miércoles, 5 de noviembre de 2025

EL SILENCIO POR FAVOR - DESAYUNO -CENA - DOMINGO -LUNES - EL ARBOL DE TU VIDA - Martes - 11 - Noviembre - Carmen Posadas - Callada grandeza ,. / Lunes - 10 - Noviembre - Imprescindibles - Cuando Victor Hugo lloró por Murcia: el excepcional apoyo de París tras la inundación de 1879 ,. / ELLA & - Responsable ,. / EL BAR ESQUINA - REVISTA CAMPO - TAPAS Y BARRAS - UN PAIS PARA COMERSELO - PESADILLA EN LA COCINA - Jueves - 13 - Noviembre - Buñuelos y santos ,.

 

 TITULO:  EL SILENCIO POR FAVOR - DESAYUNO -CENA - DOMINGO -LUNES - EL ARBOL DE TU VIDA - MARTES - 11 - Noviembre - Carmen Posadas - Callada grandeza  ,.

EL ARBOL DE TU VIDA - MARTES - 11 - Noviembre  ,. 

 
 Conducido por Toñi Moreno, el espacio investiga el árbol genealógico de los personajes más queridos de nuestro país. El martes -  11 - Noviembre  
a las 22:30 por antena 3, etc.


 EL SILENCIO POR FAVOR - DESAYUNO - CENA - DOMINGO  - Carmen Posadas - Callada grandeza    ,.

 EL SILENCIO POR FAVOR - DESAYUNO - CENA - DOMINGO - Carmen Posadas - Callada grandeza , fotos,. 

 Carmen Posadas - Callada grandeza,.

 Carmen Posadas: «Los cotillas prosperan más en la vida»

 Carmen Posadas,.

Por estas fechas, Sofía, reina de España, cumplirá 87 años. Tendrá también otra fecha que celebrar, la del 22 de noviembre, que es cuando se cumplen 50 años de la restauración de la monarquía que la convirtió en reina consorte. Como les he comentado en más de una ocasión, yo no soy monárquica; siendo sudaca, es una institución que me resulta ajena. Eso no quita para que sea capaz de apreciar sus virtudes como agente estabilizador.

 

 Belén Rueda: «La mujer que te diga que no ha tenido que parar los pies a  alguien por acoso miente» - XL Semanal

( Desayuno )

Tampoco creo que sea casualidad que muchos de los países más avanzados y más prósperos económicamente hablando sean monarquías parlamentarias como la que tenemos en España. Estos días se hablará mucho del fin del régimen franquista y de la llegada de la democracia, en la que el rey Juan Carlos I jugó un papel central. Pero serán muchas menos las voces que recuerden que junto a él estuvo siempre ella, doña Sofía. Una mujer discreta, leal, sin afán de protagonismo y con una cualidad que empieza a estar en vías de extinción: sentido del deber.

 

 Hamburguesa ternera, patata asada y ensalada "coleslaw" - Gastronomía  Vasca: Escuela de Hostelería Leioa

( Cena )

No soy monárquica. Es una institución que me resulta ajena. Pero soy capaz de apreciar sus virtudes de agente estabilizador

