miércoles, 6 de mayo de 2026

Domingo - 3 , 10 - Mayo - LIARLA PARDO - La chica del tiempo - Mercedes Martín ,. / Donde viajan dos - Oslo, el invierno en su expresión más bella ,. / Escala humana - Las formas del agua , Miercoles - 6 , 13 - Mayo ,./ LA MAQUINA DE ESCRIBIR - Esta noche, 'En primera línea - España - Tragedia en los ferrocarriles - Las rencillas entre dos mandos policiales impidieron a la UPR acudir al accidente de Adamuz ,. / ESPAÑOLES POR EL MUNDO - Viaja a Lisboa, a orillas del Tajo ,.

 

TITULO: Domingo -  3 , 10 - Mayo -  LIARLA PARDO -   La chica del tiempo - Mercedes Martín   ,.

El domingo  -  3 , 10 Mayo , a las 18:00 por La Sexta, foto,.

 

 La chica del tiempo - Mercedes Martín,.

 

«La Antártida me dejó una huella muy profunda»,.

 Mercedes Martín

 La chica del tiempo - Mercedes Martín,.

Meteoróloga, oceanógrafa y comunicadora científica especializada en cambio climático y sostenibilidad, y editora y presentadora de El Tiempo en Antena 3 Mercedes Martín, cambia por unos días las pantallas por el I Congreso de Arte, Cultura y Ciencia-Biennal B, «Habitar el futuro», que se celebrará en el Es Baluard Museu, de Palma de Mallorca. Como codirectora del evento, junto al director del museo, David Barro, guiarán las mesas redondas y actividades de un encuentro concebido para unir diferentes áreas de conocimiento y culturales en una reflexión conjunta en pos de modelos de transformación responsable para afrontar los retos del futuro.

¿En qué consiste un congreso que reúne arte, la ciencia y humanidades?

En la práctica, en esta primera edición, hemos planteado, más que ponencias aisladas, un recorrido, un espacio de diálogo, un encuentro entre arte, cultura y ciencia en el que pensar cuestiones como cómo construimos la ciudad, cómo habitamos el territorio, cómo nos afecta la crisis climática, cómo se mueven las personas y qué modelos de vida estamos normalizando.

¿De qué idea han partido para crear esta reunión?

Tanto David Garro, que es el codirector artístico como yo que soy la codirectora científica, pensamos que ámbitos aparentemente separados como el arte y la ciencia se necesitan en la práctica. Una explica los límites y las evidencias, otro trabaja con la sensibilidad, con los imaginarios, con las formas de mirar. Conectando ambos aparecen preguntas mucho más interesantes y soluciones inesperadas, más versátiles y más contemporáneas. Además, creo que, en un momento de tanta inmediatez, de tanta opinión y tan poco espacio para pensar en estos retos actuales que requieren matices, hacerlo desde un punto de vista multidisciplinar te hace cambiar la mirada para buscar y encontrar nuevas respuestas. O nuevas preguntas, quizás mucho más interesantes

Conciliando distintos saberes, ¿no?

Exacto. Para afrontar los retos del presente y del futuro hay que entender el mapa completo, desde el urbanismo hasta la energía, pasando por la cultura y la convivencia. Sin entender el conjunto, las decisiones nos van a salir mucho más caras, social, ambientalmente y, por supuesto, económicamente. Reuniendo diferentes ámbitos académicos salen respuestas más ricas.

¿Cuál sería un buen resultado del congreso?

Para nosotros, ya un éxito haber podido reunir a tantos referentes internacionales de diferentes ámbitos para hablar de cómo habitamos el presente y el futuro en clave de sostenibilidad. Un buen resultado sería generar esa conversación activa con el público, ampliar su visión para hacerse nuevas preguntas y buscar nuevas maneras de enfrentarse al mundo.

El año pasado formó parte de la expedición a la Antártida de la ONG Homeward Boudn Transform, en un grupo de más 100 científicas para visibilizar las consecuencias del cambio climático. ¿Le dejó huella?

