REVISTA FARMACIA - La mitad de los positivos desde la fase 1 tiene menos de 39 años,. / CAFE, COPA Y Cerca de 3.000 vacas avileñas continúan la tradición de la trashumancia ,. / Documental - Juan Carlos I, 14 . / El escarabajo verde - El virus que llegó con el cometa ,./ Días de cine clásico - Cine - Històries de Filadelfia , , Miercoles -5- Agosto ,./ Un país para escucharlo - El himno libertario de una generación,.
TITULO: REVISTA FARMACIA - La mitad de los positivos desde la fase 1 tiene menos de 39 años,.
La mitad de los positivos en Extremadura desde la fase 1 tiene menos de 39 años,.
Jóvenes el viernes pasado en una terraza.
Preocupa
en la región el aumento de contagios entre adolescentes y adultos
jóvenes que ponen en peligro al resto si son asintomáticos,.
En
Extremadura, desde el 11 de mayo, que fue cuando la comunidad entró en
fase 1, un 48,3% de las personas que han dado positivo por coronavirus
tiene entre 10 y 39 años, según los datos del Servicio Extremeño de
Salud (SES) hasta el pasado 20 de julio.
Cada vez aparecen más
jóvenes infectados por covid-19, lo cual estadísticamente rebaja la
letalidad de esta enfermedad porque los contagiados tienen menos
probabilidad de fallecer. Lo explicó el jueves por la tarde Fernando
Simón cuando se refirió a personas de menos edad y comparó la letalidad
del virus en marzo-abril, de entre el 11% y el 15%, con la de hace dos
semanas, del 0,6%. Pero lanzó una advertencia: «que entre los jóvenes no
sea frecuente (el ingreso hospitalario) no quiere decir que no haya
cuadros menos graves, algunos incluso de UCI. Pero, sobre todo, el mayor
riesgo es el de exponer a sus personas queridas», avisó esta semana.
Sobre
lo que no hay duda es de que aún no existe un control total sobre el
coronavirus. Esta semana ha vuelto a fallecer en Extremadura una persona
por coronavirus después de 48 días sin muertes. Y los brotes en
distintos puntos de la comunidad – 11 el viernes pasado– formaban parte
de lo previsible, como en el resto de España.
Pero al analizar
esta etapa reciente de la pandemia desde que llegó la nueva normalidad
en junio hay una novedad destacable: la edad media de los infectados es
cada vez más baja. Esto tiene que ver con que se hacen más test PCR,
apunta el profesor de la Universidad de Extremadura en el área de
patologías infecciosas, Agustín Muñoz Sanz. Este especialista tampoco
pasa por alto que ahora hay muchas más personas asintomáticas con
capacidad para contagiar y estas apenas están tomando medidas.
Una joven de 39 años permanece en la UCI de Badajoz.
A modo de recordatorio, desde que empezó la pandemia en marzo ha habido
tres hospitalizaciones por coronavirus de menores de cuatro años; dos
más de jóvenes de entre 10 y 19 años; nueve en el segmento de 20 a 29
años, entre los que figura una ingresada en UCI y una fallecida el
pasado mes de abril, si bien ya tenía patologías previas severas que
agravaron su estado; 33 hospitalizados de entre 30 y 39 años, de los que
tres acabaron en la UCI; y setenta de entre 40 y 49 años, siete de
ellos pasando por la UCI. Entre 50 y 59 años han fallecido ya diez
personas en Extremadura después de 134 hospitalizaciones en este tramo
de edad.
Para completar el resumen hay que añadir que entre 60 y
69 años ha habido 41 fallecidos más 105 muertes más en el tramo de 70 a
79 años, siendo los mayores de 79 años entre los que ha habido más
muertes, 342, según los datos que ha ido remitiendo el SES.