En las raras ocasiones en las que ha concedido  entrevistas, resumió con estas palabras en qué consistía para ella ser reina. «Consiste –dijo– en desterrar de mi vocabulario la expresión 'no me apetece'». Algo similar declaró una vez Isabel de Inglaterra, y desde luego lo cumplió estando en activo hasta prácticamente el último día de su larga vida. Habrá quien piense que ser reina (o rey) consiste en vivir a cuerpo de ídem, rodeado de aduladores, viajar en avión privado, cubrirse de joyas y no tener que preocuparse de hipotecas ni de cómo llegar a fin de mes. Y, por supuesto, así es. Pero luego está la cara B, que supone estar siempre en un escaparate donde son escrutados, juzgados y, en estos tiempos iconoclastas, criticados, viviseccionados y, cada vez con más frecuencia, condenados. En el caso de una reina consorte, este escrutinio adquiere tintes sexistas: que si mira qué traje se ha puesto; que si el pelo así le queda fatal; que si está muy flaca, muy gorda… Por eso es todo un arte volar por debajo (o por encima) del radar para que ninguna de esas fruslerías empañe una tarea que va mucho más allá de eso que los franceses llaman sois belle et tais-toi y que, en román paladino, viene a ser «sé guapa y cierra el pico». De hecho, una reina, lejos de ser un elemento meramente ornamental, es un gran activo para la monarquía y también para un país. Una soberana carismática, como Sissi de Austria, o una resolutiva y valiente, como demostró ser la madre de Isabel II de Inglaterra durante la Segunda Guerra Mundial; incluso una reina discreta y caritativa, como Fabiola de Bélgica, cimentan vínculos importantes con la población. Por el contrario, cuando las reinas no gozan de aceptación popular, se producen situaciones complejas. No creo que haga falta recordar los casos de María Antonieta y de Alejandra, la esposa del último zar de Rusia, para comprender la importancia que tiene este rol que, en apariencia, es solo decorativo y accesorio. Pero, volviendo a doña Sofía, me gustaría destacar otro aspecto de su personalidad que siempre me ha llamado la atención. Hablo de sus desvelos por potenciar y preservar la institución a la que representa, aun si esto supone un coste personal. Sus detractores opinan que si ha aguantado de modo tan estoico todos los desdenes e infidelidades de su marido es porque no quiere perder su estatus de reina. Aparte de denotar una gran ignorancia, esta afirmación destila mala fe. No es necesario ser muy espabilado para darse cuenta de que, a estas alturas de su vida, le sería mucho más fácil abandonar sus quehaceres y retirarse a hacer lo que le gusta. En cambio, sigue aquí, dando su apoyo a causas que considera importantes para la gente como hizo la Semana Santa pasada al asistir, bajo la lluvia y a sus 86 años, a las procesiones. Porque ser reina consiste en algo más que en no decir nunca «no me apetece». Consiste, en su caso, en apoyar a su hijo o a su nieta y colaborar hasta el último de sus días en que prevalezca la institución que ambos representan. Como antes he dicho, no soy monárquica, pero admiro a quien es coherente con lo que cree y se desvive por los suyos. Feliz cumpleaños, señora, y gracias por tan callada grandeza.

 

TITULO:  Lunes - 10 -  Noviembre  -   Imprescindibles - Cuando Victor Hugo lloró por Murcia: el excepcional apoyo de París tras la inundación de 1879   ,. 


LUNES -  10 -  Noviembre  -  Imprescindibles  -  Cuando Victor Hugo lloró por Murcia: el excepcional apoyo de París tras la inundación de 1879  ,.
 
Imprescindibles, serie de documentales sobre los personajes más destacados de la cultura española del siglo XX cada semana en La 2, el lunes - 10 -  Noviembre  , fotos,.
 
 Cuando Victor Hugo lloró por Murcia: el excepcional apoyo de París tras la inundación de 1879,.

Zola, Garibaldi, Hugo, Dumas... y reyes y personalidades recaudaron dinero para ayudar a Murcia, víctima de unas trágicas inundaciones en 1879.

 Victor Hugo a George Sand: “Aprovecho que eres mujer para arrodillarme  frente a ti y besarte los pies”

 Victor Hugo,.

La lengua de agua, de kilómetros de longitud, arrasó campos, casetas, barracas y vegas enteras; destrozó cosechas y acequias. Se desbocaron el Segura, el Mula, el Mundo, el Reguerón. Se anegaron los pueblos uno tras otro. Repicaron las campanas de la catedral y de todas las parroquias y conventos en medio de la oscuridad: no había luz, se había inundado también la fábrica de gas.

No resistió el malecón, y la tromba penetró en la ciudad de Murcia inundando barrios, calles, plazas, la cárcel, el hospital y los colegios. Hasta diez metros y medio subieron las aguas en algunas zonas. Y lo más grave: murieron casi mil personas, solo 761 en Murcia capital; perecieron también casi 23.000 animales. Más de 7000 familias quedaron en la miseria.

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43 Millones de pesetas. Desde París se editó Paris-Murcie, con ilustres colaboradores extranjeros como Jacques Offenbach y Gustave Doré (autor de la ilustración de portada). Participaron también españoles como Cánovas del Castillo y el general Martínez Campos. Respondieron a la llamada de Isabel II, quien con varias iniciativas, recaudó en total 43 millones de pesetas para Murcia desde Francia. En la imagen, el texto de Emile Zola.

Esto sucedió el 15 de octubre de 1879 y se conoce como la Riada de Santa Teresa. Fue una tragedia colosal que tuvo eco internacional. En diciembre se publicó Paris-Murcie, un periódico editado en París «publicado en beneficio de las víctimas de las inundaciones de España», un número único auspiciado por la reina Isabel II, que entonces vivía exiliada en Francia, promovido por el Comité de la Prensa Francesa y con colaboradores muy notables.

