lunes, 12 de enero de 2026

Atención obras - Cine - El médico, conferenciante y escritor Manuel Sans Segarra ,. Viernes - 16 - Enero ,./ Detrás del instante - José Manuel Ballester - Fotógrafo «El discurso de Godofredo Ortega Muñoz sigue abierto» ,. / TARDE DE CINE CON - El Gran Teatro ofrece la obra ‘Locas, retiro sin cobertura’,. / Historia de nuestro cine - Cine - El pico , Viernes - 16 - Enero ,.

 TITULO: Atención obras - Cine - El médico, conferenciante y escritor Manuel Sans Segarra,. Viernes - 16 - Enero ,.

 Viernes - 16 - Enero  a las 20:00 horas en La 2, foto,.

 El médico, conferenciante y escritor Manuel Sans Segarra,.

El extraño caso del prestigioso cirujano que abarrota teatros con su defensa de la inmortalidad: "La muerte no existe",.

 

 El médico, conferenciante y escritor Manuel Sans Segarra,.

Durante su carrera como cirujano jefe del Hospital de Bellvitge, el doctor Sans Segarra investigó en secreto las experiencias cercanas a la muerte. Ya retirado, acumula un millón de seguidores y habla abiertamente de la reencarnación en teatros repletos de fans. Hablamos con el octogenario doctor y también con científicos que refutan sus teorías,.

La historia ya se la saben. Bien porque la han vivido, se lo han contado, lo han leído o, como mínimo, han visto a Patrick Swayze hacerlo en Ghost. Alguien está a punto de morir. De hecho, se muere durante un rato y, cuando regresa, cuenta la historia de que abandonó su cuerpo, que viajó por un túnel hacia una luz, que toda su vida pasó ante sus ojos en un instante y que se sentía muy bien. Otros dan más detalles: que podían caminar entre los médicos, atravesar una pared y ver lo que ocurría en la habitación de al lado; que viajaron a paisajes idílicos, o que charlaron con familiares fallecidos que les dicen que su hora todavía no ha llegado, antes de regresar abruptamente a su cuerpo.

Los médicos que han escuchado estas historias han acabado por creerse las llamadas «experiencias cercanas a la muerte» (ECM). Primero porque había muchas, demasiadas, y en todas partes del mundo. Y segundo porque incluso los niños contaban la misma historia. Otra cosa es que eso que viajaba por ahí fuera el alma o, como la bautizó el cirujano catalán Manuel Sans Segarra, la supraconciencia, tras devolver a su cuerpo a alguna que otra. «Es la conciencia que existe más allá de la mente y el cuerpo físico», detalla.

Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Barcelona con doctorado cum laude, además de antiguo jefe de Cirugía Digestiva del Hospital Universitario de Bellvitge, un día, durante una guardia, tuvo que reanimar a un paciente en muerte clínica tras sufrir un accidente de circulación. Lo que le contó tras regresar a su cuerpo, llevó a Sans Segarra a investigar en secreto hasta su jubilación, en la que ha decidido echar toda su carrera por la borda y embarcarse en algo tan sencillo como demostrar científicamente que hay vida después de la muerte.

¿Y hay vida después de la muerte?
Hoy tenemos pruebas objetivas certificadas y con base científica que nos permiten afirmar que la muerte física no es el fin de nuestra existencia. Nuestra existencia real perdura después en otra dimensión energética.
Pero usted es una eminencia médica, ¿no tiene compañeros que digan que se ha vuelto loco?
Tiene usted toda la razón. Cuando empecé a investigar este fenómeno no me atrevía a decirlo porque posiblemente me hubieran ingresado en el servicio de psiquiatría. Ahora estoy jubilado y puedo expresar con toda libertad lo que viví, lo que he investigado y de lo que estoy realmente convencido. De todas maneras, estoy viendo un movimiento de apertura muy importante en el mundo científico hacia esta nueva ideología trascendente.

