sábado, 29 de marzo de 2025

Metrópolis - Patrañas ,. / DIAS DE TOROS - Damián Castaño rompe el hielo venteño con su sangre ,. / Retratos con alma - El cacereño que hace 131 años retrató Badajoz: Ramón Cilla - Aprensión,.

 

  TITULO: Metrópolis - Patrañas ,. 

  El lunes - 14 - Abril  , los lunes a partir de las 00:30, en La2, foto,.

 Patrañas ,.

 Tebraa

 Coincidiendo con la celebración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora el 8 de marzo, Metrópolis presenta TEBRAA, un documental realizado por 14 directoras andaluzas que refleja la dura realidad de la mujer saharaui.

 

TITULO:  DIAS DE TOROS  - Damián Castaño rompe el hielo venteño con su sangre,.

 

Damián Castaño rompe el hielo venteño con su sangre,.

El salmantino, que sublimó el natural, cayó herido en la negra tarde de Rafael de Julia,.
Damián Castaño rompe el hielo venteño con su sangre
 
foto / Damián Castaño, herido en Madrid,.

Al final, el tiempo no lo impidió. Todo marzo hemos estado mirando al cielo, después de que hasta cuatro borrascas convirtieran este mes en el más lluvioso de cuantos se tienen registros. Alegría para el campo, por supuesto, pero ya vale... Menos mal que el sol se pudo abrir paso tímidamente este domingo para permitir que en Las Ventas se rompiera el primer paseíllo del año, después de quitar la lona, eso sí. Y lo del frío en los tendidos a estas alturas del año ya es normal y, aunque sin lluvia, era Siberia. Pero, las ganas de ver toros en Madrid, y más aún los de Adolfo, podían con eso y más. Más de media entrada lo confirmaban. También la ovación con la que se premió la entipada presencia de los seis. Otra cosa fue que, con el primero, aquel entusiasmo se apagara pronto. El toro, sin poder ni recorrido, se encontró con un Rafael de Julia descompuesto, ido, que jamás se sintió cómodo con él. Sin apuesta, tomó rápido un acero que jamás empuñó de verdad. Al cuarto no quiso ni verlo, mucho menos cuando perdió pie y quedó tendido en la arena a merced del toro. Volvió solo para intentar quitárselo del medio, pero el petardo con la espada fue clamoroso. La bronca fue mucho más que justificada. No solo no es el mismo torero que el pasado verano rozó la gloria en Madrid, ahora sencillamente no está. 
Fueron las chicuelinas del quite de Adrián de Torres al segundo lo que llevó algo de calor a los gélidos tendidos y descubrió a Damian la humillada condición del animal. Dos series rítmicas y encajadas de derechazos abrieron el camino de la calidad al ralentí, la misma que se elevó al natural, con "Arenero" empujando la muleta del salmantino con una clase excepcional. Dos naturales hicieron rugir Madrid. Soberbios. Pero la espada evaporó el premio de una faena con mucha sustancia. Una pena. Pero Castaño quería de verdad y apostó con el quinto, un toro que se revolvía pronto, con cierto sentido, exigiendo una lidia perfecta y vendiendo carísima cada una de sus cortas embestidas. El esfuerzo de Damián fue tiránico, cada muletazo era una moneda al aire hasta que salió cruz, en un intento al natural, el toro vio la ventana abierta y enganchó al torero por la barriga en una voltereta seca y escalofriante. El corazón en un puño. Con Damián en la enfermería (sufrió una cornada en el muslo izquierdo) a Rafael de Julia (y a la plaza) le tocó vivir otra agonía con la espada.
 No tuvo mala condición el tercero, que quiso tomar la muleta por abajo, pero tuvo menos poder y casi nula repetición. Adrián compuso la figura y quiso enganchar muy adelante, pero nunca terminó de acoplarse con una embestida que se fue apagando. Las del sexto fueron más escasas, tan agarrado al suelo. El jienense, correcto, tampoco terminó de apretar el acelerador, menos aún tras los desarmes. Además, a estas horas, el frío ya era inaguantable.
 Toros de Adolfo Martín, serios y cinqueños todos. 1⁰, sin recorrido; 2⁰, bueno y con clase; 3⁰, a menos; 4⁰, inédito; 5⁰, exigente; y 6⁰, paradito.
 
Rafael de Julia, de tabaco y oro, cuatro pinchazos, media y bajonazo (silencio); estocada incontables pinchazos y descabellos (bronca).
Damián Castaño, de negro y oro, pinchazo, estocada caída y aviso (ovación); y herido. De julia cuatro pinchazos, seis descabellos, aviso y media baja (ovación que recogió la cuadrilla).
Adrián de Torres, de marfil y oro, estocada trasera y aviso (silencio); y cuatro pinchazos, aviso y descabello (silencio).
 
Destacaron en banderillas Juan Sierra e Iván García.