 

Escriben plumas de renombre como Alejandro Dumas, quien recuerda en su texto que «en España he pasado algunos de los días más felices de mi vida». Victor Hugo, en su artículo La fraternidad, sostiene: «España herida, Francia sangra. El golpe que azota Murcia alcanza a París. París es la capital del mundo y todo el dolor del mundo es un dolor de París». Émile Zola titula El dolor su texto en el que proclama que «la paz del mundo se alcanza con caridad si los hombres pudieran curar entre ellos las heridas que se hacen ellos mismos». Y recuerda cómo le impactó un incendio de su infancia que achicharró un barrio entero.

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Algunas de las ilustraciones de Doré.

Giuseppe Garibaldi, el héroe de la unificación italiana, se suma a la solidaridad con Murcia y escribe: «España es hermana de Italia» y habla de «sangre de nuestra sangre». Colaboran también otros nombres ilustres como la cantante de ópera Adelina Patti, la actriz Sarah Bernhardt, el compositor Jacques Offenbach, el escritor Alphonse Daudet, el político Louis Blanc…

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La participación de Victor Hugo.

Fue un despliegue de solidaridad de gente importante. La portada es un grabado de Gustave Doré. También regalaron sus dibujos Federico Madrazo y Henri Fantin-Latour, entre otros. Rubrican su apoyo a las víctimas reyes y príncipes; entre ellos, el de España, Alfonso XII, que visitó Murcia cinco días después de las inundaciones. Se suman los monarcas de Bélgica y de Portugal, el papa León XIII, príncipes, políticos, militares y personalidades como Ferdinand de Lesseps.

Paris-Murcie, el periódico solidario francés, recaudó —junto con otras iniciativas impulsadas por Isabel II desde Francia—, 43 millones de pesetas. Un dineral,.

TITULO: ELLA & - Responsable ,.

Responsable ,.

 Opiniones contundentes

foto / Como no hace falta decir, en este bazar no se desvela quién fue el autor del libro al que llamamos El Lazarillo (es curioso: nos referimos a tres de nuestras grandes obras fundacionales con denominaciones abreviadas o alteradas: el Quijote, el Lazarillo, la Celestina) ni se despabilan siquiera misterios muchísimo menores que ese, que ya es decir. No ha habido suerte: se reúnen aquí algunos ensayos de condición diversa y de alcance modesto, alentados principalmente por el intento del autor de poner en claro sus percepciones de lectura. (Más o menos de matute, se ha colado un ensayo sobre Duchamp, tan involuntariamente literario.) Es posible que sea muy poco para un ajeno, pero ha sido bastante para el autor susodicho, que, a falta de prologuista, no es otro que el que les habla, como habrán supuesto ya.

Algunos de estos trabajos tienen muchos años, y el paso del tiempo propicia las transformaciones y las derivas tanto del pensamiento como del gusto. Algunas de las opiniones que sostengo en las páginas que siguen pecarán de contundencia, cuando quizá venía mejor una mera conjetura, ya que la contundencia implica siempre un énfasis, y todo énfasis suele estar de más, sobre todo si es lo que menos se busca; en otras ocasiones adolecerán de inconsistencia, cuando la consistencia debe ser un valor inesquivable para quien se arriesga a opinar sin que nadie se lo exija,  y supongo que en no pocas pecarán también de imprudencia, en el caso de que todo juicio no esté abocado a resultar —en una proporción voluble— contundente, inconsistente y temerario. De ahí que no sólo resulte prudente descreer de las opiniones ajenas en torno a asuntos literarios, sino también no incomodarse por lo que consideremos errores ajenos de apreciación o de valoración, pues eso será signo del acierto de nuestras apreciaciones y valoraciones, lo que es siempre motivo de alegría. Sea como sea, las opiniones tienen su trayectoria, su historia particular, y hay que respetarles la cronología, pues poco sentido tendría la reforma actual no sólo de las indecisiones pasadas, sino también de los fervores antiguos. (Traigo aquí una apreciación de Octavio Paz con la que no sé si estoy del todo de acuerdo: “Ninguna lectura es definitiva y, en este sentido, cada lectura, sin excluir la del autor, es un accidente del texto”). He retocado, eso sí, imprecisiones y he añadido algunos datos sobrevenidos —para mí— sobre algún autor.

Algunos de estos trabajos fueron escritos por encargo y otros por el gusto de escribirlos. Ambas motivaciones las tengo en una misma escala jerárquica.