Como tema tratado desde la Antigüedad, cuesta creer que Sans Segarra esté de moda. A sus 81 años roza el millón de seguidores en Instagram. Hoy publica su libro La supraconciencia existe: Vida después de la vida en la editorial Planeta. Y lleva semanas llenando teatros de toda España con el asunto, ante un público que le venera como si regalara la eternidad. Para verle hoy en el Teatro EDP Gran Vía de Madrid las entradas están agotadas. Y para el viernes en el Coliseum de Barcelona. Y para el lunes en Vigo. Y para el jueves siguiente en Sevilla. Y el siguiente en Palma de Mallorca. Allí contará, entre otras cosas, y por no menos de 30 euros la entrada, que «venimos al mundo sin nada y nos vamos sin nada».

¿Usted cuando se muera a dónde piensa ir?
Pasaré a otra dimensión energética en mi evolución vital, que es hacia el conocimiento del ser, de mi auténtica realidad existencial, que es mi supraconciencia. Y, según mi grado de evolución, volveré a reencarnarme hasta llegar al punto omega de Teilhard de Chardin, que es lo que llamamos santidad, o budeidad en las filosofías orientales.
¿Nuestros seres queridos fallecidos nos espían en el cuarto de baño?
No lo sé. Lo que sí le puedo asegurar es que muchos enfermos me han contado con lágrimas en los ojos que en la experiencia cercana a la muerte, que es en otra dimensión energética, han contactado con familiares con los que estaban afectivamente muy unidos, y se han comunicado telepáticamente con ellos, y los han abrazado. La muerte no existe.

A menudo se habla de las experiencias cercanas a la muerte como fenómenos inexplicables, pero lo cierto es que la neurociencia y la psicología ya han conseguido explicar bastante. Carlos Tejero Juste, neurólogo del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza y portavoz de Sociedad Española de Neurología (SEN) explica que el túnel de luz del que hablan estos pacientes es la consecuencia de un bajo aporte de circulación sanguínea en la corteza occipital del cerebro, que anula la visión lateral y deja sólo iluminado el fondo. «Algo que también pasa en casos de epilepsia, migraña y afecciones de retina», enumera.

Sobre lo de estar flotando fuera del cuerpo, la revista Neuron publicaba este mismo verano el resultado de un experimento en la Universidad de Standford tras toparse con un paciente que, aunque no se moría, creía estar flotando y presenciaba desde fuera sus propias conversaciones. Los investigadores lograron reproducir estos efectos estimulando el Córtex Parietal Medial (PMC), algo que sucedería también una parada cardiorespiratoria. «Casi todos los síntomas de experiencias cercanas a la muerte se pueden encontrar en casos de epilepsia», apunta Tejero Juste.

Con lo de hablar con parientes la cosa se pone más complicada. La falta de oxígeno causa alucinaciones. En esta situación el cerebro libera gran cantidad de neurotransmisores y hormonas como endorfina, dopamina, serotonina, y un potente alucinógeno llamado DMT (dimetiltriptamina), que proporciona una sensación de bienestar, placer y paz. Aunque tampoco hace falta estar a punto de morirse para creer que uno habla con fallecidos. «Muchas personas mayores tienen estos disturbios de sueño», apunta el neurólogo.

Lo que más cuesta explicar es que, con un nivel tan bajo de actividad cerebral, los humanos vivamos experiencias tan conscientes e intensas. En 2013 la Universidad de Michigan infartó unas cuantas ratas que, sin latido ni respiración, dispararon su actividad cerebral. «Habría que hacer más experimentos, pero claro, no sería ético», concluye Tejero Juste.

Pese a su formación académica, Sans Segarra no llegó a la idea de la «supraconciencia» desde la medicina, sino desde la física cuántica. En su libro, tras picotear en teorías de algunos premios Nobel, repasar las partículas elementales básicas y algunos principios cuánticos, afirma haber llegado con algunos físicos a la conclusión de que «el cuerpo es energía de baja frecuencia tridimensional». También que «las emociones, sentimientos, pensamientos, recuerdos, memoria y conciencia local son energía de alta frecuencia electromagnética». Y, como conclusión, afirma: «Hemos de aceptar, ante la evidencia, la existencia de la supraconciencia, una energía sutil de alta frecuencia que persiste a pesar de la muerte clínica, tiene continuidad fuera del cerebro (...) y justifica las vivencias que nos cuentan los pacientes tras su experiencia cercana a la muerte».

