Juego de Niños - Morgan: «Esto no es un trabajo, es un juego de niños» ,. Sábado -12- Septiembre ,./ LA PANTERA ROSA - Y LUKE LUKE - La Universidad Popular organiza la actividad 'Un verano diferente' para los niños ,. / EL CLUB COMEDIA - El Buda de Cáceres y Moisés bajando de La Montaña,.
TITULO:
Juego de Niños - Morgan: «Esto no es un trabajo, es un juego de niños» ., Sábado -12- Septiembre.
Juegos de niños,.
Sabado -12- Septiembre a las 22:00 por La 1, fotos,.
Juego - Morgan: «Esto no es un trabajo, es un juego de niños» ,.
Morgan: «Esto no es un trabajo, es un juego de niños»,.
Ekain, David, Nina y Paco, cuatro de los cinco miembros de Morgan.
La banda de rock y soul, afronta la recta final de su gira antes de tomarse unas merecidas vacaciones del escenario,.
«¡Chicos,
venga!», llama Nina. Paco, David y Ekain están tan enfrascados en una
conversación sobre la juerga de uno de ellos la noche anterior en el
BarCo, uno de los pocos pubs que abre hasta altas horas de la madrugada
en la capital madrileña -apuntemos, esta charla tiene lugar un jueves, a
las 20:00 horas-, que no han reparado en que la vocalista de Morgan ya
está preparada para tomarse las fotos. No será la última vez que una de
las voces más sugerentes y electrizantes del panorama musical español
tenga que llamar al orden a los tres muchachos.
Los cuatro -falta
Alejandro, el bajista- acaban de salir de una entrevista en la radio, se
meten a otra y tienen una cena unos minutos más tarde. No hay duda, la
banda, que inició su andadura en 2012, vive ahora su momento más dulce,
con un fin de gira lleno de fechas y un segundo larga duración, 'Air'
(2018), que les ha abierto las puertas al éxito. La banda afronta la
recta final de su gira, tras la que se tomarán un merecido descanso del
escenario. -Llevais juntos desde 2012, pero los últimos dos años han sido vertiginosos. ¿Hay tiempo para paladear el éxito? Paco:
Yo creo que eso va en cada uno, más que como banda, pero probablemente
no. Sí que sentimos que nos están pasando cosas que no son normales,
porque tenemos experiencias con otras bandas pero más que el
agradecimiento y disfrutar del momento en el que estamos yo creo que no.
No lo sé. A lo mejor se acaba dentro de un año se acaba o dentro de
diez y lo vemos con otro ojos. Nina:
No nos hemos parado a analizarlo, pero yo creo que sí que somos
conscientes de que lo que nos pasa son cosas increíbles y estamos muy
agradecidos e intentando vivirlo lo máximo posible. -Habéis tenido que ampliar con una fecha vuestro paso por La Riviera en Madrid. ¿Uno piensa ya en el Wizink Center? Nina: Uhhh. Paco:
No, no pensamos en eso. Pensamos en el próximo partido. Sentimos un
gozo absoluto llenando La Riviera, pero no hacemos planes, sería un
error por nuestra parte adelantarnos a nada. Se trata, simplemente, de
disfrutar de lo que tenemos de aquí a fin de gira, intentar hacer un
show lo mejor que seamos capaces y ya está. -¿Ha cambiado mucho la gira desde que empezó? Nina:
Bueno ha pasado por distintos momentos. Ha sido muy bonito porque al
principio presentábamos casi todos los temas del segundo disco, luego
hemos pasado por la época de los festivales, que por suerte hemos podido
ir a un montón, y hemos acotado un poco el repertorio a esos espacios y
ahora, para el fin de gira, haremos como un repaso de todo lo que nos
ha pasado. El parón que vamos a hacer para el año que viene va a ser un
parón real, así que antes de irnos queremos repasar todo lo que hemos
hecho hasta ahora y despedirnos de todo el mundo. O sea que sí, la gira
ha ido evolucionando y los temas incluso han ido viviendo cosas que es
un poco lo que pasa en los directos. -Contadme cómo se levantó el grupo. He leído que fue Nina quien se acercó con unas canciones a Paco. Nina: Bueno, yo fui con las canciones porque él me las pidió (ríe). Paco:
Ya estábamos en una banda juntos y en ese momento musical de compartir
conciertos y ensayos, ella nos dijo: «Mira, tengo esto». Y pensé que era
muy bueno y como nos gusta empezar proyectos buenos, aunque luego se
queden en lo que sea, lo comenté con Ekain. Hicimos una grabación de
piano y voz. Nina tenía un billete de avión para irse a Holanda a probar
suerte, pero como habíamos dado dos pasitos, le dijimos: «Bueno,
espérate, vamos a ver en qué se transforma esto, a ver si grabamos un
par de maquetas y un disco… Y así fue».
