Cada martes y jueves, el mítico Jair Ventura Filho, 'Jairzinho', cumple con su misión y acude a la favela pacificada de Manguinhos en Río de ...
El único futbolista que ha marcado en todos los partidos de un
Mundial imparte ahora clases de fútbol y de la vida a los jóvenes
desfavorecidos que visitó el papa Francisco en Manguinhos,.
Cada martes y jueves, el mítico Jair Ventura Filho, 'Jairzinho',
cumple con su misión y acude a la favela pacificada de Manguinhos en Río
de Janeiro, a la misma explanada donde el papa Francisco alentó a los
desfavorecidos en la Jornada Mundial de la Juventud en 2013. Cerca de
una gran refinería, en una zona de 261 hectáreas y casi 37.000
habitantes que tradicionalmente fue escenario de cruentas batallas a
tiros entre narcotraficantes y policías, el viejo Jairzinho imparte
clases de fútbol y, de la vida, a los chavales.
«Lo fui todo con el balón en los pies y siento que debo devolver
algo. Vengo a mostrarles que el deporte y el esfuerzo representan unos
grandes ejemplos para poder salir adelante», cuenta el único futbolista
de la historia capaz de marcar gol en todos los partidos de una Copa del
Mundo, sucesor de Garrincha en el Botafogo y en la 'Seleçao' e
integrante de una 'Canarinha' de ensueño en México'70 junto a los Pelé,
Tostao, Rivelino o Gérson. A sus 69 años, Jairzinho sufre problemas de
sobrepeso pero dice que se desenvuelve con soltura entre casas habitadas
a medio construir, toneladas de basura flotante y viejos
electrodomésticos andantes.
«Sigo ligado al fútbol y lucho por formar hombres de bien, por la
integración y el respeto». Invita a los jóvenes a soñar con lo que él
hizo. «Jugar la final en el estadio Azteca en 1970 fue una maravilla»,
rememora este mito viviente que, tras retirarse como profesional, montó
una escuela de fútbol donde, entre otros talentos, descubrió al
'Fenómeno' Ronaldo, «desde bien pequeño un jugador potente, explosivo y
con unas condiciones físicas y técnicas extraordinarias».
Cuando uno se encuentra a Jairzinho junto al Centro Internacional de
Prensa de Río, siente un cosquilleo especial. No por tópica, la pregunta
es obligada. ¿Cuáles son los recuerdos más fuertes de ese Mundial de
México'70? «Tengo recuerdos diarios cada vez que veo a los chicos en el
campo de la favela, buscando un lugar bajo el sol dentro de la realidad
del fútbol brasileño y mundial. Me siento una persona realizada porque
mi obra fue acabada con éxito y muchos me consideran el mejor jugador de
ese torneo. Estoy en la historia, soy el único futbolista que marcó en
todos los partidos de una Copa. Fueron siete goles en siete encuentros,
un hecho grandioso, inédito, glorioso para mi vida como jugador».
Jairzinho, jugador de la selección brasileña de fútbol, es llevado a
hombros por un grupo de aficionados tras el triunfo del combinado
'canarinho', frente a Italia, en la final del Mundial de México 1970. /
AFP
Piensa conservar ese récord, aunque se temía que estrellas como
Messi, Neymar o Cristiano Ronaldo pudieran igualarlo en este certamen.
Pero ya es imposible. No se queda en especial con ninguna de esas dianas
porque cree, y más con el paso del tiempo, que «todos fueron
importantes y contribuyeron al título brasileño y al desaliento de los
rivales».
Existe una foto inolvidable en la que Jairzinho aparece junto a Pelé
celebrando juntos y con el brazo levantado. «Ese gol de Pelé en la final
supuso definitivamente el título y pudimos alzar la Copa Jules Rimet.
Lo acompañé en esa pose, que es histórica, inédita, que está grabada en
mi memoria y ha tenido una visibilidad global».