«Está
clarísimo –señala– que el grupo que va de los 10 a los 44 años los
contagios han subido casi 25 puntos cuando el resto ha caído. Esto es
interesante, pero también preocupante porque hay miles de infectados y
entre los jóvenes la mayoría son asintomáticos. Mi teoría es que si esto
ocurre de una manera más tranquila ni nos enteramos, pero lo que ha
ocurrido es una eclosión brutal porque seis meses después seguimos con
botellones y fiestas. Hasta que no mueran 400 jóvenes o ingresen a un
Nadal o a un Gasol –pone como ejemplo– no nos daremos cuenta de la
gravedad de la situación».
Datos del SES por edades
Según los datos aportados por el Servicio Extremeño de Salud
(SES), hasta el 11 de mayo en que empezó la fase 1 y la gente empezó a
salir a la calle, los casos se daban fundamentalmente entre adultos de
45 a 64 años y en mayores de 80 años. Después, entre el 12 de mayo y
hasta el pasado 20 de julio, los PCR positivos se han empezado a dar
fundamentalmente en adolescentes, jóvenes y adultos jóvenes, de entre 15
y 44 años, pero con una distribución más homogénea. Sin embargo, la
edad media al diagnóstico es muy similar en ambas etapas, alrededor de
los 30 años.
Por grupos de edad, no es que haya más casos en la
anterior etapa respecto a la actual, pero en términos relativos, si se
comparan los porcentajes sobre el total de test realizados, llama la
atención cómo adolescentes y jóvenes positivos han subido. Varios
ejemplos: hasta el 10 de mayo, el grupo de 10 a 14 años que daba
positivo era el 0,38%, de 15 a 19 años el 0,64%, de 20 a 24 años el
1,39%. Desde el 11 de mayo estos tres tramos de edades han sido del
5,46%, 6,90% y de nuevo 6,90% respectivamente.
La realidad es que
en estos tres segmentos la media de pruebas fue solo de 22 test. Pero en
cuanto se aumentó la muestra a 260 test debido a una mayor capacidad
para hacer PCR, en los siguientes grupos de edad entre los 25 y los 44
años el incremento de positivos se observa sobre todo a partir del 11 de
mayo. Así, entre los 25 y los 29 años el porcentaje de positivos sobre
el total durante la época de confinamiento era del 3,54%, de 30 a 34
años del 3,99%, de 35 a 39 años del 4,21% y del 40 a 44 años del 6,33%. A
partir del 12 de mayo estos índices subieron y oscilan en los cuatro
tramos edad entre el 7,18% y el 7,47%.
Que la tendencia de
contagios se empiece a decantar hacia gente de menor edad, según el
infectólogo Muñoz Sanz tiene que ver con que se protegen menos y hacen
más vida social que las personas mayores.
Según los datos
aportados por el SES, entre los 45 y los 64 años el porcentaje de
positivos antes del 11 de mayo oscilaba entre el 8,67% y el 9,57%. A
partir de esa fecha y hasta la actualidad ha bajado y oscila entre el
3,45% y el 4,89% de positivos, unos índices sensiblemente rebajados
debido a una mayor conciencia de que se trata de población de riesgo.
El alcohol relaja las medidas
El problema ahora es por tanto la sensación de invulnerabilidad
de mucha gente que no es anciana. Y María Jesús López Fernández, médico
del Complejo Hospitalario Universitario de Badajoz y técnico de la Junta
de Extremadura para la desescalada, se pregunta si hubiera un repunte
hasta dónde llegaría la capacidad del sistema para rastrear a miles y
miles de personas.
Según dice, «cualquier aumento de contagios nos
preocupa, pero hay que saber que determinados comportamientos sociales
nos puede devolver al mes de marzo, otra vez confinados y afectar a la
vida económica del país».
Y añade, «no puede ser que pases por un
bar y se vea gente que se quita la mascarilla para abrazarse y dar dos
besos. Dentro de un año ya veremos si se puede, pero hoy no, y hay
muchos jóvenes que lo están haciendo bien, pero otros en cuanto beben
alcohol se olvidan de lo que hemos pasado».
TITULO: CAFE, COPA Y Cerca de 3.000 vacas avileñas continúan la tradición de la trashumancia ,.
Cerca de 3.000 vacas avileñas continúan la tradición de la trashumancia ,.
