REVISTA FARMACIA - Un accidente pirotécnico deja una docena de heridos leves en el entierro de la sardina de Navalmoral,./ CAFE, COPA Y - La 'trampa' de un pasajero para no usar mascarilla: se pasó las cuatro horas de vuelo comiendo,./ Documental - Los últimos reyes guerreros de Europa. / El escarabajo verde - ¿Qué nos dicen los dibujos de los niños?,. / Días de cine clásico - Cine - Annie Hall , Miercoles -9- Septiembre ,./ Un país para escucharlo - Un recorrido fotográfico por Estados Unidos... ¡gratis!,.
TITULO: REVISTA FARMACIA - Un accidente pirotécnico deja una docena de heridos leves en el entierro de la sardina de Navalmoral,.
Un accidente pirotécnico deja una docena de heridos leves en el entierro de la sardina de Navalmoral,.
Momento de la explosión del material pirotécnico.
Las explosiones han provocado una auténtica estampida en medio el humo, los gritos y algún llanto,.
La quema de la sardina
que despide cada año el Carnaval de Navalmoral de la Mata terminó este
miércoles con un susto para las decenas de personas que se encontraban
en el parque municipal, al reventarse una caja que contenía material pirotécnico y salir disparado en horizontal, a ras de suelo, provocando una auténtica estampida en medio de las explosiones, el humo, los gritos y algún llanto.
Por
fortuna todo quedó en un susto, considerable eso sí, provocando heridas
leves una docena de personas que presentan rozaduras y quemaduras en la
cara y en las piernas.
Una vez recuperada la calma, en medio de la incertidumbre, la alcaldesa, Raquel Medina,
pidió disculpas por lo ocurrido, sin saber entonces por qué había
pasado, al tiempo que instó a quienes estuvieran heridos a acercarse
para ser atendidos por los miembros de Protección Civil presentes.
Antes,
Medina había despedido el Carnaval 2020 mostrando su agradecimiento a
todas las personas y colectivos que hacen posible el éxito de la fiesta.
TITULO: CAFE, COPA Y La 'trampa' de un pasajero para no usar mascarilla: se pasó las cuatro horas de vuelo comiendo,.
La 'trampa' de un pasajero para no usar mascarilla: se pasó las cuatro horas de vuelo comiendo,.
Un turista británico sabía que si comes puedes
quitarte la mascarilla. Compró una bolsa de patatas y no se la terminó
hasta que llegó a Tenerife.
foto / Las mascarillas son obligatorias en el transporte público, también en los vuelos.
Las aerolíneas avisan de las nuevas normas de prevención e higiene
impuestas por la pandemia del coronavirus y la utilización de la
mascarilla es un requisito exigido. Pero siempre hay quien busca las artimañas para burlar las reglas. Es lo que ha hecho un turista británico que viajó desde la ciudad inglesa de Manchester hasta Tenerife.Cuatro horas de vuelo; cuatro horas sin mascarilla. Su manera de hacerlo fue comiendo patatas fritas.
El pasajero aprovechó el vació en la normativa que indica que una
persona puede quitarse la mascarilla cuando ingiera líquidos o
alimentos. Así, compró un tubo de patatas y muy poco a poco se las fue comienzo. Lento. Una a una, hasta que el vuelo se completó y logró realizar todo el mundo sin el elemento de protección en su cara.
Una patata cada dos minutos y medio
El propio turista contó al llegar a España su historia en su página de Facebook personal: “Estaba
sentado en el avión y pensé que podría hacer que estas Pringles duraran
cuatro horas. Calculé que hay alrededor de 100 patatas en un tubo.
Había que comer una patata durante aproximadamente dos minutos y medio”. El británico tenía todo bajo control y sólo utilizó la mascarilla para acudir al servicio y para entrar y salir del avión. Después de compartir en Facebook lo sucedido, los comentarios en la publicación no se hicieron esperar y recibió abundantes críticas por una actitud calificada de irresponsable. Sin embargo, el autor no se dio por aludido e incluso aseguró que no es una persona que esté en contra del uso de mascarillas. Simplemente, escribió, quería comprobar que era posible realizar un vuelo de cuatro horas de duración sin tener la mascarilla en su rostro. Tras lo sucedido, Easyjet, aerolínea que operó el vuelo Manchester-Tenerife, también ha reaccionado a lo sucedido. Un portavoz ha
indicado que ningún otro pasajero se quejó de la actitud del turista
británico y ha admitido que la mascarilla puede quitarse si el usuario
va a comer o beber, por lo que insisten en que no se vulneraron las normas impuestas por el coronavirus.