La banda posa en una céntrica calle de Madrid. -¿Han
cambiado mucho las cosas desde entonces? ¿Sigues siendo tu, Nina, la
que compones todas las canciones o es un trabajo más colectivo? Nina:
Hasta ahora el esqueleto sí que ha sido un poco así, pero no es porque
hayamos dicho: «Nina, tú te ocupas de esto». Yo llevo las canciones, con
la voz y el piano, y luego cada uno aporta. de todas maneras, yo tengo
en la cabeza que la canción no empieza a ser canción hasta que no le
ponemos cada uno lo que creemos conveniente. -Las letras
son un algo etéreas: hablan de lanzarse a la carretera, de amores
perdidos, de protegerse frente al exterior. ¿De dónde surgen esas ideas y
en qué momento entra la música? Nina:
La música va antes y luego ya llega la letra, pero cuando doy con una
secuencia de acordes ya sé de qué quiero hablar, lo que pasa es que la
letra la hago después. Y son vivencias personales. Yo creo que a partir
de ahora, como ya he contado todo lo que tenía que contar, vamos a ir
relatando otras historias, pero sí que hasta ahora han sido cosas que me
han pasado, cosas que he visto, cosas que hemos sentido. En el segundo
disco hay letras que yo creo que representan más a los cinco. -Cada
disco tiene una aproximación al castellano con un tema, pero el resto
de las canciones son en inglés. ¿Es más difícil escribir en español? Nina:
Cuando a mí me ha salido en inglés, pues tiro en inglés, y cuando me
pasa en castellano, pues tiro en castellano. Pero una vez lo tengo
claro, no me es más difícil una cosa que la otra, la verdad. Por
ejemplo, 'Sargento de hierro' me salió muy rápido y temas como 'Flying
Peacefully' me costó mucho más. Simplemente, salen menos. No puedo
cocinar si no tengo ingredientes para hacerlo. -Decíamos
antes que lleváis dos o tres años vertiginosos, ¿qué trucos tenéis para
no perder la frescura y que no acabe convirtiéndose en un trabajo? Paco:
es que tocar es divertidísimo. Si los temas son buenos y la gente con
la que tocas te hace gozar y tu mismo disfrutas de tu propio
instrumento, es muy difícil perder la frescura. A veces llegas de bajón
porque estás cansado, porque llevas una semana mala o lo que sea y en el
momento en que empiezas a tocar es muy difícil que no te vengas arriba
porque nos gusta muchísimo tocar. No me imagino ver esta profesión como
un trabajo nunca, ni quiero ser un profesional y creo que el resto
tampoco. Tener la frescura de cuando empezamos a tocar, cuando teníamos
18 años, es muy fácil porque es como un juego de niños. -Hacéis
un rock más cercano al folk americano y al soul, son géneros que en
España no acaban de despuntar y, sin embargo, vosotros habéis conectado
muy bien con el público español. ¿Sabéis cuál ha sido la clave? Nina: Si la tenemos, no sabemos explicarla ni donde está. David: La caja de Ekain (ríen). Nina:
Al final del día lo único que queremos es tocar juntos. Eso se está
alargando en el tiempo, pero no pensamos nada cuando nos juntamos y no
pensamos nada ahora. No sabemos por qué ha venido, ni si se irá mañana,
pero si mañana por lo que sea se va, nosotros quedaremos en el local y
nos juntaremos para tocar y ya está. Y no tiene nada que ver con géneros
y etiquetas. La clave es disfrutar de tocar juntos. -¿Y es una ventaja o una desventaja no sonar a pop indie español? Ekain:
No pensamos en cómo suenan otras bandas, ni en lo que está sonando. No
pensamos en esos términos. Cuando Nina nos presenta una canción vemos
hasta dónde nos puede llevar y si nos gusta a nosotros y ya y eso es lo
que cuenta. Paco: Cuando llegó el grunge, el hard
rock no dejó de ser bueno. Que se hicieran dos estilos, compartiendo
escenarios y salas y festivales, era lo que cada uno sentía y era bueno. -Pero cuando todo el mundo suena igual, desmarcarse es... Paco:
El secreto es que si lo que haces te sale natural y haces lo que a ti
te gusta, ya está, no hay que darle más vueltas. Si es lo que más está
sonando en ese momento, bienvenido sea, maravilla, disfrútalo, pásatelo
bien, y ojalá vaya bien. -Hablabais antes de los festivales, ¿qué os parece la escena festivalera? ¿Estamos ante una burbuja? David:
Está bien, pero es obvio que hay una burbuja de festivales porque en
cualquier rincón, aldea y comarca hay siete festivales. Siempre ha
habido público de festival, pero tan mayoritario como ahora nunca. Es
como un plan muy de moda, hay personas a las que no les gusta la música y
van a festivales porque es un acto social donde puedes ir a pegarte la
juerga padre. Es otro tipo de consumo. Un pack de vacaciones. Ekain:
Y yo pienso que está muy bien y es positivo porque ha habido un mónton
de grupos que se dan a conocer a gente nueva por eso mismo. Si tu haces
bien tu trabajo, al final eso va calando. Hay gente que no pagaría igual
20 euros por verte en una sala, y salir de ese circuito y formar tu
público de salas es ya responsabilidad de cada banda, pero creo que lo
que ha pasado en esta última década es muy positivo. De todo esto
quedará algo bueno para mucha gente, no sé si estallará, pero quedará
algo bueno. -Y con tantos conciertos, ¿hay tiempo de escribir nuevas canciones? Nina:
Ahora mismo la prioridad es el fin de gira y alguna idea sí que hay.
Ahora cuando terminemos la gira, pues estaremos un par de meses
filtrando y cogiendo perspectiva para tratar de filtrar un poco todo lo
que hemos aprendido y nos meteremos en el local y que salga lo que tenga
que salir. -Ahora tenéis mucho más público, ¿os sentís más presionados? Nina:
Es que el público nos ha dado la libertad para hacer lo que queríamos y
es ese público el que está esperando a ver qué hacemos, pero no como
presión sino como empujón en plan: «Chavales, meteos ahí y haced lo que
queráis hacer». Entonces no es presión. Todo el mundo viene a darnos
cariño y a contarnos lo que ha sentido durante el concierto y todo es
guay. Luego vienen y me dicen: «Suerte con el tercer disco». Más que
presión, son ánimos. Ekain: Todo lo bueno que nos ha pasado ha sido por haber hecho las cosas que nos han dado la gana y eso nos da una libertad total. -¿Qué música estáis escuchando ahora que se podría filtrar en un nuevo álbum? Nina: Yo he estado escuchando estos días Amason, que son suecos. Y estoy enamorada totalmente. Ekain:
he escuchado el último de Wilco. Mola. Es raro, muy tranqui. A mí me ha
gustado y no se me ha hecho largo. Me lo pondré por las noches. Paco: Como el de Beck, ¿no? Ekain: También lo último de Bon Iver me ha gustado mucho. Paco:
Yo he flipado con un tema en directo de Richard Hawley, la canción
'Ocean'. Es un tema en directo de 7 minutos que me ha encantado, con una
melodía de voz muy chula, el canta super guay y están construyendo un
momento... Lo habría gozado muchísimo si hubiera estado viéndolo. Y es
algo que, por ejemplo, nosotros no hemos experimentado. No hemos entrado
en ciertos campos y creo que sería muy divertido hacerlo. Este parón
nos va a permitir experimentar… Y hacer un truño de disco (ríe). Ekain:
La diferencia entre el primer y el segundo disco es que para el primero
tuvimos mucho tiempo para darle vuelta a las canciones y hay canciones
que no nos costó nada, como 'Home', y otras, como 'Work', que sufrieron
un montón de transformaciones y al final eso se acaba notando. Nina: Para el segundo vinieron los refuerzos y salió todo más rápido en parte por eso. Ekain: Para el tercero queremos que haya un poco de todo. -Y
en un momento en el que todo se consume a velocidades brutales, ¿está
la gente preparada para canciones de seis u ocho minutos? Paco:
Tengo demostrado que sí porque la primera canción de nuestros
conciertos es de nueve minutos y da la sensación de que están
entendiendo lo que queremos decir. Yo tengo muchísima esperanza en la
gente, en que si lo hacemos bien le va a gustar. Ekain: Las versiones de directo de varias canciones duran bastante más. -Es casi como una jam session. Paco:
sí, pero intentamos que tenga sentido. Da la sensación de que el
público disfruta y vuelve. Lo entiende. Mientras sea así, nosotros
seguiremos haciéndolo y cuando no sea así nosotros seguiremos haciéndolo
pero no vendrá nadie a vernos. Y entonces no vendréis vosotros a
hacernos entrevistas… Por favor, que todas esas cosas pasen cuanto antes
que esto del éxito me está matando (ríen).