En busca de pastos. En las últimas
semanas las vacadas han subido hacia la sierra de Gredos tras pasar en
las dehesas extremeñas el invierno y la primavera,.
fotos / El
verano en el norte, el invierno en el sur. Buscando el buen tiempo. El
fresco de la sierra de Gredos durante los meses de más calor y las
temperaturas templadas de las dehesas extremeñas en la época de más
frío. Así vive una parte de la cabaña bovina, poca y cada vez menos, de
raza avileña de nuestro país.
La trashumancia no es un capricho.
Los ganaderos que mueven a sus animales lo hacen por dos motivos. El
primero es económico. Alimentar a las vacas a base de pienso cuando no
queda una brizna de hierba en el campo extremeño es muy caro, como
tampoco es viable que los animales sobrevivan a los rigores de un
invierno de nieves en el sistema central.
La
segunda causa tiene más que ver con la calidad de sus productos. La
raza avileña se dedica a la producción de carne. «Aprovechamos los
pastos de cada zona en su momento óptimo», dice Alonso Álvarez de
Toledo, propietario de una ganadería y presidente de la Asociación
Española de Criadores de Ganado Vacuno Selecto Raza Avileña-Negra
Ibérica. «Es como si tuviésemos dos primaveras», añade Pedro Herráiz,
secretario de la misma entidad.
El
movimiento de los animales también beneficia a la infiltración de grasa
en la carne y mejora el producto final. «La trashumancia afecta de
manera muy positiva a la calidad de la carne», indica Álvarez de Toledo,
que es un firme defensor de la trashumancia a pie.
En la
actualidad son unas 3.000 cabezas de ganado avileño las que se mueven
por las cañadas y cordeles hacia el norte en junio y hacia el sur entre
noviembre y diciembre. Se trata de un porcentaje reducido de la cabaña.
Solo la asociación que preside Álvarez de Toledo tiene 50.000 reses y
36.000 vacas reproductoras. «La avileña es la ganadería de vacuno que
más trashuma, pero no la única; incluso el ganado de lidia ha hecho
mucha trashumancia», rememora este ganadero, que explica que esta
práctica viene de siglos atrás. «Las cañadas se oficializan en el siglo
XII, pero existe trashumancia desde del inicio de la ganadería»,
comenta.
Uno
de los ganaderos que mantienen la tradición es Diego Torres. «Somos
unos enamorados de la trashumancia y creemos que favorece el bienestar
animal», dice. Sus vacas hacen más de un mes de camino todos los años.
Hay unos 15 días de viaje entre Aljucén, cerca de Mérida, donde tiene
unos terrenos arrendados, y Navarredonda, en la provincia de Ávila, zona
en la que sus vacas pasan el verano. El viaje de vuelta hacia el norte
se inicia todos los años por San Antonio, el 13 de junio. Hace años era
la norma. Los contratos de arrendamiento de pastos en campaña acababan
ese día. Ahora ya se trata de una fecha simbólica. «Cada vez se hacen
menos arrendamientos s por temporada, ya son por varios años», comenta
el ganadero.
Las aproximadamente 600 vacas que ha movido Torres
este año por Extremadura han pasado por cuatro provincias. «Desde
Aljucén vamos por la Vía de la Plata hasta Valdesalor, luego pasamos por
Trujillo, Jaraicejo, Miravete, Almaraz y Navalmoral de la Mata, donde
caminamos ante la puerta del hospital Campo Arañuelo; saltamos a la
provincia de Toledo en dirección a Oropesa y llegamos a Las Ventas de
San Julián; a la provincia de Ávila entramos en dirección a Ramacastañas
y subimos el Puerto del Pico hasta Navarredonda de Gredos», repasa
Torres por teléfono mientras, subido a su tractor, siega el pasto con el
que alimentará a las vacas cuando la comida en el campo escaseé.