TITULO: Documental - Los últimos reyes guerreros de Europa.
Los últimos reyes guerreros de Europa.
foto / Después de la batalla de York, el rey Haroldo ha destruido a
dos grandes enemigos: su hermano Tostig y el rey vikingo Harold de
Noruega. Pero mientras sus fuerzas están en el norte, Guillermo
desembarca en Inglaterra y, sin oposición, establece su base en
Hastings. Allí tendrá lugar la batalla final.
TITULO:
El escarabajo verde -¿Qué nos dicen los dibujos de los niños?,.
¿Qué nos dicen los dibujos de los niños?,.
Un
crío que se retrata enorme o casi invisible, que no pinta a su hermano
«porque es muy pequeño»... Son pistas de que algo sucede,.
fotos / Hola
Santi. ¿Por qué no haces un dibujo? Dibuja un niño». «¿Esto son
deberes?». « Me llamó la atención el comentario, porque a los chavales
normalmente les gusta dibujar». Antonio Labanda, psicólogo educativo, le
entregó una hoja en blanco y un lápiz, y observó. «Hizo un dibujo muy
pequeño, sin apenas detalles, y en la parte de abajo del papel. El
trazo, fuerte, y la mandíbula apretada al dibujar». Tres pistas, tres
alarmas: «Impulsividad, introversión, cansancio». Luego le preguntó a
Santi quién era el niño del dibujo y qué le pasaba: «Tiene 4 años y está
triste porque no tiene tiempo para jugar... por los deberes». Santi,
que tiene 6 años, dibujó lo que no había dicho nunca a sus padres:
«Acababa de empezar segundo de Primaria en un colegio nuevo y mostraba
dificultades de aprendizaje, además de una conducta retraída y temerosa.
Supimos que en el otro colegio se le había exigido mucho, se acostaba
tarde porque tenía que hacer los deberes y cuando no los llevaba hechos
le castigaban. Siendo un niño con dificultades en la lectura y en la
escritura y con déficit de atención, las tareas escolares las vivía como
un castigo, con ansiedad y con culpa». Así que el psicólogo propuso a
la familia y a la tutora del nuevo centro darle más tiempo para hacer
los deberes y disminuir la dificultad. «En el segundo trimestre se le
vio más feliz, más comunicativo y participativo».
Esos cuatro
trazos gruesos que hizo Santi tuvieron el efecto de una llamada de
socorro para el ojo experto de Antonio Labanda. El psicólogo les pide
que pinten «porque el dibujo es libre». Y revelador. «Se les dice que
dibujen una familia o un niño. No se les dice 'dibuja a tu familia',
pero es lo que hacen. Y entonces ves que al hermano lo han dibujado a un
tamaño mucho menor que al resto. E incluso te dicen: 'A mi hermanito no
lo dibujo porque es tan pequeño... Mejor no lo pinto».
Celos del hermano
Y no es casual: «Es un indicador de que hay celos. Esa conducta
puede ser patológica o no serlo, pero te da una idea de que ahí hay
algo». Igual que podríamos encontrarnos ante «un pequeño dictador»
cuando el niño se retrata a tamaño gigantesco.
El dibujo –«a
lápiz, porque los colores distorsionan la imagen y puede que no veamos
rasgos como la fuerza que imprimen al lápiz o si han borrado mucho»–
sirve de brújula para saber por dónde empezar a indagar. «Te ahorra
preguntas directas. Imaginemos que los padres de la niña están
separados, pero la menor dibuja una familia con papá, mamá y ella en
medio. De entrada nos indica que al menos no está sufriendo por esa
separación».
Igualmente
revelador es «cuando solo dibujan a uno de los padres. Que falte la
figura paterna o la materna no es demasiado bueno». Sucede otras veces
todo lo contrario, que el chaval dibuja a una familia de quince
personas: «Cuando un crío es adoptado a veces dibuja grupos grandes, lo
que denota que no tiene una figura de apego, que es algo muy importante.