¿Podemos comunicarnos con personas fallecidas?
Para contactar con esa dimensión energética se requiere un grado de evolución hacia la vida trascendente que no todo el mundo tiene. Lo que sí es cierto, y de esto hay pruebas objetivas, es que los seres queridos que están en la otra dimensión después del fallecimiento pueden comunicarse con seres queridos en la dimensión humana para ayudarles en situaciones conflictivas.
¿Y los perros y los geranios también tienen supraconciencia?
Todo ser vivo tiene su tiene conciencia y existen distintos grados. Lógicamente, cuanto menos evolucionados, su nivel es más bajo. El ser humano es el que tiene el nivel más alto.
¿Y los alienígenas?
No tengo excesiva experiencia en alienígenas pero, lógicamente, sí son seres vivos... El universo hay que definirlo como una unidad. Está todo holográficamente unido y, por lógica, no existe única y exclusivamente vida en nuestro planeta.
¿Y me puedo reencarnar en un alienígena?
Puede ser perfectamente justificable reencarnarse en un ser de otro planeta.
¿Y nuestra supraconciencia es eterna?
Totalmente.
¿Y antes de nacer dónde estaba?
En otro plano energético. Y al ser holística respecto a la conciencia primera tiene sus propiedades, que son omnipresencia, es decir, que es eterna; omnisciencia, que lo sabe todo, y omnipotencia. Por ejemplo, la intuición es una manifestación de nuestra omnisciencia y la omnipotencia. La creatividad de un artista es expresión de la omnipotencia.
¿Y cuál es el sentido de este juego eterno de vida y muerte?
Ir evolucionando, eliminando nuestras impurezas, hasta llegar a descubrir nuestra auténtica esencia, que es la supraconciencia, que está obstruida por el ego, que nos induce a que lo importante es el ser, el tener y el haber. Estamos totalmente equivocados en nuestra evolución. Solo cuando descubrimos nuestra auténtica identidad es cuando realmente somos felices y libres.
¿Entonces Dios nos montó una gincana?
Creo en una conciencia primera, en una inteligencia primera, en un diseñador que está fuera del universo, que lo ha creado y que ha intervenido en la vida de nuestro planeta hace 4.000 millones de años. Es el principio de todas las religiones. Yo le llamo Dios, pero es un Dios de amor, de comprensión. No es el Dios dogmático que me enseñaron en mi formación cristiana. He cambiado rotundamente a cuando era médico. Ahora tengo pruebas objetivas de que existe una conciencia primera que llamo Dios. Ahora sí creo realmente en este Dios, que es el mismo que antes, pero me lo habían estructurado de otra manera.

"Cuando empecé a investigar no me atrevía a decirlo porque me hubieran ingresado en psiquiatría"

Dr. Manuel Sans Segarra

Hay otro momento del libro en el que Sans Segarra suelta: «Los físicos teóricos a los que recurrí comentaron que el entrelazamiento cuántico justificaba la transferencia de información que referían los pacientes en las ECM, y les permitía conocer en el mismo momento lo que ocurría a cualquier distancia. Al preguntarles a los pacientes cómo creían que era posible este fenómeno, respondían que únicamente pensando que querían estar en un lugar determinado ya se encontraban en él».

Su argumentario no sobrevive al filtro del Consejo Superior de Investigadores Científicas (CSIC). «Yo es que con esta gente no puedo», se lamenta Carlos Sabín, doctor en Física, investigador en el Instituto de Física Fundamental del CSIC, investigador Ramón y Cajal del Departamento de Física Teórica de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), y autor del libro Verdades y mentiras de la física cuántica (Catarata, 2020). «Es como los que dicen que pueden curar con la energía de sus manos, o que si piensas con mucha fuerza que no tienes cáncer se te quita. Si hay físicos teóricos que han llegado a la conclusión que dice este señor por qué no los nombra, no sé, sería un descubrimiento impresionante».

