REVISTA FARMACIA - Zapatillas Solidarias para la carrera de la vida,. / CAFE, COPA Y La aventura de leer,./ Documental - Para mayores de siete años ,. / El escarabajo verde - El éxito de 'Parásitos',. / Días de cine clásico - Cine Veracruz , Miercoles -4- Marzo ,./ Un país para escucharlo - Islas Canarias,.
TITULO: REVISTA FARMACIA - Zapatillas Solidarias para la carrera de la vida,.
Zapatillas Solidarias para la carrera de la vida,.
fotos / La
asociación creada por Javier Rosado para ayudar a personas sin hogar y
con problemas sociales a través del deporte impulsará un grupo de
entrenamiento en Badajoz,.
Tener
una meta en la vida es importante. Mucho más para quienes han vivido en
la calle. O para aquellos que todavía no se han hecho hueco en un país
al que llegaron a bordo de una patera. La meta definitiva para estos
excluidos de la sociedad es la reinserción, un objetivo en el que
trabaja Zapatillas Solidarias, una asociación impulsada por el pacense
Javier Rosado López, que ha encontrado en el deporte una herramienta
capaz de ayudar a quienes perdieron, o todavía no han encontrado, una
ilusión que les anime a vivir.
El creador de este grupo
de voluntariado nació en Valencia, pero muy pronto se trasladó a
Badajoz, una ciudad en la que residió hasta completar la Ingeniería
Industrial que le abrió las puertas del mercado laboral.
Tras
completar su carrera en la UEx se trasladó a Madrid. Eso ocurrió hace
nueve años y en la actualidad forma parte de la Oficina de
Transformación de Telefónica, un departamento que tiene como objetivo
innovar en los métodos de trabajo de esta compañía internacional para
ganar en eficiencia.
Esa es su profesión, pero hace ahora dos años
Javier decidió poner en marcha una actividad que utiliza el deporte
para mejorar la vida de quienes se sienten «abandonados por la
sociedad».
'Zapatillas solidarias' ofrece a personas en situación
de exclusión social la posibilidad de pertenecer a un grupo de
entrenamiento que anima a participar en carreras deportivas populares.
Incluso prepara para competir en pruebas de mayor nivel si el usuario
tiene unas buenas cualidades físicas.
«Yo he jugado mucho al tenis
y ahora practico el triatlon. El deporte me ha dado mucho en la vida
-explica Javier Rosado-. Y lo mismo que me ha ayudado a mí, puede ayudar
a personas que tienen problemas mucho más grandes que nosotros».
Desde
el primer momento, 'Zapatillas Solidarias' comenzó a colaborar con la
ONG Desarrollo y Asistencia, que tiene una gran implantación en Madrid y
presta apoyo a centros sociales en los que se atiende a personas sin
hogar. «Nos encontramos con personas que han perdido la ilusión por
vivir. Muchos ya no tienen ni siquiera una meta en la vida. La idea es
que esta vinculación con el deporte les sirva como método de desarrollo
personal y que les ayude en la adquisición de hábitos saludables y a la
hora de marcarse objetivos que les permitan mejorar».
Para
conseguirlo les ofrecen la posibilidad de tomar parte en grupos que
entrenan semanalmente para participar en pruebas populares con
recorridos asequibles o competiciones con mayor exigencia física.
«Prepararse para una simple prueba de 10 kilómetros puede convertirse
para ellos en una razón para levantarse».
Javier Rosado es
consciente de que este tipo de retos «puede parecer una tontería» a
quienes no sufren problemas de desarraigo, pero no ocurre lo mismo con
aquellos que se sienten excluidos. «Esforzarse y tener una meta les
aumenta la autoestima. Les da un beneficio físico y anímico».
En
la actualidad existen tres grupos de entrenamiento distintos que
inscriben a los participantes en carreras que se celebran en distintos
puntos de Madrid. Los entrenamientos se realizan todos los fines de
semana -Javier dirige uno de ellos-, y en cada una de las sesiones se
marcan metas asequibles.
El fundador de Zapatillas Solidarias
explica que entre los usuarios hay personas que han sufrido maltrato
cuando eran niños o que han vivido en la calle durante un largo período.