No
todas las reses de la vacada realizan el camino, en el que avanzan
entre 20 y 25 kilómetros al día. Normalmente se reserva para las vacas,
las novillas y las crías de entre cuatro y seis meses. «Antes de subir a
la sierra se destetan los becerros», especifica el secretario de la
asociación, que apostilla que para los toros, de gran tamaño, es
complicado el viaje, por lo que lo suelen hacer en camiones. Además, los
becerros de engorde van a los cebaderos comunitarios. «La asociación
tiene uno en Salvatierra de Santiago (Cáceres)», facilita Herráiz.
En altitud
El movimiento de los animales es necesario por el alimento, pero
también por el frío, sobre todo para aquellas vacadas que tienen sus
pastos de sierra por encima de los 1.200 metros de altitud. Las reses
avileñas no se guardan en ningún momento del año. Siempre están en el
campo. Los ganaderos que tienen terrenos por debajo de esas cotas no
suelen trashumar. «En nuestra asociación solo un 40% es trashumante,
porque cada vez tenemos más ganaderos en Segovia y Salamanca; las
salmantinas son dehesas frías, duras en invierno pero aprovechables en
verano», detalla Herráiz.
Ahora, la mayoría de los ganaderos que
mueven a sus animales de unos pastos a otros lo hacen en camiones. «No
es más caro hacer la trashumancia andando, pero sí es más incómodo y las
vacas en camión sufren más», reconoce Álvarez de Toledo, que lamenta
que sea una práctica que se va perdiendo. «Cada vez hay menos gente
preparada para hacer la trashumancia a pie; el relevo generacional es un
problema del campo», puntualiza.
Aunque no es el único motivo por
el que los ganaderos no mueven sus animales. Por ejemplo, Alonso lleva
un par de años sin poder llevar parte de su cabaña a la sierra abulense
debido a temas sanitarios. «En cuanto sale un individuo positivo por
tuberculosis se inmoviliza toda la vacada; esto perjudica a la
trashumancia».
Una
de las ventajas de subir andando es el aprovechamiento que se hace del
territorio. Los animales de Torres, como los de otros ganaderos que
suben hasta Gredos andando, van comiendo el cordel durante su trayecto.
No solo es un beneficio para el agricultor, también supone un trabajo de
limpieza del espacio natural. «Cuando las vías pecuarias se utilizaban
bien eran auténticos cortafuegos», asegura Herráiz, a quien preocupa que
en un año como este, si no pasan las vacas, las cañadas puedan ser
fuentes de incendios. Pese a ello, en su opinión, Extremadura es una de
las regiones que mejor cuida sus vías pecuarias.
Historia
«Recuerdo hacer la trashumancia de toda la vida, por lo menos
desde hace 50 años», comenta Álvarez de Toledo. Ha visto su evolución y
constante declive. «Se ha modernizado, aunque se haga a pie; antes se
dormía al raso, la alimentación la llevaba un burro... y ahora hay
vehículos acompañando», aporta.
En los años 90, según la
asociación de raza avileña, unas 30.000 cabezas de ganado hacían la
trashumancia andando entre Extremadura, y alguna dehesa de Castilla-La
Mancha, y las sierras del Sistema Central. La puerta de entrada
principal a los pastos de Gredos era el puerto El Pico –por la ruta que
utilizan las vacas de Torres–, que veía pasar unos 16.000 animales. Las
otras dos vías utilizadas eran el cordel del Valle del Jerte, por el
puerto de Tornavacas pasaban hasta 9.000 vacas al año, y el puerto de
Béjar, que ya apenas se usa y por donde se movían hasta 3.500 animales.
En
2010, la misma entidad cifraba en 35.000 las reses que cambiaban de
pastos de invierno a verano, pero sumando las que lo hacían andando y en
camiones. Este año han sido unas 20.000 las vacas que se han desplazado
desde Extremadura y Castilla-La Mancha a Ávila y solo 3.000 lo han
hecho a pie.
Un número cada vez más reducido, pero una práctica
que sigue teniendo peso en Extremadura. En la convocatoria de ayudas a
la trashumancia de 2019, la Consejería de Agricultura extremeña concedió
21 subvenciones por una cantidad total de 49.384 euros, aunque no todas
estas vacadas suben hasta la sierra y algunas pastan en invierno en la
falta extremeña del Sistema Central.