Muy profunda. Marcó un antes y un después en mi vida. Me llegó en un momento en que realmente yo necesitaba reconectar la ciencia con mi propósito personal. Y, también, me dio contexto. Siempre he contado el cambio climático desde los datos, los informes, los mapas. Pero, en la Antártida el tiempo se para y allí se comprende exactamente qué hay detrás de cada cifra, de cada informe leído y notas ese impacto real, porque ves cómo el glaciar se deshiela y comprendes que lo que pasa allí impacta en el resto del mundo. Tener ese contexto te da toda la fuerza necesaria para seguir comunicando e informando sobre por qué debemos actuar ya, que no nos queda mucho tiempo para tomar buenas decisiones y poner freno al cambio climático.

En su bagaje profesional hay mucho estudio, esfuerzo y conocimiento para hacer bien su trabajo como divulgadora, ¿qué siente ante tanto esfuerzo volcado en cambiar el chip y hacer del cambio climático un asunto woke?

Me preocupa, sobre todo por los jóvenes. La desinformación es muy peligrosa y retrasa, sin duda alguna, la acción. Porque la ciencia del clima, que es rigurosa, atribuye el cambio climático a la actividad humana y se basa en miles de estudios revidados por pares y recogidos por el IPPC. No hay duda científica de que existe y la duda social está inducida. Por eso, la desinformación más que paralizarme me impulsa a pensar y buscar cómo puedo cambiar mi narrativa o mi manera de comunicar el cambio climático para encontrar nuevas narrativas y atraer la atención y la confianza de aquellas personas que lo ponen en duda y se sienten confundidas.

TITULO: Donde viajan dos - Oslo, el invierno en su expresión más bella ,.

Oslo, el invierno en su expresión más bella
,.

La capital noruega desvela que en ella el clima no es un obstáculo, sino parte de la experiencia,.

OSLO
 
fotos - Vista panorámica del horizonte de la ciudad una mañana de invierno,.

Hay ciudades que alcanzan su máxima expresión estética cuando el termómetro desciende y el paisaje se viste de blanco. Oslo es, sin duda, una de ellas. La metrópolis despliega durante los primeros meses del año un encanto magnético difícil de imaginar en otras latitudes. Y es que es en este periodo, entre final de enero y el próximo despertar de la primavera, cuando el contraste entre la naturaleza salvaje del fiordo y la arquitectura de cristal se vuelve más nítido, creando una atmósfera de serenidad y sofisticación que define el carácter escandinavo.

Este magnetismo invernal no es mérito solo de los paisajes cubiertos por el manto blanco de la nieve,sino también de la particular transición lumínica que vive la ciudad. A medida que avanza febrero, la luz del norte comienza a ganar presencia, bañando el horizonte con tonalidades azuladas y rosáceas que parecen rescatadas de la paleta de Edvard Munch, quien encontró precisamente aquí la inspiración para sus obras más universales.

Un refugio de experiencias árticas,.

Vivir Oslo en invierno implica abrazar una filosofía donde el clima no es un obstáculo, sino parte esencial de la vivencia. Esta mentalidad se materializa con fuerza en el distrito de Bjørvika, donde las saunas flotantes de madera se han consolidado en los últimos años como uno de los nuevos espacios de socialización. Un plan que une arquitectura contemporánea y rito ancestral: el calor reparador de la leña frente al fiordo, en una propuesta que resume la estrecha relación entre bienestar, diseño y naturaleza tan presente en la cultura noruega.

Más allá de esta escena tan oslense, la fisonomía de la ciudad facilita una transición casi inmediata hacia la naturaleza más indómita. La masa forestal de Nordmarka, que abraza la capital por el norte, se convierte durante estos meses en un centro de actividad donde el paisaje se transforma en una estampa alpina. En el área de Frognerseteren, un restaurante con unas vistas panorámicas espectaculares, se localiza la mítica pista de trineos Korketrekkeren. Con dos kilómetros de trazado que serpentean entre bosques de abetos, este antiguo recorrido olímpico sigue siendo hoy el punto de encuentro preferido para disfrutar de la nieve sin alejarse del centro urbano.

OSLO
 
OSLO,.