«Es emocionante ver cómo personas con historias muy duras poco a poco
se van transformando y empiezan a confiar en ellas mismas».
Todos
ellos tienen cubiertas sus necesidades materiales en los centros en los
que viven, pero los avances que consiguen a través del deporte les
permiten mejorar su autoestima y volver a creer en sus capacidades. «El
deporte les cambia un poco la vida y mejora su estado anímico. Ves cómo
se van empoderando poco a poco, es brutal el cambio que hay. Sobre todo
se ve mucho en las carreras. No son la misma persona cuando entran en la
meta y ven que lo han conseguido».
El apoyo que reciben de la
Fundación Telefónica es fundamental para el funcionamiento de los tres
grupos que funcionan en Madrid y para el que se ha creado en Bogotá
(Colombia).
La principal ventaja de esta asociación es que está
impulsada por personas que trabajan de forma voluntaria. Sin embargo,
tienen que hacer frente a los costes de traslado a las pruebas, a la
inscripción de los participantes y a algunos gastos en materiales.
«También nos estamos planteando contratar a un entrenador para dinamizar
los entrenamientos, porque en ocasiones hay personas que corren poco y
otras que corren mucho y es importante que todos salgan con la sensación
de haber mejorado».
El siguiente reto que se plantea Javier
Rosado es poner en marcha un grupo de entrenamiento en la ciudad de
Badajoz. En Navidad ya se reunió con el concejal de Servicios Sociales,
Antonio Cavacasillas, y con el edil de Deportes, Juancho Pérez, a
quienes les planteó la posibilidad de comenzar a funcionar. «Seguramente
sea un grupo que vaya dirigido a personas con pocos recursos, es algo
que estamos estudiando. Pero lo importante es ofrecer oportunidades a
quienes más lo necesitan».
TITULO: CAFE, COPA Y La aventura de leer,.
La aventura de leer,.
Fue Hergé quien me hizo descubrir la mágica sensación de bienestar que da la lectura,.
foto / CUANDO
me preguntan sobre el escritor o escritora que me introdujo en la
literatura o, para ser más precisos, en la lectura, suelo decir que fue
Miguel Delibes con su obra 'El camino' quien me impulsó definitivamente a
leer. Pero en realidad no estoy siendo justo con otros autores que me
atraparon antes, tal vez porque no fueron determinantes en mi unión
estrecha con las letras o, como en el caso de quien traigo hoy aquí,
porque no sé si considerarlo escritor.
Me refiero al
belga Georges Remi, más conocido por el seudónimo que conformó con la
fonética en francés de sus iniciales puestas al revés (RG), Hergé. Lo
rescato en esta columna porque falleció tal día como hoy, en 1983.
Lo
recuerdo entre la bruma de la flaca memoria infantil, un regalo de
alguien, varios volúmenes de las aventuras de Tintín entre los que se
encontraban 'El loto azul', el 'Templo del Sol' y un par de ellos más.
En un primer momento no me llamaron la atención, tal vez por la forma
estirada de sus personajes, las excesivas onomatopeyas, la rara
confluencia de un investigador demasiado joven, un capitán fuera de
lugar, unos detectives desastrosos y un científico inconsistente.
Sin
embargo, aunque como he dicho antes no podría tildar a Hergé de
escritor, pronto descubrí en sus episodios todo lo que la literatura me
trajo después: enganchaban, estaba deseando retomarlos después del cole y
aprendía con sus aventuras a medida que Tintín, junto a su perro Milú,
recorría medio mundo mostrándome las peculiaridades de los lugares que
pisaba. Leía con avidez, intentaba anticiparme a lo que iba a ocurrir
disfrutaba con los magníficos finales que siempre me dejaban el regusto
adictivo de la lectura, esa fuerza que te impulsa a tomar un libro tras
otro para volver a sumergirte en una historia fascinante.