El caso contrario es el niño que sí tiene interiorizadas sus figuras de
apego y está muy integrado en su seno familiar. Ese dibuja una familia
centrada, todos cogidos de la mano». Explica el especialista que
es importante no dar nada por supuesto, como, por ejemplo, que si una
niña dibuja a un señor, ese necesariamente es su padre. «Puede ser su
tío, un amigo de la familia... Yo les pido que numeren a cada persona y
luego me digan quién es cada uno». Lo de numerar es porque «el orden en
el que dibujan es, normalmente, el de la importancia que le conceden a
cada uno. Y suele ser habitual que los niños dibujen antes al padre o la
madre que a su hermana». – ¿Y ellos, dónde se colocan?
–
Normalmente en medio de ambos progenitores, aunque a veces lo hacen al
lado de uno. Es muy habitual en familias donde el padre trabaja hasta
tarde que el niño le pinte en primer lugar, antes que a la madre, e
incluso a un tamaño más grande que al resto. Para ese chaval el padre es
casi más como un amigo con el que juega mucho pese a que le ve poco.
Aunque igual le pides un año después que haga el mismo dibujo y pinta
antes a la madre, eso varía. Hay épocas en las que están más apegados a
una figura que a otra y no tiene mayor importancia».
Además de a
quién dibuja, del tamaño y el orden, hay otras cuestiones igualmente
reveladoras, como que borren continuamente –«indica inseguridad»– o el
lugar del folio donde pintan: «Hay veces que se retratan pequeñitos, en
una esquina, como cuando los animales se encuentran mal y buscan el
rincón... Otros hacen el dibujo en la parte superior, lo que es
indicativo de persona imaginativa; y, cuando dibujan en el centro, se
asocia con un buen equilibrio de las emociones».
Las relaciones intrafamiliares son especialmente reveladoras a través del dibujo, pero no solo eso. – ¿Qué dibujaría un niño que está sufriendo bullying?
– Quizá a alguien con sangre, con una herida... Algo físico. Eso ayuda a ver por dónde hay que profundizar.
Pero,
antes de ponerle a dibujar, casi con seguridad el chaval habrá dado
otras 'pistas': «Cuando el niño está raro, callado... es síntoma de que
algo ocurre, de que tiene alguna dificultad, y el dibujo es una forma
rápida e interesante de empezar a buscar», señala Labanda.
Una
vez que tienen el lápiz en la mano, empieza la 'búsqueda': «Me interesa
que después del dibujo me digan un nombre y la edad que puede tener. En
el caso de la familia se puede preguntar quién es el más bueno, o que
elijan quiénes serían ellos en caso de poder ser un miembro de esa
familia, o que si la familia se va de viaje pero todos no caben en un
coche quién de ellos se quedaría fuera...».
«Un niño de 4 años pintará un círculo con ojos y poco más»
El
Test de la Figura Humana, que así se llama esta herramienta de
diagnóstico, se utiliza normalmente hasta los 14 años. A partir de esa
edad, advierte el psicólogo Antonio Labanda, deja de resultar tan útil.
«No hay una regla exacta, pero es verdad que los dibujos de un niño de 7
u 8 años son más proyectivos, es decir, están menos contaminados. Un
chaval mayor puede retratar en lo que pinta dibujos de un cómic, por
ejemplo, y así queda más encubierta su personalidad». Tampoco es una
técnica especialmente utilizada con críos muy pequeños. «Un chaval de 4
años probablemente haga un círculo con dos ojos, y poco más. Es un
dibujo normal para su edad, pero, al ser tan simple y carecer de
detalles, es poco representativo y poco se puede sacar de ahí. A esa
edad la herramienta no es el dibujo, son los juguetes». A partir de 5
años sí es habitual y, además de información a nivel emocional, «permite
identificar habilidades cognitivas, motrices...».
TITULO: Días de cine clásico - Cine - Annie Hall , Miercoles -9- Septiembre ,.
Este miércoles -9-Septiembre a las 22:00
en La 2 de TVE, foto,.