Si se desea una conexión más pausada con el entorno, los senderos que parten de esta misma zona abren la puerta a rutas idóneas para el senderismo invernal o las caminatas con raquetas de nieve. Es en este silencio blanco donde se hace tangible el concepto de friluftsliv, la filosofía noruega que invita a priorizar la vida al aire libre, sin importar las bajas temperaturas. Tras la jornada en la montaña, la ciudad conduce al refugio en barrios como Grünerløkka, considerado el más actual, donde cafés de especialidad y tabernas proporcionan la calidez necesaria en los fríos días invernales.

Incluso el propio fiordo propone una mirada diferente. La navegación por el Oslofjord revela la silueta de la ciudad desde una perspectiva privilegiada. El diálogo entre los edificios de arquitectura contemporánea que bordean la costa y las pequeñas cabañas de madera de colores que salpican las islas cercanas adquiere un matiz único bajo la claridad nórdica de las tardes de invierno. Es una forma de comprobar cómo el urbanismo moderno de Oslo ha sido proyectado para conversar con su entorno natural, permaneciendo activo incluso cuando el hielo marca el ritmo de la capital.

Y para quienes sueñan con el fenómeno natural más espectacular del Ártico, Oslo actúa como puerta de entrada a las auroras boreales. Aunque la capital noruega se sitúa demasiado al sur para un avistamiento garantizado, basta con un vuelo de apenas dos horas para trasladarse a la «cintura de auroras», el epicentro mundial de este espectáculo lumínico. En ciudades como Tromsø, la temporada alta se extiende de septiembre a abril, y existen excursiones guiadas que completan la escapada noruega, haciendo posible ver el cielo nocturno teñido de verde y violeta en un paisaje de una pureza inigualable.

Por su parte, los amantes del patinaje encontrarán en la Spikersuppa su particular paraíso. Situada en pleno centro de la ciudad, entre el Parlamento y el Teatro Nacional, se convierte estos meses en un punto de referencia para el ocio al aire libre, permitiendo disfrutar del ambiente de la urbe antes de adentrarse en la oferta cultural que custodian sus museos.

Arquitectura y arte: el rostro moderno de la capital,.

La transformación urbana de Oslo ha convertido su frente marítimo en uno de los conjuntos arquitectónicos más representativos del diseño contemporáneo en Europa, un despliegue que cobra una nitidez especial con la atmósfera invernal.

El gran icono de esta metamorfosis es la Ópera de Oslo, un edificio de mármol blanco y cristal que emerge frente al fiordo. Caminar por su tejado inclinado, incluso bajo una fina capa de nieve, regala una de las panorámicas más espectaculares. El estudio arquitectónico detrás de su diseño, Snøhetta, no se limita a la capital. Son responsables también de Under, el primer restaurante submarino de Europa y el más grande del mundo. Ubicado a unas horas de Oslo y galardonado con una estrella Michelin, es una experiencia gastronómica de lujo que justificaría por sí sola el viaje al país noruego.

Uno de los grandes iconos de la ciudad es este edificio de mármol blanco y cristal: la Ópera de Oslo
 
Uno de los grandes iconos de la ciudad es este edificio de mármol blanco y cristal: la Ópera de Oslo,.

A pocos pasos de la Ópera se alza el nuevo Museo Munch, una torre que se ha convertido en el guardián del expresionismo y que custodia obras tan universales como El grito. Junto a él, la biblioteca Deichman Bjørvika redefine el concepto de espacio público; sus enormes ventanales de cristal funcionan como un gran espejo del fiordo, permitiendo disfrutar de la luz invernal mientras se recorren sus salas de diseño minimalista. Pero la apuesta cultural de la ciudad no se queda solo en el puerto. En el centro neurálgico se encuentra el Ayuntamiento de Oslo, famoso por albergar cada año la ceremonia del Premio Nobel de la Paz y cuyos murales interiores narran la historia y la esencia del pueblo noruego.

El recorrido por los imprescindibles se extiende también al parque de Vigeland, un lugar que bajo la nieve adquiere una belleza casi mística. Este museo al aire libre, integrado en el parque Frogner, exhibe más de 200 esculturas de Gustav Vigeland que exploran el ciclo de la vida humana. Las figuras de bronce y granito, contrastadas con el blanco del paisaje, proponen un paseo pausado que es, en sí mismo, un resumen de la sensibilidad artística del país.

