Portavoz del Vaticano durante 22 años, ningún laico conoce como él .... del lobby gay que Francisco asegura que existe dentro del Vaticano?
-foto-Joaquín Navarro Valls: "Cuando yo estuve en le Vaticano, no existía ningún "lobby" gay"
Portavoz del Vaticano durante 22 años,
ningún laico conoce como él el funcionamiento de la curia. Invitado por
la Fundación Rafael del Pino para dar una conferencia sobre la figura de
Juan Pablo II, hablamos con él sobre el VatiLeaks, el banco vaticano,
el Papa Francisco... No rehúye ninguna pregunta. En exclusiva para
'XLSemanal'.
Joaquín Navarro-Valls, (Cartagena, 1936), doctor en Medicina y licenciado en Periodismo, ejerció en España como médico 14 años hasta que ABC lo envió a Roma como corresponsal. En
1984 fue nombrado portavoz de la Santa Sede cargo en el que se mantuvo
22 años, convirtiéndose en el único laico y no italiano en ocupar esa
responsabilidad. Miembro numerario del Opus Dei, gran conocedor
de la curia romana y testigo de excepción de los pontificados de Juan
Pablo II y Benedicto XVI, Navarro-Valls ha recalado unos días en Madrid,
invitado por la Fundación Rafael del Pino, para pronunciar una
conferencia: El sentido del sufrimiento humano en Juan Pablo II; momento
que XLSemanal ha aprovechado para realizar esta entrevista en
exclusiva.
XLSemanal. Veintidós años junto con Juan Pablo II son muchos años...
Joaquín Navarro-Valls.
¡Excepcionales! Vivimos magníficas ocasiones de trabajo, de proyectos,
de discusión de temas, de ansiedad, de angustia, de enfermedad, de
dolor...
XL. Sobre el dolor del Papa trata la conferencia que ha impartido en la Fundación Rafael del Pino.
J.N.-V. Así
es. Vivimos un tiempo en que el dolor es políticamente incorrecto, la
sociedad no quiere contemplarlo. ¡Y no te digo ya la muerte! Pero,
paradójicamente, el dolor es la experiencia humana más universal. No hay
ser humano que, antes o después, no conozca el sufrimiento y, sin
embargo, se lo quiere silenciar. En Asia y en ciertas partes de África
es diferente, y en la India es completamente distinto. En fin, esto nos
llevaría a una reflexión más profunda de la que podemos hacer aquí.
XL. ¿Cree que su pertenencia al Opus Dei y su condición de numerario influyeron en la elección del Papa?
J.N.-V. Lo ignoro, nunca se lo pregunté. Nunca hablé con él de este tipo de cosas.
XL. Qué curioso, con la estrechísima relación que los unía.
J.N.-V. No, es que esa condición era irrelevante. Él valoraba mucho la profesionalidad.
XL. En su pontificado se destaparon casos de pedofilia, de corrupción en las finanzas del Vaticano...
J.N.-V.
Hay que decir también que se acusó falsamente a dos cardenales el de
Chicago y el de Sídney, que de forma gallarda pusieron su cargo a
disposición del Papa y en 15 días se demostró que eran inocentes. Luego
resultó que en los Estados Unidos el problema era más amplio.
XL. Se tuvo entonces la sensación de que se intentaron tapar muchas cosas.
J.N.-V.
No, no hubo oscurantismo. La dimensión no se la imaginaba nadie; para
todos fue una sorpresa, sobre todo la proporción. Fue tremendo porque,
en su limpieza intelectual y moral, el Papa no podía creer que aquello
tuviera esa magnitud. En los primeros años del pontificado, Juan Pablo
II quitó el permiso canónico de enseñar Teología Moral Católica al
americano Charles Curran, que era un escándalo. Él estaba enseñando que
no hay límites, que todo da igual... El resultado de esta Teología
equivocada no se hizo esperar.
XL. ¿Quiere decir que la
mayoría de los casos de pederastia y homosexualidad dentro de la Iglesia
son consecuencia de la doctrina moral impartida por un teólogo
americano?