Con
permiso de Delibes y de otros muchos que vinieron después, e incluso de
los cómics que disfruté antes, fue Hergé quien me hizo descubrir la
mágica sensación de bienestar que me regala la lectura, esa unión
cómplice entre el autor y el lector, los posos permanentes que dejan las
buenas historias. Tal vez fue él quien me abrió luego las puertas de
Julio Verne como un peldaño anterior a otros genios literarios, no lo
sé, pero sí recuerdo el placer de tener en mis manos cada uno de los
números que iba comprando: 'Tintín en el Congo', 'Tintín en América',
'Stock de coque'... Sabía que era una colección limitada, que nada tenía
que ver con la incombustible producción de Ibáñez con 'Mortadelo y
Filemón', y por eso degustaba las viñetas y cada una de las aventuras
como lo que eran: una suerte inmensa pero con fecha de caducidad.
Todavía
hoy, cuando en los anaqueles de una librería veo sus lomos amarillos,
extraigo cualquiera de los episodios y lo hojeo con la delectación de
los recuerdos imborrables. Como el olor de los desayunos de la infancia,
como la íntima memoria del primer amor.
TITULO: Documental - Para mayores de siete años,.
Para mayores de siete años,.
foto / Aunque
bien pudiera ser, lo de hoy no es consecuencia de esa fiebre que nos ha
invadido recién, sí, la calentura trasmitida por el muy contagioso y
ubicuo virus LGTBI. Lo de hoy viene de lejos, de muy lejos. Lo cual que
muchas veces estuve tentado de hincarle el diente. Mas, comoquiera que
la mies temática es abundantísima, lo he venido dejando, por ver si a
alguien se daba cuenta de tan visible desmán. Vana esperanza la mía.
Hasta que el otro día, «harto ya de estar harto», me dije, indignado: me
van a oír (qué más quisiera yo).
Fue el caso que, el
domingo pasado, poco más de las diez serían, enfrascado que andaba en el
magnífico ensayo, HOY, del buen escritor, Eugenio Fuentes, 'Los gritos del campo'
(cuán arduo me lo fiáis), oigo unos gemidos, «de esos que resucitan a
un muerto», según cuenta/canta Sabina (él lo dice de ciertos besos). En
esto que levanto la vista y me encuentro con ella, no con la Puerta del
Alcalá, sino con la pantalla de la televisión, momento en que una
pareja, heterosexual, aclaro, se encontraba en plena faena amatoria, lo
que ahora se viene llamando una escena de sexo explícito: lo que durante
siglos se dijera siempre con efe. «Todo lo que tú quieras», se
intitulaba la cinta (La 2), por si algún lector está interesado en
comprobarlo.
Al
leer lo de indignado, alguien estará pensando que con los años me he
vuelto un meapilas y esas cosas. Qué va, mujer/hombre; qué va. A ese
respecto, uno sigue donde siempre. Mi indignación viene por otros
derroteros. Mi indignación se produjo cuando, idos que fueran los
gemidos, me encuentro un 7 en el extremo inferior derecho de la
pantalla. O sea, ¡película apta para mayores de siete años! Total, que a
punto estuve de hacer lo que hiciera mucho tiempo ha (por eso he dicho
que el asunto no tiene nada que ver con la ristra de letras al principio
citadas), les iba diciendo que a punto estuve de empuñar el teléfono y
empezar a echar espumarajos por la boca, tal que hiciere en parecida
ocasión: aquella vez que, nada más acabar un telediario, sin solución de
continuidad, presentes mis hijos, irrumpieron en pantalla las más
tórridas escenas de sexo. Como un poleo puse a mi interlocutor, el que
estaba de sargento de semana, o como se diga eso en la televisión. ¿Que
por qué no lo hice la otra noche? Porque no estaba a mi lado ninguno de
mis nietos; de lo contrario, me habrían escuchado, los muy cretinos, los
muy imbéciles, los muy anormales, los muy amorales.
Válgame el
cielo que yo pretenda que sea resucitada la «calificación moral» de
cuando en tiempos, cuando la dictadura quiero decir, que hasta había un
¡3R!, o sea, «para mayores, con reparos». Pero de ahí a lo de hoy, ¡en
la pantalla de casa!, va un enorme, inconcebible, absurdo, vergonzoso,
asqueroso, repugnante trecho.
(Noticia de alcance: me dicen mis
asesores que a buenas horas, mangas verdes: el virus LGTBI ya ha
empezado a producir sus efectos deletéreos: la simulación de una
felación, edificante lección enseñada en un colegio de Almería.),.