TITULO: Documental -Juan Carlos I, 14.
Juan Carlos I, 14.
foto / Es
la dirección de la casa de un pequeño pueblo de Extremadura, Puebla de
la Reina, en el que viví con mi familia bastantes años hasta nuestro
traslado a Sevilla en 1988. De la mencionada localidad extremeña,
recuerdo una visita a ella y a Hornachos del entonces príncipe de España
don Juan Carlos de Borbón, y allí viví también los primeros años de la
Transición. En una de las primeras elecciones celebradas allí salí
elegido concejal y, a propuesta de la corporación municipal
correspondiente acordamos, entre otras cosas, poner el nombre de Juan
Carlos I a una calle del pueblo, reconociendo así el protagonismo del
rey en la Transición, secundado por la mayoría de las fuerzas políticas
de entonces y de los ciudadanos, que aprobaron la Constitución vigente
en el referéndum en el que el pueblo español se manifestó
afirmativamente de manera masiva.
Por lo que se refiere al rey
emérito y su situación actual, respeto la presunción de inocencia a la
que tiene derecho. Muchos olvidan, por otra parte, decisiones suyas como
la elección de Adolfo Suárez y otros colaboradores, o su intervención
decisiva el 23 de febrero de 1981 tras el golpe de Estado y, en el
exterior, abrió puertas para España en Europa y en el mundo,
consiguiendo numerosas ayudas a nivel internacional, entre otros logros.
Los problemas de España no son achacables a la Jefatura del Estado,
sino del Gobierno actual pues su proceder totalitario impide llegar a
pactos y acuerdos con otras fuerzas políticas partidarias de la
Constitución que facilitaran la convivencia, el progreso, la
gobernabilidad y el pacto, superando situaciones de falta de
entendimiento que ahora impiden encontrar soluciones viables a los
graves problemas que nos afectan, como pueden ser los territoriales, de
Sanidad, Educación, etc., por citar algunos.
TITULO:
El escarabajo verde - El virus que llegó con el cometa ,.
El virus que llegó con el cometa,.
foto / SI
el cometa Neowise hubiera pasado hace un par de siglos, los
supersticiosos habrían afirmado que también el coronavirus llegaba a la
Tierra montado en su rubia cabellera. En tiempos antiguos de atraso y
oscurantismo era común vincular su paso con la llegada o el anuncio de
alguna desgracia. Los cometas eran misteriosos y turbadores. Las
estrellas mantienen una posición fija en el cielo, son estables y
sabemos dónde encontrarlas clavadas cada noche en las vidrieras del
cosmos, pero lo que siempre nos asusta es lo que se mueve, lo que no
podemos controlar, lo fugaz que se nos escapa de las manos. Lo que nos
inquieta es lo que hoy aparece y nos dice adiós al día siguiente.
Pero
hoy ya nadie cree en supersticiones estelares, nadie mira al cometa
pidiendo clemencia; en todo caso lo mira pidiendo un deseo.
El cometa Neowise se está yendo y no regresará hasta dentro de 6.800
años. ¿Cómo serán los hombres que vivan entonces, si todavía sigue
existiendo la especie humana, algo que cada día me parece más
improbable? ¿Y qué pensarían los hombres de las cavernas que lo vieron
pasar en su anterior visita? ¡Qué pequeña y qué breve es la vida y qué
misterioso el universo! ¡Qué pequeños nuestros dramas, nuestros sueños,
nuestras tragicómicas pasiones, las de Pedro, María, Manuela, Eugenio!
El
cometa tiene un nombre curioso, Neowise: el Nuevo Sabio o el Sabio de
los nuevos tiempos. No lo han bautizado con el apellido de su
descubridor, como el Halley, ni con uno de esos algoritmos alfanuméricos
que hacen difícil su memorización. Pero su visión es más hermosa que su
nombre. En la noche, su lejana cabellera tiene una belleza misteriosa,
como la captó Lorenzo Cordero en unas magníficas fotos publicadas aquí,
mientras el cometa iba adelantando por la izquierda el lento y pesado
carromato de la Osa Mayor.