J.N.-V. Muchos casos se
habían dado coincidiendo con la enseñanza de la Teología Moral de
Curran; está todo muy unido. Naturalmente, el Papa cogió el toro por los
cuernos y dio amplios poderes al cardenal Ratzinger, entonces decano
de la Congregación para la Doctrina de la Fe. El proceso contra Marcial
Maciel, por ejemplo, se inició durante su pontificado y se comprobó la
veracidad del caso en los primeros meses del de Benedicto XVI, y yo fui
el que lo comunicó y no lo dudé ni un momento. Todavía recuerdo una
carta de Maciel en la que decía: «Aseguro delante de Dios que todo es
calumnia, no me pienso defender para mayor purificación...». ¡Dios
santo!
XL. Cuenta que tardó dos años en convencer a Benedicto XVI de que lo sustituyera como portavoz.
J.N.-V.
A mí, Benedicto XVI me inspira una gran ternura. Durante todo el
pontificado de Juan Pablo II, raro era el día en que no trabajábamos
juntos. Él no se esperaba ser elegido. Al día siguiente de su elección
le dije que consideraba mi trabajo terminado porque estaba tremendamente
cansado.
XL. ¿Se veía venir lo que estaba a punto de destaparse?
J.N.-V.
No, no, era un problema de cansancio. Los últimos meses, con la
enfermedad y muerte de Juan Pablo II, habían sido muy duros y yo estaba
realmente cansado. Él me dijo que no le hablara de eso y que tenía que
seguir.
XL. Dígame la verdad, ¿se imaginaba lo que estaba
a punto de conocerse? Según LOsservatore Romano, Benedicto XVI era «un
pastor rodeado por una manada de lobos».
J.N.-V.
Vamos a ver, si tú me pides un juicio basado en 23 años trabajando allí
dentro, te diré que en la curia he encontrado una enorme cantidad de
gente buenísima y que algunos me parecen santos. Segundo: es verdad que
hay un poco del 'carrierismo' que dicen los italianos; todo es una
carrera, lo cual no es un grave delito. Tercero, delincuentes lo que se
dice delincuentes yo no he encontrado ninguno, ni en el ámbito del IOR
[el banco del Vaticano] ni fuera de él.
XL. ¿No le parecen
relevantes las filtraciones del caso VatiLeaks, que provocaron la
destitución del cardenal Bertone, secretario de Estado del Vaticano?
J.N.-V.
También vamos a ponerlo en perspectiva. Cuando medio año antes aparece
Julian Assange con el caso WikiLeaks, y se transmitieron a la opinión
mundial todos los cables privados de la diplomacia vaticana, se pusieron
en peligro relaciones internacionales... Pero los papeles del llamado
VatiLeaks no ponen en peligro absolutamente nada. VatiLeaks es de una
modestia infinita. ¿Qué es el VatiLeaks? Un pobre desgraciado con un
cerebro así de pequeño que filtra unos papeles porque le viene la idea
de que tiene que reformar la Iglesia. Y entonces salen a la luz tres
cartas en las que se ve una pelotera de uno con otro... y poco más.
XL. Cuando Benedicto XVI se dio cuenta de las reformas necesarias dentro de la curia, ¿se sintió desbordado?
J.N.-V.
Mi opinión es diferente. Juan Pablo II fue elegido con 58 años;
Benedicto XVI, con 78. Yo, que lo conocía bien, pensé que podía ser
elegido y que no aceptaría. Él pudo rechazar ser papa, pero hizo un acto
heroico aceptando aquel peso que él sabía que era enorme.
XL. Hábleme de su posterior renuncia.
J.N.-V.
Un papa siempre es un misterio. ¿Qué ocurre cuando se da cuenta del
límite de la naturaleza humana en forma de fuerzas, de capacidad, frente
a la demanda espiritual que viene con aquello? Eso es lo que ocurrió:
él hizo un acto de coraje increíble, y lo hizo con una elegancia tal que
lo comunicó en el orden normal del día de trabajo, sin pompa.
XL. ¿Descarta que Benedicto XVI se sintiera impotente para hacer la necesaria reforma de la curia vaticana?
J.N.-V.
El banco, la curia... Lo que se dice es desproporcionado. No era una
situación explosiva. ¿Qué ha hecho Francisco hasta ahora? Ha empezado
con un estilo personal distinto, pero no ha hecho grandes reformas
urgentes.
XL. ¿No hubo una conversación entre los dos
Papas en la que Benedicto XVI puso al corriente a Francisco del informe
que había encargado?