Finalmente, la Fortaleza de Akershus, que domina el puerto desde el siglo XIII, introduce el contrapunto histórico necesario para entender que Oslo es una ciudad donde la arquitectura más audaz convive en armonía con su pasado medieval.

Oslo confirma que el invierno no es una estación para el retiro, sino el momento en el que la ciudad se vuelve más viva y participativa. Una demostración de que el termómetro no es un límite para el viajero, sino la oportunidad perfecta para sumergirse en un turismo experiencial donde la naturaleza y el diseño se viven con la misma intensidad.

 

TITULO : Escala humana - Las formas del agua  .  , Miercoles -  6 , 13 - Mayo  ,.  


El Miercoles  - 6 , 13 - Mayo    a las 21:00 por La 2, foto,.

 

 Las formas del agua ,.

 

 Escala humana - Las formas del agua

 

 La ingeniería y la arquitectura cuentan con grandes ejemplos del empeño de la humanidad por dominar el agua para beneficio propio. El agua es un elemento vital para nuestra supervivencia y su escasez en un futuro próximo es un problema y un reto a la vez para arquitectos, diseñadores e ingenieros.

 

 

 

TÍTULO: LA MAQUINA DE ESCRIBIR - Esta noche, 'En primera línea -  España - Tragedia en los ferrocarriles - Las rencillas entre dos mandos policiales impidieron a la UPR acudir al accidente de Adamuz  ,.  

LA MAQUINA DE ESCRIBIR - Esta noche, 'En primera línea  - España - Tragedia en los ferrocarriles -  Las rencillas entre dos mandos policiales impidieron a la UPR acudir al accidente de Adamuz, fotos.

 

El Miercoles -  6 , 13 - Mayo a las 22:00 por antena 3,.

 

 España - Tragedia en los ferrocarriles  -  Las rencillas entre dos mandos policiales impidieron a la UPR acudir al accidente de Adamuz ,.

 

Una quincena de agentes dio la vuelta cuando llevaba medio camino para llegar al lugar de los trenes,.

Accidente de tren en Adamuz. Imágenes de los restos de los trenes Alvia e Iryo en las vías.
 
Accidente de tren en Adamuz. Imágenes de los restos de los trenes Alvia e Iryo en las vías.

Las rencillas y la mala relación entre el coronel de la Guardia Civil de Córdoba, Ramón María Clemente Castrejón, y la comisaria provincial de la Policía Nacional, María Dolores López Sánchez, impidió que agentes de este último Cuerpo ayudasen en las tareas de auxilio y socorro del accidente ferroviario de Adamuz el pasado 18 de enero.

 

En el día de los hechos, 30 efectivos de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de Policía prestaban servicios en las inmediaciones del estadio de fútbol del Córdoba. El equipo se enfrentaba al Málaga a las 21 horas. Cuando a las 19:43 se produjo el choque entre el Alvia 2384 y el Iryo 6189, 15 de ellos se montaron en sus vehículos para desplazarse hasta el lugar, dejando a otra quincena en las tareas de seguridad en el estadio. El equipo que se marchó estaba compuesto por un subinspector, dos oficiales y 12 agentes.

La sorpresa llegó cuando a medio camino recibieron la orden de volver a sus puestos. "No hacían falta, les dijeron", afirma una fuente conocedora de lo sucedido. En un primer momento, la comisaria López Sánchez dio luz verde a sus hombres para ir, pero el lugar del accidente era demarcación de la Guardia Civil. El coronel Clemente, informado de la situación, comunicó a la Subdelegación del Gobierno que no era necesaria la presencia de la Policía Nacional en el lugar. La orden a los policías se transmite desde este último órgano, pero nació del coronel, según fuentes de primera mano de la Unidad de Coordinación Operativa (UCO) del partido de aquel día. Este organismo sirve como centro neurálgico de la seguridad en cada enfrentamiento.

Desde ese momento sólo se vieron uniformes azules en dos puntos: en la estación de Córdoba, para dar información y asistencia a pasajeros, y en el Hospital Reina Sofía, para proporcionar asistencia a víctimas y familiares.

