vuelo secreto de Trump revela quién manda de verdad a su alrededor,.

La evacuación de Ankara dejó fuera a buena parte del Gabinete y mostró el peso de Natalie Harp, Dan Scavino y Walt Nauta, tres discretos colaboradores unidos al presidente por años de lealtad personal,.

El presidente estadounidense Donald Trump, con su asesora Natalie Harp, en el Air Force One

En secreto, fuera de las cámaras y sin que buena parte de su propio Gobierno supiera lo que estaba ocurriendo, un vehículo de 'catering' sacó la tarde del 8 de julio a Donald Trump del Air Force One en una pista del aeropuerto de Ankara. Pero el presidente no iba solo. Con él viajaban Natalie Harp, Dan Scavino y Walt Nauta. Ninguno pertenece al Gabinete. Son su asistente ejecutiva, su subjefe de gabinete y el director de Operaciones del Despacho Oval. Cuando llegó el momento de decidir quién debía permanecer junto al presidente, fueron ellos.

 Qué le estamos haciendo a Quo? - Quo

La operación de evacuación, organizada en respuesta a una amenaza iraní considerada creíble, dejó al descubierto algo más que una sofisticada maniobra de seguridad. También reveló quiénes forman, en realidad, el círculo más próximo al presidente de Estados Unidos cuando desaparecen las cámaras, se apagan los focos y el protocolo deja de importar.

Cuando el Servicio Secreto decidió que Trump no podía abandonar Ankara a bordo del Air Force One por el riesgo de un posible atentado, el presidente fue trasladado clandestinamente en un vehículo de catering hasta un C-32A de la Fuerza Aérea. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, embarcó de forma visible por la escalerilla exterior, reforzando la impresión de que él era la principal autoridad que viajaba en ese aparato, mientras altos cargos, parte del personal y la prensa permanecían en el Air Force One creyendo que Trump seguía a bordo.

Marco Rubio, secretario de Estado, no quedó integrado en ese núcleo inmediato. Scott Bessent, secretario del Tesoro, tampoco. Stephen Miller, otro subjefe de gabinete y uno de los hombres con mayor influencia política e ideológica de la Administración, permaneció igualmente fuera de ese reducido grupo. Habían acompañado a Trump a la cumbre de la OTAN, pero cuando el dispositivo de seguridad se dividió, el presidente quedó rodeado no por los ministros de mayor rango, sino por quienes llevaban años formando parte de su entorno más personal, desde la primera Casa Blanca hasta el largo paréntesis de Mar-a-Lago tras la derrota electoral de 2020.

Imagen principal - Los tres elegidos por Trump : Harp, Nauta y Scavino
 

La escena ayuda a entender cómo funciona el universo del segundo mandato de Trump y las bambalinas de la Casa Blanca. Existe un Gobierno formal, con secretarios, asesores de Seguridad Nacional y Comercio, funcionarios y departamentos que posan para las fotografías oficiales y participan en las largas reuniones del gabinete. Y existe, superpuesto a ese aparato, un séquito construido durante más de una década que sobrevivió a elecciones, derrotas, investigaciones judiciales, dos procesos de 'impeachment' y los cuatro años en los que Trump permaneció fuera del poder.

Imagen secundaria 1 - Los tres elegidos por Trump : Harp, Nauta y Scavino
 
Los tres elegidos por Trump : Harp, Nauta y Scavino. 
 
Imagen secundaria 2 - Los tres elegidos por Trump : Harp, Nauta y Scavino

El poder de la impresora

Natalie Harp, de 35 años, es una presencia constante en esta nueva Casa Blanca y en los desplazamientos presidenciales, incluido aquel vuelo clandestino. Viaja habitualmente con Trump, sube con él al Marine One y forma parte del reducido grupo con acceso a sus cuentas en redes sociales, desde las que puede publicar mensajes en su nombre. Rubia, casi siempre subida a unos altos tacones y cargando grandes bolsos, en Washington se la conoce como la «impresora humana» porque lleva consigo copias en papel de noticias, mensajes, publicaciones y correos seleccionados para el presidente, especialmente noticias favorables, mensajes de apoyo y publicaciones de redes sociales.

Harp apareció en la órbita de Trump en 2019. Enferma de cáncer óseo, pronunció un discurso muy emotivo durante un acto de la Coalición Fe y Libertad en el que aseguró que una ley federal impulsada por el presidente le había permitido acceder a un tratamiento experimental que, según su relato, le salvó la vida. Aquella intervención impresionó a Trump, que la incorporó al consejo asesor de su campaña de reelección y le dio un papel destacado en la Convención Nacional Republicana de 2020.