La amistad con Pelé
Niega Jairzinho que con el discurrir de los años se haya enemistado
con Pelé por una cuestión de envidias. Todo lo contrario. «Los dos somos
brasileños, hablamos durante los partidos entre el Santos y el Botafogo
y sobre todo de la selección. Jugamos mucho tiempo juntos, competimos
unidos en los Mundiales de 1966 y 1970 (Jairzinho también participó en
el de Alemania'74) y tuvimos una gran relación que todavía mantenemos
hoy. Nos vemos cuando él viene a Río o yo voy a Sao Pauo y Santos. La
amistad no se ha apagado».
Brasil avanza en el Mundial pero las críticas a la organización y
celebración del torneo prosiguen e incluso proceden de otras estrellas
como Romario o Rivaldo. «No sé lo qué dijeron ellos, pero es tiempo de
apoya, no se trata de destruir».
En el ámbito deportivo, un mito como Zico dice que este grupo de Luis
Felipe Scolari no juega bonito. «Él tiene una opinión pero no puedo
estar del todo de acuerdo», dice sonriendo. Fina ironía de este
driblador extraordinario que jugaba al engaño como nadie. «Puedo sólo
decir que faltan astros en el fútbol brasileño. En 1970 teníamos
prácticamente once estrellas en el gramado (césped) y fuimos el único
equipo con cinco '10' en sus equipos jugando juntos. Eso nunca volverá a
suceder. El fútbol ha cambiado mucho. Antes éramos más ofensivos».
¿Cuáles son sus favoritos? «Brasil en primer lugar por el clima, la
alimentación, el ambiente y la fuerza es nuestra hinchada. Otro de los
puntos más importantes para la moral de un grupo fue la victoria ante
España en la final de la Copa Confederaciones. Desde entonces somos un
equipo firme, fortísimo, seguro de sí mismo y de su calidad. Colombia
viene creciendo, Alemania es poderosa, Argentina tiene a Messi y unos
deseos enormes... Todos saben que ganar el título en Brasil tendría una
repercusión enorme y sería algo eterno».
¿Se teme entonces otro Maracanazo? «¡Qué manía de hablar siempre de
eso. Después de aquello, hay que pensar en que Brasil tiene cinco
Mundiales conquistados. De eso hay que hablar, de Neymar, de Oscar, de
Fred...». ¡Vaya decepción la de España! «Era una de las favoritas, con
un grupo consolidado y jugadores de talento y muy inteligentes. No era
ya la misma selección de 2010, pero se esperaba mucho más».
Jairzinho vive feliz pero tiene un lamento inconsolable. Considera
que los grandes clubes europeos fichan demasiado jóvenes a los
futbolistas brasileños que despuntan. Los cambian el estilo, los
desnaturalizan. Y eso lo acusa, a su juicio, el equipo nacional. «Los
campeones en el 70 jugábamos casi todos aquí, con ese estilo alegre,
ofensivo y desenfadado que nos caracteriza. Ahora, se tienen que
acostumbrar a las formas de jugar de Francia, Inglaterra o España».
El genial Jairzinho disfruta aún con el fútbol de la calle, el de
esos partidillos improvisados en la Rua Leopoldo Bulhoes de Manguinhos,
en la 'Faixa de Gaza', en referencia a la zona homónima y violenta de
Palestina. Muy cerca se dibujan las favelas de Coreia, Mandela y Amorim.
En el límite con Jacarezinho se consume y comercializa 'crack' como si
fueran pitillos.
TÍTULO: LA CENA DEL JUEVES, COURTOIS EMERGE EN EL MUNDIAL DE LOS PORTEROS,.
LA CENA DEL JUEVES, COURTOIS EMERGE EN EL MUNDIAL DE LOS PORTEROS,.-fotos,.
El de Brasil es el Mundial de la emoción, de la igualdad, del récord de prórrogas en octavos de final y de los porteros. Salvo las decepciones ...
«Somos jóvenes pero ya hemos conquistado títulos con nuestros clubes», advierte el belga que fue decisivo ante Estados Unidos,.
Salvo el fracaso de Casillas y Buffon, los guardametas brillan en el torneo de la igualdad y el récord de prórrogas,.