Fuentes cercanas a la UPR cordobesa explican el malestar de los agentes. "Los que están en estas unidades siempre quieren ayudar". No entienden que en un momento en el que se permitió el acceso de voluntarios y vecinos a la zona del siniestro, no se les permitiese a ellos. La UPR es una suerte de pequeños antidisturbios. Sus integrantes tienen conocimientos avanzados de asistencia sanitaria y de control de situaciones críticas, además de ir equipados para no sufrir cortes, por ejemplo. Situaciones que se podrían haber dado en las vías de la Alta Velocidad cordobesa. El enfado ha ido creciendo con el paso de los días al conocerse las condiciones de la vía, de los trabajos que se hicieron allí y que el número de fallecidos en el accidente ascendió a 45.

Rencillas entre los mandos,.

"No se pueden ni ver". Hasta tres fuentes han resumido así la relación entre los máximos responsables de la Guardia Civil y la Policía Nacional en Córdoba. Clemente y López Sánchez llegaron al mismo tiempo a la ciudad, en 2023. Él en mayo y ella en julio. Desde entonces, han sido varios los encontronazos. Quienes los conocen admiten que ambos son de carácter "fuerte".

Un ejemplo ocurrió durante el apagón que afectó a la Península Ibérica el 28 de abril del año pasado. Por el centro de Córdoba se vieron a varias patrullas de la Guardia Civil ayudando en distintas tareas. Eso no gustó a la comisaria, que como el coronel el día del accidente, pensó que su equipo podía ocuparse de todo. Otro ejemplo es que los policías que en alguna ocasión han tenido que ir a algún pueblo cordobés, que dependen de la Benemérita, lo han hecho llevando uniforme por orden de López Sánchez. "Es una forma de hacer presencia de la Policía en el sitio de la Guardia Civil", explica una fuente consultada.

 

TITULO:  ESPAÑOLES POR EL MUNDO  -  Viaja a Lisboa, a orillas del Tajo ,.  

 ESPAÑOLES POR EL MUNDO  - Viaja a Lisboa, a orillas del Tajo ,.

 

 La capital portuguesa sirve de escenario para conocer a andaluces que han hecho de la ciudad su hogar mientras recorremos algunos de sus enclaves más representativos, entre historia, gastronomía y vida cotidiana.

 

 Andalucía por el Mundo viaja a Lisboa, a orillas del Tajo

 

foto / Hasta Lisboa, una ciudad marcada por sus colinas, su relación con el Atlántico y una identidad cultural que combina tradición y modernidad. La reportera Lucía Tornero recorre la capital portuguesa para descubrir cómo viven los andaluces que se han establecido en ella y qué les ha llevado a iniciar allí su proyecto de vida.

El recorrido comienza en la Plaza del Comercio junto a Paloma Montalvo, natural de Granada, que reside en Lisboa mientras teletrabaja para su empresa en Andalucía. Con ella conocemos uno de los espacios más emblemáticos de la ciudad y nos acercamos a la repostería local con la elaboración de los tradicionales pasteles de nata, uno de los grandes símbolos gastronómicos del país.

La siguiente parada es con Luis Javier Bosch, de Sevilla, que nos guía por algunos de los rincones con más historia de Lisboa, como la Casa Havaneza, considerada la tabaquería más antigua de Portugal. Con él visitamos también el barrio de Belém para degustar sus célebres pasteles, una de las recetas más reconocidas de la ciudad.

El programa continúa con Marietta Franco, también sevillana, que muestra el Castillo de San Jorge, una de las fortalezas más representativas de Lisboa. Profesora de español y residente en la ciudad desde hace tres años, comparte su experiencia familiar tras haber vivido en distintos países por la trayectoria profesional de su pareja.

El viaje concluye con Mayte Amaro, natural de Huelva, con quien visitamos la Iglesia de San Roque, conocida por su riqueza artística, y descubrimos algunas tradiciones locales como la degustación de ginjinha. El recorrido finaliza al otro lado del río Tajo, frente al Cristo Rey, uno de los grandes símbolos del área metropolitana lisboeta.

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