martes, 17 de febrero de 2026

Los pilares del tiempo - Empédocles: amor versus odio ,. / REVISTA QUO - El Papa: «Evangelizad libres de rigidez y moralismos»,.

 

TITULO : Los pilares del tiempo - Empédocles: amor versus odio,. 

 Los pilares del tiempo - Empédocles: amor versus odio,.

 Empédocles: amor versus odio,.

El filósofo griego postuló cuatro elementos para la naturaleza movidos por dos causas motrices: la fuerza creadora y la destructora, el amor y la lucha, llamadas a veces Philia y Neikos,.

Empédocles
 
foto - Empédocles,.

Varias son las escuelas de pensamiento filosófico o religioso que han postulado la existencia de dos principios opuestos y complementarios de la realidad. En el campo de la religión el llamado dualismo explica la creación y funcionamiento del mundo a partir de dos principios opuestos, normalmente concebidos como el polo positivo y el negativo, el bien y el mal. En la historia de las religiones lo vemos especialmente en el zoroastrismo persa, con Ahura Mazda y Ahriman, pero hay otras corrientes religiosas, desde la antigüedad hasta nuestros días, que han sido dualistas de algún modo: pasa en Grecia con el orfismo, en la antigüedad tardía con el gnosticismo cristiano o el maniqueísmo y, más al oriente, con las ideas primordiales chinas sobre los principios opuestos del yin y el yang del taoísmo. Todo ello tiene algunos rasgos difusos en común. Normalmente la teología de los monoteísmos ha luchado especialmente contra los dualismos, pero hay quien ha visto en la figura de Satán, Iblis o el maligno, un eco de un cierto dualismo en estadios antiguos de las religiones del libro.

En filosofía, por otro lado, tenemos algunos filósofos destacados de la antigüedad, que nos ayudan a seguir pensando en la naturaleza dual de ciertos comportamientos y patrones. Lo más conocido es el dualismo de Descartes entre mente y cuerpo, que crea un abismo metafísico entre la «res cogitans» y la «res extensa». En lo moderno hay dualismos jurídicos, económicos y psicológicos, pero todos remontan a antiguas concepciones.

En el mundo griego antiguo, el dualista filosófico más conocido es Empédocles, aunque también hay rasgos de dualismo en el pitagorismo, con sus parejas opuestas entre límite e ilimitado, par e impar, masculino y femenino. Y luego también habrá un eco interesante de ello en Platón con los dos planos que postula su metafísica, el mundo inteligible y el mundo sensible. También en las Upanishads de la India hay dos principios eternos e increados el Pusa como espíritu puro (Purusha) y la materia (Prakriti), y se teoriza también hay una metafísica dualista más allá de nuestra percepción errónea o ilusoria (Maya) de la separación entre el individuo (Atman) y la Realidad Última (Brahman), cuya superación nos llevará a la certeza de la no-dualidad (Advaita).

La fuerza creadora y la destructora

Sin embargo, el dualismo de Empédocles es el más interesante para nosotros ahora. Recordamos que había postulado cuatro principios o elementos para la naturaleza: fuego, aire, agua y tierra. Pero estos elementos están movidos por dos causas motrices, la fuerza creadora y la destructora, el amor y la lucha, llamadas a veces Philia y Neikos, o Afrodita y Odio. El amor es la fuerza que impulsa a la mezcla de uno y otro elemento y la lucha, por el contrario, conduce a la separación, en un movimiento circular que va formando las criaturas de este mundo en una sucesión rotatoria. El cambio es lo único que existe realmente, de modo que la naturaleza aparece en Empédocles como un ente dinámico, sometido a un proceso cósmico continuo de unión y separación de elementos. «Todos estos [elementos] –el sol brillante [fuego], la tierra, el cielo [aire] y el mar [agua]– están animados de fuerza de atracción hacia sus partes, todas las que yerran separadas de ellos en los seres mortales. Así, también, todas las cosas que están más dispuestas a mezclarse, se desean recíprocamente, hechas semejantes por Afrodita. Pero en cambio, son enemigas en máximo grado, cuanto más difieren por su origen, por mezcla y por formas impresas, llevadas por su deseo a no unirse y muy tristes, por mandato de la Inamistad, que les dio nacimiento.» (Frag. 22DK)

Hay un aspecto casi evolutivo en estas transformaciones de los elementos que van cambiando y mejorando: los hombres son producto de una evolución en la que, en primer lugar, son membra disiecta; luego, poco a poco, va generándose un ser compuesto de partes y miembros surgidos, al igual que las plantas, de la propia tierra y en los que los diferentes tejidos están, asimismo, marcados por proporciones numéricas de esos cuatro elementos (rhizomata). Al fin, su permanencia básica en cuanto a los elementos de que se compone y el hecho de que todo se basa en las mismas sustancias que propicia esta antropología empedoclea recuerda de cerca a la idea de la reencarnación que ya defendieran los pitagóricos: «Ellos [los elementos] permanecen los mismos; pero pasando los unos a través de los otros, se convierten en distintos de aspecto; de tal manera se cambian por la mezcla. Porque todos los seres, todos los que han sido, son y serán, nacen de éstos: árboles, hombres y mujeres, fieras, aves y peces que viven en el agua, y los números longevos a los que se rinde culto.» (Frag. 21 DK).