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LA PANTERA ROSA - Y LUKE LUKE -La Universidad Popular organiza la actividad 'Un verano diferente' para los niños ,.
LA PANTERA ROSA - Y LUKE LUKE - La Universidad Popular organiza la actividad 'Un verano diferente' para los niños ,.
fotos.
La Universidad Popular organiza la actividad 'Un verano diferente' para los niños,.
El
Ayuntamiento ha lanzado, a través de la Universidad Popular, el
programa de actividades infantiles 'Un verano diferente'. Todos los
martes, miércoles y jueves del mes de julio, en horario de mañana, de
10.30 a 13.00 horas, los niños de entre cuatro y doce años podrán
disfrutar con el desarrollo de una serie de actividades infantiles.
En
concreto, los martes podrán realizar actividades deportivas, yincanas,
zumba y juegos de agua. Los miércoles se proyectará cine infantil y
juvenil, se llevará a cabo un karaoke y animación teatral.
Por
último, los jueves los asistentes contarán con cuentacuentos en la
biblioteca pública municipal, rutas guiadas y programas de radio. Las
actividades serán gratuitas, previa inscripción, que se formalizará en
la Universidad Popular en horario de oficina, de 10.00 a 14.00 horas.
Cabe
recordar que el uso de la mascarilla durante las actividades será
obligatorio, así como el cumplimiento de las normas sanitarias y
protocolos de actuación para la prevención de la covid-19.
TITULO: EL CLUB COMEDIA -El Buda de Cáceres y Moisés bajando de La Montaña,.
El Buda de Cáceres y Moisés bajando de La Montaña,.
Ya se ha liado. Mis amigos están cada vez más divididos, a medida que se hace más real el centro budista de Cáceres.
foto / Ha aumentado la espiritualidad del fotógrafo Salvador Guinea y su novia Ana, y están más contentos que nunca al ver que Cáceres se ha hermanado con la ciudad nepalí de Lumbini, en donde supuestamente nació Buda, aplaudiendo que el Ayuntamiento haya decidido ceder el cerro Arropé,
para que la Fundación Lumbini levante en ese lugar el complejo budista,
con una inversión de 26 millones de euros. Aumenta su alegría, mientras
que el compañero Manuel Caridad está cada vez más encabronado, sobre todo al pensar que en ese cerro, que está a 585 metros de altitud, se quiere colocar un Buda de 60 metros.
–Pero
vamos a ver – intentaba explicarse hace unos días conteniendo la furia
–. A qué viene esta manía de los budistas de levantar estatuas gigantes.
¿Sabíais que de las 20 estatuas más grandes que hay en el mundo, de más
de 70 metros de altura, 14 son de Buda o deidades budistas. El Buda más
grande es el del Templo de la Primavera de China, que
mide 153 metros y tiene 108 kilos de oro; que era la más grande del
mundo hasta que en 2018 los indios hicieron una estatua de 240 metros,
la llamada Estatua de la Unidad, que representa a Sardar Patel, su líder independentista; pero seguro que ya se estará preparando un Buda más grande.
–No
hay que molestarse por eso – le interrumpió con voz melosa Ana –. Buda
es el símbolo de la paz y la fraternidad. Es algo bueno. Es todo amor.
–¡Pues
que planten secuoyas gigantes! ¡No te fastidia! Mirad. Esperad que
busque una cosa que encontré el otro día en internet – y con ayuda del
teléfono móvil, siguió – En el año 1967 en Rusia se inauguró la escultura que llamaron 'Madre Patria',
por la victoria en la batalla de Stalingrado en la II Guerra Mundial.