Alvy Singer, un cuarentón
bastante neurótico, trabaja como humorista en clubs nocturnos. Tras
romper con Annie, reflexiona sobre su vida, rememorando sus amores, sus
matrimonios, pero sobre todo su relación con Annie. Al final, llega a la
conclusión de que son sus manías y obsesiones las que siempre acaban
arruinando su relación con las mujeres.
TITULO:
Un
país para escucharlo - Un recorrido fotográfico por Estados Unidos... ¡gratis!,.
Un país
para escucharlo - Un recorrido fotográfico por Estados Unidos... ¡gratis!,.
Este martes 8 Septiembre de , a
las 23.00 por La 2, foto.
Un recorrido fotográfico por Estados Unidos... ¡gratis!,.
John
Margolies realizó a lo largo de cuarenta años de viajes por carretera
11.710 fotos de lugares icónicos que se pueden descargar de manera
gratuita,.
El club de música The Hop, en York (Pennsylvania).
Ha
leído bien, gratuito, porque la Biblioteca del Congreso de Estados
Unidos ha liberado la descarga de las 11.710 fotos que John Margolies
realizó durante 40 años –entre 1969 y 2008– por los 160.000 kilómetros
que condujo a través de carreteras secundarias, las famosas rutas y vías
estatales, autopistas y calles de todo el país. El conjunto recibe el
nombre de 'Roadside America' y resulta absolutamente placentero, un
reencuentro reconfortante con instantes que, si ha recorrido alguna vez
el país en coche, le llevarán de nuevo hasta allí, y enormente atrayente
si aún no lo ha hecho.
Un viaje en el que siempre es buen
momento para parar, tanto para repostar gasolina en unos preciosos
surtidores de los años 50, tomar café negro servido en jarra y dormir en
un motel de carretera, como para disfrutar de un perrito caliente
sentado en un Cadillac mientras contempla una película clásica en un
autocine de un desértico paraje. Sí, todos los tópicos, cosas que uno
piensa que hay que hacer en aquel país de tanto verlas en el cine y que,
de hecho, hay que hacer, aunque solo sea para contemplar de cerca los
lugares que Margolies retrató a lo largo de su vida y que aún
sobreviven, conformando una visión coral de lo que aquel enorme
territorio ha sido durante muchas décadas.
Aunque
no son muchos los elementos inmortalizados por él que quedan en pie, y
en breve serán bastantes menos por la crisis provocada por la pandemia;
el 'Financial Times' ilustra precisamente con las fotos de Margolies un
artículo reciente titulado: '¿Es este el fin de las tiendas familiares
de EE UU?'. Solo un ejemplo de las ausencias más llamativas, aunque
ejecutada antes de la pandemia, es la de la tienda de bañadores Stamie's
en Daytona Beach (Florida) y su icónica estatua de nadadora con traje
rojo, de 6 metros de largo, que tras más de medio siglo señalando el
lugar fue retirada en 2018 por la jubilación del dueño, y nadie sabe
bien dónde ha ido a parar.
Bombardero
gasolinera de la Ruta 99, en Milwaukie (Oregón). La icónica 'Jantzen
girl' de la tienda de bañadores Stamie's, en Daytona Beach (Florida).
Motel Sun Valley en la calle de El Paso (Texas).
En
esas más de 11.000 fotografías que se pueden descargar con calidad
suficiente para hacer un póster, hay preciosas gasolineras clásicas,
restaurantes y cafeterías con sus estatuas adorablemente 'kitsch' que
los hacen visibles desde la lejanía, autocines, moteles con sus carteles
de neón, campos de golf... También una gran porción de edificios, tanto
de grandes ciudades como de pueblos perdidos, y complejos turísticos de
todo tipo. Más o menos la mitad corresponden a California, Florida,
Michigan, Nueva Jersey, Nueva York, Carolina del Sur y Texas, pero todos
los Estados del país cuentan con representación.