El de Brasil es el Mundial de la emoción, de la igualdad, del récord
de prórrogas en octavos de final y de los porteros. Salvo las
decepciones sonadas de Iker Casillas y Gianluigi Buffon, dos veteranos,
mediáticos y eliminados en la primera fase con nula aportación para sus
selecciones, la mayoría de los guardametas encandilan en este Mundial y
se erigen en figuras de sus equipos. Unos, como el mexicano 'Memo'
Ochoa, por esos reflejos extraordinarios bajo los palos que le
permitieron frenar nada más y nada menos que a Neymar. Otros, como el
alemán Manuel Neuer, porque ante los rápidos argelinos impartió una
lección magistral de cómo debe adelantarse un portero, anticiparse a las
intenciones del rival y arriesgarse a salir lejos del área para cortar
las jugadas en plan defensa libre o tercer central. El costarricense
Keylor Navas se ha dado a conocer al mundo en la cita de Brasil, ya que
sus descollantes actuaciones en el Levante no conseguían repercusión
planetaria. Es completo. En la puerta es un gato y ha mejorado también
en las salidas, su punto débil. Ordena la zaga, manda a todo el equipo y
tiene un aceptable juego con los pies. Está en la agenda de varios
grandes como el Atlético.
La 'Araña' Tim Howard, veterano de 35 años que milita en el Everton y
ha mejorado con la edad, como los buenos caldos, estuvo insuperable en
la meta de Estados Unidos hasta que en la prórroga le desenredaron De
Bruyne y Lukaku. Paró lo impensable y de todas las formas posibles.
Hay más. El brasileño Julio César estaba muy cuestionado antes de
arrancar el Mundial. Milita en el Toronto de la débil liga
estadounidense, tiene ya 34 años y se le considera uno de los
pretorianos, o enchufados, de Scolari. Pero fue el salvador de la
'Canarinha' y héroe local tras los dos penaltis detenidos en la tanda
ante los chilenos, ya que el tercero golpeó en el palo.
Algo parecido ocurre con el argentino Sergio Romero, que
prácticamente no ha jugado toda la temporada en el Mónaco y sigue siendo
titular para Alejandro Sabella, lo que no deja de ser sorprendente. Al
técnico de la albiceleste se le reclamaba a Willy Caballero, de
excelente rendimiento en el Málaga y que puede acabar en el City, pero
Romero ha sujetado a Argentina con varias intervenciones decisivas,
siempre con marcadores muy ajustados.
Seguridad
Thibout Courtois representa la seguridad personificada. Impone la ley
del más alto por arriba, juega bien con la zurda, tiene reflejos,
intenta blocar y no despejar los balones, y ejerce con la tranquilidad
de un veterano pese a ser un joven veinteañero. Ante Estados Unidos
salvó la ocasión que forzaba los penaltis. Una falta ensayada por
Klinsmann y una salida providencial para taparle el hueco a Dempsey.
«Siempre se tiene algo de suerte. Somos un equipo bien organizado en
defensa y que concede pocas ocasiones al rival, pero cuando los
contrarios se presentan dentro del área o disparan, me toca a mí
pararlas. Es mi trabajo», dijo sobre esa parada decisiva.
Su cabeza del belga emerge en todas las zonas mixtas, donde atiende
con amabilidad a los medios de casi todo el mundo porque habla cinco
idiomas. Está harto de que se le pregunte por el Atlético, y más después
de que a Wilmots, su lenguaraz seleccionador, le cazara una televisión
afirmando que Thibaut volverá el curso próximo al Chelsea de Mourinho,
que acaba de renovar al australiano Schwarzer y, si no se desprende de
Peter Cech, se encontrará con tres porteros. «Aún no hay nada decidido
pero no quiero hablar de este tema. Hasta después del Mundial no voy a
decir nada de eso. Ya sé que la gente del Atlético quiere saber cuanto
antes mi futuro, pero ahora estoy centrado sólo en Bélgica», dice a modo
de despeje.
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