Harp hablaba ya entonces de Trump con la fe de una conversa y la gratitud de quien estaba convencida de deberle la vida. Le agradeció haber cumplido, según ella, todas sus promesas y presentó al presidente como el hombre que había rescatado a una «América olvidada» abandonada al borde del camino. «Así como usted luchó por nosotros, nosotros vamos a luchar por usted», le prometió entre aplausos. La promesa se mantuvo. Permaneció junto a él durante los años más difíciles, cuando muchos dirigentes republicanos se alejaban y Trump parecía un apestado incluso dentro de su propio partido.

Según relató el periodista Michael Wolff en su libro 'Todo o nada', Harp llegó incluso a dormir en el gimnasio de la mansión de Mar-a-Lago para estar disponible desde primera hora de la mañana. Aquella dedicación absoluta terminó consolidando su posición dentro del reducido círculo de confianza del presidente. Tras la victoria electoral de 2024 fue una de las primeras personas en instalarse de nuevo en el Ala Oeste.

En una Casa Blanca donde Trump consume enormes cantidades de información en papel y reacciona constantemente a cuanto publican los medios y las redes sociales, esa tarea aparentemente administrativa proporciona algo mucho más valioso: acceso. Harp controla parte del flujo de documentos que llega al presidente y puede entrar y salir del Despacho Oval con una libertad reservada a muy pocos. En el universo de Trump, donde la confianza personal pesa tanto o más que el cargo, esa cercanía vale más que muchos ministerios.

La operación ha abierto un frente político en el Congreso. El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, exigió una explicación inmediata de la Casa Blanca y denunció que los legisladores fueran dejados «en la oscuridad»

La guardia pretoriana de poder

Dan Scavino, el otro asesor que acompañó al presidente en ese vuelo de Ankara a Reino Unido, representa la relación más larga y sólida de Trump con cualquiera de sus actuales colaboradores. Hoy es subjefe de gabinete de la Casa Blanca, pero su historia junto al presidente comenzó mucho antes de la política, en el campo de golf. Primero fue cadi para el hoy presidente, después trabajó en uno de sus campos de golf como gerente y para la Organización Trump y ya más tarde se convirtió en uno de los arquitectos de su comunicación digital durante la campaña de 2016.

Desde entonces ha sobrevivido a todos los cambios de gabinete, derrotas electorales e investigaciones judiciales. Mientras decenas de altos cargos abandonaban el entorno de Trump tras el asalto al Capitolio, Scavino permaneció a su lado en Mar-a-Lago. Su influencia rara vez se ejerce delante de las cámaras. Prefiere el segundo plano, pero es una de las pocas personas que pueden hablar con el presidente prácticamente a cualquier hora del día.

Walt Nauta completa ese triángulo de confianza. Veterano de la Armada estadounidense, comenzó como asistente personal de Trump durante su primer mandato y permaneció a su lado cuando abandonó la Casa Blanca en 2021. Su cercanía al expresidente lo convirtió después en una figura central de la investigación sobre los documentos clasificados de Mar-a-Lago. Los fiscales lo acusaron de ayudar presuntamente a mover y ocultar cajas con documentos y de mentir al FBI, cargos que siempre negó. Llegó a declarar ante un gran jurado federal, pero el caso quedó sin recorrido tras el regreso de Trump al poder. Hoy dirige las Operaciones del Despacho Oval, un puesto de carácter logístico que lo mantiene entre las personas con acceso más directo y cotidiano al presidente.

La falta de control legislativo

La operación ha abierto un frente político en el Congreso. El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, exigió una explicación inmediata de la Casa Blanca y denunció que los legisladores fueran dejados «en la oscuridad» sobre una amenaza de asesinato contra el presidente y una maniobra de esa magnitud. También Mark Warner, principal demócrata del Comité de Inteligencia del Senado aseguró no haber sido informado.

A las críticas se sumó el senador Richard Blumenthal, de Connecticut, que calificó el episodio de «francamente inquietante» y reclamó saber qué medidas se adoptaron para proteger a los periodistas, militares y funcionarios que continuaron volando en el Air Force One utilizado como señuelo. «Quiero saber qué precauciones se tomaron para mantener a salvo a todas las personas que iban en ese avión», afirmó.

La prensa, por su parte, asumió que la prioridad del Servicio Secreto es siempre proteger al presidente, incluso cuando eso obliga a limitar la información en tiempo real y ser empleada hasta de cebo. Pero la presidenta de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, Jacqui Heinrich, dijo haber trasladado a altos cargos de la Administración su preocupación por la seguridad de los periodistas, la capacidad del pool para mantener un registro independiente de los movimientos presidenciales y el riesgo de que los reporteros acaben transmitiendo, sin saberlo, información incorrecta.

Heinrich pidió además a la Casa Blanca un protocolo para futuras situaciones de este tipo que permita corregir el registro una vez desaparezca la amenaza y preservar así la credibilidad del sistema de cobertura presidencial.

No hay comentarios:

Publicar un comentario