PARTE MÉDICO:

Damián Castaño sufrió herida por asta de toro en tercio superior, cara posterior del muslo izquierdo, con dos trayectorias: una hacia adentro de 15 cm. que bordea cara lateral de fémur y contusiona arteria femoral y otra hacia arriba de 10 cm. contusionando el isquion. Es intervenido quirúrgicamente bajo anestesia general en la enfermería de la plaza de toros y trasladado posteriormente a la Clínica la Fraternidad Muprespa - Habana. Pronóstico: grave.
 

TITULO:  Retratos con alma - El cacereño que hace 131 años retrató Badajoz: Ramón Cilla  - Aprensión,.

 

La periodista Isabel Gemio regresa a la televisión para presentar 'Retratos con alma', el nuevo programa producido por RTVE en colaboración,.  


 Lunes - 14 - Abril   a las 22:40 horas en La 1 / fotos,.

 El cacereño que hace 131 años retrató Badajoz: Ramón Cilla  - Aprensión,.

Desde la Moto de Papel - La revista del Madrid Cómico dedicó un número a la ciudad pacense,.

Las páginas dedicadas a Badajoz, por Ramón Cilla, en el número de 'Madrid Cómico' del 11 de diciembre de 1886 .

Las páginas dedicadas a Badajoz, por Ramón Cilla, en el número de 'Madrid Cómico' del 11 de diciembre de 1886,.

Me lo dijo una vez el viejo periodista Sanjosé: «nunca, nunca, en una colección de artículos vuelvas para atrás, para tocar un mismo tema, y mucho menos hagas un serial con números. Eso de poner un titular y I, al siguiente artículo el mismo titular y II, y así hasta que te canses... eso es un atentado hacia el lector».

Siento no hacerle caso, pero... tengo mis razones. La culpa la tiene el compañero Manuel Caridad, el del HOY digital, que al ver el artículo de la semana pasada: 'La visita a Cáceres, en 1887, del calentorro Sinesio', me dijo que si había encontrado la revista del Madrid Cómico dedicada a Cáceres, también podía encontrar la dedicada a su querido Badajoz y escribir un artículo similar. Me resistí, le dije lo que he escrito arriba sobre la máxima periodística del recordado Sanjosé; pero él siguió insistiendo y... me dio razones.

Tantas razones me dio que busqué el número y lo encontré. Es el 'Madrid Cómico' del 11 de diciembre de 1886. Hace 131 años. La portada estaba dedicada al escritor de Badajoz Adolfo Vargas. El cacereño Ramón Cilla le hacía una de sus caricaturas macrocéfalas, y debajo de ella hay escritos estos versos: «Entre la buena literatura/ Vargas un sitio debe ocupar,/ porque es un vate de Extremadura/ muy popular».

 El número de Badajoz.

El número de Badajoz. 

Dentro de la revista estaban las dos páginas de Cilla con dibujos de personajes de Badajoz: unos militares, un aldeano, un porquero, un vendedor de guindillas, una mujer con un raro peinado... También rincones de la ciudad, como uno de la Plaza Alta, una calleja estrecha, y el arco de Trajano en Mérida.

En otro lado de la revista, estaban los versos de Sinesio Delgado dedicados a describir la ciudad:

«Señor don Pablo García/ capitán de Infantería:/ Recuerdo que en el café/ de Fornos, el otro día,/ prometí escribir a usté/ en cuanto llegara aquí./ Tengo palabra ¡eso sí!/ He visto la población/ y sus afueras, y ahí/ va la epístola en cuestión./ Temo, y es lo que me pesa,/ que lo que a usted le interesa/ se me quede en el tintero;/ pero cumplo mi promesa/ lo mismo que un caballero./ Le trae a usted, por azar,/ la profesión militar/ que es tiránica y atroz;/ y usted quiere, antes de entrar,/ conocer a Badajoz./ Lo que yo pueda decir/ de poco le ha de servir,/ pues aunque extenderme quiera/ mal se puede describir/ lo que se ve a la ligera./ Mire usted; la población,/ vista desde la estación,/ resulta cosa preciosa,/ no tanto que sea cosa/ de temblar de admiración./ Pero en fin, con su castillo/ en la cumbre de un cerrillo,/ sus almenas y su puente/ y sus torres de ladrillo/ parece un pueblo decente./ Todo está fortificado,/ defendido y artillado,/ muros nuevos, casas viejas.../ ¡Badajoz es un soldado/ armado hasta las orejas!/ Centinela de avanzada/ que no tiene que hacer nada,/ y duerme como un lirón/ y aprovecha para almohada/ la cureña de un cañón./ Sólo de Pascuas a Ramos/ podrá servir, pero ¡vamos!/ se ve que lo principal/ es que crean que tomamos/ por lo serio a Portugal.