—¿Por qué no los nombra?—preguntamos a Sans Segarra.

—El método científico aún impera, y hay personas que aún no quieren manifestar su aceptación de una ideología más trascendente. Como presidente de la Sección de Médicos Senior del Colegio de Médicos de Barcelona incluso organicé un curso de física teórica dirigido por un gran profesor que no quiero decir su nombre porque no quiero comprometerle. Falta mucho.

Sabín desmiente todas y cada una de las afirmaciones del cirujano sobre física cuántica, y no es el primero. En redes otros científicos le acusan de practicar «misticismo cuántico». «Yo es que ni le daría esa consideración porque deja en mal lugar a San Juan de la Cruz y a Santa Teresa de Jesús», dice Sabín. «Es que no sé por dónde empezar. No es verdad nada de lo que dice. Ni somos energía, ni todo es energía. Seguro que hasta nombra a Einstein en su libro». Pues sí: «Una mente humana es una parte del todo, llamado por nosotros universo, una parte limitada en el tiempo y en el espacio. Se experimenta a sí misma, a sus pensamientos y sentimientos, como algo separado del resto, pero es una especie de ilusión óptica de la conciencia».

El físico del CSIC no entiende por qué Sans Segarra se mete en física cuántica: «No pasa nada por creer en cosas que no tienen base científica. La está usando como cajón desastre. Aquí está hablando de un fenómeno cerebral. No opera lo cuántico en el cerebro».

—Y si la física cuántica al final no era la respuesta, ¿pasa algo?— preguntamos a Sans Segarra.

—No, yo digo que veo un clarísimo paralelismo entre los fenómenos que me comentaron los pacientes en las experiencias cercanas a la muerte y los principios fundamentales de la física teórica. Si en algún momento surgen nuevos conceptos que me demuestran que este paralelismo no es cierto, y hay que abordarlo a través de otro, lo aceptaré con muchísimo gusto. Pero las pruebas objetivas que tengo son reales, demostradas y certificadas.

El libro de Sans Segarra remata con experiencias cercanas a la muerte, cuyos protagonistas han regresado con sentido a sus vidas, fe en la inmortalidad y un bestseller. Entre ellos el profesor de la Escuela de Medicina de Harvard, Eben Alexander, quien está convencido de que la ciencia acabará demostrando la existencia del cielo, que él vio con ángeles, campos de flores multicolores, parientes difuntos, animales y hermosas chicas vestidas de campesinas. También nombra al médico de familia de Lleida, José Morales, quien tras un infarto salió de su cuerpo, viajó a una especie de paisaje rural de montaña, y pasó un rato con un amigo de la infancia fallecido.

Todos dicen haber sentido una paz inmensa, una sensación de bienestar eterno, y han perdido el miedo a la muerte. Casi nada. Casi todo.

—En sus charlas en los teatros parece el fundador de una nueva religión. La gente parece tener muchas ganas de creerse lo que usted está diciendo.

—Tiene usted toda la razón. Estamos viviendo un mundo en el que impera el ego. Todo el dolor que tiene el ser humano se origina en el ego y es consecuencia del miedo a la muerte. La sociedad actual está dominada por una falta de sentido a la vida. Por esto hay tantos suicidios. De los 15 a los 35 años es la principal causa de muerte en nuestro país. No pretendo descubrir nada ni ofrecer ninguna religión. Solo digo que somos ego porque vivimos en una dimensión humana, pero que nuestra auténtica identidad es la supraconciencia, con una dinámica totalmente distinta, que se fundamenta en la empatía, el altruismo, la bondad, la belleza y, sobre todo, el amor. Yo sólo espero que mis palabras puedan ayudar a alguna persona.

TITULO:  Detrás del instante  -  José Manuel Ballester - Fotógrafo «El discurso de Godofredo Ortega Muñoz sigue abierto» ,.

 Miércoles -  21 - Enero  a las 20:00 horas en La 2 / foto,.

 José Manuel Ballester - Fotógrafo «El discurso de Godofredo Ortega Muñoz sigue abierto»,.