Faltan muchos artículos de primera necesidad —para mí— en este bazar caótico: Dickens, Emily Dickinson, Antonio Machado, Stendhal, Edith Wharton, Laforgue, Pessoa… Todo —o casi, o tal vez nada— se andará, y no porque tenga yo algo revelador que aportar sobre ellos, beneficiarios de tantas revelaciones, sino por darme la distracción de interpretarlos y de entenderlos de un modo reflexivo, digamos, un poco más allá del disfrute inmediato —sin derivaciones críticas más o menos ordenadas y más o menos razonadas— de la lectura de sus obras. Pero aún quedan afición y vida, o eso espero, y tal vez haya ocasión, ya digo, de ir rellenando los estantes vacíos con nuevos materiales más o menos divagatorios.

 

TITULO: EL BAR ESQUINA - REVISTA CAMPO - TAPAS Y BARRAS - UN PAIS PARA COMERSELO - PESADILLA EN LA COCINA - Jueves -  13 - Noviembre- Buñuelos y santos ,.


Jueves   - 13 - Noviembre - Pesadilla en la Cocina es un programa de televisión español de telerrealidad culinaria, presentado por el chef Alberto Chicote, emitido habitualmente los jueves a las 22:30 en La Sexta. Nuevas broncas, enfrentamientos y arcadas; Alberto Chicote regresará con nueva temporada de Pesadilla en la cocina. Tras una temporada de descanso, Pesadilla en la cocina vuelve Alberto Chicote con las pilas bien cargadas. El chef de laSexta intentará reflotar nuevos restaurantes y se enfrentará a nuevos retos, etc.

EL BAR ESQUINA -  REVISTA CAMPO - TAPAS Y BARRAS - UN PAIS PARA COMERSELO - Buñuelos y santos  ,.   

EL BAR ESQUINA -  REVISTA CAMPO - TAPAS Y BARRAS - UN PAIS PARA COMERSELO - Buñuelos y santos  ,. fotos,.

 

Buñuelos y santos ,.

 

 La masa para buñuelos fritos es muy sencilla de hacer y quedan muy jugosos.

 La masa para buñuelos fritos es muy sencilla de hacer y quedan muy jugosos.

Ingredientes,.

 

 

 

  • 100 g de harina o media taza

  • 90 g de yogur o 3 cucharadas

  • 10 g de azúcar o una cuchara

  • un huevo

  • una pizca de sal

  • una cucharadita de esencia de vainilla

  • 5 g de levadura en polvo o una cucharadita

  • aprox. una taza de aceite para freír

  • azúcar glas opcional para decoración,.

     

     

     

     

     

Preparación

  • Tamizamos la harina en un bol. También aquí añadimos el huevo, el yogur, el azúcar, la sal y la esencia de vainilla. Ponemos el polvo de hornear por encima de la harina. Mezclamos un poco los ingredientes líquidos con un tenedor y luego incorporamos poco a poco la harina junto con el polvo para hornear. Al final debemos obtener una masa de consistencia blanda pero que se pueda coger con una cuchara y no se caiga con mucha facilidad.

     

     

  • Ponemos al fuego una cacerola y añadimos el aceite. Utiliza una cacerola con un diámetro de 16 cm aproximadamente y una altura de 6 cm. De esta forma no es necesario poner mucho aceite. Con una taza no muy llena es suficiente. Dejamos que el aceite se caliente. Y ahora te voy a dar un truco, si tienes naranjas o limones en casa, corta un poco de piel y añádela al aceite caliente. Déjala freír durante medio minuto. De esta forma el aceite tendrá aroma y los buñuelos quedarán mucho más sabrosos.

  • Pasados los 30 segundos, retiramos la piel de naranja y pasamos una cuchara seca por el aceite caliente. Luego cogemos de la masa. Una cuchara no muy llena, porciones no muy grandes y aproximadamente iguales. Dejamos caer la masa de la cuchara en el aceite caliente. En una cacerola pequeña caben unos 5 buñuelos. Los freímos a fuego moderado unos 2 minutos por cada lado o hasta que estén dorados. Por lo general, cuando se han dorado por un lado, se dan vuelta solos. Pero si no giran simplemente les damos la vuelta con un tenedor.

  • Una vez que se hayan dorado los retiramos a un plato en el que previamente hemos colocado un papel de cocina para quitar el exceso de aceite. Seguimos friendo el resto de buñuelos de la misma forma. Yo de esta mezcla saque 13 unidades. Si quieres hacer más, duplica la cantidad de los ingredientes.

  • Al final se pueden espolvorear con un poco de azúcar glass y ya están listos para disfrutarlos. ¡Buen provecho!,.

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