La marca que nunca altera/ este guardián de frontera,/ es el dejillo, el ceceo/ que no puedo, aunque quisiera/ remitir por el correo./ Consiste en la sobriedad/ con que con facilidad/ merman el idioma rico/ de modo que la mitad/ se va quedando en el pico./ Este modo de comer/ las letras, no puede ser/ más fácil, pues por decir/ 'Pérez', es un suponer,/ dicen 'Pere', ¡y a vivir!/ Así se abrevia el vocablo,/ es verdad, pero ¡qué diablo!/ se pega el deje al oído/ ¡Y usted lo usará, don Pablo,/ a poco de haber venido!/ Economía anulada/ por la esplendidez marcada/ que se ve en ciertos detalles:/ ¡Los rótulos de las calles/ ocupan media fachada!/ y, lo que es de agradecer,/ hacen, tal vez sin querer,/ tal derroche de bondad,/ que hasta llega a parecer/ importante la ciudad./ En fin, tengo para mí/ que siendo, como es, así/ el carácter de esta gente,/ puede usted pasar aquí/ la vida divinamente.

Hace días fue el estreno/ del teatro, que es muy bueno,/ y muy lindo, por más señas./ Cuando yo fui, estaba lleno/ de adorables extremeñas./ Grande, bien proporcionado,/ elegante el decorado,/ la concurrencia escogida.../ Yo me creí transportado/ a mi Madrid de mi vida./ Así de la ilustración/ prueban en la población/ que el alza y la baja llevan.../ ¡Ah! Hicieron un 'Robinsón',/ ¡qué si lo ve Santisteban!/ Aquí lo más principal/ es la milicia, lo cual/ significa, amigo mío/ que estará en la capital/ como la anguila en el río./ Acaso sea aprensión,/ pero al ver la animación,/ todos los que encuentro a mano/ se me figura que son/ militares... de paisano./ Porque de la madrugada/ a la noche, no oigo nada/ más que ruido de cornetas,/ toques de rancho y llamada,/ y dianas, y retretas./ Y si paseo al acaso,/ veo aqui un soldado raso,/ en seguida un coronel,/ una guardia a cada paso/ y en cada esquina un cuartel./ (...) Las calles son tortuosas,/ tan estrechas y angulosas/ que se pierde el más pintado.../ ¿Qué entendían de estas cosas/ los que las han alineado?/ En aquella edad guerrera,/ era la cuestión primera/ buscar amparo y abrigo,/ que, al mismo tiempo, sirviera/ de obstáculo al enemigo./ Las casas, con vanidad,/ ocultan su antigüedad/ bajo una capa de yeso;/ no lo logran, es verdad,/ pero les basta con eso./ Diré, en fin, si usted me deja/ que Badajoz se asemeja/ con esta mezcla tan rara/ a una señora muy vieja/ que se embadurna la cara.

Conque abur, señor García,/ capitán de Infantería,/ yo he cumplido mi misión/ y puesto que usted quería/ conocer la población,/ la he descrito a la ligera,/ pronto y de mala manera./ Por dentro, yo nada sé;/ es capital de tercera,/ ¡conque figúrese usté!/ Hay tertulias, hay casino,/ cafés y tiendas de vino/ (si a usté le da por ahí),/ y el pueblo extremeño es fino,/ y galante porque sí./ ¡Ah! no se olvide al pasar/ hacia Badajoz, de entrar/ en Mérida;lo merece:/ ¡Y cuidadito al probar/ el cocido, porque escuece».

La verdad, es que que me alegro de que Caridad me haga volver a Ramón Cilla, un gran maestro del dibujo que nació en Cáceres en 1859, y fue, además de un gran caricaturista, un innovador ilustrador, al que se le debe muchos de los dibujos de los cuentos de Calleja. Él se casó, con 29 años, con la joven salmantina de 20 Andrea García Laporta. Tuvieron tres hijos. Cilla se murió el 20 de marzo de 1937, con 77 años, en Salamanca, al no regresar a Madrid por cogerle la Guerra Civil veraneando en El Espinar (Segovia).

 Ramón Cilla. ::

Ramón Cilla.

Tres meses antes de morir la revista Mundo Gráfico publicó una entrevista al maestro. Cilla ya no dibujaba, llevaba varios años casi ciego, y se lamentaba de como habían cambiado los tiempos, sobre todo las mujeres. «Les habla usted de amor a las mujeres de ahora – decía –, y le responden explicándole el binomio de Newton. Las mujeres de mi época lloraban leyendo las rimas de Bécquer. Las de hoy dicen que Bécquer estaba enfermo, que si Freud, que si patatín, que si patatán...»

Bueno, igual te preguntas ¿y cuáles son esas razones para que no haga caso a mi maestro Sanjosé? Las razones me las pondrán hoy en una mesa de El Globo. Si la Biblia cuenta que hay quien se vendió por un plato de lentejas... cómo me voy a resistir yo a varios de arroz con bogavante. ¿Cómo?,.

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