En fin, Empedocles sigue siendo muy relevante como el gran pluralista de los primeros tiempos del pensamiento occidental, que además postuló dos fuerzas o principios opuestos, el amor y el odio, que hoy, ciertamente, nos siguen dando mucho que pensar.

 

TITULO: REVISTA QUO - El Papa: «Evangelizad libres de rigidez y moralismos»  ,. 

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 El Papa: «Evangelizad libres de rigidez y moralismos»,.

León XIV invita al Camino Neocatecumenal a vivir «su espiritualidad sin separarse jamás del cuerpo eclesial»,.

 León XIV saluda a Kiko Argüello, del Camino Neocatecumenal

 León XIV saluda a Kiko Argüello, del Camino Neocatecumenal,.

A lo largo de los cuatro últimos pontificados, los neocatecumenales, conocidos coloquialmente como «kikos», han afrontado un proceso para ir dando forma tanto a su propuesta pastoral, como su itinerario catequético y sus planteamientos celebrativos y litúrgicos. Las sucesivas supervisiones vaticanas, a la vez que su expansión se multiplicaba, no han estado exentas de desajustes y algunas tiranteces. El Pontificio Consejo para los Laicos aprobó definitivamente sus estatutos en 2008 bajo el pontificado de Benedicto XVI, tras años de revisión y consulta.

 Qué le estamos haciendo a Quo? - Quo

El Papa Francisco, a través de una carta enviada desde la Secretaría de Estado, a Kiko Argüello en el que confirmaba su praxis litúrgica en relación a la eucaristía y la vigila pascual. Y es que, las comunidades neocatecumenales celebran la misa los sábados por la noche en la vigilia del domingo y cuentan con una vigilia pascual propia, lo que es interpretado por algunas voces eclesiales como una práctica paralela a la dinámica de la vida parroquial y diocesana. De hecho, el propio Argüello, en un encuentro que trascendió en redes sociales, llegó a admitir que «querían quitar la misa de las pequeñas comunidades y que fuéramos a misa con todos y nos denunciaron a la ‘feria cuarta’», en referencia implícita al Dicasterio para la Doctrina de la Fe.

Aun con el respaldo institucional de Jorge Mario Bergoglio, hace tres años, en un encuentro con 430 familias enviadas en misión, el Pontífice argentino les instó a predicar el Evangelio «siempre con y en la Iglesia», recordándoles que «caminen junto con el obispo», en tanto que él es «la cabeza en la Iglesia ,.

León XIV ha retomado esta invitación a los responsables del Camino Neocatecumenal. «Los insto a vivir su espiritualidad sin separarse jamás del resto del cuerpo eclesial, como parte activa de la pastoral ordinaria de las parroquias y sus diversas realidades, en plena comunión con sus hermanos y hermanas, especialmente con los sacerdotes y obispos», expuso el Papa agustino de viva voz al auditorio. Justo después añadió: «Avancen con alegría y humildad, sin cerrazón, como constructores y testigos de comunión».

En esta misma línea, les ha encomendado ser «testigos» de la unidad en la Iglesia. «Su misión es particular, pero no exclusiva; su carisma es específico, pero fructifica en comunión con los demás dones presentes en la vida de la Iglesia».

Libertad de conciencia,.

León XIV no dudó reconocer que «el bien que hacen es grande», y de forma reiterada agradeció «su compromiso, su alegre testimonio y el servicio que prestan en la Iglesia y en el mundo». Eso sí, dentro de su envío para que «las personas conozcan a Cristo», el Pontífice norteamericano subrayó la necesidad de que respeten «siempre el camino y la conciencia de cada persona». Y no se detuvo aquí, destacó que «la proclamación del Evangelio, la catequesis y las diversas formas de actividad pastoral deben estar siempre libres de restricciones, rigidez y moralismo, para que no susciten sentimientos de culpa y miedo en lugar de liberación interior». Esta reflexión papal se correspondería con algunas críticas que ha recibido el movimiento ante determinados métodos de acompañamiento y el hermetismo que rodea a sus grupos locales en torno a la figura del catequista. En cualquier caso, les alentó para perseverar en su empeño de acercarse «especialmente a quienes se han distanciado o cuya fe se ha debilitado».

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