TITULO:
El escarabajo verde -El éxito de 'Parásitos',.
El éxito de 'Parásitos',.
foto / Nuestros
pícaros y criados comparten muchos rasgos con los personajes de
'Parásitos' , desde el deseo de ascender en la escala social a la
imposibilidad de esquivar la miseria,.
Tras
el éxito rotundo cosechado en los Oscars, tocaba ir cuanto a antes a
ver 'Parásitos'. El aluvión de premios la ha traído de nuevo a nuestros
cines y recomiendo no perdérsela, ya sea para unirse a los elogios
generalizados, ya sea para considerar acaso que la película está
sobrevalorada. La opinión de crítica y público se muestra dividida. La
cinta se ha alzado con los galardones más importantes que otorga la
industria cinematográfica norteamericana. Todos esperábamos el premio a
mejor película extranjera, pero pocos contábamos con que obtuviese
también los de mejor película, mejor guion y mejor dirección para Bong
Joon-ho.
Ante tal acumulación de estatuillas, resulta
fácil argumentar que Hollywood se ha excedido en esta ocasión. Siempre
podemos mencionar grandes películas, obras maestras sin paliativos, que
no corrieron tan buena suerte con los premios en su día. Todavía sigo
sin comprender, por poner solo un ejemplo, qué sucedió en 2017 con la
fantástica 'La la land', para que no fuera elegida como mejor película.
Pero, en fin, 'Parásitos' ha hecho pleno, un año, por cierto, donde ha
habido una buena cosecha cinematográfica: 'El irlandés', '1917',
'Joker', 'Historia de un matrimonio'. Sin duda todas son excelentes y
cualquiera de ellas podría haber sido merecedora de los premios más
codiciados.
Sin
entrar en valoraciones técnicas, 'Parásitos' cuenta una historia que
atrapa a los espectadores desde el comienzo y los mantiene en vilo, sin
caídas, durante las dos horas y doce minutos que dura la cinta. Es
admirable cómo mezcla, con desenfado y maestría, distintos géneros, para
componer una obra redonda y con personalidad propia. Lo que comienza
con tintes de película social poco a poco se va transformando en una
comedia ácida que se precipita a toda velocidad hacia la tragedia.
Además, la narración consigue crear suspense, pero las situaciones de
tensión pueden desembocar en el absurdo más delirante. El resultado de
esta mezcla es una película desbordante que consigue denunciar,
sorprender, asustar, entretener y hacer reír.
Por esta hibridación
de géneros y por la historia que cuenta, 'Parásitos' parece inscribirse
en la modernidad, pero en realidad hunde sus raíces en la tradición del
género picaresco, presente en la literatura universal, desde la
antigüedad, y con algunos de sus mejores frutos en la tradición
literaria hispánica. Las narraciones de criados que intentan ascender en
la sociedad no resultan ajenas a ninguna lengua, de ahí que los
espectadores de cualquier nacionalidad se identifiquen con la familia de
pícaros que Bong Joon-ho ha imaginado y llevado con tanto acierto a la
gran pantalla. En el contexto español, la familia Kim nos recuerda a
Lázaro de Tormes, Guzmán de Alfarache o el Buscón. También podemos
encontrar paralelismos con la galería de personajes menesterosos de 'La
colmena' y, sobre todo, con los vagabundos de Buñuel en 'Viridiana', con
aquel pobre inolvidable que los burgueses sentaban a su mesa por
Navidad en el 'Plácido' de Berlanga, o con los criados y señoritos de
'Los santos inocentes', salidos de la pluma de Delibes y llevados al
cine por Mario Camus.
Pese a la distancia cultural, espacial y
temporal, nuestros pícaros y criados comparten muchos rasgos con los
personajes de 'Parásitos', desde el deseo de ascender en la escala
social a la imposibilidad de esquivar la miseria. Puede que hayan
cambiado los detalles, pero el fondo de la historia sigue siendo el
mismo. La cinta retrata las desigualdades que se producen en nuestras
sociedades actuales, especialmente en el ámbito urbano, en el que campa a
sus anchas el capitalismo más salvaje. Los pobres de nuestro tiempo
tienen problemas a la hora de cubrir las necesidades básicas de siempre
(comida, vivienda, trabajo), pero a la vez presentan otras carencias que
el progreso ha generado. Hoy en día puede considerarse pobre a quien no
tiene conexión a internet o a quien no dispone de los dispositivos
electrónicos necesarios para estar comunicado.