J.N.-V. La hubo,
sí; pero el 'muerto' que le dejaba era muy pequeño. El problema ha sido
sobredimensionado: ¡Horror, la curia terrorífica! ¡Quieren asesinar al
Papa! ¡El banco del Vaticano lava dinero de la mafia...! [Se ríe
irónico].
XL. No me negará que el Vaticano es un centro de poder...
J.N.-V.
Es un centro de poder muy grande y muy relativo. Porque ¿en qué
consiste su poder? ¿Puede poner o quitar el Papa un jefe de Estado? ¡No,
hombre, no... por Dios!
XL. ¿Por qué cree que el Papa Francisco gusta tanto a los no católicos y preocupa mucho a los practicantes?
J.N.-V. Esa
inquietud de algunos católicos por Francisco es la misma que siente el
hermano mayor cuando el hermano menor pide dinero a su padre, se va con
prostitutas, lo pierde todo y, cuando vuelve a casa, su padre lo abraza.
XL. ¿Cree que los católicos preocupados lo están porque el Papa Francisco trate bien al 'hijo pródigo'?
J.N.-V.
Sí. La inquietud es la misma: «¿A ese hijo tuyo ni siquiera lo llama
'hermano' que se ha portado mal ahora lo tratas así? O sea, que yo tengo
que ser mejor aún». Por eso, el Papa martillea con una idea:
misericordia, misericordia.
XL. ¿La austeridad del Papa deja mal a los anteriores?
J.N.-V.
No, no... Dos días después de su elección escribí en La Reppublica: «La
expresividad de la fe cristiana en términos de estilo barroco ha
terminado. El Papa Francisco va a implementar y crear un nuevo estilo
comunicativo. El problema es si será aceptado». Y es lo que estamos
viendo.
XL. ¿Cree que es cuestión de estilo comunicativo y no de un rechazo por el lujo y el oropel?
J.N.-V. Vamos
a ver. Nos habíamos habituado a pensar que, en la liturgia y en todo lo
que tenía que ver con el cristianismo, el estilo propio de este era el
barroco; y no es así, porque el barroco nace a finales del XVI. El tema
es que el Papa Francisco, en 24 horas, ha acabado con eso: los zapatos
del Sumo Pontífice ya no serán más de color rojo, no se ha puesto nunca
la mantelina roja... ¿Está revolucionando algo? En el fondo, lo que está
haciendo es cambiar de estilo porque no le interesa el estilo barroco.
Madrid tiene algo de estilo barroco, pero es más sobrio que Roma. Roma
es absolutamente barroca.
XL. Y ya que habla de Madrid, hay quien piensa que la 'era Rouco' ya está finiquitada...
J.N.-V. ¡No tengo ni idea! Llevo 40 años fuera de España.
XL.
No hace falta vivir aquí para saber lo que pasa; desde Roma incluso se
está mejor informado de si Rouco se jubilará sin pasar por la Santa
Sede.
J.N.-V. ¡No tengo ni idea! España,
aunque parezca un poco superficial, para mí es un país nuevo. No
entiendo ni conozco la dinámica social, la dinámica política... Conozco
mejor la de Italia.
XL. La política de comunicación del
Papa Francisco también ha roto esquemas: entrevistas personales,
declaraciones muy arriesgadas... ¿Qué me dice del lobby gay que
Francisco asegura que existe dentro del Vaticano?
J.N.-V. ¡No
tengo ni idea! Cuando yo estuve no existía, y no quiero decir con esto
que no hubiera alguna persona gay que yo no he conocido... Pero, desde
luego, como lobby o como grupo de presión, no; seguro que no.
XL. ¿Le sorprende que el Papa hablara de este lobby?
J.N.-V.
A estas alturas ya... [se ríe]. De las cosas que pasan, la verdad, me
sorprenden poquísimas. Lo acepto, lo ha dicho, es verdad. Es como
aquella frase enigmática, bueno no tan enigmática, que dijo en el avión
volviendo de Brasil: «Quién soy yo para juzgar a un homosexual que
quiere acercarse a Dios de forma humilde...».
XL. A la
vez, decía el Santo Padre que había que integrar a los homosexuales en
la sociedad. ¿Cómo los integra la Iglesia si condena la práctica de la
homosexualidad?