«Yo entiendo la fotografía como una forma más de interpretar la realidad», asegura,.

 José Manuel Ballester junto a una de sus obras.

 José Manuel Ballester junto a una de sus obras.

José Manuel Ballester (Madrid, 1960), Premio Nacional de Fotografía en 2010, expone 'Paisajes pensados', comisariada por Javier González de Durana, que pueden disfrutar en el Meiac hasta finales de marzo.

–En una ocasión dijo: «Desde pequeño he sentido una relación de protección junto a un árbol».

–Pienso que todos tenemos una necesidad de vincularnos al margen de la educación, la formación o el tipo de vida que hayamos desarrollado con lo natural, y quizás lo que tenemos más próximo es el arbolado. Me gustaría que estuviera más presente en las ciudades. El árbol nos recuerda que existe un espacio que se llama naturaleza.

–De hecho, el árbol protagoniza su reciente exposición en el Jardín Botánico de Madrid, titulada 'De arboris perennis...'

–Sí, necesito buscar un reencuentro con la naturaleza. Vivimos una problemática muy presente hoy en día que tiene que ver con la contaminación, la ecología, cómo se puede enfocar la ciudad del futuro... Luego está el interés por recuperar la relación con los entornos naturales, con el mundo rural.

–Hábleme de los inicios, sus estudios en pintura atraído por el romanticismo alemán...

–En mis primeros años mi atención se centraba en un paisajismo muy acorde con la línea de los prerrománticos y románticos alemanes, la escuela de Friedrich, Böklin... A este último lo conocí después de hacer unos paisajes que estaban en esa dimensión de búsqueda, de misterio, con escenas de cipreses y cedros que utilizaba como símbolos de trascendencia, de soportar el paso del tiempo.

–¿Por algún motivo en concreto?

–Todos esos temas me interesaban en aquel momento. Para mí el romanticismo es como una evasión, una vía de escape, o quizás un acto de rebeldía hacia una realidad que no reconoces como tal, o que no la asumes porque no te gusta. El romanticismo es la exaltación del individualismo, de buscar la escena donde quieres vivir.

–Por otro lado, lo «urbano» también forma parte de su discurso.

–Yo trabajo en dos polos: uno urbano, industrial y tecnológico, y otro natural, más básico y primario, rural. Un componente racional, y otro irracional, mágico, misterioso, incomprensible... que nos definen como especies.

–Que encuadramos dentro de un nuevo «pictorialismo»...

–Yo entiendo la fotografía como una forma más de interpretar la realidad. Cuando entra en escena la fotografía digital, el artista puede intervenir sobre ella de una forma más amplia y libre, como un pintor. Y entonces muchos aspectos propios de la pintura los puedes utilizar como herramientas dentro de la propia fotografía; por eso hablo de «neopictorialismo», porque hubo un primer pictorialismo cuando nació la fotografía que para ganarse su posición de dignidad frente a la pintura intentaba demostrar que era capaz de conseguir calidades propias de la pintura. La fotografía digital te permite intervenir en la realidad como un pintor.

–Llegamos a la experiencia de 'Paisajes pensados'.

–Godofredo era un artista que pensaba mucho, no retrataba los paisajes, sino que los pensaba. Son metafísicos, trascienden a la realidad. Realmente la realidad es un pretexto o un motivo sobre el que trabaja para decir otras cosas, para hablar de la existencia humana, de la relación con el paisaje, de la intervención en el paisaje, porque si te das cuenta todos los paisajes son intervenidos por el hombre. La presencia humana está a través de la acción que deja, de las huellas, es como cuando un cazador va buscando a su presa a través de las huellas, sabes que está ahí sin estar.

–Es interesante esta idea de huella, de paisaje intervenido por el hombre...