Mide 91 metros y entonces, en 1967, era la estatua más grande del mundo;
pero es que los budistas comenzaron a hacer estatuas cada vez más
grandes, y hay diez estatuas budistas más grandes que la rusa. Estatuas
gigantes que algunas no discuto que sean más o menos bonitas, pero otras
son un adefesio. Porque el de 153 metros construido en China en el año
2002 no está mal; pero el de Birmania de 130 metros, que se hizo en 2008... Vamos, hombre. ¡Qué venga Dios y lo vea! Nunca mejor dicho.
–Tranquilízate, Manuel. Cuidado con el karma. – Se atrevió a decirle Guinea.
–¡Qué
karma ni que ocho cuartos! ¿Sabéis cuál es la estatua más grande de
Cristo? – siguió mirando en internet – La estatua más grande de Cristo
tiene solo 39 metros, es el Cristo Redentor de Río de Janeíro, y más o menos la misma altura tiene el Cristo de la Concordia de Bolivia. El tercero más grande esta en Palencia, y tiene 30 metros. Tanto el español como el brasileño se inauguraron el mismo año, en 1931. Bueno, y el Cristo que está en La Montaña de Cáceres,
el pobre solo mide 5,6 metros. Es que la Cruz de los Caídos que tanto
os molesta a alguno mide 12 metros, nada comparado con el Buda que nos
vais a meter aquí.
Vídeo.
Así será el centro budista de Cáceres.
Manuel
Caridad no aguanta las grandes esculturas, y le da cierto repelús el
que ahora le levanten un Buda gigante en Cáceres. «¡La madre que me
trajo al mundo! Si es que va a medir 60 metros. ¡Menos mal que va a
estar sentado! Por cierto – dijo –, que nos están vendiendo que es el
Buda sentado más grande del mundo y no es cierto. En el año 2008 en
Tailandia hicieron un Buda Gautama sentado que mide 92 metros. ¡Ahí es nada!».
La matraca ya lleva días. Caridad volvió a explotar el otro día cuando la pareja le invitó a ir a hacer yoga al Parque del Príncipe, cuando amanece, para hacer el Saludo al Sol.
–¿Quién? ¡¿Yo?! Vosotros estáis locos. No me metáis en vuestra religión.
–No
es una religión, es una manera de vivir, de encontrar la paz en tu
interior. Te estás perdiendo muchas cosas buenas. – Le dijo Ana con
dulzura.
Estuvieron
un tiempo con lo de si el budismo es o no una religión, hasta que
Caridad les enseñó una fotografía del alcalde de Cáceres, Luis Salaya,
en Nepal, junto a monjes budistas, algunos de ellos niños.
«Protestabais porque en España metían a niños en seminarios con 11 años,
y en el Nepal los meten con 8 y más pequeños. No hay derecho a meter a
niños en monasterios; por cierto que se están denunciando abusos
sexuales a niños también en estos sitios tan llenos de paz».
Intentando llegar a un acercamiento, el atardecer del pasado viernes se me ocurrió llevarles a la terraza de la cafetería Bbuddha,
que está en el barrio del Perú mucho antes de que a Cáceres llegara la
moda budista. No fue un acierto, porque la espiritual pareja comenzó a
hablar de la réplica del Buda de Cáceres. Un Buda de 2 metros y dos
toneladas de peso que ha regalado a Cáceres la Fundación Lumbini, y que
los cacereños han dado a llamarle 'El Budina'.
Ana y el fotógrafo
estaban contentos porque después de un largo viaje por barco, la réplica
ya estaba en Valencia, comentando que ya había sido bendecida por el monje budista Lama Trinle,
de la comunidad tibetana de budistas de Valencia. Vi como Caridad se
removía en la silla, mordiéndose los labios, mientras la pareja hablaba
de lo bueno que era que el alcalde iba a ir a Valencia para participar
en la ceremonia de bienvenida a la estatua, los días 8 y 9 de
septiembre.
–Es una escultura de gran valor, de jade blanco, que
vale más de medio millón de euros. A ti te gustaría – dijo Ana a Caridad
– Cuando la traigan definitivamente a Cáceres te llevaremos a verla.
–¡No
aguanto más! ¡Me voy! Os merecías que bajara ahora mismo Moisés de La
Montaña de Cáceres y os rompiera Las Tablas de la Ley en la cabeza.
Y se fue cojeando ligeramente, alegrándome yo de que ya no use aquel temible bastón.
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