J.N.-V. Creo que
algunas de las cosas que planteas se aclararán con un poquito de
paciencia. Estamos al principio del pontificado y hay que esperar para
ver más antes de juzgar.
XL. Respecto al banco vaticano, sea sincero, ¿cree que la mafia lava dinero a través del IOR, tal y como se denunció?
J.N.-V.
Yo no sé qué estarán encontrando, porque yo del banco vaticano no sé
nada. Sé que se ha encargado un proceso a Moneyval para que el IOR sea
legalizado a nivel europeo como una banca con completo control. Ya se
han controlado dos tercios del banco y el proceso puede terminar este
año. De manera que el año próximo la transparencia puede ser total.
XL. ¿Cree que puede peligrar la seguridad del Papa si continúa con esa labor de transparencia en el banco?
J.N.-V.
Este Papa no admite que haya algo que no sea claro. Y si las personas
que ha puesto a estudiar el banco ven algo que no esté limpio, este Sumo
Pontífice no lo va a pasar por alto; este, como cualquier otro. ¿Y que
se pueda sentir en peligro? Bueno, va por ahí sin escolta. Estas cosas
no se saben hasta que no ocurren: recuerda el atentado a Juan Pablo
II...
XL. ¿Piensa que la mafia se siente amenazada?
J.N.-V.
La mafia, ¡la señora mafia!, tiene una capacidad proteica de moverse:
«Se me cierra una puerta y me abro otra». Ellos no se sienten amenazados
nunca.
XL. Ha oído eso de «a este Papa lo acabarán matando».
J.N.-V. Lo he oído, sí; pero yo creo que no va a ocurrir. Porque, ingenuamente, yo creo en el Espíritu Santo [risas].
PRIVADÍSIMO
-«Soy el garbanzo negro de la familia. Soy el Joaquín Navarro número nueve, y los ocho anteriores han cursado todos carreras de Derecho: son jueces, notarios...».
-«Ejercí como médico 14 años antes de irme a Roma. Tenía tiempo libre y se me ocurrió que el periodismo podía ser la vía para participar en el debate público de nuestra época».
-«Siendo corresponsal en Italia, Juan Pablo II me invitó a comer. Durante una rueda de prensa, me acercaron un papelito: 'Tiene usted que ir a comer con el Papa a la una y media'. Pensé que era broma».
-«Acepté la propuesta de ser su portavoz. Pero puse una condición. Le dije: 'Mire usted, Santo Padre, esta tarea solo se puede llevar a cabo si tengo acceso a usted en cualquier momento'. El Papa respondió que así sería».
-«Que yo fuera el primer portavoz laico y no italiano de la Santa Sede no habla mucho de mí, sino de Juan Pablo II, de su visión universal».
-«Soy el garbanzo negro de la familia. Soy el Joaquín Navarro número nueve, y los ocho anteriores han cursado todos carreras de Derecho: son jueces, notarios...».
-«Ejercí como médico 14 años antes de irme a Roma. Tenía tiempo libre y se me ocurrió que el periodismo podía ser la vía para participar en el debate público de nuestra época».
-«Siendo corresponsal en Italia, Juan Pablo II me invitó a comer. Durante una rueda de prensa, me acercaron un papelito: 'Tiene usted que ir a comer con el Papa a la una y media'. Pensé que era broma».
-«Acepté la propuesta de ser su portavoz. Pero puse una condición. Le dije: 'Mire usted, Santo Padre, esta tarea solo se puede llevar a cabo si tengo acceso a usted en cualquier momento'. El Papa respondió que así sería».
-«Que yo fuera el primer portavoz laico y no italiano de la Santa Sede no habla mucho de mí, sino de Juan Pablo II, de su visión universal».
TÍTULO: EL PRIMER PLANO,.EL DESEMBARCO DE LOS MEXICANOS,.
España
está en venta. Pero ahora, ¡ándale!, tiene quien la compre. El dinero
está volviendo. Decenas de fondos extranjeros han aterrizado en ...