Aparte de todo
esto, que es mucho, la película es más que una historia de pícaros con
tintes sociales. El guion presenta una dimensión existencial y
filosófica que utiliza como metáfora los espacios donde viven las
diferentes familias para hablarnos del mundo ideal y del mundo real, y
del ser humano encadenado en la caverna platónica. Como ya hizo la
legendaria 'Metrópolis' de Fritz Lang, los ricos viven arriba,
disfrutando de la luz y de los espacios abiertos, mientras los obreros
están recluidos en galerías subterráneas. Son magníficas las imágenes
que nos muestran el cochambroso sótano en el que viven los Kim, con solo
una ventana que da a ras de calle, con vistas a un rincón donde orinan
los transeúntes y vomitan los borrachos. Esta sordidez contrasta con la
modernidad y la belleza de líneas limpias y espacios amplios y
despejados de la mansión de los Park, cuyo salón se abre a un jardín
perfecto que protege de la fealdad del mundo e invita a llevar una
existencia igualmente perfecta.
Hollywood se ha equivocado en
muchas ocasiones, pero no en esta, mal que le pese a Donald Trump. Es la
primera vez que se elige una cinta de habla no inglesa como mejor
película. 'Parásitos' ha hecho historia por ser entretenida e incómoda
en ocasiones, realista y a ratos imposible, moderna y tradicional, local
y absolutamente universal.
TITULO: Días de cine clásico - Cine Veracruz , Miercoles - 4- Marzo ,.
Este miércoles -4- Marzo ,. a las 22:00
en La 2 de TVE, foto,.
En 1864, con el apoyo de los
conservadores mexicanos, Napoleón III de Francia (1852-1871) impone como
emperador de México a Maximiliano de Austria, lo que provoca la
rebelión de los juaristas. En plena guerra civil, dos mercenarios
americanos (Gary Cooper y Burt Lancaster), tratando de sacar partido de
la situación, ofrecen sus servicios al mejor postor. Así es como
conocen a una hermosa juarista (Sara Montiel) y a una condesa francesa
(Denise Darcel).
TITULO:Un
país para escucharlo - Islas Canarias,.
Un país para escucharlo', con Ariel Rot en las Islas Canarias,.
Este martes 3 de marzo, a
las 23.00, La 2 emite una nueva entrega de 'Un país para escucharlo',
con Ariel Rot por tierras canarias. foto,.
Un país para escucharlo llega a las Islas Canarias. El cantautor Pedro Guerra es el cicerone de Ariel Rot en su recorrido por Tenerife y Gran Canaria.
En Santa Cruz de Tenerife Ariel Rot se encontrará con un cóctel de tradición y modernidad: la herencia del Taller Canario, representada por Rogelio Botanz y su hija, Ida Susal, y la tradición del timple encarnada por Benito Cabrera.
En La Laguna, Un país para escucharlo se sumerge en los jóvenes sonidos en autotune de Don Patricio, Bejo, Cruz Cafuné y Eva Ruiz y en el rock volcánico de Los Vinagres. También descubrirán la exuberancia pop y la personalidad de Papaya y asistirán al secreto del éxito de Efecto Pasillo.
Los sonidos más rocosos y psicodélicos se escucharán en Las Palmas, con las guitarras aguerridas de Red Beard y el ruidismo expansivo de GAF y La Estrella de la Muerte. Además, el programa descubrirá a Aniba y su personal himno a las islas.
Lo que queda por sonar esta temporada
Un país para escucharlo y Ariel Rot continúan en La 2 con diferentes entregas de esta road movie sonora,
tras la excelente acogida de la crítica y el público en su primera
temporada. En el programa, todavía queda por descubrir parte de la
música y los paisajes de Santander y Palencia de la mano de Rulo,.
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