Coches alquilados
John Margolies (Connecticut, 1940-Nueva York, 2016) casi ni
parpadeaba cuando viajaba con sus padres en el asiento de atrás del
coche, embelesado en esa iconografía estadounidense que tan bien ha
sabido exportar el país audiovisualmente. Con 16 años se sacó el carné
de conducir y ahí empieza esta historia. En 1962, licenciado ya en
Periodismo e Historia del Arte, empezó a trabajar en el ámbito de la
arquitectura, llegando a dirigir el programa de la Liga de la
Arquitectura de Nueva York y organizando exposiciones con las que
provocaba a los modernistas con su apuesta por el diseño centrado en la
idiosincrasia estadounidense, que él veía amenazado por los primeros y
que ya había empezado a fotografiar.
Solía
alquilar coches que equipaba con neveras para mantener sus películas a
punto pese al calor. Y se lanzaba a la carretera. Con su cámara Canon y
una lente básica, se plantaba delante de aquello que llamaba su
atención, buscando las horas más tempranas, con el cielo azul, sin gente
a la vista:«Me encanta la luz a esa hora del día; es como un almíbar
dorado. Todo está fresco y no hay nadie para molestarte», decía él. Y
apretaba el botón alejando la imagen de emociones propias, un retrato
objetivo y fiel de los motivos que seleccionaba, la mayor parte de las
veces vistos de frente, o de lado si eso ofrecía más información. Según
Phil Patton, autor del libro 'John Margolies. Roadside America', la
mayoría de las noches se alojaba en moteles: «Siempre llevaba pinzas
para la ropa para asegurar las cortinas y una luz nocturna para iluminar
baños desconocidos».
Túnel de lavado de coches en forma de ballena en Oklahoma City (Oklahoma). Así
promociona y reconoce el trabajo de Margolies la propia biblioteca del
Congreso de EE UU: «El archivo fotográfico de John Margolies 'Roadside
America' es uno de los estudios documentales más completos de las
estructuras comerciales vernáculas a lo largo de las principales calles,
caminos y carreteras de los Estados Unidos durante el siglo XX. Narra
un período de la historia del país definido por el automóvil y la
facilidad de viaje que permitía. Emergiendo con la prosperidad de la era
posterior a la Segunda Guerra Mundial, las estructuras comerciales y al
borde de las carreteras se extendieron con el auge de la
suburbanización y la expansión de las carreteras pavimentadas. Sin
embargo, en muchos casos, el único registro que queda de estos edificios
está en la película de Margolies, ya que la arquitectura turística está
en peligro por la expansión del sistema interestatal y los cambios en
los deseos de viajar».
«La rareza en lo cotidiano»
Iker Morán, uno de los responsables de Photolari, medio digital
especializado en fotografía, considera que los proyectos fotográficos «a
largo plazo siempre tienen un algo especial. En estos tiempos en lo que
todo es instantáneo y lo que hoy está de moda en Instagram mañana ya no
tiene 'likes', pensar en que alguien ha estado cuarenta años
desarrollando una idea a través de miles de fotos resulta fascinante».
Señala
Morán que, además de la paciencia y perseverancia que demostró
Margolies, la colección «tiene el encanto de la búsqueda de la rareza en
lo cotidiano. Seguro que a todos nos ha pasado alguna vez yendo por
carretera ver un cartel, un edificio, un paisaje o una nube que nos
llama la atención. ¿Qué ocurre? Pues que rara vez paramos y mucho menos
se nos ocurre convertir lo que puede ser una imagen suelta en parte de
un gran proyecto como este».
A su juicio, el color y el contenido
«sacado de contexto, pues en muchas imágenes sólo se ve el cartel, el
motel raro de turno o una fachada, también le da un aire muy
cinematográfico, con un estilo que, al menos a mí la primera vez que vi
las fotos, me recordó mucho a William Eggleston». Dense una vuelta por
los archivos de Margolies, ya que tardaremos un tiempo en poder viajar
físicamente hasta los lugares que él retrató. Algunos señalizados con
memorables carteles en los que lo de menos son las faltas de ortografía,
como ese neón de la foto vertical de estas páginas, el del Motel Sun
Valley en la calle de El Paso (Texas), que recibe al conductor de la
Ruta 90 con un amistoso: «Mi casa es su casa. Bienbenidos».
El
autocine Flamingo, en Dal Passo Road, Hobbs (Nuevo México). El hotel
Brooklyn, en Front Street, Brooklyn (Iowa). El camarón vaquero del
restaurante Christie's, en Houston (Texas).
No hay comentarios:
Publicar un comentario