El desembarco de los mexicanos
Los empresarios e inversores mexicanos
han desembarcado en España. Haciendo honor a su fama, no lo hacen con
discreción, pero en un país como el nuestro, necesitado de dinero, son
recibidos con entusiasmo tanto en los consejos de las grandes compañías
como en los de los pequeños clubes de fútbol. Le contamos quién mueve el
oro azteca y cómo lo hace
Hay de todo: fondos buitre a la caza de despojos, pero también inversores a largo plazo. Desde Bill Gates a jeques cataríes, pasando por capital chino, ruso, fondos de pensiones y de capital riesgo... Una llovizna de 14.000 millones desde enero que empieza a compensar la fuga de capitales, que fue una auténtica estampida hasta no hace mucho: más de 200.000 millones en 2012.
La gran sorpresa la protagoniza México, cuyos empresarios han sido los primeros en volver a confiar en España. Como todos, están comprando barato, muy barato... Pero, a diferencia de otros inversionistas más discretos, han irrumpido bravamente. ¿Alguien ha oído decir 'esta boca es mía' a alguien de Temasek, fondo de Singapur que ha inyectado 1036 millones en Repsol? Pero quién no se ha sobresaltado con la 'tremenda balacera' de Emilio Lozoya, director general de Petróleos Mexicanos (Pemex). Los disparos apuntaban a la cabeza de Antonio Brufau, presidente de Repsol. Y eso que son socios y aliados... «Cobra mucho, pero sus resultados son mediocres». Lozoya ha forzado el acuerdo entre Repsol y Argentina sobre la nacionalizada YPF. La petrolera se conformaría con 3700 millones de euros (pedía 12.000). Pero estamos de rebajas... De rebote, uno de los grandes beneficiados es otro mexicano, Carlos Slim, el hombre más rico del mundo (54.000 millones de euros), cuya inversión en el yacimiento argentino de Vaca Muerta queda a salvo de litigios.
Lo de Slim con España es un idilio. Todos lo cortejan. Y el magnate, gran amigo de Felipe González, no solo invierte en bienes tangibles, también en un intangible: el optimismo. «España ha tocado fondo y saldrá de la crisis en 2014», augura. A sus múltiples intereses financieros, inmobiliarios y energéticos sumó el de un club de fútbol desahuciado, el Real Oviedo. Y todo por una broma telefónica. Un periodista de radio llamó a su yerno y mano derecha, Arturo Elías, haciéndose pasar por el exfutbolista Emilio Butragueño. Y le pidió ayuda. Lejos de molestarse, Slim compró acciones del club por valor de dos millones, salvándolo de la liquidación.
La economista mexicana Claudia Luna Palencia conoce bien a Slim. «No es impulsivo. Es alguien que se lo piensa diez veces antes de invertir el dinero. Solo lo hace cuando está seguro de que va a ganar». Por eso la inversión en un club histórico, aunque venido a menos, es especial. Un gesto caballeroso. «Hay una corriente histórica de simpatía a España por parte de los mexicanos que se manifiesta sobre todo en épocas difíciles, como cuando se acogió a tantos exiliados republicanos tras la Guerra Civil. Y también hay lazos de sangre. El mismo Slim (con ancestros en Galicia), los Servitje (Grupo Bimbo) -de raíces catalanas- y otros muchos empresarios son originarios de España... Pese a 200 años de independencia y a que los mexicanos somos orgullosos, España sigue siendo la 'madre patria'. Además, las empresas españolas invirtieron mucho en México, sobre todo de 1995 a 2005. Y ahora toca devolver el favor».
No es solo un favor, también es una oportunidad. Son inversiones potentes. Como la del Grupo ADO, que ha comprado la empresa de transportes Avanza, con una flota de casi 2000 autobuses, por unos 800 millones. Sin embargo, Avanza no estaba ya en manos españolas; la controlaba un fondo británico. Es una pauta que se repite. La diferencia es que el dinero anglosajón (más especulativo) deja paso a capital, como es el mexicano, con pretensiones más duraderas. Es el caso de Bimbo. En 2001, Daniel Servitje Montull vendió la filial hispana por 900 millones a la firma estadounidense Sara Lee. Llegó la crisis; un ERE, cierre de plantas... La recompró en 2011 por 115 millones. Negocio redondo, sí, pero ha seguido apostando por España a pesar de cerrar 2012 con pérdidas.