En la oscura y silenciosa noche, fui
con mi perro al interior del bosque, lejos de toda farola, toda
presencia y todo ruido para observar el cometa desde allí dentro, en un
cielo que se arqueaba por encima de los altos árboles. El cometa era una
punta de luz que escapaba de la Tierra, como asustado de lo que veía
aquí abajo. Mi perro tampoco detectó en él ningún augurio funesto, pues
no le ladró con su afilado instinto para los peligros.
Poco a poco
el siglo XXI va abandonando la orilla, se está haciendo adulto y sin
embargo no parece que avancemos en esa sabiduría que lleva el nombre del
Neowise, que se marcha sin habernos iluminado, sin revelarnos su
misterio. Los hombres y mujeres que ahora miramos cómo atraviesa el
cielo somos más avanzados en tecnología y avances científicos, pero en
la esencia del corazón no nos distinguimos en nada de los que
contemplaban cualquier otro cometa en cualquier otro de los siglos
oscuros. Terminaremos por encontrar la vacuna para eliminar el
coronavirus, pero no lograremos eliminar la codicia, la opresión, la
mentira.
Seguimos hundidos en los mismos conflictos, en las mismas
miserias que hace sesenta y ocho siglos, defendiendo nuestra caverna
para que no entre el otro, luchando contra otras tribus, disputando por
una pieza de caza, peleando con quijadas de burro por un trozo de carne.
Seguimos
atados a los mismos tabúes y a los mismos tópicos, cristalizados en
frases que aceptamos sin cuestionarlas, como la que afirma que para
hacer una tortilla es necesario romper algunos huevos, sin atrevernos a
desmentir esa creencia, tan fácilmente asumida a izquierda y a derecha,
de que el progreso y la utopía no pueden avanzar sin causar víctimas.
¡Como si no hubiera otra manera de alimentarse y no fuera posible dejar
los huevos en el nido, incubando hasta que el polluelo rompa el cascarón
y vuele libremente por el aire! O aquella otra, tan bélica y castiza,
de 'hay que estar al pie del cañón'. ¿Pero de qué cañón? ¿Dónde está y a
qué cuerpo de artillería pertenece y contra quién dispara para que haya
que estar a su servicio tan incondicionalmente?
El Neowise se va
sin habernos enseñado nada de lo que sabe. Por ejemplo, que por ahí
arriba no hay fronteras que generen nacionalismos; o que la armonía del
universo consiste en seguir cada uno su órbita sin invadir la ajena; o
que el sistema judicial tendría que aprender ecuanimidad del sol, que no
reparte ni un minuto de más ni de menos de su luz a cada uno de los dos
hemisferios.
Aunque, no sé, quizá en lo alto no todo sea tan
armónico como parece y también haya tormentas solares de una estrella
que se calienta en exceso y se vuelve iracunda; y terribles agujeros
negros que absorben y engullen todo lo que les cae cerca; y astros que
se aprovechan de la luz que otros generan; y peligrosos restos de basura
espacial; y puede que incluso alienígenas de color verde que hablan a
chasquidos, no tienen pelo ni pestañas y sueltan mucha baba.
Sea
como sea, el Nuevo Sabio desaparece en la oscuridad del cielo y nos deja
igual de torpes, sobreviviendo entre nuestros virus y nuestras
miserias. Se va con su sabiduría en busca de otros mundos más limpios,
más pacíficos, más justos.
TITULO: Días de cine clásico - Cine - Històries de Filadelfia , , Miercoles -5- Agosto ,.
Este miércoles -5- Agosto a las 22:00
en La 2 de TVE, foto,.
La mansión de los Lord se
prepara para celebrar la segunda boda de Tracy Lord (Katharine Hepburn)
con el rico George Kittredge (John Howard). Para inmortalizar los
festejos una pareja de periodistas, Macauley Connor (James Stewart) y
Elizabeth Imbrie (Ruth Hussey), son invitados especialmente por C.K.