–Es una relación con la naturaleza donde el hombre de forma activa interviene, y modifica. Siempre está presente en su obra, y siempre desde un plano muy profundo, filosófico y trascendente. Ortega Muñoz no es impresionista en el sentido de plasmar impresiones visuales, su mirada es interior. Y luego la estoicidad, esa especie de templanza en el color, esa sobriedad que le caracteriza, además de la «ingenuidad naif» pero en el sentido más metafísico y profundo, porque es una ingenuidad muy de honestidad. Godofredo es un artista honesto, muy honesto. Y claro, esa «silenciosidad» –no sé si existe esta palabra–, este aspecto de artista silencioso, que no pretende, que trabaja a través del silencio, de la reflexión, de su relación profunda con el lugar en el que está... Con la vida, realmente.

–Llegados a este punto, sería interesante saber su opinión sobre la modernidad de Ortega Muñoz.

–Creo que Ortega Muñoz es un artista que tiene mucho recorrido en el sentido de que está poco explorado, poco estudiado. Eso significa que no ha sido comprendido en su totalidad (si es que se puede comprender en la totalidad a un artista). Para mí es un artista de una gran profundidad, de los más metafísicos de su generación, por supuesto, y del siglo pasado. Creo que tendría que tener una posición más relevante. Es un artista abierto, que tiene una dimensión que por lo que sea –las circunstancias– no se valoró como debiera en su momento.

–¿A qué puede deberse?

–El arte también es eso... En el arte hay una evolución y una forma de mirar, y la sociedad mira de una manera, existen como hábitos que van cambiando, y yo creo que en este proceso de cambios se pueden hacer relecturas de algunos artistas y se les puede recolocar en un sitio más justo. Creo que es un artista muy importante, creo que es interesante que esté presente y creo que tiene una gran vigencia hoy en día. Se da el caso de artistas que forman parte de la historia del arte que tienen su discurso, pero ya cerrado, y yo pienso que el discurso de Godofredo Ortega Muñoz sigue estando abierto.

–La muestra finaliza con una fotografía portentosa de una cantera de Almería...

–Godofredo no pintó canteras, pero lo pudo hacer, porque es compatible con su forma de entender el paisaje. Es mi homenaje, una forma de dejar un Godofredo más abierto, imaginándome a Godofredo en ese escenario, proyectado hacia el futuro... Este trabajo lo he realizado con mucho respeto, y ha sido como una ficción de diálogo a través del arte... Un diálogo entre dos artistas.

TITULO:TARDE DE CINE CON - El Gran Teatro ofrece la obra ‘Locas, retiro sin cobertura’,.

 El Gran Teatro ofrece la obra ‘Locas, retiro sin cobertura’,.

 El Gran Teatro ofrece la obra ‘Locas, retiro sin cobertura’

 

 foto - Una escena de la obra,.

 La gira de Emulsion Teatro con la comedia ‘Locas, retiro sin cobertura’ arranca hoy sábado en el Gran Teatro de Cáceres a las 20.00 horas. Tras el paso por la capital cacereña, la obra podrá disfrutarse también en Mérida, Zaragoza o Menorca, entre otras localidades. La comedia aborda temas relacionados con la salud mental femenina, sobre todo durante la época de la menopausia, informa la compañía. Se trata de un proyecto multidisciplinar, en el que colabora la psicóloga Ángeles Agudo, que incluirá charlas, contenido para redes sociales, un podcast y la escritura de un libro a modo de memoria colectiva.

 

TITULO:  Historia de nuestro cine - Cine -  El pico ., Viernes  - 16 - Enero ,. 

 

El Pico | Edurne Portela

 

El Viernes   - 16 - Enero a las 22:15 por La 2, foto,.

 

Reparto ,. José Luis Manzano. Javier García · Enrique San Francisco · José Manuel Cervino · Lali Espinet · Luis Iriondo · Ovidi Montllor,.

 

 Bilbao, años 80. Un Comandante de la Guardia Civil descubre que su hijo Paco de 17 años, que espera que ingrese en la Academia Militar, es heroinómano. Urko, el mejor amigo de Paco e hijo de un dirigente abertzale, también es heroinómano. En un momento dado, Paco huye de casa llevándose una pistola de su padre. Mientras el Comandante inicia la búsqueda de su hijo acompañado del padre de Urko, empieza a descubrir un mundo desconocido y poco a poco se producen en él importantes cambios.

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