«España necesita inversores, no pelotazos -resume Javier Flores, analista de la Asociación Europea de Inversores-. Sería deseable que se tomasen medidas que permitiesen que la inversión financiera que llega a España de todas partes encuentre incentivos para llevar a cabo también inversiones productivas a largo plazo». Y más ahora que el Estado parece dispuesto a poner en el escaparate 'pasteles' como AENA, Loterías... Y que todavía queda el grueso del ladrillo que vender por parte del Sareb (el banco malo)». «Solo es el principio -vaticina Enrique de la Madrid, director del Banco Nacional de Comercio Exterior mexicano-. Es buen momento para invertir en España: es un mercado muy atractivo y los precios están muy por debajo de su valor natural. Creo que la crisis ya tocó suelo y que la economía solo puede ir a mejor. Espero más inversión mexicana».
Esa percepción positiva la comparte Rosendo Sainz-Trápaga, presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Chocolates, Dulces y Similares de México. «Las medidas anticrisis están empezando a surtir efecto. The Economist habla de que España puede convertirse en la nueva Alemania, guardando las proporciones. Otros países importantes no se han tomado con tanta seriedad la lucha contra la crisis. Son medidas dolorosas, pero los españoles están siendo muy estoicos, muy hidalgos, y verán resultados. La disciplina es muy importante. La señora Angela Merkel no es tonta y su prioridad es mantener a raya la inflación, que es el impuesto silencioso, pero también sabrá aflojar algo para que la economía no se estanque».
De momento, la Bolsa española se ha revalorizado un 20 por ciento. «Yo invertí en Banco Santander cuando las acciones estaban a 4 euros y pico. Y ya han subido un 50 por ciento», comenta Sainz-Trápaga, que se considera inversor a largo plazo. «Invierto a cinco, diez años. Tengo acciones en Zardoya Otis, la empresa de ascensores. Mis amigos me preguntan por qué, si la construcción está parada. Pero yo les digo que en España se instalaron muchos ascensores y que hay que mantenerlos. Y eso hace que la empresa esté activa. Y cuando se empiece a construir de nuevo, habrá beneficios».
Parece que España ya no es 'radiactiva', como dijo un empresario. Y el ladrillo vuelve a ser atractivo, al menos para el gran capital. Y en México, que tiene las cuentas macroeconómicas bastante saneadas, hay liquidez. Moisés El-Mann ha comprado 300 oficinas del Banco Sabadell de una tacada. A tocateja. En algunos aspectos, El-Mann recuerda a algunos reyes hispanos del ladrillo que arrasaron en la lista Forbes con la burbuja y volaron a otras tierras con el 'pinchazo', como Enrique Bañuelos... Resulta, además, inquietante la presencia de fondos buitre, como Fintech, dirigido desde Nueva York por el también mexicano David Martínez, al que envuelve un halo de misterio. Se sabe muy poco de él, aunque rompió su silencio en Financial Times para alardear de que «había participado en casi todas las reestructuraciones de deuda soberana de los últimos 25 años, desde América Latina a Rusia o Grecia».
España ha entonado un «Bienvenido, míster Moctezuma» porque necesita un empujón. Y quizá esté dispuesta a ciertas concesiones. Por ejemplo, la Agencia Tributaria abrió un expediente a la cementera Cemex, presidida por Lorenzo Zambrano. La multa: 450 millones. La inspectora que desestimó el recurso fue despedida. Cemex asegura que cumple con Hacienda, y el Gobierno español niega que exista trato de favor.¿Todos contentos con el 'oro azteca'? Unos más y otros menos... Hace cincuenta años, un panadero de Alcoy creyó hacer el negocio de su vida. Había visto en una revista mexicana el logo y la marca Bimbo. Le gustaron y los registró en España. Cuando el Grupo Bimbo, líder mundial de la panificación, desembarcó en España allá por el año 1963, sus directivos se quedaron estupefactos. Su marca ya estaba patentada. Hubieron de desplazarse a Alcoy para negociar la cesión de derechos. Desembolsaron un millón de pesetas. Durante la comida que siguió a la firma del contrato, el panadero les comentó eufórico que se hubiera conformado con cien mil pesetas. Los negociadores mexicanos le confesaron que estaban autorizados a pagar hasta 12 millones.