Dexter Haven (Cary Grant), el primer marido de Tracy.
TITULO:
Un
país para escucharlo -El himno libertario de una generación,.
Un país
para escucharlo - El himno libertario de una generación ,.
Este martes 4 de Agosto , a
las 23.00 por La 2, foto.
El himno libertario de una generación,.
Extremadura protagonista,.
'A
cántaros'. El extremeño Pablo Guerrero publicó en 1972 su primer disco,
que lo situó como uno de los cantautores de referencia del panorama
nacional,.
Pablo Guerrero, en uno de sus primeros conciertos.
Tiene
que llover, tiene que llover, tiene que llover» cantaba Pablo Guerrero
(Esparragosa de Lares, 1946) en 'A cántaros' (1972). Es evidente que
mucho ha llovido en este país desde entonces, aunque habría que
preguntarle al propio autor si tanto como a él le hubiese gustado.
El
extremeño había salido a la palestra tres años antes, en el Festival de
Benidorm. Allí ganó el premio a la mejor letra con 'Amapolas y
espigas'. Publicó algunos sencillos más, pero su salto definitivo llegó
con su primer LP, 'A cántaros', en 1972. La canción principal, que en un
primer momento se titulaba 'Tú y yo, muchacha, estamos hechos de nubes'
pero que finalmente acabó adoptando el mismo nombre que el disco, se ha
sacralizado como uno de los himnos libertarios de aquella generación
que pedía a gritos la llegada de la democracia.
La
letra es un canto a las ganas de vivir, al anhelo de la vida en
libertad. Empieza igual que su título original: «Tú y yo, muchacha, /
estamos hechos de nubes, / pero ¿quién nos ata? / pero ¿quién nos ata?».
Su fascinación por la poesía desde niño queda reflejada en cada una de
sus composiciones, sin dejar de lado su espíritu crítico. La primera
estrofa termina así: «Que es tiempo de vivir / y de soñar / y de creer».
Eran
los últimos años de la dictadura franquista, y la sociedad lo palpaba:
«Pero tú y yo sabemos / que hay señales que anuncian / que la siesta se
acaba», escribe Guerrero, que apela a estar preparado para esos cambios:
«Ten tu barro dispuesto, / elegido tu sitio / preparada tu marcha». Él
simboliza con la llegada de una tromba de agua la profunda
transformación que necesitaba España: «Y que una lluvia fuerte, / sin
bioenzimas, claro, / limpiará nuestra casa». Por eso tenía que llover,
tenía que llover... A cántaros.
Compositor.
El extremeño Pablo Guerrero recibió un homenaje en 2017 en Cantautaria
II, el Festival de Cantautores de Cáceres. Este
tema, que se convirtió en todo un símbolo de protesta para los jóvenes,
le hizo ganarse un hueco entre los cantautores más importantes de
lengua castellana del momento y le llevó a tocar en el mítico teatro
Olympia de París, donde grabó un disco en directo. 'A tapar la calle',
'Los momentos del agua' o 'Toda la vida es ahora' fueron algunas de sus
siguientes publicaciones. En
el año 2000, recibió la Medalla de Extremadura por parte de la
administración regional como reconocimiento a su extensa trayectoria.
Guerrero nunca olvidó su tierra natal, cuyas raíces están muy presente
en todas sus creaciones.
Con el inicio del nuevo siglo, decidió explorar también su faceta como poeta y publicó varios obras en verso.
31 de diciembre de 1974.
En
2018, este periódico le distinguió como uno de los tres Extremeños de
HOY de ese año, junto a Álvaro Martín y a Ana Peláez, por su encarecida
defensa de la libertad.
En sus últimas apariciones en los medios
de comunicación, el cantautor ha reconocido que, a pesar de que ha
pasado ya casi medio siglo desde su lanzamiento, 'A cántaros' sigue
estando de rabiosa actualidad: la sociedad necesita que siga lloviendo,
aunque ahora las formas de dominación contra las que luchar sean más
implícitas.
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