ESTÁN EN TODAS PARTES
-ALIMENTACIÓN. A por el salami. El grupo Sigma, del empresario Armando Garza Sada, ha lanzado una opa (amistosa) de 700 millones de euros para hacerse con el control de la compañía de alimentos cárnicos Campofrío. La propiedad de la empresa aún está en manos de la familia Ballvé, aunque la firma china Shuanghui dispone ya del 37 por ciento de sus acciones.
-INMOBILIARIO. El rey del ladrillo. El fondo de inversión Fibra Uno, controlado por Moisés El-Mann, promotor de urbanizaciones turísticas y centros comerciales, se ha convertido en el nuevo casero de Banco Sabadell tras comprar 278 oficinas por 300 millones. Esta red de oficinas pertenecía ya a un fondo británico.
-ENERGÍA. El petrolero amotinado. Emilio Lozoya, director general de Pemex -socia de Repsol-, puso en la picota a Antonio Brufau, el presidente de la petrolera española, por su «excesivo» sueldo (5 millones anuales) en vísperas del acuerdo con Argentina por YPF. En el fondo subyace el interés de ambas compañías por el yacimiento argenti
-BANCA. El "zopilote" misterioso. David Martínez dirige Fintech, un fondo buitre que controla el 5% del Banco Sabadell. Entre sus 'gestas', renegociar la deuda de Brasil. Por su gestión, de dos horas, ganó 30 millones de euros. Vive en Londres y no hay fotos de él; solo un borroso perfil extraído de una cita con Néstor Kirchn
-OCIO. Salvando a "Pocoyó". Miguel Valladares, propietario de un holding de comunicación, ha salido al rescate de Zinkia, la productora de Pocoyó, en preconcurso de acreedores. Valladares es ahora el segundo accionista de Zinkia. Hace tres años ya invirtió en la compañía con intención de 'enderezarla'.
Claudia Luna Palencia: "El empresario mexicano tiene aversión al riesgo. No se la juega"
Economista y periodista mexicana afincada en España desde 2006. Dirige la revista 'Conexión Hispanoamérica'.
XL. ¡Que vienen los mexicanos!C.L.P. Sí, sí. Antes eran las empresas españolas las que iban a México, ahora se han vuelto las tornas. Es una cuestión de oportunidad, pero también de simpatía mutua. España es el segundo socio comercial de México, tras EE.UU.
XL. ¿De dónde sale el dinero?
C.L.P. México es la segunda economía latinoamericana. Tenemos unas reservas de divisas muy altas, la deuda bajo control, buenos ingresos de las industrias energética y automotriz, y remesas que llegan de los emigrados en los EE.UU. Esos dólares han permitido la expansión de la clase media.
XL. ¿Pero las pymes mexicanas invierten en España?
C.L.P. De momento no, solo las grandes corporaciones. Estamos al inicio de un ciclo. La inversión aún es tímida. Pero hay potencial para que un centenar de empresas desembarquen en España.
XL. ¿El empresario mexicano es diferente al de otras latitudes?
C.L.P. El carácter mexicano es más gregario y el control de las corporaciones está en manos de la familia. El empresario mexicano también tiene cierta aversión al riesgo. No se la juega. Se lo piensa mucho. El español es más lanzado.
XL. Usted llegó a España antes de la crisis. ¿En qué ha cambiado la sociedad?
C.L.P. Yo vine en invierno. Paseaba por la calle y no podía diferenciar al ejecutivo del obrero; todos, con buenos abrigos. En México, la clase social salta a la vista por la manera de vestir. Ahora, sí que se aprecia la diferencia en las calles. Yo soy hija de la crisis. En mi país he pasado cuatro o cinco. Las recetas para salir me las sé de memoria. Y sé a dónde llevan.
XL. ¿Adónde?
C.L.P. Al abaratamiento de la mano de obra. España no puede devaluar el euro, como hace México con el peso.
XL. Hay pocos emigrantes mexicanos en España...
C.L.P. Unos 17.000 residentes. Es una emigración diferente de la que va a EE.UU. Vienen a estudiar, a conocer a sus ancestros; no a trabajar de camareros y a buscar el dólar.
XL. ¿Y ahora van muchos españoles allí?
C.L.P. Sí. La Embajada se llena cada día. En México se admira mucho la intelectualidad de los españoles. Es fácil que se coloquen como investigadores o profesores. Y también se valora su buen hacer en la hostelería.
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